Como mencione antes nada me pertenece.

ESTO NO ES PLAGIO, SOY BELLA-CHAN DE OTRO FORO.

Capitulo #2 ¡Atrápenlos!

-Todo esto es tú culpa bluja- dijo Sesshoumaru, muy molesto.

-¡Repite eso enano!- grito una muy furiosa Kagome, con un aura de fuego a su alrededor.

-¡Bluja loca y fea!- la reto diciéndole donde mas le dolía.- ¡Es tu culpa!

-¡Cállate pequeño engendro del demonio mal hecho! y no fue mi idea ir con esos jabalí- le respondió molesta, y comenzó a recordar como era que habían llegado a ese lugar.

Había llevado al pequeño junto a un río, lavó y vendó sus heridas, definitivamente este era un hijo de Sesshoumaru, eran idénticos, la media luna, las líneas en su rostro y cuerpo, aunque nunca había visto desnudo a Sesshoumaru, sacudió la cabeza ante una imaginación del chico en cuestión desnudo, poniéndose muy roja.

-Ya estoy completamente loca- se dijo muy abochornada.

-¿Quién eles tu?- le pregunto el niño.

-Soy Kagome- contesto con simpleza, acomodándose mejor en la improvisada fogata, además de que el pequeño estaba en su bolsa de dormir.-mejor descansa.- y comenzó a sacar las cosas para hacer una comida instantánea.

-Tengo hamble- una vocecilla la saco de sus ocupaciones- quielo jabalí.

-No, vamos a comer sopa, y mañana estarás mucho mejor y talvez cacemos un jabalí- le dijo tranquilamente, le dolían las costillas, la cabeza, las piernas y partes del cuerpo que ignoraba que tenia.

-No me gusta la sopa- refunfuño como un autentico niño malcriado, sentándose y cruzando sus bracitos vendados.

-Ya veras que sabe bien- le contesto poniendo a calentar el agua- y ya mañana comes eso- el solo le contesto con un gruñido que decía que no le parecía la idea.

-Oye- llamo Kagome, unos minutos mas tarde- ¿Quién era la que te acompañaba?- le pregunto mientras rellenaba los recipientes de las sopas con agua caliente.

-Mi cliada… la que me cuidaba siemple- le contesto, aceptando la sopa y palillos.

-Ten cuidado que esta caliente- le dijo ella soplando su sopa y empezando a comer.

-Esto sabe muy bien- le dijo muy eufórico, comiendo rápidamente.

Después de comer se durmieron, Kagome les había dejado bastantes medicinas a sus amigos y Sango, Kikyo y Kaede sabían utilizarlas correctamente, así que su presencia no era indispensable. Además si Sesshoumaru se encontraba a su hijo en esa aldea podría armar un alboroto, por eso mejor prevenir que lamentar.

A la mañana siguiente recogieron el "campamento" y fueron a por el jabalí, el pequeño le dijo que los sentía hacia el sur del río, fueron silenciosamente para no ser descubiertos.

Y allí estaban, eran como 20 jabalís, solo que no eran de montaña, sino jabalí Yukai, y se veían molestos. En ese momento Kagome recordó al jabalí pervertido que la había secuestrado y se aterró. Volteo para decirle al niño que mejor se fueran, pero cuando se fijo bien, el estaba tratando de atacarlos.

Tensó el arco, pero este se rompió, y ya estaban haciendo papilla al niño, lo cual era lógico.

-A buena hora se rompe- sollozo, con lágrimas en los ojos.

-¡Atrápenla a ella también!- les ordeno el que parecía su líder.

-¡Corre Sesshoumaru!- le grito Kagome, corriendo como loca hacia el niño tomándolo en brazos.

-¡Atrápenlos no los dejen escapar!- rugieron varios- ¡ellos serán nuestro sacrificio!

-ahhhhhh- gritaban Kagome y Sesshoumaru mientras corrían, y ella en un ataque de adrenalina corrió como atleta olímpico dentro del bosque y subió a un árbol gigantesco.

Ya estando bien arriba, no se fijaron bien sobre que estaban, solo suspiraron aliviados de que esos jabalíes no les harían nada.

Con lanzas, espadas y demás armas los jabalíes, querían derribar el árbol, con tanto ajetreo despertaron a la serpiente gigante que dormía placidamente enroscada en una de las ramas, y sobre la cual estaban Kagome y Sesshoumaru.

Enojada la serpiente los ataco a todos por igual, cansada Kagome siguió corriendo con el chico en brazos, mientras eran perseguidos esta vez por la serpiente, que venia herida, solo por ese motivo no los había comido.

Saliendo del bosque se encontró que, la serpiente los seguía, y que estaban frente a un precipicio.

-Esto no puede empeorar- dijo Kagome con voz cansada.

-Nunca digas eso- le dijo el niño- mi mama dice que si lo dices sucedelá algo pe...- mas no pudo seguir ya que un pájaro los tomo.

Y el resto es historia, ahora se encontraban en lo alto de una montaña, en el nido de dicha ave. Ya sabían que se los iban a comer, eso les había dicho el pajarraco antes de irse a buscar a su "familia".

-Tenemos que salir de aquí o ese bicho nos comerá- anuncio Kagome poniendo una pose heroica.- Y se como hacerlo- con ojos brillantes de emoción.

-Ya que nos metiste en esto, es bueno que nos saques- le dijo el niño.

-Tu no ayudas mucho, si no ayudas no estorbes- le contesto- además no fue mi culpa.

-Si lo fue- refuto.

Ella solo lo ignoro y comenzó a mover el nido, minutos mas tarde, ellos de deslizaban con todo y nido montaña abajo.

-¡AHHHHHH POL TU CULPA VAMOS A MOLIL! ¡VIEJA ALPIA!- le grito el niño, que no podía pronunciar bien la "r".

Iban a chocar directamente contra unas rocas, ambos estaban abrazados y con lagrimitas en los ojos.

Continuara…..