Desde que era pequeño siempre podía ver lo que la gente escondía detrás de sus apariencias. Pude ver cada mentira, cada promesa falsa. Desde que tengo memoria he estado rodeado de personas que no hacen más que mentir, engañar y dañar unos a otros con falsas palabras y promesas rotas.

Finalmente crecí y me enamoré de alguien. Pero mis esperanzas y sueños fueron aplastados. Al principio no hice caso de las mentiras cuando empezaron, pero luego promesas que una vez mantuvo se rompieron Podía verlo, podía ver que estaba persiguiendo a alguien más. Finalmente destruí el muro que había bloqueado mi razonamiento y lo dejé y dejé a todos.

Aparte de mi capacidad de ver en el corazón de la gente, yo también nací con magia Y utilicé mi magia para desaparecer de este mundo odioso. Me escapé al bosque cercano. Me acordé de que había allí una cabaña que había sido abandonada recientemente, por lo que debiera estar algo en forma. Después de un par de días llegue a la cabaña, que estaba aún en funcionamiento. Decidí quedarme allí.

A veces podía ver los grupos de búsqueda que fueron enviados a buscar me. Nunca me preocupe, incluso cuando yo los podía ver desde las ventanas de la cabaña. Yo sabía que nunca me iban a encontrar. Después de todo, ¿cómo puede que encuentren a alguien cuando se les impide encontrarlos? Utilice mi magia para ocultar la cabaña y en algún momento el jardín vegetal que me empecé a crecer.

Seguí aislado, y, finalmente, terminaron con los grupos de búsqueda. Satisfecho de que regresaron a su mundo corrupto continué viviendo solo en el bosque. Un par de años pasaron y me alegré de no estar rodeado de todas esas personas corruptas. No me importaba estar solo, pero un día eso cambió.

Yo estaba caminando por el bosque cuando vi una figura que yace en el fondo de un árbol. Cuando me acerqué vi que se trataba de una mujer y había sangre a su alrededor. Llevaba lo que parecía ser un pequeño bulto. No podía ver el corazón de la mujer, así que me acerque y la toce tentativamente. Ella estaba muerta y su cuerpo ya estaba perdiendo su calor. Ignorándola dirigí mi atención al paquete que sostenía. Para mi sorpresa el paquete resultó ser un bebé.

No pude evitar sonreír ante el niño dormido. Me pregunto, pensé mientras yo envolví la cobija a su alrededor. ¿Qué te hace sonreír? Mi sonrisa se desvaneció cuando una revelación vino a mí. El futuro de este niño era negro y yo no quería ver a este niño sufrir. Yo volví a mirar al niño. Nunca antes había sentido tanta inocencia viniendo de alguien antes. Era algo muy nuevo para mí.

"No te preocupes pequeño", le dije al niño mientras me dirigía de vuelta a la cabaña. "Voy a cuidar de ti, al mantenerte aquí en el bosque conmigo ".

APH

Y lo vi crecer. A medida que pasaban los años me quedé solo en el bosque con el niño, Kiku, que ahora era un adolescente. Kiku fue una gran ayuda en la cabina. Yo le impedía salir del bosque. Yo le enseñaba sobre el mundo exterior, pero eso sólo sería si él preguntaba. Raramente preguntaba, después de todo él estaba satisfecho con nuestra vida aquí en el bosque.

Todo iba bien, como siempre. Hasta que él llegó.

Me sorprendí cuando Kiku volvió a la cabina ayudando a una persona herida. Kiku me explicó que se había caído de un árbol y que necesitaba atención médica. El adolescente se presentó como Arthur mientras Kiku fue a buscar los suministros médicos. No había visto a ninguna otra persona, aparte de la mujer muerta y Kiku, en un largo tiempo. Él llevaba a cabo la misma corrupción que todos tenían. Tenía que salir de este lugar, antes de que corrompa Kiku.

Para mi disgusto, Arthur se vio obligado a permanecer debido a la gravedad de algunas de sus heridas. Traté de mantener Kiku lejos de él tanto como sea posible, pero Kiku tenía curiosidad acerca de esta persona que vive fuera del bosque, y no había nada que pudiera hacer para evitar a Kiku de ir a hablar con él. En algún momento empecé a ver lo que le estaba haciendo a mi precioso Kiku.

Por fin, después de pasar un par de días, se fue, dejando atrás una promesa hueca. Esa inocencia que yo tanto protegí hizo que Kiku no parara de esperar por él y también hizo no escuchar mi versión (la versión real) de los eventos.

-No creas nada porque miente.- Le dije a Kiku después de que él se fue. -No te ama de verdad, no te ama en realidad. Lo de él es solo un pasatiempo y yo lo sé. -

-Por algo oculta lo que siente,- fue la protesta que recibí. Suspiré y sacudí la cabeza.

-No lo siente.- Dije mientras lleve a Kiku a la cabaña y lo hice sentar frente a mí. –Así son todos ellos. Todos ellos se portan igual y lo he visto una y otra vez.- Kiku me miró confundido y yo no lo culpo. Después de todo ¿cómo se puede explicar el mal a alguien que nunca lo ha conocido?

-Se fue y no va a volver.- Continué mientras tomaba las manos de Kiku en las mías. -Ni te molestes en quererlo. Te va a hacer bien estar sin verlo. Aquí se está mejor, en el bosque lejos de todos ellos. No quiero tu dolor, y si algo duele es el amor. Olvida esa inquietud que el causó. -

Yo sé que está tratando de procesar lo que le estoy diciendo, pero la inocencia que aún posee le impide comprender plenamente lo que le estoy diciendo. Kiku entonces pregunta si puede ir a su habitación. Yo sé que no está mintiendo acerca de ir a su habitación, así que lo dejó ir.

-Oh, Kiku.- Dije antes de que el cerrara la puerta. Se detuvo en la puerta y me miró. -Su corazón ya tiene dueño y no eres tú. Y no lo vas a ser. Nunca lo vas a ser. -

APH

Tal vez, sólo tal vez no debería haber añadido la última parte. Pensé al entrar en la habitación de la casa y me quede mirando la escena delante de mí. No he visto tanta sangre en los últimos años, la primera y única vez fue cuando encontré a Kiku envuelto en los brazos de su madre muerta.

Kiku estaba allí, y también Arthur. Kiku tuvo la cabeza de Arturo en sus rodillas. Su cabello rubio estaba cubierto de sangre mientras Kiku lo acariciaba, él estaba inconsciente de mi presencia. No pude sentir algo de Arthur, algo que había sentido solo una vez. De repente me di cuenta de lo que había ocurrido.

Apenas podía creer que a pesar de que crie cuidadosamente a Kiku su oscuro futuro todavía lo alcanzó. Así que esto era, esta era la oscuridad que había visto. Inmediatamente supe lo que tenía que hacer. Yo iba a usar mi magia para hacer desaparecer a los dos. No podía dejar que se llevaran a Kiku lejos de mí, ni siquiera después de haber matado a alguien.

-Hermano mayor?- Miré a Kiku que apenas se había dado cuenta que estaba allí. Me di cuenta de que estaba llorando.

Kiku, entiendes lo que hiciste?

-Yao...- Kiku luego me sonrió mientras levantaba su mano derecha. Me tomó un tiempo para reconocer lo que era. Era un corazón que hacía tiempo que había dejado de latir. -Hermano mayor..."- Volví a mirar a Kiku. -Lo hice. Su corazón ahora me pertenece. -

-Kiku,- le dije mientras le sonreí cálidamente al niño que yo había cuidado desde la infancia. Al niño que me comprometí a proteger y amar hasta el fin de los tiempos. -Ven aquí.- Dije mientras levanté mis brazos. Cuidadosamente puso la cabeza de Arthur de nuevo en el suelo y se acercó a mí y me abrazó. Me di cuenta de que seguía agarrando el corazón de la persona que estaba ahora detrás de nosotros.

Yo acariciaba su pelo negro e ignore el hecho de que él me estaba cubriendo de sangre. Ignorando el hecho de que había cometido un asesinato. Ignorando el cadáver enfriándose a un par de metros de distancia. Ignorando los sonidos de las sirenas acercándose. Nada importaba en este momento que llevarlo lejos de este mundo corrupto. Luego, sin dejar de sonreír, le dio un beso en la frente antes de darle a él un abrazo fuerte.

"Cierra los ojos, vida mía, y todo va a estar bien."