Hola! muchas gracias por sus rrs! y una disculpa por durar tanto, es que ultimamente no me da mucho tiempo de escribir pero este ff me encanta asi que le tendre su debido respeto :)

Recuerden la velocidad de la actualizacion de este ff es directamente proporcional a la cantidad de reviews que reciba

Asi que ahora que ya saben un poco de esa ley... disfrunten este cap!

Capitulo II

Pansy fue la ultima en entrar a la sala común de Gryffindor. Entro con un paso tranquilo, con su expresión inescrutable, paso su lengua lentamente por sus labios, mientras miraba la habitación con los ojos entrecerrados.

Era horrible. Todo estaba decorado con ese detestable color escarlata. El dorado estaba un poco mejor, pero la combinación era vomitiva. Gryffindor... la ultima casa en la que desearía estar.

-Pansy- una voz que intentaba sonar galante la distrajo de sus criticas internas. Volteo y se encontró de frente con un muchacho alto y flacucho que le miraba sonriente. Según recordaba, el era No-se-que Finnigan. Pansy asintió levemente para darle entender al muchacho que escuchaba.- Dormirás en la habitación de Hermione.

No pudo evitar hacer una mueca de disgusto. Ya suponía que dormiría en la habitación de Granger, pero confirmarlo era desagradable.

-La habitación esta subiendo esas escaleras, creo que Ginny podría decirte cual es... ¡Hey Gin...!

- ¡No!- lo interrumpió la muchacha- Yo la encontrare sola.

Miro unos segundos mas a Seamus y subió las escaleras con su caminar campante y altanero. Fingiendo que no sabia que las miradas lascivas de varios chicos la seguían. Continuo hasta que se encontró un par de puertas cerradas . La primera a su derecha tenia una placa dorada en la cual se resaltaba las palabras "Hermione Granger. Prefecta". Sonrió de lado e hizo una mueca de fastidio.

Con sus finas manos giro lentamente la perilla. La habitación de la castaña era amplia y luminosa, lo primero que se veía al entrar era un gran escritorio, "Esa sabelotodo", un tocador con un pequeño espejo y la cama junto a un ventanal.

Camino hacia el tocador y se sentó en la silla de madera que lo acompañaba. Se miro fijamente al espejo, sus bellas facciones le regresaron el gesto de contrariedad. Saco su varita y con un simple movimiento el espejo paso de ser un pequeño rectángulo en el que solo se veía el rostro a uno de cuerpo completo. Pansy se miro de arriba abajo. Perfecta, como siempre.

Se quito suavemente la ropa y se metió bajo las horribles sabanas. Duro varios minutos en conciliar el sueño, mientras pensaba lo horrible... se retracto de pensarlo, en lo ridícula (así esta mejor) que se vería con el uniforme de Gryffindor.

Hermione se estiraba perezosamente mientras se tallaba los ojos. Su primer día de clases. Se puso rápidamente el uniforme verde y plata de su nueva casa.

Se lavo la cara en el baño anexo al cuarto y se dirigió hacia el amplio tocador, el cual aunque ya no pertenecía a Pansy, tenia su nombre estampado en cada centímetro de pulida madera. Suspiro quedamente, sintiéndose una intrusa en ese lugar, mientras se acercaba al imponente espejo para peinarse.

Al ver su reflejo abrió los ojos de par en par sumamente sorprendida. Y no era por la impresión que le daba notar lo diferente que se veía con ese uniforme, sino por su cabello. Era terrible. Estaba realmente despeinado y esponjado. Estaba acostumbrada a tenerlo ligeramente enredado y algo esponjoso, pero esa mañana su cabello parecía haberle declarado la guerra.

Intento peinarlo pero nada lo mejoraba, cada que pasaba el cepillo, el cabello se llenaba mas y mas de electricidad. En un acto desesperado saco su varita y con un complicado movimiento se amarro una colita de caballo. Pero no mejoraba. Se soltó nuevamente el pelo y se maldijo por siempre ignorar a Parvati cuando se ofrecía para enseñarle unos cuantos hechizos para peinarse y maquillarse.

¡Eso era!. Saldría de su habitación y tocaría la segunda puerta a la izquierda. Parvati lo arreglaría todo. Se dirigió presurosa a la puerta, pero se detuvo en seco al notar la puerta de madera negra que la separaba del pasillo. Parvati no estaría en la segunda puerta a la izquierda, porque ella ya no estaba en Gryffindor. Se dio cuenta en ese momento de cuanto iba a extrañar la hermosa puerta de madera clara de su habitación. Toda su habitación.

Tomo su mochila y salio hacia la sala común, con una mirada de infinita tristeza, porque recién empezaba a comprender su nueva realidad.

Draco abrió los ojos lentamente. Odiaba levantarse temprano. Pero siempre era necesario hacerlo, se puso de pie mientras se rascaba la frente. Se vistió perezosamente y luego, como siempre, al pasar del cepillo de plata por su cabeza, comenzó a despertar realmente, en unos segundos ya estaba perfectamente peinado y despierto.

Salio hacia su sala común, y miro instintivamente la puerta de enfrente, por donde habitualmente Pansy aparecía cada mañana, con su sonrisa encantadora y su caminar movido.

La puerta crujió mientras se abría pasivamente, Draco clavó su mirada en la muchacha que salía de la antigua habitación de su novia.

Al verla de frente. Soltó una maligna carcajada.

Hermione frunció el entrecejo y continuo hasta que atravesó toda la estancia con las risas del muchacho de fondo.

Antes de salir escucho los saludos matinales de Draco:

-No tienes que peinarte así para que no olvidemos que eres una leona.

Hermione soltó una maldición sin estar segura de que el la hubiera escuchado o no. Camino con la cabeza en alto por los pasillos, notando las miradas divertidas y extrañadas de sus compañeros. Pero no miro a nadie a los ojos, se dirigió directamente al Gran Comedor.

Cuando entraba se topo con Bill Weasley. Sus ojos azules se abrieron mucho con extrañeza, pero su ronca voz solo pronuncio un saludo.

-Buenos días- respondió hermione mientras notaba que inconscientemente comenzaba a bajar la cabeza, avergonzada de su aspecto.

Entro con su andar rápido y se dirigió inmediatamente a la mesa de las serpientes mientras saludaba con la mano a Ron y Harry, que ya estaban desayunando.

Comió rápidamente, consciente de que esa mañana, el tema de mas de una conversación, seria el nido de pájaros que tenia Granger.

-Vaya- grito Zabini mientras se sentaba en la mesa junto con Draco y Goyle- regresando a tu antiguo look ¿eh?

-Tuviste algo de diversión anoche, verdad Granger

-Deberías irte antes de que lleguen las lechuzas, no sabes si alguna se podría confundir.

-Si que estas intentando quitarle el puesto de la mas guapa a Pansy, ¿eh?.

Hermione apuro el tazón de frutas que comía, y salio del salón, ignorando las risas y las nuevas bromas de los Slytherins.

Miro el pergamino que Snape le habia enviado con su horario, era extraño no ver la pulcra letra de la profesora Mcgonagall, en lugar de eso, tenia en sus manos la pequeña y casi ilegible letra de su profesor de pociones.

Defensa Contra las Artes Oscuras (Slytherin-Ravenclaw)

Sonrió ante el panorama de ver el rostro bonachón de Ernie. Aunque seguramente no lo estaría pasando tan mal como ella, unas palabras con alguien que sufría lo mismo que ella era una perspectiva agradable.

Se dirigía hacia el aula cuando un pensamiento cruzo de repente su mente. Bill Weasley era su nuevo maestro. Sonrió para si misma, sin notar que su alegría no se debía tan solo a que Bill era un profesor muy apto.

Pansy comía un plato de avena mientras miraba fijamente la mesa de Slytherin. Le hubiera encantado estarse burlando del peinado (si así se le podía llamar) de Granger con todos los de su casa, pero en lugar de eso tenia que escuchar los necios intentos de coqueteo de Finnigan.

-Fue una suerte que te tocara en nuestra casa. No todos los días podemos presumir de tener a la mas guapa en nuestra casa.

Pansy lo miraba mientras enmarcaba las cejas y fruncía la nariz, pero el sonreía mas ampliamente sabiéndose escuchado por una mujer tan atractiva. Estúpidos Gryffindors no captan señales.

Tomo el amarillento pergamino que Ron le habia entregado en la sala común. Su horario de clases.

Transformaciones

Defensa contra las artes oscuras (Gryffindor-Hufflepuff)

Aritmacia

Sus ojos pasaban por la estilizada letra de la profesora McGonagall hasta que encontró lo que buscaba, una clase compartida con Slytherin.

Pociones (Gryffindor-Slytherin)

Pansy sonrió complacida, hasta que se dio cuenta que esa clase era el martes, eso era pasar todo ese día aguantando a sus idiotas compañeros de casa sin tener el consuelo de ver a Draco.

Hermione tenia una animada charla con Ernie. Además de ella, el era el único en el aula, la muchacha supuso que era porque el tampoco la estaba llevando fácil con sus compañeros.

- Son todos muy amables, pero tengo la impresión de que todos piensan que o soy un inútil o soy un idiota.

Hermione rió por primera vez desde su llegada a Hogwarts. Ernie sonrió complacido por haber hecho reír a su amiga, siempre era una sensación agradable hablar con alguien inteligente que no lo rebajara por ir en una casa subestimada.

-No tendrían porque tener esa impresión de Hufflepuff- dijo finalmente Hermione.- Es decir, ha habido muchos grandes magos en esa casa, incluso recientemente...

Se calló de repente.

-¿Quién?- pregunto Ernie luego de unos segundos de silencio.

La castaña vaciló un momento.

-Cedric Diggory.- Ambos guardaron silencio.

- Si- admitió finalmente el muchacho- El era un gran Hufflepuff.

-Tu también lo eres- contesto Hermione sonriente.

Ernie sonrió agradecido, mientras salía del aula diciéndole a Hermione que necesitaba hablar con uno de sus nuevos compañeros antes de que iniciara la clase.

La castaña continuo arreglando sus pergaminos. En ese momento entro al salón Bill. Iba cantando una extraña canción sin voltear a otro lugar que no fuera su escritorio.

Hermione abrió la boca y musitó un débil: "Buenos días" que obviamente no fue escuchado. Bill continuaba cantando alegremente, suponiendo que nadie lo escuchaba, es decir, aun faltaba media hora para que comenzara su primera clase, ¿quién llega tan temprano a un aula?.

Mientras acomodaba unos pergaminos y libros sobre el estante, su mirada no se posó ni un segundo hacia los escritorios de los alumnos, así que no suponía que unos ojos castaños miraban divertidos sus movimientos.

Hermione sonreía ampliamente ante el espectáculo, frente a ella tenia a un hombre de veinticinco años actuando como un muchacho de quince, era algo divertido y lindo a la vez...¿lindo?... mas bien solo divertido. Hermione negó la cabeza para si misma, y luego sonrió de nuevo al ver un complicado paso de baile hecho por su nuevo profesor.

Un par de movimientos de cabeza, un grito muy agudo, un ultimo pergamino acomodado sobre la mesa y Bill finalmente levanto su cabeza hacia el frente. Sus ojos se abrieron de par y par, y en un segundo su piel se tiño de rojo. Incluso Ron se hubiera impresionado ante esa rapidez para sonrojarse.

-Hermione- dijo con un hilo de voz- Yo... no sabia que estabas aquí...

La alumna rió nerviosamente, no habia pensado que contestar cuando Bill notara que habia visto su pequeño espectáculo.

- No...- su voz sonaba débil- yo... acabo de llegar.

Bill sonrió aun apenado y se sentó en su escritorio, el asiento de Hermione se encontraba justo frente al de el. Se froto las manos nervioso mirando a la muchacha fijamente. Ella bajo la mirada fingiendo que escribía algo en su nuevo pergamino. Cerro los ojos y respiro hondamente, mientras veía las puntas de su cabello despeinado sobre su túnica. Unos segundos mas tarde, el aula se lleno de Slytherins y Ravenclaws.

Ernie se sentó al lado derecho de la muchacha, donde solía sentarse Parvati, y los lugares que normalmente ocupan Ron y Harry, fueron suplantados por dos Ravenclaws desconocidos.

Al otro extremo del salón se sentaron varios Slytherins, diciendo bromas crueles sobre una Ravenclaw que tenia la cara llena de manchas por un hechizo de belleza mal ejecutado.

Hermione los miro despectivamente, los ojos grises de Draco se posaron en los suyos, y su rostro relajado por las burlas se tenso en una mueca de odio, acompañada con una sonrisa retadora.

"Estúpido" murmuro la muchacha. Nadie la escucho. Suspiro nuevamente, de ahora en adelante, ni los insultos contra Malfoy, ni sus bromas inteligentes o comentarios sarcásticos serian escuchados. Su ultimo años seria una pesadilla.

Gracias por leer )