Capituló 2: Uno y el mismo (Parte 1).

Marinette realmente no podía creer que había sido tan ingenua como para creer que podía afrontar el hecho de saber quien era Chat Noir. Sabía perfectamente que nadie (ni siquiera ellos mismos) debía conocer sus identidades hasta que sus kwamis les dijeran que estaban listos y se habían mantenido firmes respecto a ello durante tanto tiempo, entonces ¿Por qué se demoraron en irse, si ambos sabían que no debía ocurrir aún? ¿Por qué no se mantuvieron de espaldas y cerraron los ojos con fuerza? ¿Por qué se dieron la vuelta al mismo tiempo?¿Por qué tenía que ser el?.

Las batallas que libraron juntos, los patrullajes por las noches, las conversaciones en lo más alto de la torre Eiffel, esas ocasiones en que él estaba tan callado y decaído que ella solo se limitaba a abrazarlo y todas las veces que él le había levantado el animo con uno de sus chistes de gato. Más que simplemente compañeros eran amigos. Y era esa amistad la que mantenía su cordura y la reconfortaba en esos días en que la presión de ser Ladybug la hacía querer gritar.

Solamente había en el mundo una persona que la conocía y la entendía por completo y ese era Chat Noir, o lo era hasta hace poco.

Su mente no podía asimilar que fueran la misma persona y eso la estaba volviendo loca.

No se reportó a los patrullajes nocturnos y salía corriendo en cuanto las clases terminaban, evitándolo. Adrien mantuvo su distancia, al menos hasta hoy, el octavo día cuando salió corriendo justo detrás de ella y no tuvo más opción que encerrarse en los baños de chicas. No contaba con que él se quedaría más de una hora esperando afuera por lo que fue un alivio cuando su chofer lo convenció para marcharse.

En cuanto se fueron tomó su mochila, le dio un vistazo a Tikk que dormía en su bolso y salió del baño. Estaba apunto de correr hacia la salida cuando escucho las voces. Venían del corredor que llevaba al área de casilleros, los casilleros donde no debería haber nadie. Su instinto de súper heroína la llevo a avanzar por el pasillo para verificar que todo estuviera bien, pero conforme se acercaba las voces se transformaron en risas sofocadas y para cuando se asomó ligeramente detrás de los últimos casilleros los desconocidos y posibles malhechores se volvieron Nathaniel y Chloè.

Marinette había visto cosas muy extrañas desde que era Ladybug, pero nada se comparaba a la imagen que tenía enfrente pues sentados en el suelo muy juntos con blocs de dibujo apoyados en sus rodillas y lápices de colores esparcidos a su alrededor eran una visión insólita para cualquiera que los conociera.

A Chloè le había sentado muy bien aquella platica de hace casi 2 años en la que, como Ladybug y luego de ver como era perseguida por muchos akumatizados, le aconsejó a su fan número uno cambiar un poco su actitud. El cambio fue un alivio para todos en París, seguía siendo una princesa solo que menos caprichosa.

De pronto un celular sonó y Nathaniel guardó sus cosas apresuradamente.

Tengo que irme ya, lo siento-Se levantó y ayudó a Chloè a levantarse tambien.

Lo sé- Parecía realmente triste cuando le contesto pero sus ojos se iluminaron y volvió a sonreír cuando él le dio un beso en la mejilla.- Vendrás mañana a desayunar con nosotros, ¿verdad?

Sabes perfectamente que no podría faltar, a propósito mi mama insiste en que vayas a cenar con nosotros el domingo.- hecho su mochila al hombro mientras esperaba la respuesta de Chloè.

Ahí estaré, envíame un mensaje cuando llegues a tu casa ¿si?.- se acercó a él y cerró el cierre de su chaqueta antes de que Nathaniel saliera corriendo. Cuando vio que Chloè tambien se marchaba aseguró su mochila y corrió hasta la salida, al llegar ahí volteó hacia atrás asegurándose que nadie la viera y abrió la puerta suspirando.

Qué sorpresa se llevó al ver a Chloè justo frente a ella.

No es bueno espiar a la gente, Marinette. Lo dejaré pasar esta vez por qué me has ahorrado el tener que buscarte. ¿Por qué no me acompañas por un café? Tenemos que hablar de algo importante.- La miro fijamente antes de indicarle con un gesto de la cabeza que la siguiera a su limosina…

HOLA DE NUEVO. LAMENTO MUCHO HABER TARDADO TANTO, NO PODÍA DECIR SI DIVIDIR ESTE CAPÍTULO SERÍA LA OPCIÓN CORRECTA, AL FINAL LO HICE Y ESPERO QUE USTEDES LOS LECTORES TAMBIÉN LO CREAN.