Trama principal, aún.
Cuando Rarity despertó, creyó por un leve momento que su sueño había sido real, algo sobre un asesinato donde alguien la delataba, aunque no sabía ni siquiera si ella era la culpable. Apresuradamente miro a su alrededor a su familiarizado cuarto para notar que estaba acostada en su cama. Había sido un sueño poco agradable, no lo suficiente como para recordarlo con claridad, pero si como para tener esa extraña sensación por unos instantes luego de levantarse.
Se preparó para el día como cada mañana. Un desayuno ligero, un poco de ejercicio como siempre al despertar, luego un agradable baño y estaba lista. Estaba acostumbrada a su rutina, y no podía pensar una mejor manera de empezar el día que dedicándose a sí misma.
Era domingo, así que no tenía nada que hacer, probablemente trabajaría en algunos de sus bocetos y vería alguna película, desde que salió de casa de sus padres, los días así era lo que más le gustaba, solo ella en su propio espacio, todos necesitamos algo de tiempo a solas. Nada extraordinario, estaba agotada por la fiesta de la noche anterior, así que tampoco tenía muchas intenciones de salir a la calle.
Pero antes tenía que ponerse al tanto de las consecuencias de la fiesta. Hablando al menos del impacto que había tenido con el resto de sus conocidos. Una rápida mirada a su red social le ayudaría con esto, todos se la habían pasado bien y las fotos con frases de regocijo eran evidencia de esto. Luego de mirar algunas páginas, se topó con fotos de ella y Spike, y entonces recordó por qué había dormido preocupada y la probable razón de su sueño inquietante.
Ya habían pasado casi dos semanas, y aun no había juntado el valor para hablar con él. No podía culparse, no era una charla sencilla de abordar. En especial por lo insegura que se sentía en realidad al respecto.
Después de todo, ¿cómo le dices a tu novio que sientes algo por alguien más y al mismo tiempo lo sigues queriendo a él?
Al principio ella misma no sabía cómo tomarlo, pero en realidad era algo normal en ella, sus relaciones no duraban más d meses habitualmente, ¿y su soltería? Un mes a lo mucho, no tenía problemas en cuanto a pretendientes se refiere, y Rarity era devota a la idea de no quedarse con las ganas. Si un chico se esforzaba por llamar su atención, al menos luego de un gran esfuerzo entre detalles, halagos y dedicación, ella cedía, tampoco era una cualquiera, no, se lo tenían que ganar. Y por alguna razón, Rarity era el tipo de chica por la que cualquier sujeto daría lo que fuera.
Para ella, esto casi nunca era algo serio, al menos hasta ahora.
Y ahí estaba el problema, aunque en un principio si se había propuesto adoptar su relación con el peliverde como algo definitivo, el tiempo le hizo ver que simplemente no podía hacerlo, no era que se aburriera, sino que nunca faltaba el otro chico (o chicos) que trataba de conquistarla desde cero. Y la atención que uno obtiene de esa forma no es para tomar a menos, a todos nos gusta el interés que muestran las personas por nosotros inevitablemente.
Tal vez el error había sido empezar a salir con el otro antes de decirle nada a Spike. Eso la hacía sentir culpable, en especial luego de haberle dicho hace unos meses que aquello no volvería a ocurrir. Qué fácil es hacer promesas cuando se trata de sentimientos. Después de algún tiempo nos damos cuenta de que no es que no queramos, simplemente no podemos mantenerlas, y nos culpamos por haber hablado tan a la ligera en ese entonces.
Tenía que haber una forma de hablar con él, ya llevaba demasiado tiempo confundida, tampoco quería esperar a que él lo descubriera por otra vía y las cosas terminaran mal... ¿o si quería?
En realidad ella sentía que no había hablado con él porque era incapaz de tomar una decisión por si misma, sabía que no podía "tener dos novios" y conocía a Spike lo suficiente como para saber que no aceptaría estar en una relación más abierta, por mucho que la quisiera. Y es que ella sabía lo mucho que él la quería, probablemente más de lo que nadie la había querido jamás. Y a pesar de eso, ya no podía estar con él, no de esa manera. Ser descubierta era una forma de hacer que pasaran las cosas sin tener que tomar la decisión de hacerlas. Era cobarde, y recordar lo que sintió la última vez era desagradable. Pero la realidad es que a esas alturas ni siquiera ella sentía que merecía estar con él.
Debía haber otra forma, una manera de hacerle llegar la idea a Spike de lo que ella quería sin perderlo para siempre.
Pero Rarity no pudo seguir pensando en eso, pues la puerta sonó en ese momento.
Spike llego a la casa de Rarity con una sensación de nausea incontrolable, sentía que estaba a punto de sacarse el corazón, que estaba a punto de realizar el acto definitivo que cambiaría el curso de su vida, y estaba completamente inseguro al respecto.
Bajo de su pequeño auto con prisa, Rarity estaba en su casa, sin lugar a dudas. Una leve sensación lo asedio, era su cabeza que le decía que pensara las cosas, pero Spike no hizo conciencia en lo más mínimo, toco la puerta de casa de su novia con fuerza, entre más rápido pasara todo, sería mejor.
̶ ¡Spike! Amor, no te esperaba tan temprano.
Rarity atendió con la amabilidad ordinaria de siempre, Spike entro mirándola fijamente pero sin decir nada. La chica enseguida se dio cuenta de que algo andaba mal.
̶ ¿Que sucede?
Ella lo sabía, Spike lo vio en su mirada enseguida. Llevaban juntos lo suficiente como para entenderse de aquel modo.
Spike suspiro y miro a otro lado brevemente, Rarity bajo la mirada mientras su semblante se volvía de melancolía, no era necesario decir nada, ella llevaba esperando varios días a que eso sucediera, sabía que pasaría, y de cierta forma, lo quería.
̶ Lo sabes, ¿cierto?
Spike sintió ese dolor de nuevo, algo incontrolable, desagradable. No podía creer sus pensamientos, amaba a esa mujer, pero ahora mismo sus deseos eran lastimarla, así como ella lo estaba haciendo. Violentamente se giró para encararla. Ya no había duda, el perfil de Rarity revelaba todo y muchas otras cosas más.
̶ Ni siquiera tuve que preguntarlo. ̶ dijo en voz baja, deseando que todo fuera un sueño.
̶ No quería que sucediera de esta forma, no sé qué me paso, me equivoque.
̶ ¡¿POR SEGUNDA VEZ?!
Rarity lo miro, si, tenía razón de ser agresivo, ella lo había arruinado, otra vez. Y lo peor es que estaba consciente de ello, a estas alturas solo se cuestionaba la razón para ocultárselo.
Respiro profundo, por un momento temió por su seguridad, pero sabía que Spike nunca la lastimaría. Así que intento calmarse y de decirle lo que tenía pensado decirle desde hace algún tiempo.
̶ Quería decírtelo. Tú y yo ya no podemos estar juntos.
Spike no parecía entender, aquello estaba siendo muy diferente a comparación de la última vez. Rarity se veía arrepentida, pero no desesperada.
̶ ¿Qué quieres decir?
̶ Spike, así soy yo, no estoy lista para un compromiso como el nuestro.
El peliverde no daba crédito a lo que escuchaba, ¿realmente Rarity quería decir lo que él estaba entendiendo?
̶ Lo siento, de verdad lo arruine por completo. Pero por no decirte esto antes. ̶ Parecía que solo recitaba algo que llevaba mucho tiempo practicando. ̶ en este momento de mi vida, no puedo ser tu novia.
̶ ¡¿Qué?!
̶ Lo nuestro iba muy en serio, y no estoy lista para eso.
̶ ¡Detente! ya no quiero escuchar más. Tienes razón, esto se acabó.
Pocas veces las emociones toman el control de uno por completo, Spike estaba a nada de colapsar, no sabía que pasaría, sentía que algo subía por su garganta pero no lo dejaba salir por miedo a lo que haría, se creía capaz de cualquier cosa, incluso de golpear a Rarity.
Se alejó de ella, que parecía incapaz de decir algo, solo miraba al suelo bastante ansiosa demostrando claramente que tampoco tenía el control de la situación. ¿Por qué había pasado eso? ¿Porque estaban siendo las cosas así? Spike esperaba otro tipo de charla, una en la que ella le rogara perdón, pero en cambio se daba cuenta de que todo se iba ir al carajo, justo como había tratado de evitar la primera vez.
̶ Me gustaría saber sólo una cosa. ¿Porque lo hiciste?
Ella sólo lo miro por un segundo, era tan extraña esa actitud, como si se preparará para un castigo
̶ Porque… me hizo sentir…
Levanto la mano para detenerla. Ya no necesitaba escuchar más, no quería, sabía que si se quedaba sólo otro minuto junto a ella y la miraba más tiempo así, tan frágil. Le perdonaría lo que sea, y tenía la plena noción de que no debía ser así.
̶ Adiós Rarity.
Fue lo último que le dijo, sintió que el mundo se volvía incoloro mientras se alejaba de ella, en ese momento ya no quería saber nada. Quería dormir, desaparecer brevemente del mundo. Ella no creía lo que pasaba, en otro momento aquello no hubiese significado nada, ella estaría impasible, pero con él, todo había sido diferente, lo sabía, lo supo desde que lo conoció, el no sería "otro más". Se preguntó entonces como había pasado todo. Si realmente lo quería y estaba consciente de que le dolería perderlo… ¿porque lo engaño de esa forma? Pero era verdad, ya no podía estar con él, se había comenzado a sentir atrapada en esa relación.
̶ Spike, espera. No quiero que terminen así las cosas.
̶ Por favor no me pidas que sigamos siendo amigos.
Su voz ya sonaba quebrada y se veía bastante mal, como si fuese a perder el control de sus piernas en cualquier momento. La mirada que hecho sobre Rarity fue desagradable al extremo, enseguida la modista entendió que no debía decir nada más.
̶ Después vendré por las cosas que deje aquí. Luego… NO quiero que me vuelvas a buscar.
̶ Spike…
La puerta se cerró levemente, contrastando con el ambiente y a lo esperado por ella. Lo había arruinado, ahora no había vuelta atrás, ya no podía seguir planteándose si había sido buena idea o si valía la pena. Había pasado justo lo que ella temía, lo había perdido para siempre.
Tal vez luego se sentiría aliviada, tal vez después, al hacer un recuento se daría cuenta de que había sido lo correcto. Pero en ese momento… en ese momento solo sentía que se había partido por la mitad.
Cuando Sweetie Belle llego a la casa de su hermana su cabeza repasaba miles de escenarios intentando adivinar a lo que tendría que enfrentarse y de ese modo estar preparada para ello, era obviamente en vano, pues después de haber dejado la nota delatora en el abrigo de Spike la noche anterior, no había hecho otra cosa más que pensar en si el peliverde ya la había visto o no, en si le haría caso o no, la sugestión había sido tal, que la chica apenas y había podido dormir.
Es por eso que se encontraba ese mismo día en la puerta de su hermana, sin duda el mejor modo de saber era ir directamente con ella y preguntar si había pasado algo. Claro, siendo cuidadosa de no quedar expuesta en el proceso.
Rarity le abrió la puerta apenas mirándola, la dejo pasar sin ningún comentario y se acomodó en el sofá de su sala, donde parecía haber pasado toda la tarde, pues estaba rodeada de hojas sueltas de su libreta de diseños y algunos botes de helado.
̶ Hola ¿Rarity? ¿Todo bien?
En ese momento Sweetie Belle solo se planteaba dos teorías, o Rarity sabía que ella la había delatado, o su plan funciono y arruino la relación de su hermana. Tal vez era imprudente preguntarse eso en ese momento, pues era bastante claro que Rarity no se encontraba nada bien y muy probablemente era su culpa.
̶ Spike termino conmigo.
La joven no pudo evitar el sobresalto, había resultado después de todo.
"No, espera, tal vez no fue por la nota"
Pensó ingenuamente, pero en el fondo, su mente batallaba por sentir culpa en lugar de alegría.
̶ No puede ser, ¿Qué paso?
Sintiendo un leve desprecio por sí misma y su hipocresía, Sweetie Belle se acercó a su hermana sosteniendo afectuosamente sus hombros e intentando abrazarla.
̶ Estoy bien, tal vez fue lo mejor. ̶ La modista se separó de su hermana para incorporarse adecuadamente en el sillón. ̶ No éramos tan compatibles después de todo.
Pero para entonces sus ojos ya estaban bastante llorosos y era claro que el hecho de hablar al respecto la hacía sentir mal.
La joven de cabello ondulado no aguantaba la curiosidad de saber si había sido gracias a ella o no.
̶ ¡¿Cómo paso?! ¿Te dijo porque?
̶ Fue al medio día, solo vino y… ̶ su expresión estaba mirando al infinito, claramente reviviendo el momento. ̶ Yo lo engañe ¿sabes? Salí con alguien más hace unas semanas.
̶ ¿Porque lo hiciste?
El tono de Sweetie Belle se volvió tan agresivo que Rarity la miro sorprendida, por un momento creyó que le reclamaría, la más joven casi deseaba eso, deseaba que discutieran para tener la oportunidad de decirle lo que pensaba de ella, pero eso no paso, Rarity solo desvió la mirada indiferente.
̶ Aunque te lo dijera, no serviría de nada.
̶ Me servirá para entenderte.
Rarity la miro con une especie de condescendencia, parecía tan por encima de la situación ahora, como si aquel corto lapso de conversación le hubiese dado una epifanía y ahora todo estuviera claro para ella.
̶ Porque ellos me gustaban, porque eran muy atentos conmigo y a veces el corazón no se esclaviza a una sola persona ¿sí?
Sweetie Belle no creía lo que escuchaba, intentaba reaccionar en vano, pues aquella no era para nada la respuesta que esperaba.
̶ Las personas sienten de muchas maneras Sweetie, aunque intentemos limitarnos, nadie controla al cien por ciento sus emociones. El hecho de que alguien crea en eso del amor verdadero y vivir feliz por siempre no quiere decir que ese sea el único modo correcto de sentir.
̶ ¡¿Que estas diciendo?!
̶ ¡Spike y yo no éramos compatibles! ¡Él sabía que esto iba a pasar! solo creía que cambiaría por él, pero eso no es posible, no es así como funcionan las relaciones.
Sweetie no estaba segura de lo que quería decir su hermana, pero ya no soportaba las ganas de reprocharle, y la intensidad del discurso de la pelimorada fue la chispa de ignición perfecta.
̶ ¡¿Y qué hay de todo lo que él hizo por ti?! ¡¿Acaso no piensas en lo mucho que lo lastimas al pensar así?!
Rarity le echo una mirada extraña por un momento, una mezcla entre culpa y tristeza.
̶ ¡¿Acaso no puedes ser fiel POR UNA VEZ EN TU VIDA?! ¡¿Ni siquiera con alguien que ha demostrado quererte tanto?!
̶ Él no era el único que me demostraba eso. ¿Quieres saber que sucede? ¡Me gusta disfrutar mi vida! ¿De acuerdo? Tal vez sea mi culpa llamar tanto la atención de los hombres, tal vez no, pero Spike no estaba siempre a mi lado y yo no siempre pensaba en él como para dejar de ser quien soy. Te diré algo Sweetie Belle. Tal vez pienses de mi muchas cosas, pienses que soy una promiscua o tengas peores adjetivos para calificarme, pero debes saber que hay muchas personas que simplemente disfrutan de la vida y esos calificativos no valen nada. Es mi cuerpo, son mis emociones ¡y mis decisiones!
Tal vez me haya equivocado en propiciar una perspectiva de relación larga a Spike, pero ese nunca fue mi plan. Mi error fue terminar con él hasta ahora, esto no estaba destinado a durar.
Sweetie Belle se había rendido, si quería hacer sentir culpable a su hermana no lo lograría, y lo peor es que era obvio que ella misma estaba quedando en evidencia.
̶ ¿Porque? Acaso él… ¿no te merece?
̶ No se trata de eso. Sweetie, entiende que tu forma de ver las relaciones no es la única ni mucho menos la "correcta". Tampoco la mía. No soy perfecta, ¿Pero sabes lo que soy? Una buena persona. ¿Meto la pata? Claro. ¿Cometo errores? Por supuesto. ¿Grandes? A veces. ¿He hecho cosas de las que me arrepiento? Sí. ¿He hecho cosas de las que no me arrepiento, pero que otras personas consideran que debería hacerlo? Sí. Soy un ser humano. Y la forma en que lleve mis relaciones no define si soy buena o mala. Tal vez en otro momento quiera "sentar cabeza" salir con un solo chico y vivir para él, ¿pero ahora? No, eso no va a suceder.
̶ Hablas muy bien de todo esto, pero entonces ¿porque no cortaste con él antes? ¡¿Porque tenías que esperar a que te viera con otro?!
Rarity bajo la mirada. Sweetie parecía haberla derrotado, como si de una competencia se tratara.
̶ Porque a pesar de todo… jamás había conocido a alguien como él.
La emoción de la modista desapareció de golpe, sus argumentos brillantes parecían haberse quedado a un lado. Y se volvió a desparramar sobre el sillón. Pero cuando volvió a hablar, lo hizo con tranquilidad.
̶ Me arrepentiré de haberlo hecho así, tal vez de otro modo, en el futuro… pero lo arruine porque no pude dejar de quererlo a mi lado… Cielos, ya comienzo a arrepentirme.
Rarity metió la mano detrás del sofá y saco una botella de vino a medio tomar, parecía haber perdido la intención de ocultarla de su pequeña hermana.
Sweetie quería decir algo más, pero sabía que no tenía caso, Rarity se veía como alguien que acaba de aceptar las consecuencias de sus errores. A pesar de que se negara a aceptarlos. Se quedó mirando el techo con esa vista perdida y luego la miro a ella.
̶ Lo siento mucho Sweetie. Spike dijo que vendría en la semana por sus cosas, y que no quería volver a verme en su vida.
Esas palabras. Por un momento no tuvieron sentido para ella, pero luego de comprenderlas y ver la mirada de disculpa de su hermana se dio cuenta. Spike dijo que no quería volver a ver a Rarity, eso significaba que tampoco ella lo volvería a ver…
No, Rarity no es la mala.
Fue difícil escribir esta cap, porque soy hombre, y la verdad es que nosotros somos infieles por otras razones xd. Bueno, quiero aclarar que esta no será una historia con una Rarity vacía y superficial, nadie es así, un personaje tan seco no estaría en mi fic jamás. Tendrá mas desarrollo, además de lo visto acá. Y ya sé que es algo difícil de digerir, pero debemos dejar de pensar que hay modos "correctos" de sentir amor. Lo digo por experiencia xd.
Bueno, por ahora seguí con esto, pero tal vez el próximo cap tomemos otros personajes. Tengo algunas subtramas ya planeadas de los personajes principales que sucederán en paralelo a esta historia de cierta forma.
Comenten que les parece la idea.
Saludos y Gracias Por Leer.
