Hola!! me he atrasado una semana pero bueno, sobran las explicaciones, mi lap estaba medio muerta u.u pero ya estoy aqui n.n, espero disfruten leer este capitulo tanto como yo disfrute escribirlo. ah! se me olvidaba
NOTA IMPORTANTE:sobre los ojos de yura, se que todos lo identificamos mas con los ojos azules pero desgraciadamente takao aoki se los cambio u.u y es que cuando leo 'los ojos azules de yuriy/tala' por ejemplo, me imagino al de la primera temporada y este es el de la tercera a pesar de que adoro sus ojos azules, espero su comprension xD, ahora serán lilas y los de Kai violetas para no confundir, con los ojos rojos de Kai pasa lo mismo que con yuriy, bueno espero hayan leido esto para que no se confundan, si alguien no se acostumbra con gusto lo cambio de nuevo a 'el ojiazul' xP. err sin mas aclaraciones creo, y como el disclaimer ya lo dije en el primer capitulo, creo que no se necesita ponerlo en todos, bueno, vamos al fic.
-dialogos-
"pensamientos"
Capítulo 2
Todo comienza y termina contigo
El ojilila entraba en el elevador y presionó un botón para ir a la planta baja y preguntar por la habitación del chino en recepción, regresó al ascensor y presionó el botón del piso que curiosamente estaba abajo del suyo, se abrieron las puertas para dar paso a sus zancadas, furioso y con su orgullo golpeado deseó tener a Ian cerca para que le proporcionara algún rifle u otra arma; aunque no sabía a ciencia cierta una vez que se enfrentase con el chino, si lo golpearía, reclamaría o si iba a rebajarse a llorar por Kai. Eran tantas cosas las que sentía en ese momento y todas al mismo tiempo, como peleándose por sobresalir, se sentía extraño porque el siempre ha tenido un temperamento neutro, no estaba acostumbrado a tanto. Llegó a la habitación de los white tigers x, rápidamente levanto su pierna derecha pegando su rodilla con su estomago y de una patada abrió bruscamente la puerta, los presentes ahí adentro se sorprendieron y se asustaron inclusive más al ver al temible Yuriy Ivanov entrando con una mirada asesina, esto no auguraba nada bueno.
El ruso se detuvo observando la habitación girando su rostro hasta que su mirada se topó con su objetivo.
-¡Tú!- Escupió con rencor entrecerrando sus ojos.
Sin pensarlo dos veces, se le abalanzó tomándolo de sus ropas y lanzándolo con brusquedad a la cama, sin dejar tiempo para que el asiático reaccionara de un salto se subió a su cadera quedando en una posición sugestiva. Empezó a golpearle a cualquier parte de su cuerpo que estuviese a su alcance, el pelinegro comenzando a reaccionar solo podía cubrirse de los golpes interponiendo sus brazos, ayudaban aunque no del todo.
- Que… ¿te crees mejor que yo?, no lo eres, no vas a pasar sobre mi, esto te enseñará a respetarme- continuaba con sus golpes- nadie se interpone en mi camino y mucho menos me quitan lo que es mío.
- Yuriy… estás demente… quítate de encima- articulaba como podía el ojioro. Para ese momento Yuriy tenía a Lee jalándolo de su brazo y Kevin encima de su espalda queriendo detenerlo fracasando en el intento, y es que solo estaban ellos en la habitación sin más ayuda, a pesar de que el ojilila tenía un cuerpo sumamente delgado, su fuerza era descomunal. El pelirrojo se quito de encima a los otros dos de un solo golpe dejándolos knockeados, rompió la cinta blanca del pelinegro ocasionando que su cabello se esparciese por la cama, lo tomó de su pelo y lo arrastró fuertemente al piso volviendo a subirle encima y golpeándolo nuevamente.
- Maldita gata… creíste que podías burlarte de mi ah… ¡VOY A MATARTE KON!- cada segundo que pasaba sentía como la sangre le hervía más y más.
En ese instante aparecieron los demás blitzkrieg boys, Bryan y Spencer corrieron a quitar al pelisangre de encima del otro, apenas y pudieron sujetarlo, por algo siempre había sido nombrado capitán del equipo y ahora se daban cuenta porqué.
Por su parte el bicolor fue a auxiliar a Rei, quien se encontraba con unos cuantos golpes en su rostro, unos pocos más en su cuerpo, sus brazos muy golpeados, en esta última parte fue donde recibió la mayor parte de la golpiza, gracias a sus buenos reflejos.
Mientras que con Yuriy, éste no se calmaba ni un poco y vociferaba cuanto se le venía a la mente hasta el punto de que combinaba todos los idiomas que se sabía sin darse cuenta al tiempo de que trataba de zafarse revolviéndose- Yuriy, no vale la pena que te ensucies las manos por esto, así que ¡cálmate ya!- exclamó Bryan ya enfadado.
- ¡¿Qué no vale la pena¿QUÉ NO VALE LA PENA? Este imbécil me quiere ver la cara y no se lo voy a permitir, ahora… ¡SUELTENME ESTUPIDOS!
-Bryan hay que llevárnoslo a la habitación- propuso Spencer y así se llevaron a rastras al histérico ruso pero antes de llegar a la salida, este continuaba amenazando al pelinegro.
- ¡Te has metido a la boca del lobo!... ¡Ahora atente a las consecuencias¿Me escuchaste?... ¡¿Me escuchaste?!- seguía vociferando en contra del chino cuando al fin los otros dos lo sacaron de ahí para calmarlo aunque sea un poco. Los otros dos chinos bajaron a recepción a quejarse por lo sucedido, no querían que las cosas se quedaran así como así.
Kai quien no había pronunciado ni una sílaba en todo el rato, al encontrarse sólo con Rei rompió el silencio- debí imaginar esto, ahora hay que hacerte revisar por un doctor pues no dudo que el durak de Yuriy te halla roto los brazos, golpea demasiado fuerte el idiota- comentó viendo algunos cabellos esparcidos en el piso.
- No te preocupes Kai, estoy seguro que me encuentro bien, no soy tan frágil como creen todos, solo me duelen los golpes pero nada grave- le sonrió a su peligris.
- ¿Qué te hace pensar que estoy preocupado?- preguntó indignado con su pose 'a la Hiwatari' de brazos cruzados y ojos cerrados.
- Pues que me quieres y además las personas que se aman se preocupan el uno por el otro- dijo alegre mientras se prendía del cuello del peligris.
"Pero que cursi es, definitivamente tan diferente de Yuriy, que empalagoso; pero, de cierta manera… me inquieta y me fascina"- ¿y que te hace pensar que te amo?- preguntó abriendo un poco sus ojos y mirándolo.
-Esto, tontito- El ojioro se le abalanzó al otro y le recostó para demostrarle cuanto le amaba.
En el pasillo del hotel, Spencer y Bryan arrastraban por la fuerza y sosteniendo cada uno un brazo de un iracundo pelirrojo que había dejado su juicio en alguna parte muy lejos de ahí, lograron con mucha dificultad meterlo al elevador donde ahí al verlo encerrado, lo soltaron por un momento… grave error.
- Rayos, maldito Ivanov ¿dónde tenías esa fuerza? Vaya que me agotaste- respiraba sumamente sofocado el más alto de los tres- yo que creía que eras una delicada- rió un poco, el ojilila lo miró molesto y de un movimiento rápido detuvo el ascensor y le propinó un fuerte puñetazo en el rostro mientras se le abalanzaba a golpes, para empezar una pelea entre los tres.
Habían pasado algunos minutos y los tres rusos seguían peleando entre ellos, el rubio peleaba para defenderse, el pelilila porque igual el ojilila le había golpeado, y el pelirrojo, sólo quería desquitar toda su furia y parecía no cansarse.
- Argg, por los mil demonios, Kuznetzov haz andar esta cosa, hay que salir de aquí- decía como podía el rubio por la agitación de su respiración.
-Es lo que intento pero Yuriy no me deja- contestó de igual forma. Los tres se encontraban en el piso recibiendo y dando golpes por igual, hasta que como pudo el pelilavanda se arrastró boca arriba y levantó el brazo presionando todos los botones de un manotazo- ¡hay que someterlo ahora!- volvió a mencionar. Los dos se tiraron encima del pelirrojo aplastándolo para que no hiciera ningún movimiento.
- ¡Quítense malditos mastodontes, me asfixian!- Bramaba rabiosamente el ojilila- traidores, están de parte de ese chino idiota.
- Oye tomatito, te estás volviendo loco¡entra en razón de una maldita vez!- decía desesperado el de ojos lilas quien estaba encima de él tratando de hacerlo reaccionar, el ojilila lo miró detenidamente y le escupió la cara- yo no hablo con traidores Kuznetzov- contestó.
-Argh ya me cansé de ti- molesto, Bryan alzó el puño con la intención de golpearlo pero su acción fue detenida por el tercer soviético.
- Hey, Bryan tenemos que tranquilizarlo pero no de esta manera- el ascensor abrió sus puertas en el piso donde se hospedaban- Yuriy, te soltaremos sólo si te comportas y prometes no hacer ninguna estupidez- continuó hablando con tranquilidad recibiendo un asentimiento por parte de Yuriy, como si de un niño se tratase- bien, Bryan, levantémonos- agregó al tiempo que con su zapato detenía las puertas para que no se cerraran y empezaba a incorporarse.
En cuanto lo soltaron, el pelisangre dio un fuerte codazo en sus cabezas ocasionando que volvieran a caer, se levantó con la intención de correr pero antes de salir del elevador los otros dos le agarraron un tobillo cada uno. A unos metros, los integrantes del batallón Barthez iban caminando por el corredor con la intención de usar el ascensor, cuando de pronto vieron como medio cuerpo del líder de los blitzkrieg boys salía de el estampándose de frente y con los brazos extendidos contra el piso, lanzando un largo grito y siendo jalado por sabe quien hacia adentro nuevamente, inútilmente intentando evitar esto, rasgaba el piso con sus uñas. Los presentes se quedaron perplejos.
- ¿Ese era Yuriy Ivanov o fue mi imaginación?- Preguntó Miguel y todos se quedaron en silencio, decidieron que lo mejor sería usar las escaleras.
Mientras tanto en el ascensor, habían logrado someter al ojilila y lo sostenían fuertemente por los brazos, los tres iban un poco ensangrentados, despeinados, con sus ropas desarregladas y muy serios hasta que Spencer rompió el silencio.
- Bryan, no pudiste ser más inteligente y presionar el botón para echar a andar el ascensor… ¡¿En vez de presionar todos¡Ahora vamos de piso en piso!
- Oye ¿y qué querías? Era mi única oportunidad, además hubiera reaccionado bien si no fuese porque este maldito tenía una rodilla en mis preciadas partes, sin contar los golpes, cabezazos, arañazos y mordidas ¬¬.
- ¡Son unos malditos traidores¡Mi propio equipo!, pero esta me la pagan ¡gorilas de mierda!
- Pues tú no eres una delicada doncella precisamente ¬¬.
- ¡Kuznetzov! Cierra la boca, debemos intentar calmar a este pobre cornudo y tú tienes que echarlo a perder, que no vez que seguramente quedó mal por tanto experimento y lo más probable es que su cerebro ya no pudo más y perdió la razón, o su antena parabólica que tiene por cabeza captó algunas ondas de frecuencia y se fueron a su cerebro haciéndolo paranoico y desquiciado.
-Tampoco me defiendas Spencer- mencionó el peliescarlata volteándolo a ver molesto. Se fueron de piso en piso hasta llegar al último para presionar el piso que les correspondía.
- Suéltenme, no tienen ningún derecho de tocarme- ordenó el pelirrojo.
- No lo haremos.
- Como si tuviese escapatoria, inútiles, suéltenme o juro que se arrepentirán- el lobo se veía muy decidido a cumplir lo dicho, y la verdad era que no querían enfrentarse a él, no lo admitirían jamás; sin embargo, accedieron.
- De cualquier manera ya no puedes escapar- dijo Spencer tratando de no obviar el verdadero motivo.
Reinó el silencio nuevamente hasta que las puertas se abrieron en el piso donde se estaba su habitación y en un parpadeo el pelirrojo salió como de rayo de ahí, los empleados de limpieza solo alcanzaron a ver como algo color rojo con naranja y blanco pasaba por su lado a toda velocidad.
- ¡Atrápenlo!- Gritó el pelilavanda señalando a Yuriy quien iba ya adelante tomando las escaleras, salieron corriendo detrás de él.
El ruso fugitivo tomó escaleras arriba, no sabía a donde iba pero sólo quería alejarse de sus compañeros para descansar un poco y luego vengarse de Rei Kon. No podía correr bien pues al parecer se había doblado el tobillo derecho cuando los soviéticos lo tumbaron en el ascensor; tomó un pasillo y siguió entre corriendo y cojeando, al dar vuelta por una esquina se detuvo apoyandose con su mano sobre la pared, flexionándose un poco. Jadeaba de lo agotado que estaba, con esfuerzo pudo subir las escaleras, tranquilizó un poco su respiración y se incorporó.
- Bien, creo que los perdí- en cuanto dijo esto, dos segundos después se sintió derribado por dos titanes de nacionalidad rusa, lo tumbaron cayendo en su espalda.
De regreso en la habitación, se ve a un pelirrojo revolviéndose en a cama, sus traidores captores como ahora él los llamaba se encontraban atando sus manos con pedazos de tela en la cabecera, luego cortaron pedazos más largos y ataron sus pies a las patas de la cama.
- Era mi atuendo favorito ¡IDIOTAS!- Bramó un fiero pelisangre al ver como sacaron un traje de su maleta y lo rompieron para amarrarlo.
- Sí, y este también era el mío y ahora está manchado de TU sangre, las cosas no siempre son como uno quiere yur- dijo Bryan cortando otro pedazo de tela blanca con naranja.
- ¡AAAAHHHH¡Suéltenme! O juro que ¡mfmfjmff!- no pudo seguir hablando porque el pelilavanda lo amordazó con la tela.
- Hablas demasiado pelirrojo, es mejor que guardes silencio un poco- dijo casi susurrando cerca de él mientras amarraba la tela detrás de su cabeza, luego lo miró a los ojos y le besó encima de la mordaza recibiendo un gruñido del ojilila. A Yuriy no le importó pues para él no fue nada significante, al contrario, pensó que el ojiverde se estaba burlando de él al hacer eso. Los captores se fueron al baño a limpiar la sangre de sus manos y rostros y a curar sus heridas; 10 minutos después regresaron y Bryan traía consigo un recipiente con agua y una pequeña toalla, dejó las cosas en el buró enseguida de la cama del peliescarlata y regresó al baño para volver con un botiquín, arrimó una silla para sentarse junto a Yuriy y comenzó a limpiarle las heridas con el agua, el ruso se dirigió al ojilila.
- Yuriy, se que es duro y quizás tengas la razón con estar así, pero no puedes culpar a alguien ya que ni siquiera eran pareja- dio su punto de vista cruzando sus brazos y cerrando sus parpados de vez en cuando, tratando de dar apoyo a su amigo, aunque muy a su manera- además¿porqué lo culpas por mentirte y no serte fiel? Nosotros te supimos de varios amantes, de una sola noche, pero amantes al fin y al cabo- continuó, el peliescarlata sólo gruñó como respuesta.
- No quieras negar nada, Bryan y yo te vimos en varias ocasiones, quien sabe con cuantos más te habrás acostado- agregó de nuevo, interpretando a la perfección el gruñido como una objeción.
- En pocas palabras tomatito, no puedes ejercer derecho de propiedad si no tienes los títulos o has estado jugando sucio- esta vez habló el pelilila, curándole las heridas con alcohol y algodón.
El ojilila sólo se quedó pensativo, aunque fuera un golpe bajo para su orgullo, ellos tenían razón, no puede reclamarle algo al bicolor si el le hizo lo mismo o incluso peor. Estaba seguro que si seguía con la intención de hacerle algo a ese par que lo engañaron, sus amigos no se quedarían callados y le dirían todo acerca de sus escondidos affaires con uno que otro… de acuerdo muchos chicos e incluso chicas ya que él no era completamente gay, más bien bisexual, Kai sí era homosexual, pero el punto era que si el peligris se enteraba de sus deslices todo se vendría abajo, el bicolor lo odiaría no sólo por sus múltiples engaños, si no porqué a pesar de lo que hizo aun se atrevía a echarle en cara su infidelidad, como resultado de eso, perdería al ojirubí y nunca podría siquiera acercarse a él. No, eso no podía suceder el peligris sólo le pertenecía a él, sólo a él y se encargaría de traerlo de nueva cuenta a sus brazos y hacer las cosas bien esta vez para nunca dejarlo ir… ¿¡Pero cómo!?
Como una iluminación del mismísimo cielo, le llegó una idea tan 'brillante' según él, que hasta pudo jurar que escuchaba el coro de los ángeles. Intentó hablar para que lo soltaran pero solo sonidos sin forma salían de su garganta.
- Creo que quiere que lo soltemos- dijo Spencer
- ¡Nah! Yo creo que tiene hambre- argumentó el pelilila guardando todo en el botiquín.
- Mm, no lo se pero algo quiere decirnos¿y si le destapo la boca?
- No se tú pero yo no me arriesgo a ser escupido de nuevo, hazlo bajo tu propio riesgo.
- No mejor no¿Qué tal si se le metió un demonio y por eso se puso así, y ahora necesita ser exorcizado? No quiero que me vomite verde- El pelirrojo sólo rodó sus ojos con gesto de hastío, "idiotas" pensó, desde que habían dejado la abadía parecía como si hubiesen dejado su inteligencia también en ese lugar.
- ¿Qué es lo que quieres Yuriy?- preguntó Spencer, recibiendo sólo sonidos de la garganta del ojilila- mejor le preguntamos- agregó- ¿tienes hambre?- El pelirrojo movió la cabeza negando y haciendo un sonido de negación también.
- ¿Quieres ir al baño?- preguntó el ojiverde recibiendo la misma contestación.
- ¿Tienes sed?- negó de nuevo.
- ¿Tienes frío?
- ¿Tienes calor?
- ¿Quieres ver televisión?- El pelisangre volvió a rodar sus ojos desesperado e intentó hacer señas hacia sus ataduras.
- ¿Qué te demos un masaje en el cuello?
- ¿Qué te soltemos?
- ¿Un perrito?- El ojilila empezó a hacer sonidos más fuertes indicando que habían acertado, quería que lo soltaran.
- ay yur, para que quieres un perro, mira lo que les pasó a tus doberman el año pasado los atropellaron por tu descuido y además- dijo bryan siendo callado por Yuriy quien empezó a gruñir mas fuerte negando y lanzándole una fiera mirada.
- Creo que quiere que lo soltemos- dijo Spencer y como respuesta el ojilila afirmó desesperadamente tanto con la voz como con la cabeza- De acuerdo, pero no caeremos esta vez así que primero desataremos tu boca- dijo quitándole la mordaza- bien, habla.
- Suéltenme, tengo una idea para que kai regrese conmigo y juro que no golpearé a nadie, ni a Kon, sólo le quitaré a Kai sin tocarle ni un pelo en el proceso- habló rápidamente- Pero tienen que soltarme para echar a andar mi plan antes de que sea tarde.
- yur, siempre que te soltamos sales corriendo y/o nos golpeas para salir en busca del gato- dijo el pelilavanda de pie haciendo un cómico gesto de desconfianza.
- Prometo que esta vez no será así, háganlo¡es más! Uno de ustedes póngase en la puerta por si creen que intentaré algo.
- ¿Y si saltas por la ventana?- volvió a desconfiar el ojiverde.
- No saltaré desde un décimo piso ¡grandísimo idiota!- dijo ya fastidiado de las tonterías increíbles que decían ese par.
- De acuerdo, suenas razonable- habló el más alto- y tomaré tu palabra yo me pondré en la puerta, Kuznetzov, suéltalo- Dijo tomando la silla que antes ocupaba el ojiverde para sentarse tras la puerta impidiendo el paso.
- Ah… y con respecto a ti estupido pelilavanda ¡mis perros no fueron atropellados por mi culpa¡Tú los subastaste y no fue hace un año, fue un mes antes de venir al torneo!- Gruño el pelirrojo al recordar como había subastado a sus mascotas a unas fans- Argg maldito albino- Sonrió al ver la mueca de molestia del ojiverde por haberlo llamado así ya que se asemejaba un poco a los albinos por su piel y cabello tan claros, aunque no lo fuera.
- Ay, pero si saqué buen dinero, de que te quejas tomatito, y fue cuando te descuidaste que te los quité, los vendí y al salir los atropellaron, así que por lo tanto los atropellaron por tu descuido, además, esos doberman no me querían.
- Quizá eso fue porque cuando los entrené para odiar, lo hice con fotografías y cosas tuyas- sonrió con malicia.
Bryan miró desconfiado al pelisangre, no lo quería soltar pero si no lo hacía sería peor.
- Anda Bryan, no muerdo… mucho- Mencionó un sonriente y desvergonzado pelirrojo.
- ni que te tuviera miedo- le soltó las manos para seguir con los pies, el pelirrojo sólo se sobó sus muñecas, sus manos ya se le habían entumido y había empezado a sentir hormigueos.
- Me ataron muy fuerte imbéciles, si me falla la circulación, me da gangrena y me amputan las manos y piernas, ustedes cargarán conmigo toda su vida.
- ¡Todo menos eso! Ahora mismo te llevamos con un doctor- dijo el pelilila con falsa preocupación terminando de desatar sus piernas- bien dinos el plan.
- De acuerdo- dijo parándose y empezando a caminar por toda la habitación- consiste, en que lo que me dijo Kai era que él necesitaba a alguien dócil y dulce ¿cierto?- dijo recibiendo un asentimiento por parte de los otros- De acuerdo, yo podría ser como ese chino, incluso hasta más cursi de él, yo soy mejor que él, en todos los aspectos- dijo sonriendo.
- ¿A dónde quieres llegar?- preguntó el ojiverde.
- Que si cambio mi manera de ser, a ser como a Kai le gustaría que fuera, el vendría a mí.
- ¿Qué?- preguntaron los dos confundidos.
- Idiotas, cuando Kai me vea como un dulce, tierno y cariñoso Yuriy, querrá volver conmigo, es un plan estupendo y brillante- dijo sonriendo grandemente.
- Aja…- dijo Spencer levantando una ceja- y cómo Kai va a notar que eres un 'dulce tierno y cariñoso yuriy' si mañana tenemos que regresar a Rusia.
- Ahí es donde entran ustedes, nos quedaremos- Sonrió triunfante.
- ¡¿Qué¡Claro que no! Recuerda que tenemos una misión que cumplir- dijo Bryan- ¡lo de Boris! Hemos esperado y entrenado mucho por esto, no lo dejaremos pasar por tus estúpidos caprichos.
- Mph, estoy seguro que será aquí y no en Rusia, oí hablar de un edificio nuevo, enorme, nadie sabe de que es y estoy casi seguro que ahí es donde aparecerá la rata de Boris, claro, si es que se atreve a aparecer con el mensajito que le mandamos con Barthez- dijo el pelirrojo afilando su mirada y recordando lo sucedido aquel día en el que el plan de Barthez se vino abajo. Interceptaron a Barthez y le trataron de sacar la mayor información posible, no fue mucha, pero sin duda de suma importancia, como lo de que Boris había formado un nuevo equipo y aparecería cuando se terminase el campeonato mundial- Boris lo pagará todo, lo garantizo- habían esperado mucho por su venganza y el día al fin se estaba acercando.
-En todo caso, si tu plan entrara en marcha¿Cuándo verás a Kai?, de seguro se irá a su mansión y dudo que Voltaire e incluso Kai permita que nos quedemos- mencionó Spencer sacando al peliescarlata de sus pensamientos.
- Voltaire ya no vive ahí- respondió con fastidio, detestaba explicar todo- ¿Quién dijo que ustedes vivirán en la casa de kai?, yo lo haré- dijo seguro de si mismo.
- ¿con que excusa? O mejor dicho¿Dónde nos quedaremos entonces? Nosotros no tenemos nada que ver no entiendo eso de 'ahí es donde entran ustedes'- le imitó el rubio haciendo ademanes tontos, para él eso era, una tontería de Yuriy, era estúpido rogarle a alguien.
- No se preocupen por eso ya lo tengo todo arreglado después les daré detalles, solo diré que ustedes fingirán odiarme o algo así.
- Pero por supuesto que no fingiremos tomate piojoso- dijo Bryan- te odiaremos, nos estás tejiendo en tu telaraña, tu muy a gusto con Hiwatari y nosotros quien sabe donde, no tenemos dinero, los únicos que saldremos perdiendo seremos nosotros que no tenemos vela en este entierro, yo no seré tu tapadera- terminó de decir cruzándose de brazos y desviando la vista indignado.
- Necesito un favor, Bryan, es tiempo de que me pagues una de tantas que me debes- respondió mordaz, odiaba cuando alguien no quería obedecerlo- Pozhalusta- pidió ya mas calmado, colocando sus manos en los brazos de el otro, el ojiverde miraba de vez en cuando al ojilila no muy convencido- Argg, de acuerdo, pero me pagarás ese favor, yo diré cuando te pague los tuyos no tu- dijo recibiendo una sincera sonrisa por parte del pelirrojo.
- Pero de cualquier forma, Bryan tiene razón, no tenemos dinero, no podemos quedarnos.
- Ah eso no es problema yo tengo dinero, le robé un poco a Boris- dijo como si de nada interesante se tratase, siendo observado por los otros dos confundidos y exaltados.
- ¡¿Le robaste a Boris¿Cómo¿Por qué nunca lo dijiste? Deben de ser millones de rublos- Mencionó molesto el dueño de falborg.
- ¿cómo? Fácil, cuando huyó de las autoridades hace dos años, inmediatamente hice algunas transacciones a una cuenta que el mismo puso a mi nombre, esa cuenta tenía ya dinero, dinero que Boris le robaba a voltaire, es por eso que tenia mi nombre, por si el se enterase el viejo podría lavarse las manos y el culpable sería yo, actúe rápido antes de que congelaran sus cuentas, ah y no diré como accedí a sus cuentas- les adivinó el pensamiento haciendo un gesto de asco al recordar las cosas nada puras que tuvo que hacer para estar al alcance de las cosas personales del viejo.
- ¡Tu¡Maldito tomate piojoso!... ¡te revolcabas en dinero mientras yo me partía la espalda para poder pagar un techo donde vivir y algo que comer!- gritaba furioso el pelilavanda.
- Hey Bryan, sacaste buen dinero por mis mascotas, de que te quejas- repitió sonriente lo que minutos antes le había dicho el ojiverde volteó hacia la ventana mirando que pronto comenzaría a llover, su sonrisa aumentó, todo estaba a su favor.
-Yuriy porque no dejas esto en paz y dejas tranquilo a Kai y ya- dijo Spencer, no le gustaba para nada el comportamiento fuera de lo común de su compañero.
- ¡de ninguna manera! Kai es mío y de nadie más- Bramó fieramente.
- … ¿le amas?- preguntó de nuevo, alzando una ceja.
Ante esto Yuriy no contestó evadiendo la pregunta- Kai es mío, me pertenece, juntos somos como un perfecto balance, como una unión entre el fuego y el hielo, yo lo haré entrar en razón y después… el será el que venga a mi- dijo mas para si mismo que para los otros.
- ¡Ay Yuriy por favor!- desesperó el ojiverde- ¡Pero antes ni lo soportabas! Es mas¡no podías verlo ni en pintura! A ti siempre te ha gustado andar sólo.
- Pero eso era antes, antes de comprender que yo… lo quiero conmigo, lo necesito- Bryan arrugó el ceño por lo dicho del pelirrojo.
- Lo quieres y lo necesitas, pero no lo amas- volvió a decir el rubio levantándose de su lugar.
- ¡TU QUE SABES! Por supuesto que lo amo, Kai es todo para mi, no hay nada antes ni después de él, nada…- se quedó estático hasta que un trueno lo sacó de su mente- tengo que irme, cuando Kai venga, le dicen que estoy en un parque, el sabrá cual es, no digan que lo espero, estoy seguro que la culpa y los remordimientos le ganarán, poka- dijo saliendo rápidamente por la puerta.
- Se ha vuelto completamente loco- dijo Spencer, Bryan sólo se quedó en silencio mirando por donde segundos antes había salido el pelisangre.
Acababa de anochecer y en cualquier momento iniciaría una fuerte tormenta en la ciudad. El bicolor hasta ahora llegaba a la habitación, no había visto a su ex amante en todo el día, no tenía ganas de verlo ni a él ni a nadie pero le debía una disculpa, por más que le incomodara hacer eso, a paso lento entro en el cuarto sorprendiéndose al ver que no se encontraba ahí, sólo se encontraban Spencer sentado en la cama en una especie de meditación, y bryan que le daba la espalda observando por la ventana.
- ¿…Yuriy?- Preguntó por el indiferente.
- ojala le caiga un rayo- Ante lo dicho por el amargo pelilila, el peligris levanto una ceja en expresión de incredulidad.
- No lo hemos visto en todo el día, habló de un parque, no recuerdo, poco nos importa el imbecil nos peleó a golpes- contestó el segundo ruso.
El peligris bufó mientras volvía a salir, ya se imaginaba donde estaría, después de todo, Yuriy no es un gran conocedor del lugar, y él que recuerde, una vez le llevó al lugar donde encontraba paz y tranquilidad cuando necesitaba estar solo, tenía que disculparse y entre más pronto empezara más pronto terminaría.
El pelirrojo estaba sentado sobre una colina con las piernas dobladas los brazos en sus rodillas y su mano tomando la otra, miraba hacia con el entrecejo arrugado, pensativo y con mirada acuosa y afligida, sólo escuchando el sonido de los fuertes rayos, recordando las palabras de Spencer hace unas horas¿amaba a Kai?, por supuesto que lo amaba, si no fuese así no estaría haciendo todo esto por él, si no lo quisiera no lo habría aceptado unirse al equipo, luego se le vinieron a la mente las palabras que el peligris le dijo a Tyson en la batalla de ayer, he viajado un largo camino para llegar aquí Tyson, este es el esfuerzo de toda mi vida. Todo lo que he visto, todo lo que he hecho… todo comienza y termina contigo, desde la primera vez que me derrotaste lo he sabido… todo comienza y termina contigo… todo comienza y termina contigo…esta última frase rondaba sin cesar por su mente ¿sería posible…? No, al instante desechó esa idea, Kai no tenía ninguna otra intención con el peliazul, era su eterno rival y así sería siempre, sólo eso "todo a mi alrededeor ahora, todo comienza y termina contigo Kai..." pensó entristecido. Por eso tuve que dejar el equipo… por eso entrené con Dranzer en las heladas montañas de Rusia, y es por eso que escogí a Tala de compañero cuando él prefería mucho más batallar solo. Rememoró lo dicho del peligris, y tenía razón, hubiera preferido mil veces batallar él solo o con alguno de sus amigos que hacerlo con Kai, lo odiaba, pero a la vez lo amaba, un sentimiento confuso, pero existente, si no sintiera nada por el bicolor seguramente le hubiera pateado el trasero burlado y cerrado la puerta de su equipo, hace dos años Kai los dejó para irse con sus amigos, y es algo que jamás le perdonó, no puede ir y venir cuando se le de la gana, pelear junto a Yuriy no era un derecho, era un privilegio, y kai lo sabía, es por eso que se sorprendió al escuchar todo el discurso dicho por el bicolor,Aprendí que no importaba cuan alta fuese la barrera, siempre hay un modo de derrumbarla a mi medida,recordó la última frase del ojivioletay la aplicó para él mismo. "no importa que tan alta sea la barrera, siempre encontraré un modo de derrumbarla a mi medida Kai…siempre" pensó tristemente, y como si lo hubiese invocado el bicolor apareció en el lugar, el pelirrojo no se movió ni un centímetro, ignorando por completo al recién llegado. El peligris se sentó imitando la posición del otro, con la diferencia de que volteaba a ver al peliescarlata, mientras que él seguía viendo al frente como si no se hubiese dado cuenta que estaba ahí, o como si le ignorara mejor dicho.
- Kak dela? (¿cómo estas?)- se sintió incomodo al ver al pelirrojo tan afligido y frágil, se notaba que trataba de disimularlo, pero no podía.
- Ploho (mal)- respondió mecánicamente.
- Pochemu? (¿Porqué?)- al instante se reprendió mentalmente por lo dicho, era claro que por lo de hoy en la tarde. El pelirrojo no contestó ante la estúpida pregunta sólo tensó su mandíbula, el peligris continuó hablando- No voy a reclamarte por lo de Rei porque se que me lo merezco, cómo sea, yo quería ofrecerte una disculpa, quizás no sea suficiente, pero sabes lo mucho que me cuesta hacer esto- El pelirrojo siguió sin hablar, ahora que volvía a ver al bicolor, sintió un nudo en toda la parte que conecta el estomago con la garganta, tenía ganas de llorar, pero el nunca haría algo así, no quiso arriesgarse a hablar porque podría quebrarse su voz.
- Supe que te peleaste con Bryan y Spencer- si antes se sentía incomodo ahora quería que la tierra lo tragara, que un asteroide cayera cerca del lugar o lo que sea, pero que rompiera la tensión del ambiente. Al parecer sus plegarias fueron escuchadas pues empezó a llover, pero no pasó lo que el quería- ¿Cuándo volverás a Rusia?- como respuesta el peliescarlata se encogió de hombros. "Quizás no tiene dinero, o por la discusión con los otros dos, se niega a viajar con ellos" pensó, estuvo a punto de irse, pero de cierta forma se sentía culpable por lo que le ocurría a su rojo compañero, luego se le vino una idea a su cabeza, quiso desecharla pero seguía renuente en su mente… "¡NO! No puedo llevarlo a mi casa, que tenga remordimientos no quiere decir que me haré cargo de él toda la vida… aunque solo podrían ser unos días… ¡No Kai! no lo hagas no seas estúpido… pero me siento tan culpable… ¡NO KAI! No te lo lleves no te lo lleves, aléjate de ahí, no es ningún gato que puedas recoger, no te lo lleves" se repetía a si mismo debatiendo si debía hacerlo o no, se puso de pie y empezó a caminar, cuando de pronto se detuvo- ¿Qué no vienes?
- ¿Eh?- levantó la cabeza confundido y sorprendido.
- Vámonos al hotel… si no tienes donde quedarte mañana te puedes quedar en mi mansión… pero sólo unos días- volvió a darse la vuelta comenzando a caminar nuevamente. El pelirrojo bajo la cabeza confundido, no pudo ocultar mas su sonrisa "siempre encontraré un modo de derrumbarla a mi medida Kai…siempre" se repitió mentalmente, borró su sonrisa y se puso de pie siguiendo al objeto de sus deseos "Mañana será un gran día, no puedo esperar, te tengo justo donde quería Kai… soy tan perfecto" con esos pensamientos alcanzó a Kai caminando junto a él, la parte difícil de irse con el peligris estaba hecha y le había resultado más fácil de lo que creía, muy pronto el mismo Kai le rogaría por que volviese con él, solo era cuestión de tiempo, y esfuerzo.
-To be continued...-
La última escena se vio muy ooc pero así tiene que ir xD, espero les haya gustado, ya quiero ver de mustia al tomatito pioj...ejem a yuriy n.n, no hice lemmon ni lime kairei, porque no podia hacerlo, lo intente pero no puedo, no me agrada mucho la pareja, por cierto tengo que continuar un fic kairei de traduccion o.o, prometi hacerlo y debo cumplirlo aunque no me guste, con respecto a que si pondre como inició todo, si lo haré, pienso hacer un capi especial algo asi como un flash back entero durante su estadia en la abadia y como yura odiaba a kai y como ese odio se transformo en amor... al menos eso el piensa jaja, al principio pensé hacer un kaitala, pero ya no se, quizas lo deje solo... o lo mate OxO, no no, prometo que no matare a ninguno xD mis dias de asesina ficticia estan pasando por ahora, solo por ahora eh... es que me da coraje que tala se rebaje o.ó pero es la trama y ya pa que me enojo si yo soy la que lo rebaja, así que no se aun el final de esto, no es seguro que se quede con kai, puediera ser que si pero pudiera ser que no, siempre cambio de opinion al ultimo, bueno, quizas los rusos (bryan y spencer) se vieron demasaidos tontos pero es que jaja adoro esa actitud en ellos, como la del anime cuando bryan dice que es esto kai? y el le dice es una puerta... genio, x3, gracias por todos los reviews, una vez mas, si deciden dejarme uno, con log in podre contestarselos :), aun no se si no se puede contestarlos aqui, no me he echado una vuelta por el reglamento desde hace tiempo, luego verificare es que en verdad me gustaria contestarlos todos, nos vemos en dos semanas! o menos, con el fic de slipping in to nothingness estoy en proceso de traduccion, es que a veces da flojera xD disculpen pero una promesa es una promesa, y lo hare desde el principio hasta el final, saludos :)
-...un segundo en esta vida puede cambiar tu rumbo, cortar tus alas para lentamente bajar tu mundo...-
