¡Vamos con el siguiente capítulo! :D ¡Mil gracias a Nikki West por su review!

Disclaimer: Teen Titans no me pertenece.


Capítulo 2 "Día libre"

La joven pelirrosa ya estaba saliendo del centro comercial con calma disimulada, empezó apoderarse de ella la prisa aunque la bolsa que sostenía le parecía que pesaba más con cada paso. Suspiró y se detuvo en frente de una pastelería, derrotada entró y agregó otra carga a sus brazos. Jinx reconocía que a veces era muy demandante, tal vez un poco mandona e incluso un poco histérica pero no por eso merecía este trato. No engañaba a nadie, sí se lo merecía. Levantó las dos cargas y las depositó en la mesa, empezó a preparar todo.

Y es que todo había comenzado esa mañana en que un muy hiperactivo pelirrojo había elegido molestarla con ir a salir a ver una película después de almorzar en el parque. "Casi como una cita" había mencionado entusiasmadamente.

"¿No tienes trabajo que hacer?"

"No, por hoy estamos cubiertos."

"Dicen que el crimen nunca descansa."

"Por eso los superhéroes a veces nos hacemos favores turnándonos."

"¿Quién te está cubriendo? ¿Batman?" habló sarcásticamente la chica.

"Sé que Batman nunca descansa y hubiera sido una excelente opción, pero los jóvenes titanes son los que se ofrecieron a ayudarme, me debían un favor de lo de la última vez."

"Es decir, cuando me detuviste a mitad de un robo en el museo."

"Exactamente." Dijo orgulloso mientras colocaba sus manos en pose de Peter Pan.

"Pues ve tú solo."

"Pero no es divertido si no vas Jinxie."

"No pienso ir para que te diviertas a mi costa y no me llames Jinxie."

"¡Por favor!" Usó su mirada más convincente sin mucho resultado ya que la joven hojeaba con interés un libro de magia.

"Ya te dije que no."

"¡Vamos! Es sólo una pequeña salida al parque y luego al cine. No siempre tenemos oportunidades como esta. ¡Hay que disfrutar!"

"Puedes ir tú solo y disfrutar de esta rara oportunidad."

"No entiendo por qué no quieres ir."

"Si no es bastante obvio, lo diré, no quiero y tú y yo no somos más que compañeros de apartamento, no somos amigos ni nada por el estilo."

"¡Pero Jinxie, sí somos ami-!"

"¡Pero nada! ¡Ve y disfruta tu maravillosa y estúpida oportunidad de un día libre!" Inmediatamente que salieron las palabras se arrepintió, pero no dijo nada más, mantuvo su vista en el libro que ya no le parecía interesante.

"Bien, iré a disfrutar de este día solo." Su tono había dejado de ser alegre y de repente ella ya no lo pudo ver. El único sonido que le dio una pista de qué había pasado fue el azote de la puerta al cerrarse.

Así que ahora estaba en un dilema, había comprado las cosas necesarias y no sabía si era la culpa la que la había obligado a llegar a esos extremos pero reconocía que se había sobrepasado en su discusión. Si simplemente hubiera aceptado estaría en estos momentos viendo una película con un Kid Flash que tendría una sonrisa en su rostro aunque la oscuridad del cine no le permitiera verla con claridad. Suspiró de nuevo y vio su gran esfuerzo sobre la mesa, una gran comida con ingredientes de la semana que estaban en el refrigerador, mañana los repondría, el pastel aguardaba en la nevera y finalmente fue por los detalles finales pero más difíciles. Fue a su cuarto y sacó su comunicador de Titán honoraria que casi no usaba.

Wally estaba afuera de la puerta sin saber si tocar o simplemente entrar. Convencido de que tocar era estúpido porque era su apartamento, abrió la puerta para detenerse cuando percibió el olor de una deliciosa comida, llegó a la cocina y vio sentada a una pensativa Jinx viendo por la ventana. Tragó saliva y eso fue suficiente para que la chica de la mala suerte volteara a verlo. "Lo sie-"

"Lo siento" Lo interrumpió ella. "Fui una completa tonta por haberte hablado así, me permites quedarme en este apartamento, me ayudas y aún así me comporto mal contigo. Lo siento." Sus ojos veían el suelo, pero el chico más rápido del mundo sabía que ella estaba pendiente de su reacción.

"No hay nada que perdonar Jinxie, ambos fuimos unos tontos."

"Bueno me disculpo por esta ocasión, pero tú siempre eres un tonto, no hay novedad en eso." Cuando la chica vio que él sólo sonrió de buena gana ante su humor suspiró nuevamente, esta vez aliviada y señaló la mesa. "No es una comida en el parque, pero… si quieres… es que… hay mucho y yo pensé…" Decir que estaba nerviosa y a punto de tartamudear sería decir poco. Por suerte el héroe llegó a su rescate.

"¡Excelente! Una gran comida. ¡Gracias!" Y antes de que ella pudiera decir más él se sentó y comenzó a devorar todo a una increíble velocidad. La chica se sentó frente a él y tomó un plato con su ración antes de que también desapareciera.

Ambos comieron tranquilos y ya relajados sin la tensión que los había seguido todo el día. No lo admitirían pero la presencia del otro se había vuelto cotidiana, casi segura desde que la ex-villana se mudara al amplio apartamento del superhéroe al grado de que se hacía difícil imaginar no verse a diario. Jinx se levantó y se dirigió al congelador, regresó a la mesa y de la caja sacó el pastel de helado con cubierta de chocolate. "En compensación por haber arruinado tus planes para este día."

"¡Jinxie! ¡Te luciste!" Nuevamente no le dejó agregar más y devoró lo que ella le había servido, es decir, todo el pastel, excepto una rebanada para ella.

"Hora de la otra sorpresa." Dijo orgullosa.

"¿Todavía hay más?" Su sorpresa era tan palpable que la chica sólo pudo sonreír ante un atónito Kid que sólo tuvo la opción de seguirla a la sala.

"Sí, aún hay más." Tomó el control del televisor y del DVD y se sentó junto a un chico que aún no creía lo que estaba pasando. La pantalla del televisor se encendió y pronto mostró el menú de inicio de la película. "Es sólo una película, pero otro día podemos ir al cine con más tranquilidad."

"¿Eso quiere decir que me estás invitando a una cita Jinxie?"

"No" Pronunció la palabra tan cortante que el pelirrojo no quiso tentar más a su suerte.

"Aunque será difícil encontrar otro día libre asegurado."

"No lo creo." La misteriosa sonrisa de la chica atrapó más a Wally que sus misteriosas palabras, pero eligió guardarse su curiosidad mientras dirigía su atención al televisor. Hoy, después de todo, estaba disfrutando una gran oportunidad en su día libre.