Hotline

-papaito, ¿me cuentas una historia?- una hermosa niña de cabellos castaños y ojos verdes, estaba a punto de irse a la cama

-vale- naruto camina hacia la humilde estantería y toma uno de los 3 libros que tenía para contarle cuentos a su hija, quisiera poder comprar más pero cada dia que pasaba, vivía al límite y con lo justo - había una vez, una princesa llamada Esmer. gobernaba un hermoso reino donde los animales eran sus mejores amigos. y una vez, la convirtieron en un conejo- siempre leía las primeras líneas, y de resto se inventaba su propia historia. se conocía a su hija como la palma de su mano

-¿en un conejo?- la pequeña se notaba intrigada de lo que escuchaba- ¿quien le hizo algo así?

-no lo se cariño, debió ser… LA BRUJA MALVADA BUAJAJAJAJAJAJA- reía con diversión al notar la expresión que hizo su hija

-¿si? ¿la bruja malvada?- los ojos de la pequeña brillaron con emoción

-si mi nena, era la bruja más hermosa que alguna vez puedas imaginar, sus cabellos negros brillaban bajo la luz de la luna y tenía los poderes más oscuros y perversos del universo- el rubio sabía lo que le gustaba y lo que no, por ello nada de princesas, finales felices, peluches tiernos y por supuesto. nada de dulces.

-¿y que le paso a la princesa? ¿se la comió la bruja?

-si, se la comió… y fin

-ha sido genial papaito, eres el mejor- el rubio sabía que para gustos colores, y el lo intentó todo para que su hija tuviera gustos normales como las otras niñas, vestidos rosas, muñecas preciosas, coronas y tiaras. pero no, a su hija no le gustaba nada de eso.

-¿papito me das a mi asesino?- naruto suspiro y le acercó el pequeño peluche negro, un mapache que no tenía un ojito, solo por eso ella se le ocurrió ese precioso nombre

-te amo Chantal…- susurra naruto dándole un beso en la frente, aún así y todo, el adoraba esa niña

-y yo a ti papi- el joven sale de la habitación y cierra la puerta. sabía lo rígida y correcta que era su hija con las horas.

o-o-o-o-o-o-o

-hora de trabajar- camina hacia su habitación y prende el teléfono, había pasado un mes desde la última vez que aquel hombre lo llamó, tuvo un orgasmo delicioso pero después de eso, él no le volvió a llamar. se había arrepentido tanto de no decirle su nombre. con el paso de las noches y de los días soñaba, deliraba con escuchar esa poderosa voz que se le había metido en el alma desde el primer momento

-Brring brring-

La primera llamada entraba y él estaba listo para su rutina - hola buenas noches, esta hablando con un zorrito juguetón ¿que fantasía sexual quiere cumplir? - se rasca la cabeza esperando cualquier indicio de el juego de su cliente

-¿que estas haciendo?- puso una mano en su corazón y se sentó en la cama, sus piernas flaquearon de solo reconocerlo

-estoy... en mi habitación, listo para obedecer tus… órdenes…- contestó lleno de deseo, nunca se había puesto así con nadie

-veo que has extrañado mi voz- se escuchaba como un Dios, naruto empezaba a creer que sus llamadas habían sido una ilusión pero esa voz, era magnética

-el que me está llamando es otro- dice controlándose, no debía llevar esa conversación nada más a lo que realmente era.

-vaya… también tienes carácter, pues bien - el rubio ponía la mano en su pecho, rogaba para que no se escucharan sus latidos - ¿que llevas puesto?

-un jeans, pero me estoy desnudando- y realmente lo hacia, sus pantalones cayeron y bajó rápidamente su boxer, la erección que tenia ya era considerable

-¿estas excitado?- miraba su pene empinado y necesitado

-tanto que te sorprenderías, me dan ganas de follarte- muerde sus labios con más fuerza, toma su pene y lo masturba lentamente imaginando dentro del cuerpo de ese misterioso hombre

-creo que, eso sería extraño. no soy gay- naruto sonrió y luego negó divertido

-¿no lo eres? ¿entonces porque te estas tocando mientras me escuchas?, ¿acaso tienes curiosidad de cómo se siente un hombre? porque eso es lo que soy, te juro que te follaría tan duro que morirás de los orgasmos que te haría sentir

-ahhh…- escucho un gemido reprimido al otro lado de la línea, le había gustado sus palabras

-y después, besaría tu espalda y bajaria lentamente hasta tener tu agujero en mi narices, te follaría con mi boca lentamente… delicioso- el tambien empezó a masturbarse con frenesí, nunca había hablado tan enserio con ningún cliente, generalmente ellos estaban tan excitados que no notaban la falsedad. pero con este hombre, sus palabras parecían que fueran a cobrar vida

-ahh… sigue… ahh…- apretaba con fuerza el teléfono en su oreja, iba a reventar

-volvería a entrar, y te lo haría suavemente, aumentando poco a poco mis movimientos- apretaba con fuerza su erección en la mano- una vez… ahh… y otra vez, escuchando el sonido que hace nuestro cuerpo al unirse- gime sintiendo la corriente en su cuerpo, el placer era tan incontrolable que se dejó caer en la cama respirando agitadamente

-ahh...me corro…- escucha del otro lado - ahhhhhhhhhhhhh ¡si!

-yo… ¡ahhhh tambien…! hombre, delicioso- termina en su mano y con una sonrisa de satisfacción, la felicidad empezando a crecer en su interior, nadie nunca lo había hecho sentir de esa manera y se sentía maravilloso

-eres bueno en tu trabajo…- la sonrisa se desaparece con rapidez, por primera vez se sintió usado, pues el realmente se había entregado

-quiero que sepas una cosa- dice levantándose de la cama, no debía hacer eso pero lo haría - me llamo naruto.

-naruto…- ahora esperaría que colgara, o que lo mandara a la mierda - ¿por que tienes el nombre de una comida?

-no habían nombres para personas en esos momentos, y fue el que me toco a mi- escucha una carcajada al otro lado de la línea

-de acuerdo, ¿y que edad tienes?- casi se muere de la emoción al ver que seguirá la conversación

-18- hubo un silencio por un momento - ¿y tu?

-20- ahora si se sentía incomodo, lo único que le faltaba- sabia que eras joven, pero no más que yo

-lamento decepcionarte- se pone de pie y busca algo para limpiarse

-¿por qué ahora me dices esto? la ultima vez te negaste- eso era una buena pregunta, ni él mismo lo sabía

-bueno, romper las reglas por primera vez no creo que sea tan malo

-¿así que soy el primero al que le dices tu nombre?

-si, por no decir que eres el primero con el que no finjo, esto- no sabia porque decía esas cosas, ni como explicar nada de lo que quería realmente decir

-¿me estas diciendo que hemos tenido sexo por teléfono? ¿y que conmigo no has fingido? - a naruto le dio un tic en la ceja

-joder, no repitas todo lo que te digo interrogándome- vuelve a escuchar su masculina risa

-me parece bien, yo tampoco fingo, así como ninguno de tus clientes- aquello fue como una cachetada, sabía que no debía confiar en él, su trabajo no se lo puede permitir.

-bueno, pues eso. si ya no quieres ningún favor más, colgare que necesito trabajar- ahora hablaba más frío y mordaz

-hmp- y se corta la llamada.

al escuchar el típico "piii" y la información de cuanto se había ganado, Se sintió realmente mal, una lagrima bajo por su rostro frustrándose- maldición…- susurró apretando el teléfono que empezaba a sonar de nuevo- ¡se me olvido preguntarle el nombre!

o-o-o-o-o-o-o-o

-naruto…- susurro sasuke apretando el teléfono en su mano - ¿que me esta pasando? apenas hemos hablado 3 veces y me siento extraño, lo peor es que por alguna razón siempre colgamos con enojo encima, luego cuando volvemos a hablar eso como si… - muerde sus labios recordando que trato de tener fuerza de voluntad para no llamarlo, pero solo le duró un mes. ahora estaba desnudo en su cama arrepintiéndose del comentario que hizo, últimamente sentía que cometía errores pero todos esos los hacía cuando hablaba con naruto -¡joder! ¡es obvio que si digo eso es inapropiado! el me confeso que nunca había sentido esto, y yo voy y suelto tremenda burrada, ¡soy idiota!

La semana paso normal, sasuke estuvo trabajando en muchos proyectos y cerrando bastante negocios que harían que su empresa fuera aún mejor. nada se le escapaba, era una fiera elegante a la hora de cerrar tratos importantes.

-es un placer- dice el moreno levantándose de la mesa, donde habían tenido una poderosa junta de negocios- tratar con personas tan elegantes y transparentes como ustedes

-muchas gracias sasuke- dice neji, el representante de la empresa hyuga- tiene un don de convencimiento excepcional.

-eso es porque sabes lo que es bueno- ambos sonríen, eran expertos en su área

Esa noche, iba a tener una cita con una mujer, distraerse un poco y tener sexo que lo necesitaba. y la joven con quien tenía planeado todo esto era hermosa, así que con tiempo la cortejo de una forma que ella no lo pudo resistir, pero entre besos la mujer se alejó y le miró con asco - ¿quien es naruto?

-oh, discúlpeme- ella por supuesto lo perdono y así ambos terminaron haciéndolo en un lujoso hotel.

Al terminar, se sintió vacío e insatisfecho, nada que ver cuando se masturbaba hablando con naruto, solo escucharlo era más que suficiente para ponerlo a tope. así que cuando se dio cuenta de que la joven se había quedado dormida en la enorme cama. tomó su teléfono y camino hacia el balcón que estaba bastante alejado.

Viendo la exuberante belleza del hotel que estaba rodeado de una enorme piscina natural con palmeras, marcó el número. para su suerte el pitido de que estaba entrando la llamada le alivio. muchas otras veces llamaba y estaba ocupado, y sabía que no podía llamarlo en la tarde

-un zorrito juguetón, ¿cual es su… fantasía sexual? - había algo extraño, su voz estaba apagada

-¿naruto? ¿estas bien?- escuchó un largo suspiro

-¿eres tu…? el desconocido, con la voz de príncipe- frunció el ceño, realmente había algo mal con el chico

-oye, ¿va todo bien?- volvió a preguntar

-no, no va nada bien…- podía identificar la fuerza que hacía para no llorar

-¿cuéntame que sucede?- había llamado para tener un momento caliente y así poder sentirse satisfecho, pero las ganas se le fueron

-no se, no creo que sea correcto decirtelo. apenas hemos hablado 4 veces y… no se… parece una broma de mal gusto- sasuke escuchaba sus palabras- nunca nadie se ha interesado por mi ¿sabes? y yo, he aguantado toda clase de humillaciones

-naruto, tampoco puede ser tan malo

-esto… esto es malo…- ahora si empezó a llorar - esto es algo que significa mi vida, y que se está perdiendo enfrente de mi

-pero entonces, dímelo… ¡quizás te pueda ayudar!- se sintió desesperado, otras veces escuchaba al chico seguro de si mismo, cuando hablaba con el siempre le trasmitía toda clase de sensaciones buenas y transparentas.

-tengo una niña, de 3 años- el corazón de sasuke se disparó al escuchar como se sinceraba con el - y… le ha dado varicela, porque fue a la guardería y vino con- su voz empezó a ir rápido, pero aun así se le entendía lo que quería contarle- … se enfermo y su cuerpo no está resistiendo… el doctor me dijo que su sistema inmunológico es débil y que necesitaba unas vacunas…- un delicado y triste silencio- ...y yo no tengo ese dinero para… estoy desesperado…- los sollozos del joven azotaba sus tímpanos, miro la noche y sabía que eso era una señal.

-¿en que hospital esta y cuando necesitas?

-no… no tengo como pagarte, solo me estoy desahogando, no tienes porque

-¿¡EN QUE JODIDO HOSPITAL ESTÁ LA NIÑA!?- gritó con rabia - ¡SI NUNCA NADIE TE HA AYUDADO, PUES YO LO HARÉ! ¡ASÍ QUE SI NO QUIERES QUE TU HIJA MUERA DIME LA MALDITA DIRECCIÓN Y SU NOMBRE AHORA MISMO¡

-Gracias….- solo escucharlo llorar, sentía que le estaban clavando múltiples puñales en su cuerpo- en serio gracias

-espera, apunta mi teléfono- justo en ese momento, la relación que tenía había dado un cambio de 360 grados

-si…- y le dicta los números- mi hija se llama chantal, estamos en el hospital de santa claudi- frunció el ceño al escuchar el nombre. era uno de los hospitales de los barrios más pobres de toda la ciudad. sabia que la atención a los enfermos era muy poco higiénica

-hazme una perdida- y cuelga esperando a que le entrara la pérdida a su teléfono.

cuando entro, colgó y remarco al número -¿naruto?

-si.. si soy yo- ahora si miro el reloj y e hizo cálculos, eran alrededor de las 2 de la mañana

-bien, espera en un rato mi llamada- cuelga de nuevo.

Busca en su agenda y cuando encuentra el número que buscaba, no duda en marcar

-¿sasuke? ¿ese milagro que me llamas? ¿me tienes trabajo?

-suigetsu, necesito que te muevas rápidamente al hospital santa claudi, y pidas un traslado a la paciente chantal, a el hospital esmeralda- que era el mejor de la ciudad- cuando se haya hecho el traslado, paga todo el dinero que sea necesario para que la niña se le administre los medicamentos para una varicela mortal que le ha dado ¿entiendes?, paga tambien alojamiento y todo lo consideres.

-lo tengo todo. chantal, traslado de hospital, medicación, y todo lo que sea necesario - sasuke suspiraba agitado- me pongo los zapatos y voy

-cuando llegues al hospital llámame

-de acuerdo- y cuelga

Camina de un lado a otro, se asoma a la habitacion para verificar si la mujer se habia despertado pero ella seguía en el quinto sueño, volvió al balcon y se apoyo sobre el -¿que estoy haciendo?- susurra mirando el teléfono, acababa de ayudar al hombre con el que apenas había hablado 4 veces en su vida, que no conocía de nada y que solo con su voz lo había fulminado, el nunca se equivocaba con las personas y sabia que naruto era alguien de confianza, por muy extrañas que sea la situacion en la que lo conoció.

mira el número de la llamada perdida y lo guarda como "naruto", luego vuelve a marcar

-hola…- de nuevo esa voz triste lo hacía estremecer

-naruto, he mandado a uno de mis hombres hacia ese hospital, cuando llegue quiero que hagas y todo lo que él diga

-¿que?-

o-o-o-o-o-o-o

-¿que?- un rubio escuchaba con total asombro las palabras que le decía ese hombre

-naruto, dentro de nada llegará uno de mis hombres hacia donde estas, su nombre es suigetsu y le he dado órdenes, me harias un gran favor que no reproches nada de lo que le he dicho, porque harías difícil su trabajo ¿entiendes?

-¿uno… de tus hombres?- por primera vez, se preocupo ¿con que clase de persona ha estado hablando todo este tiempo? - oh no… ¿eres un matón?

-naruto, no digas tonterías… yo… ¿confías en mi? yo no te conozco y te estoy ayudando porque confío en ti. ¿lo haces tú?- sus palabras le dieron justo en el corazón, era verdad. el confiaba plenamente en ese hombre del que no sabía nada

-tu voz, tu voz me hace sentir seguro- dice sin poder evitarlo, siempre se ha caracterizado por ser sincero, si algo no le gustaba enseguida se le notaba pero sabia ser prudente y humilde, pero cuando algo le gustaba que sin duda, hablar con él le gustaba y no dudaba en mostrarlo

-bien, estate tranquilo y no llores más.

-de acuerdo… gracias, nadie nunca había hecho esto por mi...

-entiendo, no pienses en eso ahora - una débil sonrisa se reflejó en el rostro del rubio - tengo que colgar, le dije a suigetsu que me llamara en cuanto estuviese ahí

-vale

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Sasuke miraba el teléfono con el corazón a mil por hora, nunca había pasado por algo parecido antes, justo en ese momento entra la llamada que esperaba

-jefe, ya estoy aquí

-busca aun hombre que se llama naruto, es el padre de la niña- dice dándose la vuelta y mirando el interior de la habitación- y por nada del mundo le digas mi nombre, ni quien soy ¿de acuerdo?

-de acuerdo

-algo más, observa bien todo lo que pase con naruto, como se expresa, como es, como viste, que le gusta, y sobre su hija tambien, quiero un informe detallado para mañana a las 10 en mi oficina, no me falles suigetsu

-nunca jefe

-y está de más decir que esto es confidencial

-lo se

o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

Una camioneta negra de última generación se parqueaba enfrente del hospital, de ella bajaba un hombre que vestía un jeans negro, camisa violeta y zapatillas, todo de marca

-¿naruto?- al ver a un joven rubio parado fuera del hospital, tuvo una corazonada

-si soy yo- lo primero que hizo el peliblanco fue observar de pies a cabeza al joven, jeans desgastados y con el color opaco, camisa gris visiblemente usada y unos zapatos de tela visiblemente rotos

-mucho gusto soy suigetsu, he venido a ayudarle con lo de su hija - cuando está más cerca, nota el hermoso color de sus ojos

-si, esta bien, solo es pagar su medicina y unas vacunas que le están pidiendo

-si, pero primero debemos pedir el traslado de hospital, sígame- la cara que se le quedó al rubio era de completa sorpresa

-¿tras...traslado? ¡no me han dicho nada de eso!- pero el peliblanco le ignoro yo entro para hablar con la recepcionista

-disculpe señorita, vengo a solicitar un traslado

-¿para qué paciente?

Con un don de las personas excepcional, el hombre hizo que la chica le hiciera todo en menos de 10 minutos. naruto escuchaba y miraba la elegancia y finura con la que se expresaba, su sonrisa y su belleza eran de un príncipe. nunca había visto a personas así que no fuera en las televisiones de la calle, porque no tenía tampoco una TV en su humilde morada, no pudo evitar volver a pensar y preguntarse "¿que clase de persona es el hombre con el que estoy hablando?"

….

En la camioneta negra iba suigetsu manejando y naruto de copiloto, iban siguiendo a la ambulancia que se dirigía al hospital esmeralda - dime, ¿no eres un poco joven para tener una niña de 3 años?

-eso dicen- contestó con inseguridad

-¿a qué edad la tuviste? ¿dónde está su madre?- el rubio miró hacia la ventana, nunca había montando en un vehículo tan guapo y estaba usando todo su auto control para no tocar todos los botones que había dentro -¿naruto?

-ah… si, ella murió- dijo sin ninguna clase de sentimiento, como si le diera igual

-oh lo siento mucho- suigetsu se dio cuenta de que había mentido, rápidamente sacó conclusiones y miró con admiración al chico que miraba con curiosidad los botones del radio y de la mini pantalla con sorpresa mal disimulada

-en total son 300.000 yenes- la cantidad hizo que el corazón del rubio muriera

-vale, pagare con tarjeta- dice el peliblanco como si nada - algo más, necesito que la niña reciba el mejor cuidado por 1 semana, hasta que no este sana no quiero que le den el alta ¿vale?

-de acuerdo, eso es 400.000 yenes, con 3 comidas al día y con un control total de su salud- la recepcionista tecleaba con rapidez e imprimía cosas y rellenaba formularios

-esta bien- naruto se ponía blanco y se le salía el alma del cuerpo al escuchar esos números tan grandes. el chico de cabellos blancos sonrió al ver la expresión del joven - ¿está todo bien?

-no… no tengo como pagar todo esto suigetsu, no se que te ha dicho tu jefe pero, esto es una locura y yo - ponía una mano en su pecho con miedo y vergüenza

-tranquilo, esto corre por cuenta nuestra- los ojos azules se encharcaron delante del peliblanco, sin poder evitarlo salto y le dio un abrazo

-muchas gracias… enserio estaba desesperado y… muchas gracias…- sollozaba sin poder evitar dejar salir todo el miedo que sintió.

Suigetsu se sintió tan tocado por los sentimientos tan transparentes que expresaba el chico, que correspondió su abrazo

-disculpen, la niña chantal está preguntando por su padre- un elegante y guapo doctor llego del pasillo llamando la atención de ambos

-¡soy yo!- se separa del peliblanco y camina rápidamente hacia el hombre

-siganme- dice volviendo a irse, naruto le siguió muy de cerca y suigetsu caminaba con lentitud viendo como el rubio entraba a la habitación. cuando el estuvo en la puerta se asomo por la ventana y miró la escena

-papi, ¿que es este lugar?- el rubio le miraba con el amor más puro que nunca nadie había tenido.

-estamos en un hospital mi brujita- contesta con felicidad - ¿te sientes mejor?

-lamento haberte asustado papito, no quería que te dieras cuenta de que estaba enferma y por eso no te dije nada… se que no podemos permitirnos estos gastos y, por eso siempre he tratado de estar sana, para que tu…- la niña empezó a llorar - perdóname padre

-chantal…- las lágrimas empezaron de nuevo su recorrido- no vuelvas a hacer algo así, si te pasa algo me muero. me muero sin tu sonrisa chantal, no me dejes nunca hija

-¡papaito!- y ambos lloraron abrazados

Suigetsu se paraliza al ver esto, nunca imaginó nada, se quedo observando y escuchando en silencio la conversación de ambos, la niña parecía un adulto hablando y sus peculiares gustos, más su linda y hermosa apariencia no tenían nada que ver. quizás esa niña no era un sol, era una estrella hermosa.

Cuando la nena se quedo dormida de nuevo, naruto salió y el doctor lo estaba esperando - si no la hubiesen traído, ella hubiese muerto en unas horas, le hemos aplicado una fuerte medicina y estaremos observando su recuperación

-muchas gracias doctor-el miedo se asoma por sus iris azules, agradece y vuelven a caminar hacia la sala de espera - gracias suigetsu

-ya deja de agradecerme naruto, más bien busquemos un hotel en el que te puedas quedar

-¿ho… hotel?- el peliblanco asiente divertido - no tengo cómo pagar eso- vuelve a repetir mas desanimado aun

-no tienes como pagar nada naruto, solo acepta la ayuda- vio como las lágrimas se volvieron a agrupar en los ojos azules- y no llores más, en serio que chillón eres

-es que, nadie nunca se ha preocupado por mi…

-¿no tienes familia?

-no lo se, mis padres murieron y...- el rubio se queda mirando por la ventana- no se nada de mi familia. no tengo- suigetsu pudo notar lo difícil que era para el hablar de ello, así que cambio radicalmente el tema

-bien vayámonos, mañana tienes que venir a visitar a chantal, no te preocupes por los gatos pues todos corren de mi cuenta ¿vale?

-vale

o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

Sasuke uchiha observaba el teléfono brillar y podía distinguir el numero, no quería contestar pero aun así lo hizo - buenas noches naruto, ¿va todo bien?

-¿por que has hecho todo esto?- sabia que después de haberle ayudado tan "discretamente" el querría explicaciones- ¿ahora como voy a hacer para pagarte?, ¡apenas gano para sobrevivir el día!- hubo un silencio, y entonces sucedió. una decisión que sabia que cambiara no solo la vida de naruto, si no la suya misma

-muy fácil- sasuke afila su mirada y mira el amanecer entrar- renuncia a la empresa a la que trabajas y yo te pagare 100 yenes cada minuto que hablemos por teléfono

-¿que?

-que solo trabajes para mi- dice mas seguro que antes- quiero llamarte y estar seguro de que siempre me vas a contestar no importa que hora sea, ni que estés haciendo- pasa su mano sensualmente por el cabello- no quiero que te niegues, quiero que tus servicios de zorrito juguetón sean solo para mi ¿comprendes?

-¿que? ¿a toda hora? ¿y que pasa con mi hija? ¿porque debería de hacerlo?- con experiencia y mucha sabiduría, porque para su suerte era un experto haciendo negocios. prosiguió

-a toda hora, lo de tu hija no pasa nada, cuando ella este enfrente entonces hablaremos normal y nos conoceremos. respecto a porque deberías de hacerlo... me debes mucho por lo que he hecho hoy por ti, y esta es la forma en la que quiero que me lo devuelvas- se quedo callado por un momento escuchando al respiración agitada del joven- mañana en la tarde espero que ya no estés trabajando con esa empresa, mandare a suigetsu al hotel donde te estarás quedando y firmaras el contrato que el te facilitara, asegúrate de poner bien la cuenta bancaria y los datos personales, no quiero errores. ¿entiendes?- contiene la respiración, le estaba ofreciendo una llave para una nueva vida.

-no entiendo, ¿porque haces todo esto?

-ya dije, para cobrarte lo que hice hoy por ti- y cuelga. sentía como su corazón latía a toda velocidad

continuará

los comentarios los contestare por privado, si no puedo pues tratare de hacerlo por aqui

gotentrunks55 :¡por ahora sasuke no buscara a naruto y ya esta :D espero que te guste!