Capítulo 2: Recuerdos y sueños extraños.

Los personajes de Hora de Aventura no me pertenecen, son una idea original de Pendleton Ward.

El personaje de Rafael y su historia, es creación original mía.


Rafael empezó a leer el instructivo del BMO versión 14.7 para ponerlo en funcionamiento y ver su potencial. Tenía el botón de encendido de color plateado cerca de las letras de su nombre. Pero antes de oprimirlo reviso bien el instructivo y vio varias de sus características y funciones.

-Este modelo cuenta con una memoria de 2 Terabytes (un solo Terabyte equivale a 1024 Gigabytes), memoria RAM de 10 GB, compatibilidad con cualquier otro dispositivo electrónico, en su memoria tiene almacenada una gran cantidad de las películas y videojuegos que ha habido, así como la posibilidad de descarga de mayor contenido online.-

-Cuenta también con una batería solar con la capacidad de almacenar enormes cantidades de energía y está construido con una aleación de polímeros y metales, que lo hacen muy resistentes a las más extremas temperaturas o al daño físico.-Termino de leer Rafael en esa parte de aquel instructivo.

-Bien probémoslo.-Dijo Rafael.

Cuando apretó el botón, un montón de luces de varios colores recorrieron en toda la estructura del singular androide y como si fuera por arte de magia, este comenzó a cambiar de su forma cuadrada a una forma humanoide.

Lo que antes asemejaba más a una maleta de plástico, ahora era un curioso robot de tamaño mediano, tenía una altura de un metro aproximadamente, era delgado del mismo color negro que tenía antes, su cabeza era redonda y tenía ojos de color verde esmeralda, sus facciones estaban muy bien hechas y asemejaban las humanas, tenía brazos y piernas mecánicas muy bien diseñadas y por lo que leyó Rafael era tan exacto y tan fuerte con esas extremidades, que podía desde sostener un huevo sin romperlo, hasta doblar el acero con facilidad.

Entonces este autómata al haber "sido despertado de su sueño", dirigió una mirada a su amo inclinando su cabeza del lado derecho y luego al izquierdo.

Luego se detuvo y puso su brazo en su abdomen y se inclino en señal de respeto y dijo con su robótica voz y muy educadamente que asemejaba la de un mayordomo inglés:

-Saludos amo, soy BMO, versión 14.7, aunque usted puede darme un nuevo nombre si así lo deseara, fui creado en Japón y distribuido en todos los rincones del mundo, soy el modelo más avanzado tecnológicamente de mi serie y estoy para servirle.-

-Saludos BMO, mi nombre es Rafael Bautista, de origen Mexicano nacido en los Estados Unidos, de profesión Bibliotecario, un gusto en conocerte.-Dijo Rafael a modo de presentación.

-Uhmm… así que dices que te puedo cambiar de nombre eh.-Dijo el hombre al autómata.

-Si así es amo, eso me daría más individualidad.-Dijo el robot asintiendo y esbozando una sonrisa.

-Déjame… déjame pensar.-Respondió Rafael pensativo.

-Lo tengo que te parece el nombre de: Séptimo.-

El robot se quedo analizando la respuesta y luego contesto:

-Me gusta amo, es un buen nombre.-Dijo feliz.

-Me alegra que te haya gustado y además va de acuerdo con tu número de serie.-Sonrío el humano.

-Oye puedo hacerte una pregunta Séptimo.-

-Claro amo, si está en mis capacidades la responderé con gusto.-

-Oh es solo que quisiera saber cuánto te queda de nivel de energía, para que en caso de que te quede poca te recargue en la mañana.-

-Agradezco su amabilidad y no se preocupe amo, mis niveles de energía están al 95%- Termino diciendo Séptimo e indicando con una de sus manos robóticas una parte de su pecho en la cual se veía un icono digital con forma de batería de color verde y que estaba casi llena.

Rafael entonces volvió a leer el manual, y vio que este BMO también poseía unos controles mismos que guardaba, en una especie de "caja" ubicada en su abdomen.

Aunque estos controles eran solo para los funciones de entretenimiento, ya que otras funciones BMO versión 14.7 (o mejor dicho Séptimo) las hacía de manera independiente sin necesidad de controles, bastaba solo pedírselo.

Hecho esto Rafael saco de su mochila la memoria USB que traía y la coloco en uno de los puertos, de Séptimo, que en este caso se encontraban en la cabeza y con ello pudo ver y con satisfacción y alivio que los datos de sus libros descargados en formato digital no se habían perdido o dañado. Así como otras cosas como fotografías de su familia. Han de saber que él se había quedado solo y que ya no tenía a nadie de su familia viva pues solo le quedaban sus padres y ellos murieron tiempo atrás antes de la guerra.

-Al menos ellos están en paz y no tuvieron que sufrir por esto, y yo al no haber tenido familia propia, tal vez este solo, pero ya no tuve que perder a nadie más.-Decía con un tono triste en su voz.

Siguió viendo las fotos y al recorrer las imágenes se observaban también las de lugares a los cuales había visitado, varias eran de paisajes de bosques y montañas o de ciertos puntos de la ciudad vistos desde lejos, ya fueran lugares históricos o de cierto interés como museos etc.

Había también entre aquellas fotos una en la cual había asistido a una interesante conferencia, en otra ciudad, en la cual un afamado anticuario llamado Simón Petrikov había descubierto en una de sus expediciones, un inusual y muy antiguo libro con el nombre del "Enchiridion".

-Ah recuerdo esa conferencia el señor Petrikov era muy amable y atento a todo lo que se le preguntaba, sin duda ese libro ofrecía muchas interrogantes pero también fascinantes respuestas al concepto de la magia y las leyendas antiguas.-Empezó a comentar como para sí mismo y levantándose continuo comentando sus recuerdos con entusiasmo.

-Aunque al igual que muchos grandes hombres de ciencia, cuando le pregunté si él creía en la magia se mostró escéptico, pero que no dudaba que el libro en sí, era de un gran valor histórico.-

-Agradecí su respuesta más algo en mi interior me decía que el señor Simón Petrikov, no se mostraba tan sincero y que había algo que ocultaba, y luego con los rumores que oí poco antes de la devastación y de aquella extraña corona que encontró y su incidente con su prometida Betty que se alejó de él.-

-Yo por mi parte desde niño, me ha ilusionado la idea de la magia, siempre me ha fascinado, tantas historias, leyendas y cuentos que me he leído a través de mi vida, y me pregunta a veces, ¿y si esto es real?, ¿si existe una manera de aprenderla y usarla?-

-¿Y que si de alguna razón los humanos influimos para que esta quedara rezagada, así como esos seres fantásticos?-

-Pues con las cosas que han estado pasando tal vez algunas de mis teorías puedan ser explicadas, reveladas.-

-Si eso me gustaría, pero habrá todavía la posibilidad o este mundo ya está muerto y solo tengo que esperar también mi desenlace.-

-No, no debo pensar así debo seguir adelante, no debo perder la esperanza, algo me dice que todavía me queda mucho por ver.-Termino diciendo aquel monologo y se sentó con cansancio en un sillón.

Séptimo quien había estado atento a aquella plática dijo:

-Se encuentra bien amo.-

-Si estoy bien Séptimo, solo estoy algo cansado, creo que será mejor que descansemos, mañana será un nuevo día.-Respondió Rafael.

-De acuerdo amo.-Dijo Séptimo asintiendo con la cabeza.

Entonces Rafael acomodo los sillones para dormir y Séptimo por su parte volvió a su forma de cuadro no sin antes decir a Rafael:

-Que tenga buenas noches amo.-

-Lo mismo digo Séptimo.-Respondió el humano al androide y se dispuso a dormir.

Entre sueños comenzó a recordar, recordar un poco como era el mundo antes.

Tanto las cosas buenas como las malas, aunque después de un rato solo las malas, pues comenzó a recordar los momentos en que aquella maldita guerra empezaba.

También recordó los momentos de los bombardeos.

Y entonces comenzó a narrar dentro de su cabeza aquellos acontecimientos y "aquel suceso".

Muchos días atrás…

Pongan esta canción muy recomendable para el momento: *www*.*youtube*.*com*/watch?v=ZYWM4LmuSpc&list=PL23CF50534C1E756F* (quiten los asteriscos para que el link funcione)

Las cosas no andaban bien, ese día no había ido a trabajar porque la biblioteca se encontraba cerrada al parecer por tiempo indefinido, las alertas estaban en rojo en todas las ciudades, el mundo se venía abajo y el pánico y la histeria se apoderaban de la gente como una corrosiva epidemia en lo profundo de sus almas.

Y aún así poco o nada parecía importarles a los gobiernos su gente y el mundo, y los ejércitos con esa excusa de "que solo obedecían órdenes", no cambiaba en nada el mal de sus actos.

Recuerdo que me dirigí a mi casa y prepare todo lo que pudiera para ir lejos de la ciudad, hacía la zona de los bosques o las granjas en fin algo que no estuviera tan cerca de la civilización.

Era seguro que las ciudades serían los blancos principales y cuanto más se alejara la gente más posibilidades tendrían de sobrevivir, o también aquellos que tenían búnkeres antibombas, por lógica yo era del primer grupo.

Una vez que llevé todo lo indispensable, también cargue conmigo una pistola que tiempo atrás había comprado, ya tenía práctica tirando, hacía algunos años atrás tome lecciones de tiro, pues lo consideraba como una precaución, y no por algún motivo malo.

Así mismo me arme con un machete, que pertenecía a mi querido abuelo y me dispuse a salir cuanto antes de la ciudad.

Aquello era un caos, las autopistas estaban atascadas, algunas personas se refugiaban armadas en sus hogares y otras se iban a pie o como pudieran, hasta vi algunas a caballo, todo esto en un incierto éxodo.

Yo por mi parte me fui caminando, no corrí al principio pues no lo consideraba prudente entre tanto alboroto, quería pasar desapercibido en caso de que surgiera cualquier cosa.

Y seguí andando hasta llegar a las orillas de la ciudad, y entonces fue ahí cuando las cosas se empezaron a poner feas.

Pues en ese momento pude oír un ruido que no deseaba escuchar pues sabía lo que anunciaba, el ruido de los aviones, en otro tiempo cuando era niño este sonido me daba curiosidad y salía para asomarme al cielo y ver qué clase de avión cruzaba el cielo.

Pero esta vez era diferente pues lo que esos aviones transportaban no eran personas, alimentos o cosas que pudieran ser útiles, no, esta vez lo que transportaban era instrumentos de muerte, creados por el odio y la maldad del hombre.

El pánico se apodero todavía más de las personas y oí sus gritos, yo por mi parte estaba paralizado y al igual que muchos esperaba nuestro inminente fin.

Y entonces los aviones soltaron sus malditas bombas.

Un terrible estallido se dio, con lo que sabía de las bombas nucleares en un segundo estaríamos hechos polvo, sin embargo están jodidas bombas eran diferentes a todo lo que se había visto, estás no soltaron una energía atómica devastadora, sino un extraño humo verde, un humo verde que tenía forma de cráneos macabros.

Aquello era una visión de lo más siniestro.

Y entonces grite:

-¡Pero qué mierda se les ocurrió a hacer a esos malnacidos, no solo se conformaron con la devastación del poder nuclear sino que en su gran maldad hicieron esto! ¡Malditos, malditos sean!-

Y entonces sin saber que pasaría a continuación ese humo verde de muerte se esparció como un veneno usado al fumigar.

Y con ello aquella arma, comenzó a aniquilar la vida, todos corrimos entonces, sin saber si realmente tendríamos o no una posibilidad de escapar.

No sé cómo pero pude alcanzar a esconderme en la parte baja de un puente pequeño, creía que estaba a salvo sin embargo oí más gritos de la gente, salí para decirle a la gente que viniera y se refugiara, y he ahí que vi que aquel humo seguía su senda de muerte, ya no era tan fuerte como antes, estaba más disipado, pero aún así este nos alcanzo.

Todo mi ser se sintió invadido por aquel humo, me sentía envenenado, enfermo, como si algo atacara todo mi ser y vi a muchos que tosían y otros más se convulsionaba, yo sin embargo y sin saber porque me puse a correr, más me faltaban las fuerzas.

Seguí corriendo hacia adelante tanto como pude hasta llegar a una casa que se encontraba por la zona de las granjas en las afueras de la ciudad.

Lucía abandonada y por fortuna estaba abierta la puerta principal.

-¡Ayuda!-Grite, mas nadie contesto.

Entonces comencé a toser y para mi desgracia estaba tosiendo con sangre, armándome de fuerzas subí a la segunda planta por las escaleras y busque en los cuartos, no encontré a nadie ni vivo ni muerto.

Sentí marearme muy fuerte y un gran dolor de cabeza punzante me dio, alcancé a tirarme en una de las camas y creía que mi muerte estaba cerca.

Empecé a sentir una fiebre muy alta, sentía que me cocinaba por dentro y luego al minuto increíblemente la fiebre cesó, solo para dar lugar a un frío intenso en todo mi cuerpo, me sentía tan frío como una paleta y temblaba.

Luego sin más mi temperatura corporal se normalizo y entonces me sentí muy débil, y toda la cabeza me daba vueltas, entonces caí en un profundo sueño.

Y soñé entonces con mis padres, mis abuelos, mi familia en sí y también recordaba muchas de las cosas que yo había vivido y visto y todo lo que había pasado como si me encontrara en un álbum de fotografías onírico.

Una lástima que yo no hubiera tenido una esposa e hijos pero así fue mejor, pues hubiera sentido un gran dolor si los perdiera por causa de esta guerra.

Y después y por extraño que parezca tuve otros sueños, sueños raros, y comencé a viajar en mis sueños a gran velocidad como llevado por el viento y pude contemplar lo que eran reinos: Reinos de dulce, de hielo, de fuego, de naturaleza y un gran etcétera, se veían majestuosos unos, hermosos otros, e increíbles otros. Y veía a seres de cuento habitarlo aquellos reinos con todo y sus gobernantes, la mayoría eran princesas y en otros había reyes.

-No deberían ser reinas entonces esas princesas, si no hay nadie más a cargo que ellas.-Pensé mientras viajaba a través del reino onírico (el de los sueños) y veía aquellas cosas.

Y entonces tuve otros sueños esta vez en lo que parecía ser el presente pues en donde habían caído las bombas y de aquellos vapores de muerte eran creados, ¡surgían y tomaban formas! monstruos, seres terribles y horrorosos, hostiles y malvados. Las bombas no solo mataron a casi toda la humanidad sino que también crearon abominaciones y entonces pensé también esto:

-Si eso fue creado con las bombas no quiero imaginarme si eso hace mutar a la poca vida que queda.-

Y luego tuve peores visiones, seres malignos surgidos de un lugar oscuro tal vez el mismo infierno, emergían a la Tierra para causar estragos.

Aquellos sueños se habían transformado en una pesadilla y empeoro pues vi como esos seres atacaban los reinos que había visto antes sembrado la desgracia, la devastación y la destrucción a su paso.

Ahora pongan y escuchen esta canción : * *www*.*youtube*.*com*/watch?v=NUIZvAe3RBg&list=PL23CF50534C1E756F (quitenle los asteriscos para que funcione el link)

Sin embargo, de pronto todo cambió y aquellos seres comenzaban a caer y la luz empezaba a resurgir y he ahí que surgió un héroe un muchacho para ser más precisos armado con una espada de rojo carmesí y con él venía un perro amarillo de ojos profundos que comenzó a alargar su cuerpo y extremidades y estas tomaban formas de armas y junto al muchacho vestido de colores azules y un curioso gorrito blanco atacaban a los seres malignos y los vencían con facilidad.

Y mientras más de esos seres oscuros eran abatidos por estos singulares héroes, la luz y la vida retornaban al mundo y la paz era devuelta a sus reinos.

Entonces ellos voltearon y me vieron sorprendidos por mi presencia y luego todo se puso nebuloso y desperté de aquel sueño.

Terminen de escuchar la canción.

-Pero que ha sido todo eso y como es que sigo vivo.-Dije y luego palpe mi cuerpo con mis manos.

-Es extraño ya no me siento mal y ¿Cuánto tiempo estuve dormido?-Me pregunté pues el cielo estaba de un enfermizo color gris y no podía determinar la hora.

Entonces revise mi reloj digital de mano y haciendo cuentas vi ¡que había dormido un día entero!

De regreso al presente…

Una alarma comenzó a sonar era la del reloj digital que traía Rafael, eran las 7:30 am.

-Otra vez soñando de ese modo, vaya en aquellos primero días me preguntaba cómo había sobrevivido a la contaminación de aquellas bombas, ahora lo sé.-Dijo Rafael y se miro los brazos levantándose.

Y cerró sus ojos como si se concentrara, para luego abrirlos y entonces, en sus brazos sus venas se realzaron y se pusieron gruesas.

Después con sus manos apunto hacía donde estaban los sillones y estos comenzaron a alzarse hasta estar por encima de la altura de su cabeza y los hizo luego girar alrededor por unos segundos.

Y así como los había hecho levitar los volvió a poner en su lugar con un movimiento de sus manos.

-Si ahora lo entiendo yo también he cambiado, en algo más… pero me pregunto si este poder, ¿será una bendición o una maldición?-

-Creo que eso mismo yo lo tendré que descubrir.-

-"Pues todos hacemos elecciones; pero, al final las elecciones son las que nos hacen a nosotros".-

Y tras decir esto se dirigió a su mochila para sacar algo de la comida que había recolectado y así desayunar, antes de empezar a hacer lo que tenía planeado para ese día.


Agradezco a todos los que leen esta historia, trate de reflejar en esta capítulo la angustia y la devastación de la Guerra de los Champiñones desde el punto de vista de mi personaje y bien que tal me quedo, espero sus criticas y opiniones pues todo esto me ayuda a mejorar como escritor de fics.

Hasta pronto y que el Señor les ilumine y les proteja a ustedes y a sus seres queridos.