Destination

Por Kaede Lu

Parejas: SasuxSaku, además de otras parejas

Clasificación: T

Resumen: Es la última noche de Sakura antes de mudarse a Tokio. Sin embargo, todo puede pasar en una fiesta de Año Nuevo... sobre todo si te dejas caer en una trampa del destino. Más aún cuando esa trampa se trata de él. /Sasusaku /AU.

Disclaimer: Naruto no me pertenece a mí, sino a Masashi Kishimoto-sama.

Nota IMPORTANTE - Esta historia está ambientada en un Universo alternativo (AU), así que los personajes viven en una ciudad de la época actual (Tokio), en el mundo del Japón moderno.

Espero que todo les haya quedado claro, así que disfruten la historia y no olviden comentar!

Dedicatorias: Para los que tuvieron una ilusión de un solo día.

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CAPÍTULO II
Tokio: Inicia una aventura.

Y es que uno siempre debe estar listo para una nueva aventura, pues estas llegan cuando menos las esperas...

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El sonido de la alarma me hizo despertar. Aún con los ojos cerrados, estiré mi mano para poder apagarla, pero de casualidad boté el despertador al piso.

- ¡Diablos! – murmuré, mientras al fin abría los ojos y me levantaba para recogerlo.

Observé mi cuarto. En mi casi desmantelada habitación se encontraba mi equipaje recién preparado. Después de todo, hoy era el gran día. Finalmente, me iría a vivir a Tokio.

Volteé a ver la hora. Cinco y treinta de la mañana. Había quedado con Tenten, Naruto y los demás, que querían despedirse de nosotros, para encontrarnos en la estación a las seis y diez: debía apresurarme.

Me vestí rápidamente y le pedí ayuda a mi padre para sacar el equipaje a la puerta. Ya desayunaría en el tren... Ahora sólo debía despedirme de la casa que fue durante muchos años mi hogar. Después de abrazarme por un largo rato, mi padre me entregó un sobre y una pequeña tarjeta.

- En la tarjeta está la dirección de la casa del señor Hatake. Si es que el chofer no llega a tiempo a recogerte, ya sabes cómo llegar ahí...

- Lo sé, papá...

- No te olvides de entregarle esta carta de parte mía cuando llegues a su casa, es muy importante que se la des, sabes que fuimos muy amigos desde jóvenes...

- Lo recuerdo, me lo dijiste ayer...

- Manténte con tus amigos y no estés sola hasta llegar a la casa, ya sabes que Tokio es una gran ciudad y te podría pasar cualquier cosa...

- ¡Papá! – exclamé. – Ya no soy una niña, sé cómo cuidarme. – le reclamé.

El sólo sonrió, aunque aún había rastros de preocupación en su rostro.

- Te quiero, Sakura. Cuídate mucho, hija. – me dijo.

- Yo también te quiero, papá. – le respondí en un último abrazo, para luego tomar el taxi que me llevaría a la estación.

- ¡Y llámame apenas llegues! ¡Quiero saber todo sobre tus becas! – me gritó, mientras yo ya me alejaba en el auto.

¿Mis becas? Qué raro... Que yo sepa sólo tenía una sola. ¿A qué se estaría refiriendo? Tan sólo le sonreí desde el auto, antes de colocarme mis audífonos mientras me llevaban a la estación.

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- ¡No lo entiendo! – decía Ino, frunciendo el ceño, mientras esperaba a sus amigos en la estación – Que Naruto llegue tarde es normal, pero que Sakura llegue tarde...

- ...también es normal. – completó la frase Shikamaru.

- ¡Shika-kun! ¡No me ayudas! – le reclamó ella.

- Tranquila, Ino... en menos de diez minutos los dos estarán aquí. – la intentó calmar Tenten. – No vamos a perder el tren...

Ino suspiró. – Es que no es por el tren, Tenten. – le dijo.

- ¿Cómo que no es por el tren? – inquirió ella.

- ¿Recuerdas que Saku planeaba dejar la actuación al llegar a Tokio? – le empezó a decir Ino.

Shikamaru prestó más atención a la conversación entonces.

- ¡Chicos, ya llegué! – los llamó Sakura, quien llegaba apresuradamente con sus maletas desde la pista. – Lamento estar tarde...

Entonces Tenten dirigió su vista hacia la rubia. – Ino... ya llegó. Sea lo que sea, díselo de una vez.

- ¿Decirme qué? – preguntó Sakura, sorprendida.

- Saku... – empezó a decirme con una sonrisa – Hay algo importante que debes saber antes de salir a Tokio... no te vayas a desmayar ¿eh? – suspiró antes de anunciar - ¡Ganaste una beca a la escuela Tokio "Geidai" para artes escénicas! Te vieron en la obra el otro día y, bueno... fue un plan entre algunos de nosotros y tu papá... ¡Tienes un gran futuro en los teatros de Tokio!

Sakura se mantenía únicamente con un 'tic' en el ojo.

- ¿Quiénes son 'algunos de nosotros'? – le preguntó a Ino con seriedad.

- Emmm... Naruto y yo.

- ¿Y por qué no me lo habían dicho? ¿Cómo se supone que sobreviviré a estudiar dos carreras al mismo tiempo? ¡Psicología y teatro! ¡No conozco a nadie en esa facultad!

- Bueno, Naruto estará allí estudiando música...

- ¡Sí! ¡Yo estaré allí estudiando música, datte-bayo! ¿No es una excelente idea? ¡Así nos veremos más! – exclamó Naruto de repente, quien acababa de llegar. - Ino-chan... no me robes el crédito, que el plan de llamar al reclutador fue mío.

- ¡TÚ! – vociferó Sakura - ¡Tú llamaste al reclutador de la beca!

- Etto... sí, Sakura-chan... ¿pero por qué estas tan molesta conmigo? – preguntó Naruto retrocediendo para alejarse de la mirada asesina de su amiga.

Entonces la pelirrosa empezó a perseguir en círculos a su amigo rubio, mientras los otros tres amigos observaban la escena con resignación. Después de todo, era algo típico entre ellos... algo que extrañarían mucho cuando sus amigos se marchen.

- Qué problemáticos... – suspiró Shikamaru.

Entonces un fuerte sonido se escuchó a lo lejos. El tren ya venía. Era la hora de partir.

- Bueno... ya es hora. Creo que tendrán tiempo para hablar de ese asunto en el tren. – dijo Ino a Sakura y Naruto, riendo nerviosamente.

Ambos la miraron malévolamente.

Ino se limitó a esconderse detrás de Shikamaru, ante la caída al estilo anime de Tenten.

- Oigan, ahora sí tenemos que irnos... – dijo entonces, cuando el tren ya había parado frente a ellos.

- Es cierto, Tenten – suspiró Sakura – los voy a extrañar muchísimo, chicos. – exclamó, mientras abrazaba a Shikamaru e Ino.

- ¡Y yo también! – se unió Naruto al abrazo.

- Y yo... – agregó Tenten.

- Aquí están los documentos de tu beca – le entregó la rubia a Sakura – le dije a tu papá que me encargaría de dártelos.

- Gracias, Ino... a pesar de ser una sorpresa que no esperaba.

Su amiga únicamente le sonrió. – Lo sé.

Entonces los tres amigos que se iban subieron con sus pertenencias al tren, mientras dejaban a la pareja en la estación.

Antes de que el tren se alejara, Ino alcanzó a gritarle a su amiga - ¡No olvides buscar a ya sabes quién en Tokio!

Sakura dio un respingo al oír eso. ¡Menudo comentario el que se le ocurrió a Ino decirle en su despedida! Y es que había dejado de pensar en ese asunto desde el día en que todo ocurrió, en año nuevo...

Pero su amiga tenía razón. Después de todo, él le había dejado la nota en su bolso... pero llegando a la ciudad tendría tiempo para llamarlo, ya pensaría en eso luego...

- ¿Me enseñas la nota, Saku? – le preguntó Tenten en un susurro de complicidad.

Sakura la sacó de su mochila. La tenía bastante a la mano para poder hacer la llamada luego. – Toma, Tenten.

La morena la leyó con incredulidad.

"No puedo creer que esto se lo haya escrito Sasuke Uchiha..."

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- Sakura-chan... ¿no tienes algo de comer? El hambre me está matando... – me dijo Naruto de repente.

Suspiré. Si Naruto tenía una debilidad, esa era su estómago.

Saqué un paquete de galletas de mi mochila y se lo entregué. - ¡Están buenísimas, Sakura-chan! – y se las devoró en un segundo.

Tenten y yo nos miramos, intentando aguantarnos una carcajada, mientras negábamos con la cabeza.

- Oye, Saku... – me llamó ella entonces.

- ¿Mmm... qué pasa? – le pregunté.

- El chico del otro día no te dijo su nombre?

- No... ¿por?

- No, por nada. – me respondió.

Alcé una ceja. Tenten no es la clase de personas que te preguntan algo sólo por curiosidad. Me preguntaba por qué estaba tan interesada en ese asunto.

Pero qué importaba en ese momento... la única preocupación que tomaba espacio en mi cabeza era el cómo arreglaría mi tiempo para la actuación y psicología. ¡Linda sorpresa de Ino y Naruto la de no haberme avisado antes!

Es muy irónico cómo cuando te sirven algo en bandeja, ya no tenías planeado su recibimiento. Y pensando en recibimientos... me preguntaba cómo sería mi nuevo hogar en la ciudad de Tokio. Mi padre me había hablado del señor Hatake, un empresario, hombre de negocios, muy exitoso. Pero a eso se limitaban mis escasos conocimientos sobre él, además de que fue compañero de mi padre desde su escuela primaria. No tenía idea de cómo era su casa, con quién vivía (si vivía con alguien más) ni cómo era su forma de ser. Me estaba yendo a vivir a la casa de un extraño a una nuevo ciudad. ¡Genial! Tendría que ser una adaptación completa...

Mientras esperaba los últimos minutos del viaje (había pasado la primera hora escuchando música de mi mp4), me puse a observar por la ventanilla del tren. Conforme nos acercábamos a la ciudad las calles se mostraban más congestionadas, los locales más concurridos, hasta que finalmente llegamos a la estación de tren de la ciudad de Tokio.

Por suerte, la salida del tren fue rápida, gracias al haber escogido el horario de mañana. Ahora debía encontrarme con el chofer del señor Hatake, que me llevaría a su residencia... o más bien, él debía encontrarme a mí. Yo ni tenía idea de cómo era.

Salí a esperarlo con Naruto y Tenten. Ellos me acompañarían antes de que los recojan, pues tenían parientes en Tokio.

- ¿Segura que aquí tenías que esperarlo? – me preguntó Tenten – Porque no veo a nadie que venga a recogerte, Saku...

- Ya estarán llegando... mi padre me dijo que la movilidad del señor Hatake es muy puntual. – le respondí, aunque yo misma buscaba al dichoso chofer sin saber ni quién era.

- Sakura-chan, lo único que veo aquí además de metros, buses y taxis, es una limosina por ahí... y no creo que te vengan a recoger en ninguna de esas... ¿o sí?

- Claro que no, Naruto, ¿cómo van a venir a recogerme en una limo – entonces el señor que la conducía bajó del auto para dirigirse hacia mí y preguntar por la "señorita Haruno" - ...sina?

- Bueno... parece que sí te recogían ahí, Saku. El señor Hatake debe ser de verdad muy rico. – rió Tenten, ante la sorpresa.

Increíble. Yo. En una limosina. En Tokio. Woooow.

- Yo... yo soy Sakura Haruno. – le dije al chofer.

- Buenos días, señorita Haruno. – me saludó el, con cordialidad – Mi nombre es Takeshi, trabajo para el señor Hatake y seré su nuevo chofer. Déjeme ayudarla con su equipaje y sírvase entrar al auto para conducirla hacia su nuevo hogar.

Me despedí de mis amigos, quedando llamarlos apenas llegue a mi nueva "residencia" y entré a la limosina, escoltada por Takeshi.

- Por cierto, señorita – agregó a él – Bienvenida a la ciudad de Tokio.

Sonreí ante una bienvenida tan amable e inesperada mientras me conducían a mi nuevo hogar. Mi papá sí que tenía buenos contactos.

...

Cuando vi la limosina que me recibía en la estación reafirmé mi idea de que el señor Hatake era un hombre con mucho dinero, pero llegar frente a su casa fue aún más increíble... ¡se trataba de la mansión más grande que había visto en mi vida! Probablemente su dueño debía aparecer en la lista de los 20 empresarios más ricos de Japón... lástima que no podía comprobarlo. Entre el teatro y los estudios, me quedaba poco – a casi nada de tiempo – para las revistas o la televisión. Algo que fallidamente intenté conseguir aquí.

Después de que se encargaron de llevar mi equipaje adentro, Takeshi me condujo a la casa y me llevó a lo que parecía ser la sala principal.

- El señor Hatake bajará en unos momentos. Siéntese aquí, por favor. – me pidió el chofer (que al parecer era también el mayordomo de la casa).

- Gracias, Takeshi-san. – le respondí.

Mientras esperaba a mi anfitrión, me encargaba de apreciar mi nuevo hogar. Era una mansión de lujo, con interiores en mármol y tallados finísimos en las columnas de la sala y el ingreso. Me alegraba el hecho de saber que viviría ahí mis años universitarios en la ciudad.

Entonces, me pareció oír unas voces que venían del segundo piso. La primera, amable, aunque al mismo tiempo severa y firme. La segunda, suave, gruesa y sedosa... extrañamente familiar.

- Vamos, Sasuke. ¿Tienes acaso mayores obligaciones que te priven de mucho tiempo... justo hoy? – dijo la primera, en tono de decepción.

- Ya te lo dije, tío. Ni siquiera me avisaste nada sobre esto. Recién me entero hoy. ¿No podías haberme consultado antes? – reprochó la otra, de forma caprichosa.

- Dios, Sasuke. Colócate en su lugar: esta sola en una nueva ciudad, no conoce a nadie y necesita que alguien la acompañe. Me parece un favor no muy exigente. ¿Tan perjudicial es para ti? – respondió la primera voz, sin dejarse dominar por la otra.

Entonces me di cuenta de que estaban hablando de mí.

- Pero...

- ¡Pero! He hecho mucho por ti, Sasuke. ¿No crees que lo mínimo que podrías hacer como agradecimiento es ayudarme... ni siquiera directamente conmigo, sino con ella? No puedes estar pensando siempre en ti, no vas a vivir siempre para ti. ¡Ya has de madurar!

Un bufido de molestia salió de la otra persona – Está bien, está bien... ¿¿pero voy a hacer de niñero con una niñata que ni siquiera conozco??

Imbécil. Esa era la única palabra con la que podía describir a ese tipo en ese momento, fuera quien fuera, era un imbécil.

- Hoy día, en la cena. A esa hora TÚ mismo te vas a presentar y vas a ser gentil con nuestra nueva invitada, ¿me entendiste?

- Hmp...

Y la conversación acabó tras el golpeteo de una puerta cerrándose y el sonido de alguien bajando las escaleras hacia donde estaba. Volví a mi lugar inicial y fingí no haber oído nada, mientras observaba los cuadros que adornaban las paredes de la amplia sala.

- Muchos de ellos fueron pintados por mi cuñada. Veo que te llamaron la atención.

Quien había bajado las escaleras y me había dirigido la palabra era un hombre de apariencia joven – no tendría más de treinta años – alto, con mirada amable y de cabello plateado peinado hacia arriba, vestido en atuendos elegantes y a la vez modernos.

Al parecer notó que quedé observándolo, por lo que se apresuró en presentarse.

- Soy Kakashi Hatake. Tú debes ser Sakura, la hija de Shigeru, es un gusto el conocerte. – me saludó con gentileza.

- Mucho gusto, señor Hatake. Es muy amable al permitirme alojarme aquí. – me introduje - Por cierto, mi padre le envía esta carta.

El me la recibió con agrado.

- Es la primera vez que vienes a Tokio, ¿cierto?

- Sí, la primera. – le respondí.

- Bueno, tendré tiempo para ayudarte a conocer la ciudad en su momento... por ahora siéntete cómoda, esta es tu casa. – me empezó a decir - Ya le dije a Takeshi que suba tu equipaje a tu habitación... descansa un poco y más tarde almorzaremos juntos.

Asentí con la cabeza.

- Si necesitas algo, puedes pedírmelo a mí o a Takeshi, ya lo conoces. Sabes que tu padre y yo fuimos muy amigos.

- Sí, lo sé. – sonreí.

- Bien. Sólo un par de cosas más... ¿cuántos años dices que tienes?

- Diecisiete. – le respondí.

- ¿Y tu cumpleaños es...?

- Veintiocho de marzo.

- Perfecto. Ahora se lo mínimo que necesito sobre un nuevo miembro de la familia. – me dijo, con simpatía. – No falta mucho para tus dieciocho.

Reí – No, no falta mucho...

- ¡Ah, cierto! En la noche cenaremos con mi sobrino, que también vive aquí. Tiene dieciocho años, casi la misma edad que tú... se llevarán bien. – me aseguró.

- Eso espero. – le respondí yo, con una sonrisa amable, aunque después de haber oído yo misma al referido, lo dudaba mucho.

...

Diez minutos después me encontraba en mi nueva habitación, ordenando mis cosas en el nuevo armario, nuevo librero... nunca me gustó desempacar.

Entonces recordé que había quedado en llamar a mis amigos llegando. Timbré a Tenten al celular.

- [¿Aló? ¿Saku?] – Hola, Tenten. ¿Llegaste a tu casa o aún estás yendo para allá? - [ Llegué hace como cinco minutos... ¿y tú? ¿Cómo estás? ¿Cómo es tu nueva casa? ] - Mmm... no puedo quejarme. El señor Hatake es muy amable. Y además no vive en una casa, tiene una mansión de verdad hermosa, ¡me encantaría que ya la vieras! - [ ¿En serio una mansión? ¡Woow! ¡Sí que tienes suerte de estar ahí, Saku! ¿Y sólo vive ahí el señor Hatake? ¿No tiene familia ni nada? ] – Además de los mayordomos y el chofer, tiene familia, sí, pero un sobrino. - [ ¿Sobrino? ¿Cómo? ¿Y sus padres? ] – No lo sé... no entró en muchos detalles cuando me explicó. - [ ¿Y él cómo es? ] - ¿El? ¿El quién? - [ ¡Su sobrino! ] – Ahh... no, noo, aún no nos hemos conocido, pero lo escuché hablando con su tío hace un rato. El señor Hatake le estaba pidiendo que me ayude a conocer Tokio... - [ ¿Y él que dijo? ] – Dijo que no. - [ ¿Que no? ] – Sí, Tenten, eso dijo. Pero es un imbécil, debiste oír cómo se lo decía... lo único que puedo pensar de ese tipo, aún sin conocerlo, es que es un patán arrogante con complejos egocéntricos. ¡Yuj! - [ Jajaja, bueno tal vez sea mejor conocerlo un poco más... ] – Sí... tal vez. - [ Oye, ¿nadie sabe que los escuchaste, no? ] - ¡No! ¡Claro que no! No lo hice a propósito tampoco, sólo los escuché y ya. - [ Bueno ¡oh! mi tía me llama para almorzar... ¿hablamos luego, ok? ] – Claro, ¡saludos a tus primos! - [ Y tú suerte con el chico con complejos egocéntricos. ] – Jaja, qué graciosa... ¡chau, Tenten! - [ ¡Chau, Saku! ] -

Colgué mi celular... esperando que la idea de conocer un poco más al chico con complejos egocéntricos me ayude a llevarme mejor con mi 'nueva familia'. O al menos un miembro específico de ella.

Ahora sólo haría tiempo para el almuerzo llamando a Naruto y, tal vez más tarde, llamaría al chico de la invitación a su número en Tokio.

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La tranquilidad de su cuarto y el silencio de la mansión era probablemente lo que más le gustaba del lugar en donde vivía. Bastaba con colocar el letrero de 'SILENCIO' en su puerta y sus órdenes se cumplían como por magia. Pero ahora su tranquilidad, su calma y su precioso tiempo se verían perjudicados por una visita que él no esperaba... una invitada.

Esa había sido la palabra que usó su tío para exponerle la situación esa misma mañana. Pero, bueno, la mansión era grande, había espacio suficiente para cualquier huésped. Sin embargo, no imaginaba de cuánto tiempo estaba hablando su tutor. Casi le da un ataque al enterarse que se trataba de una visita de meses. Es más, tal vez años. Toda una vida universitaria que ella tendría que pasar en su casa, tomando su espacio y su tiempo.

Odiaba que esa nueva e inesperada visita tuviera que afectar tanto a su comodidad.

Tras haberse enterado de la noticia en las primeras horas de la mañana, salió a la calle a despejar su cabeza. Necesitaba relajarse y disfrutar sus 'últimos minutos de calma' para él.

Entonces sucedió algo muy extraño cuando pasó a tomar un café cerca de la estación de tren junto con unos amigos. Fue una silueta fugaz, pero estuvo totalmente seguro en ese momento que se trataba de la muchacha del Año Nuevo en el pueblo... Pensó en muchas alternativas. Estaba paranoico, no tomó suficiente café esa mañana, tenía problemas mentales y empezaba a alucinar, o tal vez fue sólo un breve producto de su imaginación. Consideró más la última opción... pero seguía pensando en cómo podía haber visto a aquella chica en ese lugar y momento.

Afortunadamente llegó de un humor tranquilo a su casa, porque no más de cinco minutos después, su tío le pidió que acompañara a la nueva chica, que ya había llegado a la mansión. Y lo peor de todo: ahora a su tío se le había ocurrido la brillante idea de que él haría de niñero con la invitada. Sería una tortura tener que lidiar con una niña. Y tenía que presentarse a ella en la cena... Hmp.

Ahora sólo le quedaba aguardar hasta ese momento y dejar una impresión fría, autoritaria y distante, la más indicada para evitar futuros acoses (como era lo usual) y no tener que involucrarse con un papel más que el de 'niñero' con aquella chica.

Desafortunadamente, él no sabía que con ella ya se había involucrado.

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Después de almorzar con el señor Hatake pasé una tarde tranquila ordenando mis cosas y conociendo la nueva casa. También había hablado con Naruto más temprano y le había contado acerca de la conversación entre el señor Hatake y su sobrino, a lo que él me respondió alarmado, molesto e indignado por cuán baka puede ser ese chico.

Además pude conocer mejor al señor Hatake – quien, por cierto, me pidió que lo llamara por su nombre "Kakashi" porque ahora éramos de la 'misma familia' – y enterarme de ciertas cosas de su vida profesional y personal. Es un hombre soltero, muy codiciado entre las mujeres de su edad no sólo por su apariencia sino también por su gran fortuna: es el actual dueño de la compañía de autos Ferrari en Japón, por eso conoce a muchas familias importantes y ricas del país. También me contó que vive con su sobrino desde que fallecieron los padres de este, y se hace cargo de él y de ciertas responsabilidades que aún no puede atender todavía debido a que recién obtenía la mayoría de edad a los 21 años.

En resumen, un hombre responsable y dedicado a su familia... lástima que su sobrino parecía no ser igual que él en cuanto a ese aspecto.

...

Ya había anochecido y faltaban pocos minutos para la hora de la cena, así que decidí llamar de una vez al chico de la fiesta de Año Nuevo antes de no tener más tiempo ese día. Desdoblé la nota con que me dio y marqué el número en mi celular.

Extrañamente, el sonido del timbre se escuchaba más fuerte de lo normal. Lo confirmé cuando noté que el teléfono de la mansión estaba sonando al mismo tiempo que el de la llamada que yo estaba realizando.

Mientras esperaba a que me contesten por el celular, Takeshi se acercó al pasillo a contestar el teléfono de la casa. – Buenas noches, residencia Hatake, ¿en qué puedo servirle?

Casi se me sale el corazón al escuchar las mismas palabras salir del auricular de mi celular. Corté la llamada al instante.

- Qué raro... han cortado... – escuché que decía el mayordomo desde el hall. Luego se acercó a mi habitación y tocó mi puerta – Disculpe, señorita Haruno. El señor Hatake la está esperando para cenar. La comida está servida.

- C-claro, Takeshi-san. Ahora mismo voy. – le respondí, aún confundida por lo que había pasado hace unos segundos.

Me puse a procesar lo que había ocurrido en mi cabeza: ¿Por qué razón el teléfono de la casa en donde YO estaba viviendo sería el mismo que el de la casa de aquel chico? Tal vez lo había escrito mal, o se mudó ¿aunque en DOS días?, o quiso hacerse pasar por alguien... no podía entender esa extraña coincidencia.

Mientras seguía pensando en eso, bajé las escaleras y me dirigí al comedor, en donde Kakashi me esperaba para cenar.

- Sakura – me llamó él – antes de empezar la cena, me gustaría que conozcas a alguien. – Se refería a su sobrino sin duda alguna.

Yo sólo le sonreí, expectante. Seguía pensando en esa extraña llamada coincidente.

Entonces Kakashi abrió una puerta contigua al comedor y casi se me cae el alma a los pies al observar quién salía de ahí. Más aún cuando sus ojos oscuros me atravesaban con una mirada llena de sorpresa e incredulidad, que no se apartaba de mí ni por un momento.

No podía ser cierto...

- Sakura, te presento a mi sobrino, heredero de la cadena de hoteles más grande del Japón y próximamente administrador de la compañía Ferrari en la capital, Sasuke Uchiha.

Sólo entonces comprendí por qué la llamada que realicé fue recibida en esta mansión.

El joven sonrió arrogante - Hmp... encantado de conocerte, Sakura.

- ...

No podía hablar. Mi cerebro aún no asimilaba con quién me acababa de encontrar.

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Destination II – Fin
Continuará

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Nota de la autora: Este es mi tercer fic Sasusaku! Otro AU, pero esta vez tendrá una viada diferente ^ - ^ Digamos que el capi I es algo introductorio y recién en este se van enredando un poco las cosas xD Espero no haberles dejado con mucha intriga!

Muchas gracias por sus reviews y consejos a:

xSakuni

lili-cherry-uchiha

katie-karina

setsuna17

raqky

alichaSxS

Isakaru

tania56

Itaaw-chan

asukasoad

natsumi uchiha

LadoOscuro

Rincón de los reviews:

xSakuni: PRIMER REVIEW! :D Me alegra que te haya gustado! He aquí el segundo cap!

lili-cherry-uchiha: Estoy preparando una aparición especial de Itachi ^-^ En cuanto a si la quiere o no… digamos que lo irás viendo poco a poco… yo espero que sí! =D

katie-karina: XD!! Gracias, aquí el segundo cap! Personalmente, el que me ha gustado más!

setsuna17: Gracias y qué bueno que te haya encantado! =) Saludos!

raqky: Genial que te haya parecido interesante, creí que sería muy simple! =O Espero que hayas disfrutado la conti!

alichaSxS: Gracias! Qué bien que te pareció así! Ojalá te haya gustado también este capi! xD

Isakaru: Jajajaja XD nunca se sabe si sea necesario lo de los tomatazos =) Espero que te haya gustado el segundo capi!

tania56: Me alegra que te haya gustado mi fic! =) a ver qué opinas del segundo capítulo!

Itaaw-chan: Jajaja, qué genial que te haya parecido hermoso XD! =') espero que te haya gustado la conti!

asukasoad: Me alegra que hayas agregado mi fic a tus favoritos en el primer capi =)! A ver qué piensas de este giro de trama… =O! ojalá te guste!

natsumi uchiha: Muchas gracias por tu review y sobre todo por tu consejo (aprecio muucho esos :D) opino igual que tú sobre mantener las personalidades de los personajes! Espero que te haya gustado la conti! =)

LadoOscuro: Qué bueno que te haya gustado el fic! =D no te preocupes, Saku no va a caer tan fácilmente! xD ojalá te haya gustado el segundo capi!

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De todas formas, espero que hayan disfrutado el fic; así que no olviden comentar! Acepto halagos, críticas constructivas, tomatazos... ¡opinen!