Regresión
Capitulo: 2
XX
Caia la noche cuando regresaban a casa después de horas de entrenar, Sakura trataba de ignorar las miradas de Sasori. Él al parecer continuaba desconfiando de ella y lo demostraba vigilando cada movimiento que realizaba.
—Vaya que eres muy inteligente Sakura-chan, donde aprendiste a lanzar.
Komushi caminaba a su lado.
—No es nada realmente—contesto sin parar de caminar.
—Me ayudaste a mejorar, gracias Sakura-chan.
Sonriéndole demoro su mirada en el grupo de chicos que correteaban afuera de lo que parecía ser la academia de esta aldea. Una sensación de nostalgia le recorrió de repente.
—Hola chicos—saludo Komushi agitando su mano.
Pero ellos estaban más ocupados mirando a Sakura. Ella por supuesto se sintió incomoda y comenzo a caminar más rápido hasta que choco con la espalda de Sasori. Él estaba mirando hacia donde el grupo de ninjas custodiaban aun anbu.
Sakura se asomó por encima de su hombro.
Era un anbu de cabello largo y manos muy pálidas cuando él se giró hacia ella Sakura salto.
¿Dónde había visto antes a ese hombre? Se preguntó ocultándose detrás del pelirrojo.
—Atraparon a otro—susurro retomando su camino a su casa.
—Seguramente lo torturaran.
Ahora ella miraba a Komushi.
—Ha, no merecen otra cosa, esos sucios ninjas de konoha.
Sakura se estremeció por el odio en la voz de Sasori. Sonaba tan lleno de rencor, tan frio, más frio que el propio Sasuke Uchiha.
—Ya hay que irnos—Komushi señalo adelantándose a Sakura que aún se sentía como petrificada por la mirada del anbu.
— ¡Muévete! —grito uno de los ninjas de suna empujándolo con violencia hacia el interior de ese edificio. El anbu dejo de ver a la chica de cabello rosa para después ver hacia el interior completamente oscuro.
Sakura sacudió su cabeza y corrió para ponerse al día con Komushi y Sasori.
Atado de manos y piernas a una silla el ninja de konoha se mantuvo con la cabeza agachada mientras murmuraba para sí mismo.
—Esa chica, es igual que esa mujer...
Una larga lengua se movía de un lado a otro.
XX
Cuando llegaron a la casa un ninja con chaleco café y un sombrero con pedazos de tela los miro cuando entraban por la puerta. Él era uno de los otros profesores, era el más joven y el encargado de enviar los mensajes del kazekage.
Con mirada seria enfoco a Sakura que con nerviosismo le devolvió el gesto.
—Tengo entendido que es una familiar suya que se quedara por un tiempo indefinido—le dijo a Chiyo que asintio sin mostrar una pizca de duda.
— ¿Cuál es tu nombre niña?
Sakura tomo aire.
—Sa-Sakura...
Notando que no del todo estaba convencido ese hombre Chiyo temió por Sakura. Habría hecho algún movimiento pero sería peligroso.
— ¿De qué aldea vienes?
—No vivía en ninguna aldea, yo estaba por mi cuenta—respondio tratando de sonar lo más convincente que podía.
— ¿A si?, como te encontraste con tu familia.
Lo último sonaba como una burla.
—Yo...yo...
Komushi estaba por salir en defensa de Sakura pero Sasori le tomo del brazo y nego.
—Pero Sasori—farfullo el castaño sorprendido por el movimiento de su amigo.
Sakura trago con dificultad el gran nudo en su garganta. Estaba sin ideas que la ayudaran a salir de este contratiempo.
—Ella nos encontró cerca del bosque, tenía un tobillo lastimado y al parecer estaba desorientada. Bien pudo ser atacada.
Mirando hacia arriba el cabello rojo alborotado sintió un extraño sentimiento cuando de verdad se dio cuenta que Sasori había salido en su auxilio.
— ¿Es así chico?— pregunto mirando a Komushi en busca de la más mínima duda.
Komushi no era capaz de ver directamente a los ojos del profesor.
—Komushi—susurro Chiyo.
—Sí, es así sensei.
El ninja suspiro y asintio regresando su mirada hacia la mujer mayor.
—Mañana espero verlos en la academia, a los tres. —añadió antes de darse la vuelta y caminar hacia la puerta. Sakura amplio los ojos y miro hacia Chiyo en busca de respuesta pero ella estaba igual que sorprendida.
—Pero señor, ella no tiene el entrenamiento para eso.
—No importa. Aún hay tiempo para prepararla.
Sakura no recordaba alguna vez haberse sentido más aliviada que cuando vio a ese hombre atemorizante salir de la casa. Escucho a Chiyo suspirar y se volvió hacia ellos avergonzada por las molestias que su presencia había comenzado a representar.
—Estoy causando muchos problemas aquí señora Chiyo, supongo que ahora que está bien mi tobillo debería irme.
Chiyo suspiro y nego.
—No creo que sea una buena idea.
—Pero...
—Si desapareces ahora sería sospechoso y peligroso para nosotros niña—explico Sasori suspirando y llevándose dos dedos al puente de la nariz mientras negaba.
—Oh...lo siento...
—Si yo también.
El pelirrojo se fue directamente a su habitación y Chiyo intento detenerlo pero fue inútil. Sakura también se fue sin ánimos para comer dejando a la anciana y a Komushi solos.
XX
Sakura estaba sentada afuera en la saliente debajo de su ventana. Con las manos cruzadas sobre sus rodillas y la barbilla sobre ellas Sakura miraba el cielo, estaba con ese sentimiento de nuevo, esa sensación horrible de vergüenza.
Otra vez su presencia era un obstáculo para alguien más.
— ¿Sakura? —llamo Komushi asomándose en la habitación completamente oscura en busca de la chica de cabello rosa.
Escucho un sollozo y arqueo una ceja cuando este vino de afuera.
—Eres tu Sakura.
Saltando asustada ella se apresuró a limpiarse las lágrimas para sonreírle al chico que se asomaba por la ventana entreabierta.
—Hola...estas aun despierto.
—Sí, tampoco podía dormir —explico uniéndose a ella en el techo.
—Están todos preocupados no.
Sakura exhalo.
— ¡No!, es solo que pensé que necesitarías compañía, Sasori fue muy duro contigo—Komushi dijo mientras se acomodaba en una posición más cómoda.
—No es su culpa, él está preocupado y lo entiendo.
—El suele ser así, pero no es mala persona. La vida lo a echo una persona fría.
Komushi tenía una pequeña sonrisa cuando comenzo a contarle lo que sabía.
—Tal vez ya lo abras notado, Sasori odia a los ninjas de konoha.
— ¿Los odia? —cuestiono ella dándole una mirada de reojo.
—Si, como a todos esta guerra nos ha arrebatado un familiar pero a Sasori le quito a su padre y madre cuando él era muy pequeño.
Sakura hizo una expresión de tristeza.
—Acaso fue un ninja de konoha quien los... ¿quién los asesino? —cuestiono en un susurro a Komushi que después de un rato de silencio asintio un par de veces.
—Un ninja de konoha, colmillo blanco se llamaba.
"El padre de Kakashi-sensei" pensó rápidamente con sorpresa. En alguna ocasión cuando regresaban de una misión Naruto le había preguntado a su sensei de cabello blanco que se sentía tener a un padre tan legendario en la aldea.
Kakashi había mirado hacia el frente y simplemente contesto: "Hay cosas que hizo mi padre de las que personalmente no me siento orgulloso"
—El intenta proteger a sus seres amados, como todos no.
Sakura asintio. Parte de la razón por la cual quería ser un ninja era porque deseaba proteger a aquellos que amaba.
—Pero quien sabe, talvez después puedan llevarse bien.
Sonriendo anchamente Komushi se levantó sacudiendo la parte trasera de sus pantalones.
—Mejor me voy a dormir antes de que Sasori venga a patearme el trasero.
Riendo por su pequeña broma Sakura asintio.
—Buenas noches —le dijo.
—Buenas noches.
Saltando al interior de la casa Komushi se dio cuenta de la sombra que se apresuró a alejarse por el pasillo. Confundido se encogió de hombros y se fue a su habitación.
XX
En una oscura habitación los ninjas de chaleco color marrón se apartaron de la puerta cuando les anunciaron que era el kazekage. El anbu tremendamente golpeado y con la ropa echa casi girones levanto la cabeza y miro directamente al poderoso hombre.
—Se niega a hablar señor, él sigue murmurando tonterías—dijo echándose hacia atrás el torturador mientras se dobló las mangas de su chaqueta y dejo caer el kunai que aun sostenía en su mano derecha.
—Quiero...hablar...con usted señor.
Tosiendo violentamente el anbu fue golpeado después por su mismo torturador.
—Son puras mentiras, tretas de esta rata de hierba—comento complacido con los gemidos de agonía.
—Es en su beneficio kazekage-sama.
Echando hacia atrás su sombrero el kazekage le indico al hombre que dejara de golpear al anbu por un rato.
— ¿Qué clase de beneficio? —cuestiono con interés.
—Beneficios en este conflicto por ejemplo.
Los ojos verdes inhumanos del anbu se enfocaron el los negros del kazekage que se ampliaron por la sorpresa.
— ¿Que dices?
—Estoy ofreciéndole mis servicios como traidor eso es lo que le estoy diciendo.
Al suelo callo la máscara de ese hombre revelándoles su rostro a todos. Algunos exhalaron sorprendidos cuando vieron la mortal palidez y sus ojos verdes de reptil; todo esto chocaba con su cabello largo negro.
—Qu-¿Quién eres?
—Orochimaru—contesto sonriendo como si nada, como si los golpes brutales que recibió no fueran la gran cosa. —Ninja de konohagakure.
El kazekage incluso dio unos pasos atrás. Hace unas semanas uno de los sobrevivientes de la emboscada cerca de los territorios de konoha le trajo una escalofriante historia sobre el ninja que parece una serpiente que mata con una sonrisa en el rostro.
Estuvo tentado en llamar al más fuerte de sus ninjas cuando los ojos de Orochimaru no abandonaron su forma.
—Que te hace querer ayudarnos, estamos destinados a enemigos.
Orochimaru rompió sus ataduras.
—Estoy bastante descontento con los métodos de la aldea de la hoja, ellos piensan armar una alianza con las demás aldeas ninjas para alzarse contra ustedes quienes se oponen a sus ideales—explicaba mientras se relamía los labios con una sonrisa escalofriante.
—Yo estoy armando un pequeño ejército y quiero invitarlos a unirse.
El kazekage se quedó mirando la mano que él extendía.
— ¿Un pequeño ejército?
—Mi propia aldea ninja.
De repente por la puerta entro un joven ninja de cabello negro atado en una coleta. Él inmediatamente busco al kazekage y suspiro aliviado cuando lo vio intacto, sus ojos amarillos después se volvieron hacia el hombre de pie.
Lo que más le llamo la atención fue la máscara en el suelo con el símbolo de konoha tallado en la frente. Inmediatamente tomo posición de pelea pero el kazekage nego.
Orochimaru por otro lado estaba analizando con ambición al joven. Sus habilidades habían llegado a ser temidas y admiradas, era joven y al gusto de Orochimaru muy poderoso.
—Que dice, déjeme ir y para demostrarles mi fidelidad les traeré noticias del tratado.
Contra todo pronóstico o suposición el kazekage asintio.
—Confiare en ti, pero para estar tranquilos.
Señalo al ninja torturador que asintio y con ayuda de tres más lo ataron a la silla. Él hizo una seña de mano y en su palma una llama purpura se encendió; era un jutsu que implantaban en sus espías en caso de que pensaran traicionarlos, era doloroso ya que prácticamente lo gravaban en la piel de la víctima.
Orochimaru no se quejó y eso sí que intimido a los ninjas.
XX
Sakura estaba durmiendo cuando una pesadilla la hizo quejarse. Todo estaba tan lleno de neblina que era imposible deducir donde estaba, escucho un grito, era su voz.
La neblina comenzo a dispersarse lentamente y Sakura se vio a si misma con la mirada colmada de terror y las piernas sin dejar de temblar mientras miraba a su sensei enfrentarse a aquel asesino que tenía su enorme espada a centímetros del rostro del hombre de pelo blanco.
Sakura se echó hacia atrás negando, sintió que golpeo algo pero solo se giró cuando escucho la voz de Sasuke.
—Eres débil Sakura —le dijo sin dejar de mirarla con frialdad.
—Sa-Sasuke...
Naruto también apareció con la misma mirada de decepción.
—Eres un estorbo.
Sakura sintió un gran dolor cuando le dijeron todo eso. Naruto era un idiota, pero con el tiempo se ganó su estima y amistad, Sasuke era el primer chico del que se enamoró y aunque a veces era malo con ella no negaba que seguía valorándolo.
Sasori estaba caminando por el pasillo. Como la mayoría de las noches no podía dormir a sí que estaba dirigiéndose al taller cuando escucho el quejido.
Usualmente se hubiera retirado sin una segunda mirada pero era demasiado desconfiado. Camino con cautela a la puerta y con sigilo la empujo.
—No...Yo no... Lo siento... —susurro en voz baja que el chico no pudo descifrar.
—Tsk...
Apretando la mandíbula Sasori tímidamente se acercó a la cama. Se sentía tan incómodo que hasta se asomó hacia la puerta en caso de que Komushi se le ocurriera venir.
Sakura en su sueño ahora estaba corriendo tratando de huir de sus dos amigos.
— ¡No!
Ella se movio violetamente tomando con ella el cobertor donde Sasori tenía recargada su mano. Fue un accidente que él terminara sobre ella, o eso quiso repetirse mientras sentía la cara caliente.
—Sasuke... —susurro gimiendo provocando que él arqueara una ceja mientras se levantaba con sus manos. En el campo de entrenamiento había estado escuchando y según recordaba ella dijo ese nombre; era algo así como su compañero.
—Lo siento...
La miro y se sorprendió cuando se encontró pensando que su cabello era de un color muy lindo y peculiar que nunca antes había visto en su vida. Pensó en los libros que alguna vez leyó donde venían las ilustraciones de árboles de cerezo.
Nunca pensó que podría existir una chica con el mismo color de cabello.
Sacudiendo la cabeza Sasori se levantó y camino hacia la puerta para luego salir al pasillo donde un somnoliento Komushi salía del baño. Él lo miro y sacudió la cabeza para después seguir caminando hacia las escaleras.
Sakura se cubrió mejor con el cobertor y exhalo. Había jurado que había visto a Sasori cuando abrió los ojos y se encontró con los ojos color miel.
—Fue mi imaginación—dijo suspirando y volviendo a dormir.
XX
Temprano en la mañana Sakura y Komushi esperaban en la sala recargada uno en el otro mientras bostezaban. Cuando escucho que Sasori se levantaba temprano jamás se imaginó que sería tan temprano, dios aún estaba saliendo el sol.
Gruñendo cuando sus ojos una vez comenzaron a cerrarse Sakura se regañó por ser tan descuidada y adoptar las costumbres de Naruto. Había perdido la costumbre a madrugar por culpa de su sensei que siempre llegaba tarde.
—Vamos, no quiero llegar tarde.
Asintiendo los dos chicos lo siguieron.
En la academia los chicos fuera de sus lugares le dieron miradas de curiosidad al chico pelirrojo y al castaño que charlaba amigablemente con la chica desconocida de cabello rosa.
Una chica de cabello corto negro no apartaba los ojos de Sakura.
— ¿Quién es esa chica que esta con Sasori-kun? —pregunto a su amiga que estaba igual de sorprendida.
—No lo sé Kagura-chan.
Kagura suspiro y dejo de verlos.
—Esto es aterrador —susurro Sakura tomando asiento en la butaca libre detrás de Sasori y junto a Komushi.
—No tienes por qué estar nerviosa Sakura-chan, el sensei es muy bueno.
Sasori rio y Sakura fulmino su nuca. Un par de chicos pasaron cerca murmurando sobre ellos y la chica los miro de reojo. Se sentía como bicho raro bajo sus miradas escrutadoras.
—Es la primera vez que veo una chica con Akasuna-san.
La chica junto a Kagura fulmino a la rubia bocona.
—No le hagas caso Kagura, seguramente no es nada.
El profesor entro y todos los chicos corrieron a sus lujares. Sakura se quedó mirando al hombre que parecía estar buscándola.
—Sakura-san, ¿está aquí? —inquirió deteniéndose en la chica de cabello largo rosa. —Oh, hay estas.
Sakura se levantó y camino a donde estaba el profesor.
—Ella es Sakura, es nueva en la aldea—Informo a sus estudiantes que dé más estaba añadir que veían su cabello como algo fuera de lo normal.
—Puedes volver a tu lugar Sakura, oh y bienvenida.
Sonriéndole al profesor Sakura regreso a su asiento.
La clase trascurrió con normalidad, Sakura escucho datos interesantes que la animaron a prestar atención a toda la clase. Cuando sonó la campana ella salió un rato a tomar el aire fresco y cuando regresaba se dio cuenta que Sasori estaba solo sentado contra una barda.
Encogiéndose de hombros camino hacia su dirección pero una chica le obstruyo el paso. Ella la miro con curiosidad preguntándose qué podía querer.
—Hola, ¿eres nueva verdad?
—Eso creo...
—Soy Kagura.
Sakura trato de sonreír.
—Soy Sakura...Hola...
Ella tomo su brazo arrastrándola con ella hacia el grupo de chicas que le dieron miradas curiosas la presento sonriente y feliz, o eso parecía exteriormente en su opinión.
—Chicas, ella es Sakura.
—Oh por dios—dijo una de las chicas negando pero otra le dio un pequeño y suave golpe con el codo.
—Hola Sakura.
Sintiendo que sobraba en este grupo Sakura quería irse pero Kagura aun sostenía su brazo.
—Te quedaras a charlar con nosotras verdad.
Viendo los ojos claros de Kagura, Sakura no encontraba las palabras para negarse sin sonar grosera.
—Bu-Bueno...yo estaba buscando a Sasori pero... supongo que puedo quedarme.
Las chicas parecían estar pendientes de la reacción de la chica de melena oscura y Sakura estaba confundida.
—Veo que eres cercana a Akasuna-san—le dijo una chica rubia rompiendo el ambiente tenso.
—Bueno, es complicado.
Sakura agradeció que Komushi apareciera por el jardín, ella prácticamente corrió hacia él en busca de ayuda.
—Sakura-chan, ¿qué pasa?
Miro por donde había llegado corriendo la chica de cabello rosa. Kagura estaba con veneno puro en sus ojos.
— ¿Estabas hablando con ellas? —cuestiono sorprendido.
—Sí, no por propia voluntad, ¿por qué?
—No por nada, pero, ¿Kagura no fue grosera contigo?
Sakura levanto una ceja.
—No, ¿porque debería serlo? —pidió mirando hacia atrás.
—Bueno...prométeme que no le dirás esto a Sasori.
La pelirosa asintio sin entender aun que estaba pasando.
—Lo prometo.
Komushi agito la cabeza y susurro bajo.
—Kagura está enamorada de Sasori.
—Oh—fue lo único que atino a decir ella como respuesta.
—Por favor Sakura no le digas esto a Sasori porque me matara si sabe que lo divulgue.
Sonriéndole al chico volvió a sacudir la cabeza y mientras caminaba lejos de ese grupo de chicas Sakura le dio una mirada a la pelinegra.
XX
En los bosques a las afueras de Konoha una joven rubia saltaba por los arboles con su compañero de larga melena blanca detrás de ella.
—Vamos estoy segura que esta por aquí Jiraiya—dijo ella escaneando el territorio.
—Tsk, ese idiota imprudente.
Jiraiya noto la mano que salía entre la maleza y llamo a su compañera para que se detuviera.
—Aquí esta Tsunade.
La rubia inmediatamente saco de entre la maleza a Orochimaru y reviso sus signos vitales.
— ¿Como esta? —pregunto causando que su compañera frunciera el entrecejo.
—Por favor Jiraiya cierra la boca.
Tsunade puso su mano en el pecho de Orochimaru sintiendo el latir débil de su corazón. No lo diría en voz alta pero estaba molesta al ver que ese infame hombre aún vivía.
—Esta apenas vivo.
Jiraiya asintio y se quedó en silencio viendo a su compañera ayudar a Orochimaru.
—Bien, hay que llevarlo de regreso a la aldea. El Hokaje quiere preguntarle un par de cosas.
Tsunade asintio y desapareciendo su chakra curativo ayudo a levantar al ninja serpiente para que regresaran a la aldea.
XX
En la torre del hokaje un hombre alto de cabello blanco fumaba un cigarrillo mientras esperaba a que el hokaje terminara su reunión con los ancianos. El dirigió sus ojos negros hacia la persona que había aparecido en un puf.
—Buenas Jiraiya—saludo aplastando el cigarrillo con su pie después de tirarlo al suelo
—Buenas, ¿el hokaje está aún reunido con los ancianos?
El hombre asintio y Jiraiya lanzo un gemido sobre exagerado.
—Tendré que esperar para avisarle que encontramos a Orochimaru.
—Oh, enserio ¿como esta?
El ninja más joven con el pelo como erizo rio sutilmente.
—Está muy golpeado, esos ninjas de suna vaya que se ensañaron con él—explico sorprendiendo a su homologo.
— Orochimaru capturado y golpeado, vaya esto suena sospechoso.
Jiraiya asintio pero no dijo nada más.
XX
Sakura miraba el cielo despegado del medio día con un vago pensamiento jugando en su mente. Kagura desde hace horas la estaba mirando y ella se sentía muy incómoda, claro que la presencia del pelirrojo a su lado no ayudaba con la actitud hostil de la chica.
Se preguntaba si Sasori era consciente de los sentimientos de su compañera.
—Para este ejercicio formaran sus respectivos equipos que les fueron asignados.
El profesor miro a la chica de cabello rosa.
—Oh, Sakura aún no te asignamos a un equipo.
Sakura asintio.
—Bueno...que tal si te quedas con Komushi y Sasori. Ellos son solo dos.
El profesor miro a los chicos que peleaban entre sí.
—Si profesor.
Sakura muchas veces en sus lecciones de campo había echo algo parecido con otros equipos. Uno jugaba del lado enemigo y luchaban hasta que uno quedaba de pie.
—Ok, espero ver avances hoy chicos—dijo para después desaparecer y ver a su clase desde otro punto. Sakura y los otros chicos corrieron a esconderse entre las ruinas donde estaban.
—Me pregunto de qué lado estamos.
Komushi señalo el pergamino que con anterioridad el profesor repartió al azar. Sakura lo desenrollo y les mostro el símbolo en color rojo.
—Esto se pondrá interesante.
Sakura miro hacia Sasori.
— ¿Interesante? —le pregunto embrollada.
—Sí, es un juego de supervivencia Sakura-chan.
Ella trago grueso.
XX
En otro punto del territorio Kagura saco de su bolsa un rollo donde tenía varias agujas largas. Ella revisaba sus filos mientras sus compañeras se enteraban de qué lado tenían que jugar.
—Ok, vamos a ponernos en camino chicas.
—Pero Kagura.
Su compañera estaba mirando las ajugas fijamente.
—Oh vamos, es solo un juego—Kagura les dijo caminando hacia un montón de rocas.
—Pobre chica—pensaron las otras dos chicas levantándose.
XX
A las afueras en el límite de la cerca de metal un grupo pequeño de ninjas del sonido se asomaron hacia donde habían visto al grupo de estudiantes.
—Ya saben cuál es su misión, que parezca un ataque de konoha. Oh, y que nadien los reconozca.
Los demás asintieron y desparecieron para ir a cumplir con las órdenes de Orochimaru.
XX
Gracias por leer y comentar, me alegra que les gustara esta historia ;)
