Capítulo 2
Sasuke 14 años:
El atronador sonido del despertador me puso de malas al instante. Alargue la mano sin dar con el estúpido botón de apagado. Trate de estirarme un poco más pero la pierna de Sakura atrapaba mis caderas con fuerza y su brazo enroscado en mi cuello me obligaba a mantenerme pegado a mi lugar.
-Sakura- Gruñí, haciendo un esfuerzo hasta que logre apagar el maldito ruido del despertador.
Un bostezo perezoso soplo en mi oreja y el golpe del aire cálido me estremeció de pies a cabeza. Por un momento me quede quieto sintiendo cada milímetro de mi cuerpo. Los muslos desnudos de Sakura sobre mi pelvis, la piel de su estómago caliente sobre mi torso y unos montículos pequeños, suaves y redondos apretando el inicio de mi brazo. Por eso comenzaba a odiar los días de verano. Por lo general dormía con una playera cualquiera y en boxers, pero el calor de las noches nos ponía la piel pegajosa de sudor y aunque Sakura intentara no hacerlo, su cuerpo terminaba irremediablemente apretujado contra el mío. El calor se volvía simplemente inaguantable.
Comencé a usar solo boxers para dormir y ella, para mi desgracia, cambio la bata larga de satín por unas simples bragas de algodón y un corpiño de tirantes. A veces me ponía a pensar si no comprendía que era un chico en pleno desarrollo, me perdía y mi mente comenzaba a imaginar cosas no muy respetuosas sobre ella. Sobre todo, porque Sakura estaba caminando sobre el mismo camino de crecimiento que yo. Esas formas redondas no las tenía hace un año, aun eran pequeñas, pero eran tetas, al fin y al cabo. Pensar en su esponjosidad apretadas contra mí no era sencillo y más cuando las imaginaba sin nada de tela de por medio.
Algo ofuscado me revolví hasta zafarme de su agarre. Tenía un partido de Fut a las nueve en punto. Camine por el rosado cuarto de Sakura hasta su llegar a su armario. Abrí las puertas e indagué en la cajonera donde solía dejar mis mudas de ropa. Me vestí rápido y volví de nuevo a la cama moviendo a Sakura para que se levantara. Tomo un rato pero finalmente abrió los enorme ojos jade con cansancio. El pesado y largo cabello rosado le cayó hasta la cintura cuando se incorporó sobre la cama.
Hizo un puchero- ¡Sasuke! Aún es muy temprano para levantarse- miro su reloj- ¡Son las ocho y es sábado!
- ¿Tengo partido a las nueve recuerdas? - Comencé a ponerme las zapatillas deportivas- ¿Iras verdad? - dije dándole la espalda.
Sakura se dejó caer sobre mis omoplatos, sus pezones se sintieron aun sobre mi camisa. Jadee suavemente.
- ¡Por supuesto que si Sasuke-Kun! Te lo dije ayer ¿No?
-Es por eso que te levante- Termine de atar rápido las zapatillas tratando de alejarme de sus redondos pechos lo antes posible. Mi cabeza zumbaba por la presión de la sangre- Me voy primero te veré en una hora.
-Si – Me mando un beso al aire. Role los ojos. Le di una última repasada a todo su cuerpo antes saltar por la ventana y llegar a la mía.
Esto iba mal, muy mal, empezaban a suceder cosas que no podía controlar. No quería ni imaginar cuando fuéramos más grandes y la gama de opciones que pudiéramos hacer con nuestros cuerpos se ampliara. Los juegos ya no serían los mismos.
Quizás y por fin termine gustándome jugar al papá y la mamá con ella.
Suigetsu y Jugo fueron los primeros en llegar mientras me ponía la camisola negra del equipo. La palabra Uchiha condecoraba la parte trasera de arriba, mi número de jugador era el siete a petición de Sakura por supuesto. Otra razón más para creer que lo mío iba por la borda. Todas mis decisiones eran basadas en ella, en lo que quería y la hacía feliz, incluso si yo lo odiase, lo hacía siempre por ella. Que mierda era quererla.
Extendió sus redes con sus dulces sonrisas, con sus brillantes ojos jade y su terrible inocencia sobre mí. Cuando me di cuenta ya estaba haciendo planes futuros con ella de protagonista. No me imaginaba una vida sin Sakura. Si pensaba en ello, me veía siempre con ella, a mi lado, con una argolla en el dedo y un sugerente vientre de embarazo. Le pondríamos Sarada, ese nombre tenía más simbolismo del que la gente pudiera imaginar.
Suigetsu a diferencia de Jugo (que llego calmando dejando con cuidado la mochila deportiva a mi lado) estampo su maleta contra la banca logrando un ruido tronador desde dentro. Suspire fastidiado, la única molestia que aguantaba en mi vida era MI MOLESTIA. Suigetsu era un idiota que toleraba a medias, pero al fin y al cabo un reverendo idiota y yo no lidiaba bien con los idiotas.
- ¡He Sasuke! ¿Cómo haces para levantarte tan temprano? - Me dio una palmada en hombro y después abrió su maleta. Rebusco entre el lio de prendas hasta que dio con la camisola negra del equipo- Yo no puedo, me fastidia levantarme tan temprano. Sino fuera porque me quede con Jugo viendo algunas películas el viernes ¡Seguro falto!
Siguió parloteando mientras me ponía las calcetas largas con las espinilleras. Estaba amarrándome los tacos cuando Suigetsu cometió la estupidez de su vida.
- ¡Entonces decidimos ver una peli porno y adivina! ¡Salió una chica de cabello rosa igual que tu amiguita! ¡Estaba tan buena! Y se parecía a ella - Se paró frente a mí- ¿Sakura vendrá cierto? ¡Tengo unas ganas de verla! ¡Últimamente se ha estado poniendo muy guapa! Empieza a tener curvas… ¡haa! espero que sea tan caliente como la que vía en la peli
Lo dije, no tolero a los idiotas y aún más cuando se meten con lo mío. Por suerte Jugo intervino, porque si no perdemos por default. Todavía la ceja izquierda de Suigetsu sangraba a chorros cuando Sakura llego.
Apareció en las gradas diez minutos antes del primer tiempo y desde mi posición de defensa quemé con los ojos su ropa. ¿PORQUE COJONES VENIA ASÍ? Joder. Todo el Maldito partido me la pase pendiente por ello, el entrenador me reprendió tres veces e incluso algunos de mi equipo me preguntaron si algo me sucedía. Karin al final del primer tiempo se acercó preguntándome si estaba enfermo. Bueno, enfermo no es precisamente como lo definiría, sino más bien furioso. Ignore el bote de agua que me ofrecía de un manotazo, ahora no estaba para sus estupideces y camine hasta las gradas donde Sakura usualmente me esperaba con su termo de florecitas para darme de deber.
Sakura bajo brincando en uno a uno los escalones ¡Carajo no hagas eso niña tonta! Llegue hasta ella cuando termino de bajar el último escalón y se tiro sobre mi colgándose de mi cuello.
- ¡Sasuke-Kun! - Sus manos atraparon ambos lados de mi rostro- ¿Qué te sucede hoy? ¿Te sientes mal? Has estado muy distraído no eres así - Me zafé de su agarre y di una mirada tras ella. Los cinco idiotas de ahí la estaban viendo como algo comestible, como si más tarde pudieran obtener algo de ella. La tome por la cintura y la jale hacia mí liquidando a todos con la mirada ¡Imbéciles!
- ¡Ven! – Tome su mano arrastrándola hasta el vestidor de chicos.
Estaba medio tiempo, casi nadie regresaba por ahí. Generalmente se quedaban en el campo descansado en las bancas y bebiendo agua para reponerse, aun así, me asegure primero de que la caseta estuviera vacía antes de entrar. Le eche seguro a la puerta una vez dentro. La luz era escasa apenas un rayo de luz entrando por las rendijas de la ventana del fondo.
- ¿Sasuke que sucede? - increíblemente su cara era de preocupación.
- ¡Tu! Eso es lo que sucede- golpe la puerta metálica- ¡¿Qué haces vestida sí?!
La mire de arriba abajo y la respiración me falto. Mis dedos cosquillearon ansiosos por la realidad frente a mis ojos. Sus esbeltas piernas me pedían a gritos que comprobara la suavidad que aparentaban. ¿Y si las besaba? De abajo para arriba. Empezando por sus pequeños dedos, subiendo por sus muslos, apretando la curva de sus nalgas y terminado en su…
- ¿Qué? - se miró la ropa- Pero si es mi vestido de verano.
¡Si un vestido espantosamente corto, ajustado en el pecho y de tirantes! ¡De tirantes!
- ¿Y tus jeans? ¿Dónde quedo la camisola que te regale para los partidos? - Me cruce de brazos. Sakura abrió los ojos y comenzó a morderse el labio nerviosa. Eso me alarmo, algo iba mal, casi lo sentía, bailaba en el aire listo para darme de bruces.
- Esta vez quise traer algo diferente ¿Qué hay de malo Sasuke? ¡Hace mucho calor!
Uff, sí que hacía calor
- Casi te puedo ver las bragas- Quizás eso era mentira, pero era un buen argumento para hacerla cambiar de opinión - ¿Traes las rosas con encaje cierto? - Adivine. Aunque cuando lo hize solo pensé en el conjunto más caliente de ella.
Sakura se tornó roja. Touché.
-En... ¿Enserio se me ven las bragas? - Tartamudeo
-Aja- Por supuesto que no
- ¡Waa! – Chillo tirándose la orilla del vestido hacia abajo como si el jalón lo ampliara hasta sus pies- ¡Espero que él no los haya visto! ¡Dios qué vergüenza!
¿Él?
¡¿Él?!
¡¿Él?!
¡Pero que carajos!
Algo se expandió por mi pecho, agrieto mi estómago y subió por mi garganta. La sangre la sentía hervir bajo mi piel y esta vez respiré entrecortadamente y no precisamente por el vestido veraniego de Sakura.
- ¿Él? - Me lo había gritado mi subconciente con tal descontrol que la calma lívida en que lo escupí incluso me sorprendió. Sonó tan calmado e impasible a la vez, cuando lo que quiera era azotarla contra la puerta y obligarla a que escupiera todo.
Sakura soltó una risita tonta que me enfureció más.
- ¡No, no es nada! Sasuke! -
- Dilo. Mírame a los ojos y dilo ¿Quién es? - ¿Quién era qué? Dios la cabeza comenzaba a zumbarme. Ni siquiera sabía que es lo que quería saber ¡Maldita molestia! Sabía que había algo, por supuesto que había algo, ella no se vestiría así por un partido, no para mí.
- ¡Nadie! Sasuke es solo que atrás donde estaba sentada había un chico ¡Y yo baje saltando! ¡Seguro me vio todo! ¡Qué pena! - Se puso roja de nuevo.
Suspire, sin embargo, la espinita aun picoteaba mi credibilidad. ¿Porque sentía que había algo más? Le di la espalda y busqué mi mochila dentro del Locker. Por suerte tuve la buena idea de ducharme después del partido en los baños del club, casi nunca lo hacía, pero esta vez no quise esperarme hasta llegar a casa. Abrí mi maleta y saqué una playera blanca manga larga con el logo de mi banda favorita de Rock: Susano. Se la tire a Sakura.
-Póntela -ordené y me volví buscando mis boxers limpios. Eran negros, largos y esta vez tome los de tipo spandex, le irían perfectos. - ¿A qué esperas?
Sakura no se había movido ni un poquito, sus ojos ardían de enfado y las mejillas las llevaba rojas. Apretaba mi playera como si se le fuera la vida en ello.
-No me pondré tu ropa- dijo lentamente en un hilo de voz.
-Lo harás- Camine hasta ella hasta que su trasero pego con la puerta de metal- O no te dejare salir de aquí.
- ¡Pero me ira enorme! - refunfuño
- Solo un poco, parecerá vestido ¿No es eso lo que querías? - Mi mano izquierda se apoyó junto a su rostro. Mire sus labios, estábamos tan cerca y yo cada vez sentía la necesidad de cortar el espacio entre nosotros
- ¿Y los boxers? - Su delgada ceja rosada se alzó. ¡Dioses! ¡Enojada podía ser tremendamente sexy!
- Te servirán de shorts- Mi nariz rozo la suya- Hazlo o dejare que mi equipo pierda por default. No nos iremos de aquí hasta que estés cambiada.
- ¡HA! Sasuke eres un tonto! - Apoyo ambas palmas en mi torso y me empujó con toda su fuerza. Lo sentí como un nene de tres años queriendo ganarme en luchitas, aun así, me alejé de ella. Resoplo furiosa y tiro de su vestido hacia arriba. Poco a poco la prenda fue subiendo y mis ojos tuvieron la imagen de su delicioso cuerpo para ellos. Como cada vez que se cambiaba o dormía semi desnuda junto a mí la recorrí de arriba abajo. ¡A veces desea tener un poder o don en los ojos para quedarme con cada una de esas escenas en mi cabeza, las querías todas! Sus piernas, sus caderas que me pedía a gritos un mordisco, su cintura donde mi brazo se perdía por horas, sus redondos pechos y esa piel tan apetitosa de su cuello y hombros. ¡Diablos! ¡Porque tardábamos tanto en crecer! ¡La quería ya!, para mí, todas las noches y en cualquier lugar. Sakura era tan ingenua e inocente, no podía tener sexo conmigo, no aún. Con todas las cosas que quería hacerle seguro la dejaba traumada. Además, no pretendía ser suave con ella.
Me voto su vestido y yo lo atrape reprimiendo las tremendas ganas de llevármelo a la nariz y extraer todo el aroma de él. Se acomodó la playera; tal como dijo le quedo como vestido, el doblez rozaba la mitad de sus muslos, aun así, no era suficiente. Le pase los boxers y en lo que ella se los ponía guarde su vestido en mi maleta para volverla a colocar dentro del Locker.
A mi gusto se veía perfecta y dentro de mi ropa mucho mejor. Sakura arrugaba la nariz y le pellizqué los mofletes para que me mirara.
- Te comprare un helado cuando termine el partido – Ella amaba el helado, sobre todo el de fresa.
- ¡Hmph! – pronuncio, haciendo una imitación femenina de mi propio bufido.
- Con todo y chispas- Oferte. Sakura suspiro.
- ¿Y cubierta de chocolate? -
- Aja- Pareció pensárselo unos minutos y luego sonrió.
- Bien, vámonos.
El silbato del segundo tiempo pitó cuando terminaba de cerrar la caseta. Sakura tomo mi mano y la jalo con ella echando a correr hasta el campo. Llegamos justo a tiempo, me acomodé en mi posición y la vi subir los escomes de las gradas con más cuidado. Sonreí.
-He Sasuke que le paso a su sexy vestí… - Me gire hacia Suigetsu al tiempo exacto en que Jugo le tapaba la boca de un manotazo. La palma grande del chico pego con fuerza sobre la morada y rota nariz, Suigetsu pego un brinco de dolor maldiciendo entre dientes.
-Cállate Suigetsu ¿O quieres que Sasuke te termine de romper la cara? ¿No tienes bastante con la nariz y el ojo? - Suigetsu le devolvió una mirada de muerte-
- ¿Por qué? Yo solo… -
- Todos aquí lo saben. Con la chica de Sasuke no debemos meternos.
Suigetsu gruño, yo sonreí y el árbitro soplo del silbato anunciando el partido. Ganamos. Gracias a mí por supuesto, recuperé todos los goles en seguida. Era normal, no estuve torciéndome el cuello cada segundo solo para asegurarme que no miraban a Sakura como un trozo de carne.
Después de todo ella era mi chica. Solo mía y eso todos debían saberlo
Sasuke 15 años:
- ¿Qué te tomo tanto tiempo? - Solté en un gruñido con los controles de la play station en las manos.
Sakura se llevó un tiempo para recuperar el aire y aferrar mejor el cuenco de palomitas.
- Lo siento- se disculpó con una sonrisa- Tu micro no andaba muy bien
- ¿Pero veinte minutos? - frunci el ceño
- ¡Dios! Sasuke solo fui por unas palomitas! Deja de comportarte así conmigo
- ¡Hmph! Siéntate ya está lista la partida
- Yo quiere sentarme en el puf- soltó
- Te lo gané, para que tardas tanto, te toca el cojín-
- Si claro- dijo con sarcasmo
Sakura se puso frente a mí, me quito los controles de las manos, se dio la vuelta y se dejó caer entre mis piernas. Su menudo cuerpo cupo perfectamente. El trasero pegado a mi anatomía, la espada sobre mi pecho y su cabello rosa debajo de mi barbilla. Suspire, estaba destinado a perder la partida con ella entre mis piernas. Me paso de nuevo los controles y coloco el cuenco entre sus piernas. ¡Perfecto! Ahora no podría tomar una siquiera.
Jalo sus controles de mando y yo le puse play a la partida. Me venció a la primera porque yo estaba muy ocupado con la situación de sus nalgas pegadas a mi miembro. El aroma floral de su cabello junto al de su piel no ayudaron tampoco.
Duramos así hasta que mama nos llamó para cenar. Sakura salto desde su lugar y corrió hasta la puerta, yo me tome un tiempo para recuperar la respiración antes de seguirla. Agarro la costumbre de sentarse así conmigo cada vez que jugábamos la consola e incluso, a pesar de la tremenda tentación, me acostumbre a ello. Ahora recargaba mi barbilla sobre su cabeza y me recostaba con ella encima mío para estar más cómodo. Era una confianza que simplemente jamás había tenido con nadie y que nunca llegaría a tener con alguien que no fuera Sakura.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
- Eres muy popular, me das envidia-
Si supieras que tú también lo eres, pero me he cargado a golpes a media escuela con tal de que no se acerquen a ti…
- Salí fichado a mamá ¿Qué se supone que haga con eso? - Me encogí de hombros, el parloteo y las miradas de mis compañeras a unos metros de nosotros me alcanzaban como flechas de corto alcance. Odiosas. Sakura me examino y luego miro al grupito frunciendo el ceño.
- ¿Qué? - pregunte
- Yo siempre seré tu mejor amiga ¿verdad? – A pesar de su firmeza al hablar las palabras salieron con un temblor impregnado.
- Te he soportado desde los cuatro años ¿Tu qué crees? No tengo ni las ganas ni la paciencia de pasar la mismo con otra.
- Me odian- dijo volviendo a mirarlas
- Lose-
Las miradas fulminantes empezaron a caer sobre Sakura desde los siete años, exactamente cuando las niñas comenzaron a percatarse de lo agradable que era mi rostro para su vista. Aquello era una cualidad física que en la vida quise demasiado. No quería llegar a tanto, bastaba con tener un rostro promedio, jamás quise llamar la atención de esa manera. Las mujeres se me iban encima literalmente. Todas querían mi atención e irónicamente a la única que quería dársela le era indiferente. Si era tan guapo y atractivo como ellas decían ¿Por qué Sakura no se interesaba por mi como ellas? ¿Por qué no intentaba besarme y echarse encima mío como todas?
- ¿Quizás deba alejarme de ti? - Tentó
Estaba de broma seguro.
- Hazlo, quiero ver como duras una semana sin mí. - Sakura frunció el ceño, había pinchado su orgullo.
- Tu no durarías sin mí ni tres dias-
Vale, era cierto.
- ¿Es una apuesta? Porque…
- ¡Sasuke! - Karin me llamo desde la puerta del aula. Me gire a verla, sus ojos rojos tras las gafas me llamaban y su forma de pararse en medio del marco era bastante prepotente.
En ese momento me percate que todo los cuchicheos y murmullos del salón habían desaparecido, ahora nosotros éramos el centro de atención. Karin, era la segunda chica después de Sakura que se atrevía a hablarme sin tartamudear en la segunda letra. Era madura, sabía lo que quería y como lo quería. Por eso la soportaba, nada más, me gustaban las cosas sin rodeos ni antelaciones. A diferencia del resto de mis compañeros que la tenían fichada como la chica de último curso más caliente de la escuela. Gruñí, Karin no tenía intenciones de acercarse y los ojos de todos bailaban entre nosotros. Sakura me miraba intensamente apretando los labios. Me levante de la banca y todos dieron un respingo. ¿Pero qué carajos? Éramos gente normal como ellos.
Mientras me acercaba me di cuenta del porque el estúpido de Suigetsu iba tan calado con ella. No eran novios, pero el idiota la quería como yo a Sakura. La diferencia es que ambos eran como el agua y aceite, y que a Karin en ese momento le gustaba yo. Era guapa, tremendamente guapa, su cabello rojo caía largo hasta las caderas, con cara de estrella porno y un cuerpo escandaloso de modelo. Para su edad estaba muy bien desarrollada. La cosa es que en gustos lo mío iba muy tarde. Desde los cuatro me enamore de la estatura bajita, el cabello rosa, los gigantes ojos de sapo, sin nada de busto y de un redondeado trasero. Karin estaba bien, pero no me volvía loco como Sakura.
- ¿Qué sucede? - Metí las manos en mis bolsillos del pantalón. Ojalá se diera prisa la hora del descanso ya casi terminaba y Sakura quería ir a comprar un dulce a la cafetería.
- El baile de fin de gradación es en una semana-
-Lose-
Sakura me acompaño hace unos días a comprar un traje que combinara con su vestido.
- ¿Ya tienes…? - Miro atrás de mí y suspiro- Por supuesto que ya tienes. ¿Iras con la pelo de chicle verdad?
- Es Sakura. Deja de llamarla así - La mire mal
- Ella me ha dejado que la llame así, cosas de chicas no te metas.
Bufe. Aun así no me gustaba,ni con la aprobación de Sakura.
-Bueno, entonces hazlo cuando no te oiga, me molesta- Karin rolo los ojos y se cruzó de brazos.
-Al punto. ¿Iras con ella cierto?
-Como siempre- Respondí, Karin sonrió mordiéndose los dientes.
- ¿Y si le consigo pareja y vas conmigo? – Aventuro
Me reí internamente ¿Y dejar que un estúpido la toque, baile con ella y obtenga el tradicional beso de fin de noche que tanto había esperado desde los diez? Ja, Claro que no.
-No
-Por supuesto que no- Karin hecho la cabeza hacia atrás sonriendo languidamente - No te preocupes ya lo sabía.
-No me preocupe en lo absoluto Karin. Descuida- Ella arrugo la nariz- ¿Es todo?
-No me daré por vencida- Susurro con la boca apretada- Ya es hora de que le deje oportunidad a la competencia, sobre todo cuando ella no parece ni mínimamente interesada en el premio.
- Suerte entonces- La despedí con un movimiento de mano y me di la vuelta.
¡Sabía que no se quedaría así! ¿Entonces porque no la corte de Raíz? ¿Por qué? A penas avance tres pasos, Karin corrió pasando de mí y yendo a donde se suponía iba yo, con Sakura.
- ¡He pelo de chicle! - La llamo con su típico tono arrogante. Sakura giro el rostro y Karin soltó lo que las chicas de mi curso siempre quisieron preguntarle- ¿No eres la novia de Sasuke Cierto?
¡Maldición! ¡Sakura di que sí! Ya sabía para donde iba esto. Karin estaba actuando tan fría y calculadora más que de costumbre. Algo no iba bien y si no me daba prisa en reconocer su plan, estaba perdido.
- No- Ella me miro con un brillo que no supe identificar.
- Iras con él al baile cierto- Sakura asintió con la cabeza.
-Déjalo ya Karin. No iré contigo- Karin se giró hacia mí y a diferencia de la espantosa mirada que creí que me daría me sonrió con cara de Póker. ¡Mierda! Sea lo que sea había caído.
- ¿Invitaste a Sasuke al baile? - La dulce voz de Sakura casi me hace gritar de frustración. Ahora todo estaba tan claro ¡No! Los ojos jade me miraron lastimosamente.
-Así es- Karin apoyo una mano en el pupitre y la otra sobre su cadera- Pero como siempre va contigo me dijo que no. ¿Es muy buen amigo verdad? Aunque quiera no puede dejar que su mejor amiga se quede sin pareja.
Sakura abrió los ojos y se giró a mi buscando que las palabras de Karin fueran ciertas.
- ¡Claro que no! ¡En verdad quiero ir contigo! - Le respondí con desesperación
- ¿Lo ves? Tan lindo como siempre. Jamás quiere lastimarte, Te quiere tanto que lo da todo por ti. ¿Lo sabias?
Sakura negó con la cabeza sus ojos comenzaron a empañarse.
- ¡Dios! Sakura como puedes! ¡El tan buen amigo y tú! - La voz de Karin sonó tan fingidamente ofendida.
-Ya basta Karin. Déjala en paz - Llegue hasta ella y tire de su hombro, la quería fuera a la de ya.
-No Sasuke - Se zafo de mi agarre y yo la mate con la mirada - Ya me cansé de esto! ¡No hemos podido ser novios por ella! ¡Me gustas y yo a ti también! ¡Estoy cansada de que solo andes preocupándote por ella!
Me aleje soqueado ¡¿Pero qué jodidos?! Mis ojos no podían con la incredulidad. Karin nadaba en su propia victoria. Mire a Sakura, ella estaba palida y con la mirada perdida sobre el pupitre.
¡Hasta aquí!
- Eres patética Karin- comencé, escupiendo ácidamente cada palabra. - Hacer esto para que valla contigo al baile. ¿Tan desesperada estas? Mintiendo de esa forma, decir que siquiera me gustas, cuando sabes perfectamente que siempre he estado enamo….
- ¡Detente! - El grito de Sakura me hizo tragar grueso. Estaba llorando. - No digas una mentira para hacerme sentir bien.
- ¡¿Pero qué mierda dices?! -Golpee el pupitre- ¿Qué sabes tú de lo que siento?
- Todo este tiempo…- Las lágrimas bajaban en silencio- ¿Por qué jamás me dijiste que te gustaba Karin!
El aire escapo de mi cuerpo exasperado ¿Era en serio?
- No puede ser – Negué con la cabeza- ¿Tan tonta eres?
- ¡Tú eres el tonto! ¡Somos amigos no eres mi novio! ¡No puedes estar todo el tiempo protegiéndome, sacrificando cosas por mí!
- ¡Sakura eso no es así! - El aire comenzaba a faltarme.
Se giró hacia Karin y le sonrió de oreja a oreja con los ojos empañados.
- ¡No te preocupes Karin! Aunque tenga que arrastrarlo ira al baile contigo. ¡Déjamelo a mí! Lamento haberte causado tanto disgusto ¡Soy tan despistada! ¡De ahora en adelante apoyare su relación!
- ¡Sakura! -grite
-Gracias pelo de chicle, sabía que no eras una perra como todas pensaban- Giro los ojos al redor del salón.
- ¿Eso pensaban? - Miro al grupo de chicas- ¡Por eso me odiaban! ¡Dios lo siento chicas!
-Bueno creo que es todo- Se giró hacia mí y sus repulsivas manos se colgaron de mi corbata- Nos vemos Sasuke-Kun!
Gruñí
-Desaparece- siseé
Karin me guiño el ojo y se largó del salón contoneando las caderas con diversión. ¡Maldita! Había ganado, me había pegado justo en mi punto débil.
Mire a Sakura con furia. ¿Cómo era capaz de no darse cuenta? ¿Qué no he sido obvio todo este tiempo? Cada día, con cada gesto, con cada palabra le he dicho lo estúpidamente enamorado que estoy de ella.
¡Te amo joder!
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Toque tres veces, la primera apenas fue un roce, la segunda casi ni se escuchó y en la tercera la voz de Itachi me dio un pase desde dentro.
Mi hermano a sus dieciocho años era el hijo perfecto que todo padre deseaba. Las mejores calificaciones, un comportamiento impecable, estudioso y como un bono extra más atractivo y guapo que yo. Las cartas de confesión que yo recibía no era ni la mitad de las que el recibía a mi edad. Eso lo hacía perfecto para el puesto y quizás el único al que le confiaría una tarea tan importante. Sakura siempre había pasado de él, le agradaba, pero hasta ahí, e Itachi había sido igual con ella. Aun así no me encantaba, sentía arcadas de celos consumirme vivo cada vez que la fecha del baile se iba acortando. Pero era la única opción, la más factible y la que me molestaba menos.
Itachi se giró de su escritorio en cuanto me recargue en el filo del mueble. Se quitó los lentes de estudio y espero a que hablara. Yo me cruce de brazos, mi garganta picaba con molestia. Mil veces maldita Karin; Y Sakura por ser tan estúpida en no darse cuenta de mis sentimientos.
- ¿Necesitas algo? – La atención en su voz me fastidio un poco más, hice una mueca.
-Necesito un favor- gruñí
-Eso veo- Se recargo en el respaldo de su silla giratoria-
- ¿Lo harás o no? - Lo mire e Itachi me devolvió el gesto divertido por mi espontaneo enfado.
-Depende- Tarareo - ¿Qué es?
- Necesito que vallas con Sakura al baile de graduación, que la acompañes, te estés un rato y la regrese temprano a casa.
Itachi abrió los ojos sorprendido. Se hizo hacia delante y apoyo los codos sobre las rodillas. Vale había captado su interés eso aumentaba las posibilidades.
-Eso es …- Se tomó un tiempo para buscar la palabra- ¿Fuera de serie? ¿Se han peleado?
-No, es complicado.
-Tengo tiempo- Sonrió- Si voy a hacerlo, no quiero que mi hermano quede como un cornudo con su hermano mayor
- ¿Cornudo? -Fruncí el ceño
-Es tu novia ¿No?
Heche la cabeza hacia atrás. ¿Por qué? ¡Era tan obvio! ¿Por qué la tonta molestia no se daba cuenta como los demás? Rechine los dientes.
-No, no es mi novia- No aun, pero después de esto lo será. No pasare por esta mierda de nuevo. Después del baile le diré todo y aunque ella me rechace la perseguiré hasta que acepte salir conmigo.
- Siempre creí que eran novios- dijo Itachi con estupor- Lo creí desde que dejaste de perseguirme para irte a jugar con ella.
- Eso no importa ahora. ¿Me harás el favor o no?
- ¿Por qué? Se ve que no te gusta nada- sus ojos me examinaron.
- Me gusta otra chica- Mentí. Esa era una excusa rápida para salir de este embrollo. - Quiero ir con ella al baile, pero no quiero que Sakura valla con cualquier idiota que solo quiera tocar donde no debe.
- Oh entiendo- Itachi recargo la barbilla sobre su mano- En verdad pensé que Sakura te gustaba mucho…
- ¿Lo harás o no? - dije fastidiado
-Está bien- Acepto- Pero me dejaras el juego de la FIFA 14
¿Mi videojuego favorito? ¡Itachi cabron!
-Bien- gruñí. - Es el viernes, a las nueve, en el gimnasio del instituto. Lleva un traje negro con corbata roja, el vestido de ella es rojo yo te daré el corsage que compre. Pasa por ella diez minutos antes y venla a dejar como a las doce. Yo me llevare la camioneta de mamá, tu puedes tomar el auto de papá.
Antes, iba a rogarle a mi padre que me dejara su auto, era un mercedes negro, fabuloso y reluciente en donde quería llevar a Sakura a nuestro primer baile juntos. Karin me importaba medio cáchuate, por mi nos íbamos caminando, pero no me apetecía pasar más tiempo con ella del necesario.
- ¿Vendrás con nosotros de vuelta? -
-No creo que Karin me suelte tan temprano, además me obligara a irla a dejar-
- ¿Obligarte? - Abrí los ojos
-Me gusta, pero a veces es una pesada.
- Vale, entiendo- Itachi se quedó unos minutos sumido en sus pensamientos, después movió la cabeza negativamente- ¿En serio no te gusta Sakura? Dices eso, pero tu cuerpo parece querer estrangularme, tus ojos desde que entraste no han dejado de mirarme con desprecio.
- Es mi mejor amiga. No me agrada la idea de dejarla sola-
- No le hare nada
-Eso espero- dije con un tono de amenaza. Itachi estallo en carcajadas.
- Tranquilo lo prometo. Me vestiré: traje negro corbata roja, ramillete a juego, iré por ella, le diré lo hermosa que está en su vestido, le abriré la puerta del auto, la llevare al baile, bailaremos unas cuantas canciones y después la dejare en la puerta de su casa a las doce en punto con un beso en el dorso de la mano ¿Satisfecho?
-Omite el baile y el beso en la mano-
Y si es posible, no la toques ni un milímetro por favor.
- ¡Bien! Sin baile y beso, aunque no prometo nada con lo primero, Sakura puede querer bailar
- ¡Hmph! - Me asegurare de que no sea así. Tenlo por seguro.
- ¿Es todo? - Itachi giro de nuevo la silla
-Si es todo-
- ¿Cómo se dice? - soltó con burla
-Vete a la mierda Itachi. Esto es algo que hubiera hecho nunca.
Itachi volvió a estallar en carcajadas.
-.-.-.-.-.-.-.-..-.-..-.-.-.-.-.-
- ¿De verdad Itachi acepto ir conmigo? - La voz de Sakura sonó detrás de la cortina de los probadores. Me termine de poner la corbata alrededor de cuello y salí para que pudiera verme.
Exactamente cinco dependientas casi corrieron para preguntarme si podían hacerme el moño de la corbata, pero yo ya estaba frente a Sakura esperando que sus suaves manos me ayudaran en ello. De mala forma las hice desaparecer.
- Si, ira contigo- Mire hacia abajo, su cabello rosa, las largas pestañas del mismo color y su delicada boca. Suspire.
Sakura termino de hacerme el moño - ¡Me gusta! Te ves muy guapo
Las mejillas me ardieron
-Me gustaba más el otro- respondí. El otro que ella escogió para ir a juego con su vestido
-Pero ese llevaba corbata roja - reprocho- El vestido de Karin es verde, no combinaba, la corbata negra va mejor. ¡Fue una suerte que nos pudieran cambiar el traje!
-Como sea. ¿Entonces este? Ya me quiero ir-
- ¡Si ese! - Sakura aplaudió- Apresúrate, aún falta que vallamos a comprar el ramillete y la tienda cierra en dos horas más.
Después de pagar mi traje Sakura me arrastro hasta la tienda más pomposa y estresantemente rosa de todo el maldito centro comercial. La dependienta, para mi mala suerte, otra chica boba que tartamudeaba cada vez que le preguntaba los precios, estaba más ocupada mirandome que en hacerle caso a Sakura cuando ella pedía que le mostraran algunos modelos.
- Muéstrame ese- ordene señalando el que Sakura había pedido por más de tres veces.
La chica saco un ramillete color melocotón, era una flor grande con un diamante fantasía en el centro y amarrada a un brazalete de perlas. Simple y a la vez elegante y delicado.
- ¡Ese! - Sakura sonrió como un niño pequeño recibiendo su regalo de navidad. ¿Habría puesto la misma cara cuando hubiera recibido el que yo compre para ella? Ahora no lo sabré, Itachi será el único que vera su rostro sonriente al ponérselo. El ramillete que compre para ella con ayuda de mama, que me costó varios días trabajando en el jardín y exhaustivas mañanas lavando el auto de papa. Itachi se lo entregaría y él se llevaría todo el crédito por ello.
-Demelo- solté con voz cansada.
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El horrible viernes llego muy pronto, demasiado pronto. Mientras me acomodaba el cinturón Itachi entro como tres veces preguntado cosas sobre Sakura. Según él quería tener temas de interés para poder hablar con ella.
- ¿Comida favorita?
-Anmitsu, anko y umeboshi
- ¿Música?
-Rock, igual que yo Susano
- ¿Dulce o amargo?
-Dulce
- Pasatiempo favor…
-Le gustan los juegos de trivial, leer libros de medicina, jugar videojuegos conmigo, odia lo picante, le encantan las películas de terror, el color rojo, ir a mis partidos de fut, escuchar música, leer manga, su signo es Aries, cumple el 28 de marzo y odia por completo que no la tomes enserio ¿Ya? ¡¿O necesitas algo más?!
-Es todo – Dijo desde la puerta sonriendo y volviendo a desaparecer por ella.
Me puse el saco y jalé la corbata antes de salir por la ventana y trepar la rama para llegar hasta su habitación. Casi me voy para atrás cuando tire del cristal. Ahora en verdad no quería darla ir, y mucho menos con Itachi. Un setenta por ciento de mi raciocino estaba gritándome que cancelara todo, mandara a la mierda a Karin e Itachi y fuera con Sakura al baile como desde un principio se planeó. Aun mejor, me quedara con ella y disfrutara la imagen de ella dentro su vestido para mí solo.
Jamás lo había visto, en esa ocasión Sakura me había dicho que quería que fuera sorpresa. Solo me comento que era rojo, para qué pudiéramos elegir mi traje y el ramillete que comprara fuera acorde a su ropa.
- ¿Y? ¿Qué tal? - Sakura amplio su sonrisa y dio una vuelta sobre su eje. La falda bailo con el movimiento, trague grueso.
-Es corto- Fue lo primero que solté mirando sus torneadas piernas desnudas.
Baje de la ventana y me tire en su cama teniendo una visión mucho mejor de ella. Mierda estaba tan caliente, quería arrancarle ese vestido y hacerla mía hasta que le entrara por la cabeza lo estúpidamente que estaba enamorado de ella.
- ¡No empieces! - soltó enfadada- Me llega por debajo de las rodillas
-Pero la parte de atrás, la de adelante te va por medio muslo- El modelo era algo raro, largo por atrás y más corto por delante, straple con forma de corazón y con moño en medio sobre la cintura separando la falda amplia del corset. - Te ves bien
Perfecta.
- ¿Verdad? ¡Me ha encanto desde que lo vi! ¿Crees que a Itachi le guste? -
Fruncí el ceño y apreté los dientes
-Tal vez, a él le gustan los escotes más pronunciados, lo tuyo da pena y tus piernas se ven muy pálidas y flacuchas. Sus novias suelen tener cuerpo con más curvas.
Sakura enrojeció por su orgullo femenino pisoteado
- ¡Dijiste que me veía bien! ¡No tenías que ser tan grosero! Ya sé que mi cuerpo no es muy bonito, soy enana, me falta teta y me sobra culo ¿Ya? – respiro profundo- ¿Cómo está el peinado y el maquillaje?
- ¿Se supone que eso es un peinado? - Su cabello usualmente lacio caía ahora en rulos por su hombro izquierdo.
- ¡Ha! Sasuke! ¡Eres un tonto! – Bufo molesta y sus mejillas se sonrojaron furiosamente. Me encantaba molestarla, su cara era demasiado sexy, por eso trataba de hacerlo en la menor oportunidad.
-Están bien déjatelo así- Dije antes de que Sakura se deshiciera su peinado. Los rulos le quedaban fantásticos, su caballo era como el de una actriz porno. - No te hubieras maquillado, te ves mejor sin nada.
- ¿Eso quiere decir que me veo mal? - Se giró a verme
-Te ves más grande-
Y más preciosa, eso no deberían verlo todos los demás
-Entonces está bien. Itachi es más grande y maduro, no quiero verme como una chiquilla tonta a su lado.
Otra vez Itachi. Comenzaba a creer que había sido mala idea.
- ¿Me ayudas con la corbata? - Dije ofreciéndole la tela de gasa negra.
Sakura asintió, me levante y ella llego a la altura de mis hombros.
- ¡Oh espera! - Soltó y retrocedió buscando algo en el suelo. Junto a su armario había una caja negra de donde extrajo un par de tacones rojos, se los calzo y yo tuve que respirar varias veces y pensar en la desagradable cara de mi padre antes de que mi amigo se despertara. ¡Dioses! Esos tacones serian mi nueva fantasía sexual, ahora en verdad necesitaba sus piernas desnudas enrolladas en mis caderas y la punta de las zapatillas encajándose en mi espada.
- ¡Listo- Corrió de nuevo hasta mí y esta vez me llegó a la altura de la nariz- Mi mamá me los compro, estuve practicando con ellos para que pudiera caminar bien esta noche
¿Practicando? ¿Cuando? Jamás me entere.
- ¡Así es más fácil acomodar la corbata, no tengo que pararme de puntitas! - Termino de hacerme el moño, alejándose después unos pasos. Puso ambas manos sobre las caderas.
-Estas guapo, muy guapo, me siento orgullosa tengo un amigo muy atractivo-
Y podría ser tu novio, piénsalo. Todo mi cuerpo para ti sola y a tu disposición ¿Tentador?
-Me voy primero entonces- Me trepe de nuevo hacia la ventana
- ¡No te olvides del ramillete!
-Losé- Me detuve un rato y finalmente me gira hacia ella- Te veré pronto y, Sakura, hay algo que tengo que decirte. Espérame despierta esta noche.
-Está bien.
Antes de irme le entregue el ramillete a Itachi, deje que mamá me tomara algunas fotos y me fui por Karin. Ella vivía en la grandiosa casa con pinta de mansión costosa. Mis padres también podrían costearse una de esas y aun mejor que aquella. Innumerables veces mi padre le había propuesto a mamá que comprarsemos una casa que mostrara el nivel de su trabajo. Pero ella se había negado, prefería su linda casa blanca, tranquila y en el agradable vecindario lleno de críos revoltosos.
La reja inalámbrica se abrió, yo entre y aparque la camioneta frente a la puerta de caoba blanca. Al tercer toque de timbre su madre me recibió, era igual a Karin, solo que una versión más grande. Sus pechos gigantes de silicona se apretaron a mi torso al saludarme. Cuando beso mi mejilla supuse que toda la pintura roja de sus labios me la había dejado encima.
- ¡Pero si eres tan guapo como dijo Karin Sasuke! - Hecho una mirada a las escaleras y grito- Karin ¡nena! Sasuke está aquí-
- ¡Unos minutos! - grito Karin desde arriba, junto a un par de pisadas de tacón sobre la madera-
-Pasa cariño- dijo su madre invitándome a la sala- Mi esposo aun no llega del trabajo ¡Cuánto me hubiera gustado presentártelo! Él es muy celoso con mi nena, pero seguro te aprueba de maravilla.
Para lo que me importaba.
-Grandioso- solté. La mama de Karin sonrió gustosa.
El interrogatorio empezó ya que estuvimos sentados en la salita de estar. Mire un poco al rededor antes de responder. Esa sala parecía sacada de una pintura surrealista. Las pieles y objetos raros iban de aquí para allá, hasta entonces me percaté de que el sillón sobre el que estaba sentado estaba tapizado con piel de algún pobre animal.
- ¿Dime de donde conoces a mi nena?
-Del colegio- ¿De verdad me preguntaba algo tan obvio? – Además vamos al mismo club
- ¡Es cierto! Soy tan despistada- De pronto su mirada amable cambio, solo por unos segundos, los que se tomó para formular la siguiente pregunta- Es solo que siempre andas con esa niña, la de cabello rosa, por todos lados que no he tenido tiempo para acércame y conocerte mejor. Dime ¿Es tu novia?
Si.
-No-
- ¡Por supuesto que no! - Y su voz casi sonó como la prepotente voz de Karin - Es bastante linda pero no eres de esos gustos ¿verdad Sasuke? La vez pasada cargaba una horrible playera de Rock.
-Era mía- respondí con voz acida. La señora abrió los ojos roja ante su indiscreción. Resulto tener el increíble don que no muchos tenían conmigo, ponerme de malas al instante.
- Si, bueno, a ti te quedaría fantástica, pero a ella se le veía terriblemente mal, nada femenino- Sonrió- pero entonces ¿Ella es?
Respire profundo.
-Mi esposa
- ¿Qué? – De repente su cara había palidecido y la confusión iba desde su ceja pintada hasta sus uñas postizas.
-Que Sakura es mi esposa, aunque ella solo nos presenta como prometidos, puesto que aún no podemos casarnos- Sonreí- Pero como es un hecho de algunos años más adelante a mí me gusta llamarla como lo que es.
- ¡Pero son tan jóvenes! -Grito exaltada
-Si lo somos, es por eso que aún no podemos casarnos. Aun así, eso se decidió desde que teníamos cinco años
- ¿Matrimonio concertado? - Dijo algo más calmada, como si esa opción fuera modificable
-Y de mutuo acuerdo-Finalice- Además que es muy obvio, tenemos una hija y ella no puede crecer en un ambiente familiar roto.
- ¿Hija? - Su voz silbante apenas se escucho.
-Sarada Uchiha, de tres meses.
- ¡Entonces que haces aquí invitando a mi hermosa Karin! ¡Si ya estas comprometido! - Su rostro estaba rojo de ira
-Karin de verdad quería ir conmigo, todo el tiempo anda persiguiéndome. Por supuesto yo la rechace, amo a Sakura y no la dejaría por ninguna. Pero mi dulce y amable esposa se apiado de Karin, le dio lastima y me obligo a que viniera con ella al baile. Estoy aquí solo porque Sakura me lo pidió, no por gusto.
- ¡Serás...!
- ¡Ya estoy lista!
Karin apareció en la entrada con su despampanante cuerpo enfundado en un vestido verde esmeralda de gasa. Toda la tela se enroscaba hasta sus caderas y después caía suelto hasta sus tobillos. Una abertura en medio mostraba sus largas piernas al caminar. Por un momento logro que mi amigo se removiera entre mis pantalones, pero luego su perfecta cara a cabo con todo. Esos ojos rojos no eran jades, el cabello en rulos no estaban ni cerca de ser los perfectos rizos rosados y esa boca jamás sería tan deliciosa con el llamativo pintalabios rojo.
- ¡Karin nena! ¿Cómo puedes salir con él? ¡Si está casado!
Karin abrió los ojos desconcertada y después se giró hacia mi descuartizándome con la mirada. Yo me encogí de hombros.
- ¡Eres tan infantil! -Gruño- No está casado mamá
-Pero está en un matrimonio concertado- Dijo exaltada- ¡Tiene una hija!
- ¿No me digas? ¿Y se llama Sarada Uchiha?
-Y de tres meses- Apunte
Karin suspiro con fastidio.
-No creas que así te zafaras Sasuke, me llevaras al baile quieras o no.- Tomo a su madre de los hombros- Es mentira, ni esta casado ni tiene una hija. Sakura es su mejor amiga, está pegado a ella como lapa desde los cuatro años. Además, está molesto porque lo obligue a venir conmigo al baile. Sakura ni lo quiere por asomo. Sasuke no puede desperdiciarse en alguien que no lo toma enserio.
- ¿Pero él la ama? – No fue una pregunta si no una afirmación
-Si
- ¡No! - respondió Karin. El rostro de su mama viajo de mi a ella sin saber que creer- El cree estarlo, pero solo esta encaprichado. El pobre a estado solo con ella. Tranquila mamá si no funciona solo lo votare ¿Vale?
Las palabras fueron mágicas, su madre recupero su tonta sonrisa habitual y volvió como si nada. Le entregue el ramillete, ambas chillaron diciendo lo precioso que era y alagaron mi buena elección, inclusive me obligaron a ponérselo en la muñeca. Su madre nos tomó fotos juntos antes de salir y después Karin se colgó de mi brazo hasta llegar a la camioneta. No le abrí la puerta, me solté y entre al asiento piloto. Karin zapateo furiosa. Entro cerrando de portazo y poniéndose luego el cinturón con jalones molesto.
- ¿Porque le dijiste todas esas mentiras a mi mamá?
- ¿Qué sucede? ¿Tampoco te gustan las mentiras?
Karin apretó los dientes.
-Además no todo es mentira y tú lo sabes. -Arranque el auto- Algún día Sakura sera mi esposa, tendremos una hija llamada Sarada, una casa blanca con jardín y un perro.
- Valla que sueñas- Escupió
-Solo con posibles
Jueves 10/4/16, 10:22 pm
¡Como prometí! El segundo capítulo recién revisadito y corregido. Gracias a todos por sus puestas en alerta y favoritos, y a mi dulce review.
Suiguitou: ¡Muchas gracias! ¡Me alegra que te haya gustado! Créeme yo también me los quiero comer, más a Sasuke.
¡Besos! Y si pueden dejen un lindo reviw!
H.M
