Capítulo cuatro: Brick Him
"He loves control".
"El trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) es un tipo de trastorno de ansiedad. Si tiene TOC, tendrá pensamientos repetidos y angustiantes denominados obsesiones. Es posible que haga lo mismo una y otra vez para intentar que los pensamientos desaparezcan. Estas acciones repetidas se llaman compulsiones".
Otra vez, la maldita pared abollada otra vez.
Blossom suspiró cansada al ver la pared con un agujero justo al lado del que había hecho la semana pasada, el cual había sido cubierto con un póster de los Rolling Stones que habían comprado en un rápido movimiento por ocultarlo y no sacar de quicio el perfeccionismo del joven.
Es que, realmente, necesitaba un manual para entenderlo.
¡No lo comprendía! A veces sí, a veces no, ella era siempre la que iba y le ponía maña a la relación. Sí, sabía perfectamente que la amaba y que ella, muchas veces, era muy orgullosa y hasta parecía que se avergonzara de la relación (cosa que por supuesto NO HACÍA); pero él tampoco era un puto santo, es más terco que la mierda, sabía escuchar pero a veces las cosas le entraban por un oído y le salían por el otro, ¡la sacaba de quicio!
Lo odiaba, a esas actitudes, a él no. A él jamás podría odiarlo.
No sabía si era masoquista por meterse con alguien tan JODIDO cómo lo era el Rowdy. Un joven que había crecido sin una educación en casa, que había tenido que descubrir por su cuenta qué era lo que estaba mal y lo que estaba bien (y que todavía le faltaban bastantes cosas por aprender); un mujeriego, ¡que ni siquiera se molestaba en serlo! Él iba, se la mandaba, y después se retiraba, así sin más.
Y claro, no podía faltar que tenía un ego de mierda. Juraba no haber conocido a alguien que tuviera un complejo de superioridad más grande que él, en serio, parecía que creía ridículo a todo aquél que mirara. Se reía sin más de toda la gente y ¡por dios! Cuándo le planteabas un error, ¡bomba de terquedad!
¡Y es mandón! ¡Coño!
Uf, y aquellas obsesiones. Está bien, ella es bastante perfeccionista y obsesionada con el orden y el éxito, ¡pero Brick se pasaba! Nunca en su vida vio una habitación, o vida tan organizada como la suya, parecía que tenía una agenda en el cerebro; a las siete me vengo a casa, a las ocho practico mi lectura, a las nueve me rasco los huevos, a las diez como cualquier mierda, a las once me fumo un paquete de tabaco entero y a las doce PODRÍA IRME A DORMIR pero pueden surgir otros planes.
Sí, literalmente así.
Tratar de cambiar a Brick era como dominar una tormenta, él quería todo a su manera, y al haberlo tenido todo así, no ha podido aprender de sus errores. Pero, a pesar de todo esto, el no era malo; era audaz, siempre daba todo de sí, siempre quería que le enseñen a hacer más cosas porque amaba saber, era cariñoso, y era... Sencillo.
Realmente, no podía comprender a su novio hasta el momento en que lo tenía llorando en sus brazos, hasta el momento en el que lo tenía gritando en pena, pidiéndole perdón a vece, en la terraza de su habitación a las cuatro de la mañana, por ser así; golpeando sus nudillos hasta que sangren, tratando de quitar todas sus frustraciones, tratando de quitar ese miedo a no ser nadie.
A Brick solamente había que... ¿Encontrarle el truco? Porque ya llega un momento en que comienzas a amar todo de él, sus ojos, su sonrisa, su nariz, sus manos, sus actitudes, su orgullo; puedes acabar pisando todos sus defectos si te lo propones, porque el Rowdy, a diferencia de mucha gente, estaba dispuesto a cambiar, dispuesto a ser mejor.
El amor lo había vuelto tan malditamente loco.
Él ya no iba al bar; él ya no miraba a cualquier parte, burlándose de la mujer con la que está; él ya dejó de no escuchar; él ya no tomaba a la gente por estúpida (a veces); él ya no rompía las paredes por necesitar ayuda; él ya no estaba triste; él ya no lloraba más; y, por más que sorprenda, él ya no tenía el mando de las relaciones, no desde que Blossom lo volvió ciego de amor al punto de que se metería adentro de una tina llena de hielos por ella.
Aunque pensó que podría dejarlo tener el liderazgo en algún momento, ya sabes, para su propio beneficio... Cuando ya no soporte su propio frío y necesite de aquella hoguera para calentarse.
Después de todo, él ama el control.
Bueno bueno bUENO, este capítulo estuve en algo como un conflicto porque... Madre mía, Brick si que es un conflicto opd. Quise agregarle ese toque bipolar que Blossom tiene pero volverlo más agresivo y obsesivo, después de todo ese es el trastorno que tiene, además de que quise resaltar esa falta de educación por parte de sus figuras paternales, tienen que prestar atención a pequeños detalles.
Para que se guíen un poco, como saben yo tengo una clara inclinación a hacer song fics, y aquí no podía faltar. La historia de por sí se basa en "We Are Broken" de Paramore y en la serie Skins; el cap de Bloss se basa en "Why'd you only call me when you're high?" De Arctic Monkeys; y este se basa en la canción "She Loves Control" de Camila Cabello.
El capítulo siguiente va a ser bastannnnte triste, va a tratar sobre Bubbles y su trastorno, que lo pueden adivinar con este pequeño dato; esta historia esta conectada con Fluorescent Adolescent, Caught In The Middle, Breath Cause I'm With You, RIP 2 My Youth y Your Guardian Angel, ya que surgiría en el mismo universo y hasta podría considerarse como una precuela (hasta que yo decida cambiar algo, o lo que sea)
Gracias Cono por el review, realmente lo de "madre de mis hijos" fue solamente una forma de decir porque Brick está locamente enamorado de la niña. Me alegro de que te haya gustado y de que no te haya pasado de alto lo de la adicción de Butch, porque, ¡ahí tienes su trastorno! ¡Felicidades!
Y eso, cheers.
PD: sé que el cap es corto pero como dije, hubo un gran conflicto en como coño desarrollarlo.
