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Contiene Ooc.
La historia no está apegada a la historia original de Junjou Romantica.
Disclaimer: Junjou Romantica ni sus personajes me pertenecen.
Los pensamientos serán en letra cursiva.
Capítulo 2: Un cariño creciente.
-¡Usagi, ven a ayudarme!- gritaba Misaki desde la cocina. Estaba hirviendo la leche para la pequeña niña.
-Ya has faltado dos días a la universidad… ¿Hasta cuándo vas a seguir con esto?- dijo Usagi desde la puerta.
-Hasta que sea necesario. No pienso dejar a esta niña en un orfanatorio. He oído que esos lugares son muy malos. A mí ya casi me envían allí pero gracias a Takahiro estoy aquí sano y salvo. Es por eso que quiero hacer lo mismo con esta niña. Tal vez más adelante pueda conseguirle unos padres que la quieran pero por el momento es mi responsabilidad.- Usagi abrazó a Misaki por atrás haciendo que este se ruborizara.
-Eres muy tierno y adorable.-
-¡Te he dicho que no me digas así! A ningún hombre le gusta que le digan adorable.- de pronto el celular de Misaki comenzó a sonar. Lo tomo y respondió. Su mirada se fue haciendo deprimente. Colgó con un verdadero sentimiento de repulsión.
-¿Qué te pasa Misaki?-
-Me dijeron que si no me presento en este mismo momento al trabajo me despedirán. Además hoy es el examen semestral y tengo que ir obligatoriamente.- su mirada era cabizbaja.
-Pues entonces ve Misaki.-
-¡Entiende que no puedo! No voy a dejar a esta niña.-
-Si tanto te preocupa esa niña… yo la cuidare por ti.- Misaki se sorprendió. No creía que en verdad Usagi podría hacerlo.
-No hagas bromas.-
-No es broma. Yo cuidare a esa criatura rara.-
-Se llama bebe.- Misaki se quedó pensativo. –Ahora que me doy cuenta, no le hemos puesto nombre.-
-¿Y cómo quieres que se llame?- pregunto Usagi un poco irritado. Le molestaba que le prestara más atención a un bebe desconocido que a él.
-Podría llamarse…- Misaki miró el reloj y vio que ya era muy tarde. –Luego decidiremos eso. Tengo que irme. Cuidas bien a la bebe.- Misaki salió de la casa dejándolos solos.
Usagi cargó a la bebe examinándola. Sus ojos eran verdes, se parecían bastante a los de Misaki. Pero tenía esa mirada de Usagi, tan llena de melancolía. Ahora que se percataba, la bebe no había llorado desde que llegó. Decidió subirla a su recamara, donde tenía varios juguetes, tal vez con eso podía entretenerla un poco. Una vez allí la siguió observando como si de un ser extraño se tratara. Coloco su mano en la cabeza del bebe restregando su pelo. La textura de este le gusto; era muy sedoso. La niña lo miraba vagamente. Entonces Usagi al toco su frente. ¡Estaba ardiendo en temperatura! Ahora sabía porque casi la niña no interactuaba. Usagi tomó su celular y le marco a Aikawa.
-Hola Usami-sensei.-
-Aikawa, necesito que vengas. Es urgente.-
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-Esta fiebre ya tiene días. Ha de tener una infección. Lo más seguro es que la lleves a un hospital para que ahí te digan lo que tiene. Yo te acompaño.-
Usagi no podía hablar. Solo movió su cabeza para decir que sí. El estado de la niña le preocupaba. Lucia enferma, sin ánimos de pelear por sobrevivir. Esta era la primera vez que Usagi se preocupaba por alguien más que no fuera Misaki.
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-La madre es unja irresponsable. Ni siquiera le daba de comer a la niña y para colmo te la deja a ti sin ser el padre.- decía Aikawa con verdadero enojo. Le habían dicho que tenía una deshidratación severa, y no solo eso, había contraído una pulmonía. Si no le bajaban la fiebre en una hora lo más posible era que moriría. Esto le preocupaba a Usagi. En un principio había dicho que no le importaba lo que pasara con la criatura pero ahora, después de tres días de convivir con ella, se había encariñado un poco. Tal vez hasta más. Un doctor salió con una sonrisa en los labios y dijo con suma alegría –Pudimos salvarle la vida a la pequeña. Ahora lo que recomiendo es que tengan muchos cuidados. Se notan que son una pareja con poca experiencia en estos casos.- ellos no podían creer lo que el doctor les había dicho, estaba insinuando que Aikawa y Usagi estaban casados.
-Doctor, no somos nada. Él es el padre. La madre no está disponible.- dijo Aikawa para no producir confusiones.
-Oh ya entiendo.-
-¡Usagi!- gritaba Misaki a lo lejos.
Usagi espero a que se acercara para darle un golpe en la cabeza.
-¿Qué te pasa?-
-Y dices que contigo estaría bien la bebe… durante estos días ha tenido fiebre y no lo notabas.-
-¿Ehhh? Te recuerdo que no soy madre.-
-Pues tendrás que aprender a serlo porque nos quedaremos con ella.-
-¿Pero dijiste que no la querías? Hasta ya busque a unos padres perfectos.-
-Nos quedaremos con ella y es mi última palabra.- en el fondo Misaki estaba feliz porque al fin había aceptado a su hija. Bueno, al menos eso decía la carta. No pudo evitar una sonrisa grande.
-Creo que deberíamos desocupar una habitación y decorarla exclusivamente para ella.-
-Si.- contesto Usagi.
-Oye… ¿Y cómo se llamara?-
-Kokoro.- respondió el escritor.
-¿Kokoro? ¿Por qué?-
-Porque es el primer ser que atrapo mi corazón.-
¿Ehh? Pero dijiste que yo había atrapado tu corazón.- Misaki se sonrojo al darse cuenta de lo que había dicho.
-Pero tú de por si sabes que eres el dueño de mi corazón. Además recuerda que a mí me gusta escoger los nombres con mucho respeto.-Usagi entrelazo su mano con la de Misaki.
-Creo que ya es hora de que vayamos por Kokoro.- dijo Misaki antes de ponerse más rojo.
En verdad Kokoro iba a cambiar su vida por completo. Una sorpresa que había caído del cielo.
Nota de la Autora
Kokoro me pareció un nombre súper kawaii, es por eso que se lo puse. La niña está bien bonita. Ahora veremos cómo se comportan como padres nuestros personajes. De seguro de verán bien tiernos. Espero que sigan leyendo y no me tiren tomatazos. Recuerden que es OoC así que los personajes se pueden salir de su actitud real.
Agradecimientos
Usuyase Blood: No te preocupes. Agradezco mucho que me des tu apoyo con respecto a mi historia. No dejes de leer por favor.
Atte. Yolo
