Capítulo 2– En la Madriguera antes de lo previsto

PUM PUM PUM

Hermione despertó un tanto sobresaltada y de mal humor¡el sueño había sido tan real! Esta vez incluso sentía que en vez de un sueño había sido un recuerdo.

Gruñendo en señal de protesta, se levantó, fue hacia la ventana y la abrió para Hedwig, la lechuza de Harry que había estado tocando con su pico.

— ¡Ay, Hedwig¿Por qué me haces esto¡Era un sueño genial! No pudiste haber esperado sólo un par de min - ¡Ahhhhh! — Acababa de abrir la ventana cuando una cosa gris, llena de plumas, del tamaño de una pelota de tenis, entró zumbando a su habitación. Era Pigwidgeon, la pequeña lechuza de Ron.

Aunque esta vez Pig no llevaba ninguna carta ni ningún paquete… mas bien, parecía como si sólo hubiera llegado escoltando a Hedwig, que parecía haberse acostumbrado o más bien resignado a la compañía de Pig.

Era 29 de Julio y Hermione sabía muy bien que Harry había llegado a la Madriguera el día anterior. El plan era quedarse ahí sólo mientras presentaba su examen de Aparición junto con Ron, que tendría lugar el 2 de Agosto en Hogsmeade. De hecho, Harry sólo quería estar ahí el 1º de Agosto y después del examen, irse al Valle de Godric, pero la Señora Weasley había insistido en que por lo menos pasara su cumpleaños con ellos. Cuando Harry le envió una lechuza pidiéndole "alojamiento" por una noche, ella le contestó algo como: "En unos cuantos días serás mayor de edad y nadie, ni siquiera tus tíos, ni mucho menos yo, tendremos derecho a pedirte que no vayas a ese lugar, pero por lo menos, déjanos tenerte una vez más en casa, déjanos pasar contigo un cumpleaños más"

Harry, por el gran cariño que sentía por los Weasley, no pudo negarse.

Naturalmente Hermione estaba invitada a pasar el 31 de Julio en la Madriguera, pero le pareció un poco extraño el ver, dos días antes de la fecha, a las dos lechuzas en su habitación.

— A ver, Hedwig ¿que traes ahí para mí?

Tomó un pequeño trozo que estaba atado a la pata de la lechuza y leyó un corto mensaje de su gran amigo Harry:

Querida Hermione:

Perdona que te moleste tan temprano en la mañana, pero mi paciencia ya no aguantó. Desde que llegué a la Madriguera, Ron ha estado sufriendo un ataque de nervios que nadie puede controlar ni tampoco soportar. Ya sabes, por lo del examen de Aparición. ¿Tendrás alguna idea o algún consejo sobre que le podemos decir para que se calme?

No se si me equivoco pero me parece que tu tenías un libro nuevo sobre Aparición, el pequeño que compraste cuando pasamos por el callejón Diagon el otro día. ¿Crees que nos lo podrías prestar?

Muchas Gracias,
Harry

P.D.: que Ron no se entere que te lo dije porque se va a poner peor. Creo que ayer, entre sueños, mencionó tu nombre y dijo algo de que necesitaba que estuvieras aquí.

Al leer esta última parte, Hermione contuvo el aliento y sintió un extraño vacío en el estómago. Ron la necesitaba… y lo había dicho, inconscientemente…

Se quedó unos momentos sentada en el alféizar de su ventana, recordando el sueño que acababa de tener y deseando que hubiera sido real.

A su alrededor había unos cuatro o cinco estantes delgados y altos hechos de madera y pintados de color blanco perlado con decoraciones en color dorado y café. Los estantes estaban llenos de libros y alguna que otra figurilla de cerámica o porcelana; algunas de ellas, las había pintado ella misma en sus clases de artes plásticas en la primaria Muggle a la que asistía antes de recibir la carta de Hogwarts, y de descubrir que era en realidad una bruja.

En medio de todos los estantes, había una cama en los mismos colores que los estantes y con un edredón en color azul cielo que en este momento estaba volteado y la mitad de él, estaba en el piso. También había en el dormitorio de Hermione, un pequeño sillón a cuadros en color azul y beige; éste era el sillón en el que normalmente ella pasaba largos ratos leyendo alguno de los montones de libros que poseía.

De pronto Hedwig lanzó un débil ululato que sacó a Hermione de sus pensamientos. Fue rápidamente hasta uno de los libreros y encontró al instante lo que buscaba, entre montones de libros de todos los tamaños imaginables: La breve guía de Aparición para principiantes de Joshua Dale.

Luego les dio un poco de agua a las lechuzas mientras ella se sentaba a escribir un mensaje:

Ron:

No tienes porque estar tan nervioso, yo se que vas a pasar la prueba, no olvides que la última vez, la única falla fue una ceja, estoy segura de que esta vez no vas a dejar atrás ni siquiera una pestaña.

De cualquier manera te envío La breve guía de Aparición para principiantes, se que te va a ayudar, tiene unos consejos muy buenos. Y si no te ayuda, por lo menos te va a distraer.

Yo voy a hacer lo posible por ir hoy mismo a la Madriguera, eso si no hay ningún problema con tu familia. Tal vez podamos platicar un poco y puedes decirme que es lo que te preocupa que pueda fallar en tu prueba. Por favor pregúntale a tu mamá si está bien que llegue esta tarde, después de las 5:00 p.m. y me envías la respuesta con Pig o con Hedwig.

Sabes que cuentas con mi apoyo y también con el de Harry. Nos veremos pronto.

Saludos de,

Hermione.

Releyó la carta un par de veces y luego acomodó el pequeño libro café y lo ató a la pata de Hedwig, y al ver que Pig parecía deseoso de ayudar, ató la carta a su patita. Y así, con el trabajo repartido entre dos, ambas lechuzas emprendieron el vuelo hacia la Madriguera.

Hermione siguió por un momento a las lechuzas con la mirada y cuando se alejaron tanto que sólo se veía una mancha blanca y un puntito gris, bajó a desayunar.

— ¿Hay noticias, cielo? — la recibió la voz de su padre cuando entró en la cocina; él estaba preparándose su acostumbrada taza de café matutino — Me pareció ver a la lechuza de tu amigo Harry hace un momento…

— Ah si, bueno, de hecho estaba también la lechuza de Ron y no hay noticias muy interesantes, lo que sucede es que en unos cuantos días es el examen de Aparición de ambos y bueno, Ron está de verdad muy nervioso…

— El examen de Aparición… ya veo… y supongo que te gustaría ir un poco antes de lo planeado a la casa de Ron para ayudarle un poco a repasar o practicar o… bueno lo que sea que hagan antes de un examen de Aparición¿verdad? — como siempre que hablaban de salir a algún lugar del mundo mágico, el Sr. Granger parecía un poco temeroso, pero sabía que su hija era una excelente bruja y que podía defenderse muy bien. Además era consciente de que "la Madriguera" era un lugar bastante seguro.

— ¿Podría, papá?

— Bueno, ya sabes… las recomendaciones de siempre…

— Si, lo se, no salir mucho a pasear y menos en la noche, nunca quedarme sola, lo se…

— Supongo que sí, hay que ver si tu mamá está de acuerdo, pero imagino que sí.

— Gracias. Por cierto¿dónde está ella ahora?

— Ah, fue a comprar algunas cosas a la tienda — contestó Alan Granger mientras buscaba algo en los anaqueles de la cocina.

— ¿Que buscas papá? ­— le preguntó Hermione.

— Nunca he podido entender el orden que tiene tu mamá en la cocina… creo que volvió a cambiar de lugar la sartén…

— ¡Ay papá! — dijo ella entre risas — Las cacerolas, sartenes y esas cosas, siempre han estado aquí — y se levantó para mostrarle un anaquel justo al lado de la estufa.

— Gracias, hija. La verdad es que nunca he sido el mejor cocinero…

— Pero se compensa con el hecho de que eres el mejor papá.

El papá de Hermione le dirigió una sonrisa de agradecimiento y ella empezó a sacar algunas cosas para preparar el desayuno.

Desayunaron juntos y esperaron a que llegara Sarah Granger, la madre de Hermione, para discutir el asunto de la Madriguera. Ella entró en la cocina como cinco minutos después de que ambos terminaran con los huevos fritos y el tocino que había preparado Hermione.

— Buenos días, cariño. ¿Dormiste bien? — saludó Sarah.

— Si, mamá, gracias ¿y tú?

— También

— Oye mamá, estaba comentándole a mi papá que mis amigos Harry y Ron tienen su examen de Aparición en unos días y quería saber si podría ir a la casa de Ron antes de lo previsto para ayudarles a repasar un poco porque de verdad están nerviosos.

— Hummm… — su mamá lo pensó un poco antes de contestar: — Bueno, está bien, Hermione. Pero ya sabes muy bien que no debes olvidar–

— Si, lo se, las recomendaciones de siempre — la interrumpió Hermione con una sonrisa que claramente decía: "no tienen que preocuparse tanto, estaré bien"

— Yo sé que eres una chica muy inteligente y muy prudente. — sonrió también su madre.

— Bueno, entonces¿a dónde te debo llevar? — preguntó su papá.

— Ah si, papá, muchas gracias- no, quiero decir no, gracias — se corrigió a si misma recordando que ya podía aparecerse.

— ¿No¿Por qué no?

— Recuerda que ya puedo Aparecerme, — contestó Hermione — es más, puedo sólo ir a alistar mis cosas y después puedo aparecerme directamente en la cocina de los Weasley. Bueno, también depende de la mamá de Ron, envié una lechuza preguntando si no hay problema si llego antes. De hecho, voy a ver si ya llegó la respuesta de Ron y enseguida bajo a avisarles.

Hermione subió a su habitación y encontró a Pig con una pequeña nota que llevaba la caligrafía de la Sra. Weasley:

Ay Hermione, cariño, no seas tonta. Claro que puedes llegar antes, La Madriguera es tu casa y eres bienvenida siempre.

Molly Weasley

Después de leer la pequeña nota, regresó a la cocina con sus padres.

— ¿Qué dijeron los padres de Ron? — le preguntó Sarah a su hija.

— Que no hay ningún problema — contestó Hermione — Así que en un par de horas me voy a la Madriguera. Gracias otra vez por ofrecerte a llevarme, de todos modos papá, pero creo que si me voy a aparecer.

— ¿Segura? — le preguntó su papá

— Si, claro. No puedo creer que a veces todavía olvido que puedo Aparecerme.

— Bueno, eso es comprensible, porque casi nunca lo haces… no necesitas hacerlo.

— Si, supongo que tienes razón, papá.

Hermione volvió a su habitación y comenzó a empacar algunas cosas en un baúl un poco más pequeño que el que normalmente llevaba a Hogwarts. A las 5:30 p.m. bajó a la sala de su casa y se despidió de sus padres, quienes aún parecían un poco inquietos, pero ella los tranquilizó diciendo:

— De verdad, estaré bien. No se preocupen. Los amo.

— Cuídate, hija. — se despidieron Alan y Sarah al mismo tiempo.

Y con un pequeño sonido de "crack" Hermione Granger desapareció ante los ojos de sus padres.


N/A¿Lo ven? Les dije que las cosas no siempre son lo que parecen. Pero bueno, estoy segura de que los R/Hr pasaron un buen rato leyendo el primer capítulo. Lamento haerlos decepcionado, pero esa idea de los sueños fue de mi hermana :P
De cualquier manera espero hayan disfrutado esta segunda parte y recuerden que seguimos apreciando sus críticas, comentarios y sugerencias ;D

Y a ver que les parece el proximo capitulo que estoy subiendo también el día de hoy... :) estoy de buen humor jeje...