Atención: El siguiente relato es de mi creación, pero los personajes son de J. K. Rowling (solo aquellos que no reconozcan me pertenecen) Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.

Espero lo disfrutes

Sin duda alguna, en la vida de Tea, era el día más feliz de su vida…

Había ingresado a Hogwarts y ahora después de 16 años de vida por fin veía algo diferente a su hogar en el castillo. Y a pesar de que su compañía no era la más agradable de todo Londres mágico, se hace lo que se puede.

La joven de cabellos rubios, brincaba de un lado a otro por todo el callejón Diagon, arrastrando a la profesora Minerva McGonagall detrás de ella de tienda en tienda.

Primero compraron todos los útiles de la joven: pergaminos y tinta, ya que lo demás ella ya lo poseía, como su varita. Una varita de cerezo con el núcleo de fibra de corazón de dragón, elástica, de color azul verdoso y con una longitud de 15 pulgadas.

También le compro una lechuza enana de plumas color beige, a la que ella nombro: Firieth.

Después de tener todo lo de la lista, la tortura para McGonagall comenzó: recorrer todas las tiendas de ropa para armar su uniforme.

Debido a que ella no pertenecía a ninguna casa, su uniforme debía ser diferente y especial. Unos zapatos negros de taco, tres minifaldas tableadas en color gris obscuro, calentadores blancos, 4 pares de calcetas con los colores distintivos de cada casa (amarillo, rojo, azul y verde) una capa, dos túnicas negras, tres chalecos gris obscuro con el escudo de Hogwarts, 3 camisas blancas y 4 corbatas lisas igual de cada color.

Sin duda después de ver tanta ropa, a la institutriz casi le da un ataque. No comprendía el porqué darle tanto dinero a una joven para cumplir sus caprichos. Por que la cosa no paró ahí, después de eso, recorrió cada tienda para decorar su nueva habitación y renovar su ropa casual.

Las semanas pasaron rápidas y antes de que se dieran cuentas ya era el primer día de clases.

El tren llego puntual, y como siempre, Hagrid estaba esperando para conducir a los estudiantes al castillo. Pero esta vez era algo diferente, ya que cierta joven esperaba con impaciencia la llegada del tren.

-Tea, por Merlín, deja de dar vueltas de un lado para otro- comento divertido Hagrid- pareces dragón enjaulado. Mira ya llega el tren

El trió dorado bajo del tren, ya con sus túnicas escolares puestas y al ver al guardabosques corrieron a saludarlo, pero vieron a una chica que corría de un lado a otro como buscando algo.

El primero en llegar fue Harry Potter, que corrió a abrazar y saludar a su amigo, seguido de Ron y Hermione, que venían peleando como siempre. Después de platicar sobre sus veranos y compartir algunas experiencias con Hagrid. Algo inesperado sucedió.

A unos cuantos pasos, la joven rubia empezó a toser de una forma estridente, haciendo que todos voltearan a verla.

-¿Tea?- exclamo Hagrid preocupado, cuando vio a la joven tropezarse y caer al piso- ¡Tea! ¡Tea!

Los tres amigos salieron corriendo tras el semigigante a ver que le había ocurrido a esa joven, pero al llegar ya había alguien a su lado, acariciándole la espalda y hablando con ella de forma dulce y comprensiva.

Cuando Hagrid y los demás llegaron a su lado, Draco Malfoy los miro de forma despectiva

-¿Se supone que de esta forma la cuidas?-exclamo el rubio al ver a Hagrid y poniéndose de pie- Espera a que Dumbledore sepa de esto, no puedo creer tanta irresponsabilidad…

-Draco- lo interrumpió la joven con la voz entrecortada por su respiración agitada- estoy bien… ayúdame… te contare todo de… camino al castillo… no te enojes… te arrugaras pronto si sigues así

Draco sonrió de lado y cargo en brazos a la chica, pero al pasar al lado de Harry y compañía solo miro a Hagrid y con voz lenta y enojada murmuro: "agradece que ella está bien" y los dos se fueron perdiendo entre la noche.

-¿Esa quien era?-pregunto Ron

-Vallan al castillo, lo entenderán todo- finalizo Hagrid, preocupado y perdiéndose entre la noche.

Mientras el trió dorado, avanzaba en medio de la noche buscando un carruaje con un thestral que pudiera llevarlos al castillo. Al final encontraron uno que abordaron en compañía de Ginny Weasley y Luna Lovegood.

Los 5 amigos conversaban muy animadamente acerca de diversos temas, las clases, las vacaciones y las criaturas imaginarias de Luna.

-¿Quién era la chica de hace rato?- pregunto Ginny, fijando su vista en la venta, pero al percatarse de que todos la miraron extrañados prosiguió- En la estación, la que estaba con Malfoy…

-No lo sé- respondió Harry- pero Hagrid estaba preocupado por ella, y Malfoy estaba furioso porque ella se lastimo. Pensé que solo se quería asimismo

-Pues ya vimos que no, pero me quisiera saber quién es- respondió Luna con un tono indiferente

Pero Hermione, en cambio iba en silencio recordando cosas.

Flash Back

Era el tercer año de Hogwarts y la castaña de Gryffindor, Hermione Granger iba por los pasillos caminando hacia la biblioteca. Pero su pequeño recorrido, se vio interrumpido al encontrarse a las víboras de Slytherin: Pansy Parkinson y Daphne Greengrass. Quienes al ver a la ojiambar sonrieron de forma maliciosa y comenzaron a seguirla y molestarla.

-¿A dónde vas ratita de biblioteca?- gritaban las chicas a coro y luego se ponían a reír a carcajadas

Pero lo que ambas chicas jamás se esperaron, fue que una cubeta enorme llena de una sustancia viscosa y verde les cayera encima.

Hermione no pudo evitar reírse de sus agresoras. Al ver esto y estar totalmente humillada, Pansy saco su varita dispuesta a lanzar un hechizo contra la castaña pero su varita voló lejos cuando un hechizo de Expelliarmus.

Una risa se oyó de los labios de una niña de cabello negro azache que poseía un largo mechón rubio como fleco. Que de un brinco bajo, desde una viga del techo desde donde ataco a la Slytherin, hasta situarse enfrente de Hermione.

-¿Por qué no se meten con alguien de su tamaño? Par de abusivas- grito la jovencita ojiverde con una mira tan fría e intimidante como las que ponía el profesor Snape.

Ante esto, ambas chicas caminaron por el pasillo hacia su sala común con toda la dignidad que tenían después de ser bañadas en baba verde. Cuando se fueron la salvadora de Hermione se volteo hacia ella con una gran sonrisa.

-Hola, soy Tea… ¿Y tú?

Pero antes de que la castaña pudiera responder, cierto chico rubio de penetrantes ojos grises llego, furioso y tomando a Tea por la muñeca se la llevo arrastrando mientras mascullaba: "Fuera, te escapaste otra vez"

Fin del Flash back

-Tea… suspiro Hermione

-¿Tu sabes algo de ella, Mione?-pregunto Harry, al escuchar a su amiga pronunciar su nombre con un suspiro

-Y cómo voy a saberlo- respondió ella al ver que todos la miraban fijamente- es solo una alumna nueva y ya…

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