Puedes jugar hacerte la dura pero en el fondo le extrañas. Abres los ojos y esperas que aparezca en cualquier momento con un café en la mano. Alucinas con su rostro y eso te hace enfurecer porque lo quieras o no sigue estando en todas partes. Das mil vueltas tratando de olvidar aunque la realidad te repita que es imposible. Él supo instalarse de una manera impresionante, se adueñó de todo, es normal que ahora que no está tú te sientas en la nada. El divorcio fue cosa tuya pero él tampoco hizo nada para remediarlo, actuasteis como dos tontos orgullosos y ahora sufren porque según tu no hay vuelta atrás.
Tu calculabas que jamás nadie te llevaría hasta el altar, tu espíritu rebelde te lo exigía pero él logro arrastrarte hasta la iglesia y jurarse amor eterno delante de todo el mundo. No os casasteis porque estuvieses embarazada, en realidad el matrimonio vino después. Aceptaste cuando te diste cuenta que ya no tenía caso negar lo que sentías, estabas tan enamorada del padre de tu hija que te era imposible explicarlo. Parece mentira que todo aquello se haya acabado, que hoy tu estés en esa cama sola acariciando su espacio y anhelando aquella espalda que te encantaba acariciar en las mañanas.
Un barullo termina por despertarla, cuando te acostumbras al silencio te sobresaltas por cualquier algarabía. Al cruzar el salón una imagen la deja perpleja, en la mesa se encuentran desayunando Rick, Ryan y su hija como si fuesen una gran familia y todos viviesen allí. Todos voltean a mirarla como si temiesen haber sido atrapados.
-Os dije muchachos que despertarían a la fiera- Castle es el que menos parece importarle llevarse un regaño suyo puede ser que por costumbre o porque realmente disfruta picándola
-Desde cuando vienes tu a desayunar a mi casa- ignorando a los demás integrantes de la mesa ella lo toma con él porque siempre se lo encuentra donde quiera que mira y porque su mirada altanera la está retando
-Desde que vine a recoger a mi hija para llevarla a la escuela, ¿cuál es el problema?- al parecer se siente valiente esta mañana continua sin moverse de donde esta y restándole importancia al asunto
-El problema es que estoy cansada de verte, no te das cuenta que ahora te veo más que cuando estábamos casados, te estas divirtiendo con esto y a mí no me hace ni puñetera gracia- cuando va a servirse el café por si misma él se adelanta y sus manos se rozan deteniéndole el pulso, Richard después de colocar las tres cucharadas de azúcar continua mirándola fijamente mientras ella saborea la increíble y reconfortante sensación
-Reconoce que te alegras de verme- vuelve a romper el momento
-Eso sería mentirte Castle-la respuesta de Kate provoca una sonrisa en todos los presentes- Y tu Ryan cuál es tu excusa- cambia de dirección para encontrarse a su compañero muy entusiasmado
-Me ofrecieron desayunar gratis- el joven mira a Johanna discretamente y suelta lo primero que le viene a la mente
-Además hoy es su día libre y me va a dar esas clases de manejo, ¿verdad Ryan?- él asiente y Johanna termina de recoger sus cosas
-Entiendo, cuídamela mucho- Kate le advierte a su compañero
- Que tengas un buen día mi amor- Richard susurra en su oído tomando su chaqueta y corriendo antes de que ella ponga una bala en su cabeza por tal atrevimiento
Aprovechando que hoy no tiene ningún caso pendiente con la ley se prepara para escribir mirando una foto de ella, siempre fue su inspiración es verla y un tumulto de ideas le vienen a la cabeza. Claro la mayoría de las imágenes servirían más bien para una novela erótica pero al final se las arregla para que quede lo más profesional posible, si algún día escribiese una escena como la que está idealizando ahora mismo ella le cortaría los huevos sin dudarlo. El sonido del teléfono lo distrae.
-Castle al aparato- contesta dejando a un lado por un rato la escritura
- Cuanto tiempo, apuesto que pensaste que estaba muerto- la verdad es que esperaba tener noticias sobre el muy desgraciado solo que no pensó que tan pronto
- Tyson- repite para sí mismo con algo de miedo
- Prefiero 3XK- aclara confirmando sus dudas- recuerdas que te dije que mataría el amor de tu vida para que vivieras preso de las sombras justo como lo estoy yo por tu culpa- Castle esincapaz de responder nada- Ese momento ha llegado tu queridísima Kate morirá sin saber que todavía le amas, y te quedaras con la culpa de no haberlo intentado- interrumpe la comunicación de repente pero antes y a lo lejos se escucha una explosión
Rápidamente intenta comunicarse con ella pero no contesta el teléfono, joder joder no puede estar más preocupado Tyson ha demostrado ser capaz de cualquier cosa y en el pasado ya casi ha logrado matarle, su propia muerte no le importa tanto como la seguridad de ella. Frustrado arroja todos los papeles de la oficina y sale apresurado por la puerta, ansioso por encontrarla, por saber que está bien. Perdido en la propia desesperación corre a la casa esperando despertar de esa pesadilla, rezando porque la mujer de su vida haya decidido quedarse en casa, y este tirada en el sofá leyendo uno de esos libros que jura no leer. Parece un loco, traspapelado uno de esos que no sabe siquiera donde está. Tira la puerta a patada porque con la locura se olvidó hasta de las llaves, en el loft no encuentras a nadie, el teléfono cascabelea en el bolsillo.
-Rick, te he llamado para decirte que Beckett- la voz de Ryan termina por preocuparle sabe que puede que la frase de después no le guste nada
- Donde esta Kate, donde está mi mujer Ryan- exige con las lágrimas saltándole en los ojos
Sin que el detective pudiese terminar la frase, su teléfono cae en el suelo cuando la ve llegar, con rasponazos en los brazos, la ropa deslustrada, molida, duele mucho verla así y saber que es por tu culpa. Ella te mira alegrándose de verte, por primera vez en mucho tiempo te ha mostrado sentimiento y tú te quedas pasmado con un millón de sensaciones. Le agradeces a dios que ella sienta necesidad de abrazarte porque tú lo precisas también, te urge saber que está ahí contigo que no te ha dejado y que no se ha ido sin saber que la amas desesperadamente. Llora en tus brazos como una niña, ella rara vez se deja ver así. Temes causarle algún dolor tú también dejas que las lágrimas corran sin vergüenza por tu rostro, la rabia se apodera de ti, pudo haberla matado pero no sucedió así y ahora no se lo permitirás, asesinaras al desgraciado si hace falta.
-Estuve al punto de exhalar el último suspiro Rick, esta vez te juro que creí que no volvería, y te perdería a ti, a nuestra hija- ella acaricia la mejilla de su hombre muy despacio alargando el momento dejando libre sus emociones dejándolo ser su alma gemela nuevamente
- Es mi culpa Kate, él ha vuelto a vengarse y esta vez ha fallado pero no sé ni cómo ni cuándo será la próxima vez soy un fracasado que ni siquiera puede mantener a salvo a las personas que ama- esta vez es él quien desnuda su pensamiento delante de ella como lo hacían tiempo atrás
- Lo vamos a encontrar Rick no te preocupes y lo haremos juntos como aquella vez, confía en mi- ella lo consuela porque no puede cargar con la pena en sus ojos porque jamás ha soportado verle triste
- ¿Lo juras?- no puede creer lo que acaba de escuchar hace mucho que de su boca no salía la palabra "juntos" y ha sonado estupendamente bien
- Tienes mi palabra- sonríe haciendo una mueca de dolor es una mujer fuerte pero sobrevivir al atentado la ha dejado bastante estropeada- voy a darme un baño- menciona evitando la misma mirada resbaladiza
- Entiendo, si necesitas que me vaya solo dímelo- él también agacha sus ojos aun rojos de tanto llorar lo último que quiere es importunarla- pero que sepas que me quedo a vigilar en la puerta no dejaré que nada te pase- ella sabe que es muy capaz de dormir en su puerta para que no suceda nada
- Quédate- suelta así sin más- voy a necesitar un compañero, mi compañero- cuando estuvo a punto de morir y escuchó en su cabeza las cosas que jamás le dijo las cosas que se guardó, descubrió que a veces es malo reprimir los sentimientos y no dejarse llevar
Preocupado por su demora da una vuelta por la habitación, ella lucha colocándose una crema para las heridas, apenas puede hacerlo por sí sola, la quiere ayudar pero claro ese tipo de acercamiento ya no es posible entre los dos. Su espalda desnuda te hace suspirar y ella se da cuenta de que estas ahí.
-Perdona, vine a decirte que te he preparado un caldo que resucita muertos- los dos hacen la misma mueca ella colocándose una toalla para tapar sus senos-demasiado pronto quizás se excusa después de haber utilizado la palabra "muerto"
- En realidad necesito ayuda con esto- se atreve a solicitar su refuerzo y el cree escuchar mal sus palabras no puede ser verdad ella es mas de aléjate que dé acércate cuando se trata de el
- ¿Es en serio?, segura- a pesar de ser el mismo atrevido insensible de siempre delante de ella sigue siendo inseguro sigue cuidando los detalles para no cagarla
- Venga Castle, ya me has tocado antes- sonríe mientras él se acerca dispuesto a remediar sus lesiones como realmente demandaba desde que la vio llegar así
Por supuesto que la había tocado antes, cada centímetro de su piel, con delicadeza tejiendo caricias nuevas, con violencia desesperados los dos por luchar cuerpo con cuerpo y de paso sentirse libres. El jamás olvidaría la primera vez, ni la segunda, ni la tercera, ni el millón que le siguieron después. Tuvo sexo con múltiples mujeres de las que no recuerda absolutamente nada, con Kate hizo el amor desde el primer instante aunque ninguno de los dos lo sabía. En sus noches oscuras ha compartido cama con todos esos recuerdos, con los gritos de ella, con sus dedos estrujando las sabanas, con su boca mordiendo su cuello, está loco por ella como siempre todo el mundo sabe eso y ella no lo quiere ver.
-Lo siento mucho Kate- le susurra en el oído mientras con maestría cubre de esperanza las escoceduras en su espalda, ella inmediatamente se encrespa y el miedo la hace saltar todas las veces que han estado a solas en un cuarto han estado a punto de liarse y eso complicaría su mundo nuevamente
- Montgomery no me ha dejado ocuparme del caso, ha mandado unos hombres para que me vigilen quisiera poder hacer más por ti Castle para que ese hombre termine con sus amenazas- se dirige al baño para cambiarse sin que él pueda verla
- Es mejor así no quiero que nadie te haga daño- responde viéndola alejarse con la misma tristeza
Johanna es una chica liberal, con muchos ideales y una fuerza increíble. Usualmente admirada por todos aunque odiada por más. Su inteligencia, belleza y poder la hacen el partido perfecto para cualquier muchacho de su edad. En realidad ella no comparte mucho con esos chicos de su clase, ella simplemente ve mucho más allá. Sin embargo le gusta compartir con ellos tratar de enseñarles cosas interesantes, es una irremediable apasionada de la historia. Mientras recorre el museo con un grupo de compañeros nota que Ryan la sigue a todos lados, al parecer el detective no tiene mucha practica en ese aspecto, es muy divertido verle en acción.
-¿Se te ha perdido algo?- ella aparta un periódico de su cara sonriendo la verdad es que el compañero de su madre es muy gracioso y muy mono
- Que sorpresa que haces aquí- él que intente disimular todavía le provoca otra sonrisa es increíble cómo se divierte cuando esta junto a él
- Eres muy mal actor, no me extraña que te hayas vuelto detective aunque tampoco te veo mucho futuro- menciona- ¿Por qué exactamente me estas siguiendo?
- Me ha mandado tu madre- se da por vencido al fin- no me preguntes por qué pero no puedo perderte vista
- Sucede que me pone de malas que me estés siguiendo- le advierte imponiendo autoridad luciendo tan sexy ante sus ojos- me se cuidar sola- eso lo hace sonreír a él que no puede parar de contemplarla y anhelarla en silencio- ¿Qué?
- Nada- intenta quitar la cara de embobado- sabes que solo quiero cuidarte- deja el periódico en la mesa y se pone de pie
- ¿Tienes novia?- ella pregunta de momento dejándolo mal ubicado
- No, ¿Por qué me preguntas eso?- tose con molestia será que ella se ha dado cuenta que la quiere
- Eso me hace entender porque sigues aquí siguiendo a una adolescente, debe ser un asco la verdad estar así tan solo- afirma con resignación
- En realidad no lo hago por eso- finalmente se atreve aunque después se arrepiente cuando se da cuenta que ella todavía es una niña, una niña que está muy buena y que lo pone muy nervioso
- ¿Entonces por qué lo haces?- se detiene muy curiosa
- La verdad es que no tengo nada mejor que hacer- se arrepiente a ultima hora y los dos quedan con cara de desilusionados.
Richard deja que duerma tranquila y se sienta en el sillón observándola Montgomery no da noticias del psicópata ese y él no puede cerrar los ojos, no la perdería de vista jamás. De haber sabido que la lucha por la justicia y defender a los inocentes le costaría tantas cosas se hubiese dedicado a la escritura nada más, pero disfruta haciéndole bien a otras personas. Ella da muchas vueltas cuando duerme, y su pelo luce hermoso, se concentra en las piernas que ahora ha dejado fuera de las sabanas. Es adicto a la anatomía de Katherine Beckett, tenía que haberle dedicado más tiempo a su cuerpo, tenía que haberse esforzado por abrazarla más y discutir menos pero ahora solo le queda eso, el famoso "if only"
Inconscientemente se van cerrando sus pupilas y el olor a cereza lo hace soñar, soñar con ella una vez más.
Aquella vez llego a casa y ella lucía una falda demasiado corta de esas que solo lucia para él porque si salía a la calle así provocaría un infarto en mucha gente. Y cocinaba con amor, dejó los papeles en el sofá y se dedicó a observarla. A la mierda con el trabajo atrasado lo único que deseaba era estar dentro de ella, hacerla gritar y beberse gota a gota cada uno de sus gemidos. Se acercó lentamente pegándose a sus caderas y apartándole el cabello le dijo "you are the hottest woman in the world you know"
Por como reaccionó te dio entender que estaba igual de acalorada que tu o muchísimo más después de dos días sin sexo todo un récord para vosotros dos. Bajas su falda y metes tus manos debajo de su camiseta, le pellizcas los pezones excitándola sabes de sobra que le encanta. No tienes mucho tiempo, tienes que volver pronto pero no sin antes lograr que se corra, estás loco por escuchar esos chillidos que hace. Sumergir tus dedos en su sexo, y notar lo mojada y abierta que esta para ti, es impresionante los mueves exactamente como ella lo requiere, la conoces de pies a cabeza. Ella se prende de tu cuello y comienza a besarte, te derrites por esa boca saboreas a tu mujer con absoluta exquisitez. Tus dedos comienzan a desplazarse más rápido sobre su clítoris y logras que se corra gritando tu nombre.
-Te extrañé babe- sonríe agitada se ve absolutamente hermosa después de un orgasmo
- Joder tengo muchas ganas de ti en este mismo instante- no puedes parar de mirarla todavía en bragas con la camiseta hasta la cintura
- Ah sí y de que tienes ganas cariño- ella te quita la camisa y se muerde el labio mirando tus abdominales
- De hacértelo rudo, urgente, quiero dejarte sin respiración honey- la subes en la mesa y le acercas la cadera para que note lo duro que estas por ella
¿A qué esperas entonces?
Tener a tu chica así es lo mejor del mundo, entras en ella sin poner demasiado cuidado pero con mucho amor. Cierras los ojos por esa bendita sensación de sus músculos encerrándote y la manera en la que ella abre la boca dejando escapar cientos de sonidos. Todo es borroso alrededor y solo la puedes ver a ella. Tratas de llevar un ritmo adecuado pero te puede el hambre de comértela entera.
-Oh dios babe así, fuerte, solo un poco más- ella te jala el cabello y te da igual que te haga daño ella puede hacer contigo lo que quiera- justo ahí- grita corriéndose
Aguantas un poco más porque te rehúsas a que todo acabe quiere estar en ella el máximo tiempo posible pero al final acabas esparciéndote en su interior
-Castle, Castle se puede saber que estas soñando- oyes a tu mujer gritar pero esta vez en la realidad y sin estar desnuda pidiéndote más
- Nada, porque, solo descansaba la vista- mencionas estrujándote los ojos no te quieres despertar pero ya está, todo se ha ido hubieses querido quedarte en ese sueño
- Nuestra hija no ha llegado casa- Kate se mueve de un lado a otro preocupada
- Esta con Ryan tranquila, le llamo ahora mismo- tratas de tranquilizarla
- No contesta Castle, tú crees que…
