Chicas aquí les dejo el 2do capitulo, haber que les parece nenas.

Los personajes no son míos, pertenecen a Stephanie Meyer, la trama si es mía.

by: Issie J´s


No me toquen

cap 2

Bella POV

-¿A qué te refieres james?- Él me miraba con esos ojos oscurecidos, hizo que mi cuerpo se estremeciera.

-Nena llevamos un año de novios, ya es hora de que estemos juntos.

-James, ¿de qué hablas? Estamos juntos, somos novios-. Sentí como mi miedo se expandía por todo mi cuerpo, quería salir de aquí, no me sentía segura.

-sabes a lo que me refiero amor, quiero que seas mía, ya he esperado mucho tiempo y no esperare ni un minuto más-. él intento acercarse a mi pero al momento en el que el avanzo yo retrocedí, sabía que estaba en peligro.

-James, ¡no! aun no estoy lista, y no quiero hacerlo, no así-. En su rostro se dibujo una sonrisa espeluznante, se acerco mas a mi acorralándome en la pared, sentí la necesidad de correr, no podía dejar que se acercara, sin pensarlo corrí pero él fue mas rápido, logro atraparme y estamparme contra la pared, mi cuerpo al igual que mi cabeza dolían ante el impacto, se acerco y empezó a besarme salvajemente, toco todo mi cuerpo, yo quise zafarme pero no podía, el era muy fuerte, intente golpearlo con la rodilla en la entre pierna, pero él fue más rápido, supo cual sería mi movimiento y antes de que yo pudiera tocarlo me había golpeado, rebote nuevamente contra la pared, caí al suelo sintiendo como mi cuerpo adolorido sufría mas golpes, sentí un brote en el labio inferior, no necesitaba un espejo para saber lo que había pasado, él me había reventado el labio.

Mire hacia donde él se encontraba y se estaba desabrochando el pantalón, algo dentro de mi me dijo que estaba perdida. Él se encontraba aun distraído desnudándose, aproveche el momento, sabía que no tendría otro igual, me prepare psicológicamente para alejar el dolor que sentía lejos de mí, necesitaba hacer esto, cerré los ojos y sabiendo que el tiempo se me había agotaba me levante y corrí hacia la puerta, estaba a punto de llegar cuando su agarre me alcanzo, logro atrapar mi brazo, dio un fuerte tirón y me hizo girar para quedar en frente de él, intente zafarme cuando sentí que él me había golpeado nuevamente, esta vez caí al suelo sin oportunidad de meter las manos, solo sentí como mi rostro rebotaba contra el piso.

Me encontraba tirada en el suelo sin fuerzas y muy aturdida, el dolor en mi cuerpo se había incrementado impidiendo que me pusiera de pie, James se acerco a mí y me rompió la blusa salvajemente, yo luche para que me soltara pero no lo hacía, algo dentro de mi sabía que no podría hacer nada para evitarlo, por más que peleara y gritara el no pararía. Cerré mis ojos suplicándole a dios por un milagro, rogándole para que no le permitiera hacerme daño Y como si dios hubiera escuchado mis ruego se escucho el timbre, alguien estaba llamando a la puerta.

Por un momento creí que tal vez algún vecino había escuchado mis gritos y había llamado a la policía, suplicaba porque hacia fuera. Iba a gritar para pedir ayuda cuando él me tapo la boca impidiéndome articular palabra, manoteé para quitar su mano de mi boca pero solo recibí un amenaza de su parte mientras me decía que me mantuviera callada, me levanto y casi arrastrándome por las escaleras me llevo hasta su cuarto, abrió la puerta y me aventó hacia el interior, a mis espaldas escuche como cerraba la puerta con llave.

Caí al suelo pensando en que hacer, en como escapar, como pude me erguí y me dirigí a la ventana, si estaba abierta por muy alto que fuera me aventaría sin pensarlo, todo era mejor que quedarme aquí.

Me acerque para solo comprobar que por ahí no podría salir, esta se encontraba enrejada.

En la parte de abajo escuche unas voces y las pude identificar, eran los dos amigos de James, no quería dejar escapar esta oportunidad asi que empecé a gritar para que me ayudaran, ellos podrían sacarme de aquí. Seguí gritando y golpeando la puerta cuando las voces se subieron de tono, parecía como si estuvieran discutiendo, por un momento pensé que estaba a salvo, que ellos me ayudarían.

Escuche pasos y mi instinto hizo que me alejara de la puerta, la abrieron de golpe y pude vislumbrar a James, en su rostro tenía una estúpida sonrisa maléfica, su sonrisa lo decía todo, nadie me ayudaría.

Se acerco a mí y su puño volvió a impactar en mi rostro, lo hizo con tanta fuerza que con lo débil que me encontraba no logre seguir de pie, el piso volvió a recibirme.

-Nena, ¿Por qué gritaste? Ahora también vas a tener que complacerlos a ellos pequeña, tuve que ofrecerles algo a cambio de su silencio, no estoy dispuesto a soltar dinero por ti estúpida, así que con tu cuerpo les pagare, yo quería que fueras solo mía, pero empezaste de escandalosa, lo siento por ti Bellita, así que como dicen: "al mal tiempo darle prisa", primero serás mía-.

Sus palabras no tenían sentido, no podía creer que esto me fuera a pasar a mí, no podía creer que James y sus amigos me harían esto, James ya no era la persona de la que me había enamorado, este hombre no era él, él ya no era ese niño tierno que me regalo una rosa el día en que nos conocimos, él ya no era el chico que me había mandado doce rosas en cada clase para después pedirme que fuera su novia, ese chico había desaparecido, al James que tenía enfrente ya no lo conocía, en realidad nunca lo conocí. Lagrimas bañaban mi rostro, nadie me ayudaría, solo me quedaba hacer una cosa, suplicar.

-James, por favor no, no lo hagas yo… yo soy tu novia, como puedes venderme a ellos, por favor no, yo… Yo te prometo que otro día lo haremos hoy no por favor. No James te lo suplico por favor

- Lo siento pequeña, te lo pedí por las buenas pero no quisiste, siempre portandote como una mojigata, espero que con esto entiendas que no te amo, solo eras una distracción para mi, así que mejor cállate y coopera si no quieres que te baya mal ya has colmado mi paciencia princesa.- se acerco a mí y me levanto del suelo, el miedo recorría cada poro de mi piel, intente zafarme de su agarra pero todo era inútil.

- James no por favor, suéltame- seguí forcejeando con él, el levanto su mano y volvió a golpearme, perdi el equilibrio y sentí como clavaba la punta de su pie en mi estomago, mi cuerpo se retorció de dolor dejándome sin aire, intente llevar aire a mis pulmones, no podía respirar.

James se acerco, me cargo y me aventó en la cama, empezó a desvestirme desesperadamente, sentí como mis pantalones bajaban por mis piernas, por más que forcejeaba no podía con él, empecé a gritar con todas mis fuerzas pero sentía que nadie me escuchaba, él volvió a golpearme y poso su mano en mi boca bruscamente para aminorar mis gritos, empezó a besarme y a tocar todo mi cuerpo. Segundos después me encontraba completamente desnuda y a merced de él, mis lagrimas bajaban desesperadas por mis mejillas, ya no tenía escapatoria cerré mis ojos para no ver lo inevitable.

Mis ojos se abrieron ante la punzada de dolor que sentí en mi entrepierna, el me había penetrado sin ningún cuidado, sentí como él invadía mi cuerpo, yo quería hacer algo, quería golpearlo pero no podía hacer nada, me sentía tan impotente, mis lagrimas no paraban, cada que intentaba zafarme el volvía a golpearme, empezó a morder mi cuerpo sin piedad mientras susurraba un "eres mía", el estaba marcando mi cuerpo con cada mordida, cerré mis ojos tratando de llevar mi mente a otro lugar, solo quería que terminara, que parara. Lo sentía entrar y salir más rápido, me tocaba de forma dolorosa y con cada movimiento me dolía mas, sentí que me desgarraba por dentro, creí que jamás terminaría hasta que lo hizo.

Se dejo caer encima de mí, y me beso en los labios, intente moverme pero el dolor me lo impedía.

- Estuviste un poco tiesa, espero que con mis amigos te portes mejor, ellos son un poco rudos y no me gustaría que te golpeara alguien más que no sea yo princesa-. Quería hablar, decirle algo pero no podía, de mi boca solo salían sollozos, las lágrimas no paraban de caer y me dolía demasiado moverme.

James se levanto y empezó a vestirse, sin decir más salió de la habitación, sabía que sus amigos podrían entrar en cualquier momento así que mis ojos buscaron desesperadamente algo con que defenderme, pose la mirada en la repisa que se encontraba a lado de su cama, me levante ignorando el profundo dolor que sentía, cubrí mi cuerpo desnudo con las sabanas y me la amarre para que no cayera. Me acerque a la repisa y empecé a buscar algo con que poder defenderme, dudaba encontrar algo bueno hasta que la vi.

En uno de los cajones estaba la pistola de su papa, la que me había enseñado meses atrás, nunca pensé que él la tuviera en su cuarto, en ese momento agradecí a dios por haberla encontrado.

La puerta se abrió y dejo ver a Aro Volturi, el mejor amigo de james.

-Oye bellita, ¿como estas? Veo que deseosa de otro dulce encuentro, así que sin rodeos y a lo que vine chiquita-. Él empezó a avanzar hacia mí, no quería que ninguno de ellos volviera a tocarme, sin pensarlo tome la pistola y apunte.

-No te acerques estúpido, juro que si das un paso más te mato, ninguno de ustedes va a volver a tocarme nunca-. Le quite el seguro al arma, Aro ignoro mi advertencia y dio un paso al frente, yo no era una asesina pero mi vida estaba en riesgo, haría lo que fuera para que no volvieran a lastimarme, fije mi punto y dispare.