Segundo Cap; Celos, desesperación. ¡¿Visitas?!
Aqui vamos ... :3
-Ehm…- Y ella se ruborizó más que su cabello, y el muchacho la soltó, pero ni siquiera estaba nervioso, ni asustado.
Carlos, en cambio, estaba fulminando al muchacho con la mirada. Podría haberle hecho miles de agujeros en su cabeza, si sus ojos lanzaran rayos X o algo parecido.
-Buenas tardes caballero,¿En que puedo servirle?- dijo él después de varios segundos.
-Quiero llevarme a mi…-
-Joaquín , el es… mi padre. – Se le adelantó ella, aunque sabía ella que él no haría ninguna estupidez, pero, con tanta furia desmedida que su rostro reflejaba, temía que hiciera algo que estuviera fuera de la línea de límites.
"El es… mi padre" y a él le dolió mucho más que a ella.
-Mucho gusto señor.- Inclinó la cabeza rápidamente asi como un gesto cortéz.
Y Carlos sólo levantó la cabeza asi como gesto de saludo desafiante.
-Me temo que necesito llevarmela, el tiempo corre. Nos vamos- Ni siquiera fue pregunta, y ella le dijo un "Chao" despacito, junto con un gesto de mano, y se fue detrás de el mayor.
-¡¿Y a ti que diablos te pasa?!- le dijo ella tratando de subir la voz, pero como en susurro.
-Querrás decir ¿Qué diablos le pasaba a ese tipo?- le respondió con el mismo tono susurrante, pero más frio, sin dejar de mirar hacia delante.
-Qué se yo… - y bufó. – Me quiero ir, nos vamos. – y tal como lo hizo él hace un momento, no fue pregunta, si no una orden.
Y en todo él camino, ninguno se dirigió la palabra.
-Estúpido. – Bufó ella cuando entraban a la casa. Y él no hizo ningún comentario. Sin embargo si la había escuchado.
-¿Me escuchaste?- le dijo ella aún enfadada.
Y sin más, éste la arrinconó contra la pared, bruscamente.
Él tenía ambos antebrazos apoyados sobre la pared blanco invierno, dejándola atrapada, estaba un poco inclinado para mirarla mejor desde arriba, ya que éste era más alto que la menor, y sus rostros quedaban a varios centímetros , pero lo suficiente para que se sintieran los cálidos alientos mezclados ensima de sus rostros. Y él respiraba dificultosamente debido a su cólera y… desesperación, celos.
Ella estaba asustada. Éste relajó un poco sus facciones, y ella pudo divisar que pronto se formaba un rostro afligido. Bajó un brazo, y posó su dedo índice sobre el labio inferior de la pequeña. Ella cerró los ojos ante el contacto.
-no quiero perderte…- dijo él en susurro. Y bajó un poco su dedo. Y los labios de Lissie se entreabrían por el hecho de que haya movido su dedo. Y Aún seguía con los ojos cerrados y tragó saliva. Bajó la otra mano y la posó en su cadera, atrayéndola hacia él. Retiró su dedo sobre los labios de la muchacha, y la posó en la parte baja de la espalda, sin llegar a su trasero, y la atrajo más aún hacia él. Ella se aferró de su cuello.
-Eres mía- le susurró en su oído, y su voz estaba consumida por el deceo y el miedo.
-Aún no.- le afirmó ella.
-¿Por qué?- susurró él, mientras la apretaba más contra sí, como reclamando o diciendole al mundo que ella era de su propiedad.
-Todavía no soy tuya oficialmente.- Mientras decía esto, estaba muy apegada al oído de el mayor. Y la besó. Con furia, con descontrolación, mientras la dirigía hacia el sofá.
La tendió debajo suyo, sin dejar de besarla. Y Ella aún aferrada a su cuello, desordenando su cabello detrás , en la nuca. Las lenguas se entremezclaban , y producia más calor en el ambiente.
Carlos la acariciaba casi por todas partes, pero menos en sus partes íntimas. Ella quería más. Y dejaron de besarse a causa del oxigeno. Estaban muy agitados. Y ella le dedicó una hermosa sonrisa, al cual lo descolocó. Sus sonrisas eran su mayor debilidad. Aunque todo de ella era su mayor debilidad. Él le acarició la mejilla , y decidió no continuar más allá. Después de minutos contemplandose el uno al otro, Carlos se incorporó mejor en el sillon, quedando sentado. Ella hizo lo mismo, pero se abalanzó contra él para abrazarlo.
Y ahí estuvieron mucho rato mirando el hermoso crepúsculo que se podía ver con mucha claridad desde las puertas-Ventanas, mientras él acariciaba su cabello.
Ella cayó dormida.
La tomó en brazos, (era muy liviana) y la llevó a su cuarto. La dejó encima de la cama, sacó una manta, y la tapó, y decidió darse una ducha y preparar la cena.
-¡Riiiiing!
-¡¿Pero que mier…?!
-¡Riiiing!
-¿Quién a esta hora? Diablos, dejaré de pensar y me levantaré a contestar.
Y Carlos se levantó perezoso a contestar el teléfono, rascandose la nuca y bostezando al mismo tiempo.
-¿Día domingo a las 7.30 de la mañana? Nadia nunca llama... –
Una pelirroja abría los ojos, debido al ruido de una incesante "ring" que resonaba desde el otro lado de la habitación. Su puerta estaba cerrada, pero aún podía sentirlo fuerte y claro. Se levantó un poco molesta, ya que sabía que no iba a poder seguir durmiendo. Abrió las persianas dejando que el sol se colara por las ventanas, haciendo que la habitación se inunde de un amigable sol de mañana de día domingo.
Se sentó en los pies de su cama, mirandose al espejo. Seguramente Carlos estaría allí afuera contestando el telefono. Por lo que tomó el cepillo , y los pasó delicadamente por sus cabellos
Una figura delgada con shorts cortos de razo, y camisetita de tirantes, apareció por el marco de la puerta
-¿Quién era a estas horas? Nadie nunca llama... es extraño. – Preguntó ella al tiempo a que se acercaba a Carlos.
-Mmh... tenemos un problema. – dijo el abrazandola
-¿Por qué? ¿Qué pasó? – ella se preocupó .
-Esto... me llamó mi primo, de Londres, y... quiere venir a pasar sus... vacaciones aquí en Nueva York... acá en la casa. – No sabía como le haria para esconder, o mentir sobre quien era ella.
Pero Lissie abrió desmenuzadamente los ojos y la boca.
-¡¿QUÉ?!- y se soltó de él. -¿PERO CÓMO? ¿YA LE HAS DICHO QUE SI?- en estas situaciones, no se podia más que gritar o estar histerica /histerico.
-¡Por supuesto que si! ¿Qué más iba a decirle? No se le puede decir que no, ¿verdad?-
-¿Y yo? ¿Dónde diablos me meto yo?,¿ en mi habitación durante un mes o todo el tiempo en que se quede tu primito ese? – estaba consternada.
-No, no…- quería calmarla, ya que tenía un plan.
-¿Y cuando estaría llegando?- puso sus brazos en posición de jarrón.
-Eh… esta tarde, a las 8.00 pm, tengo que ir a recogerlo. – Sabía que ahora vendría el…
-¡¿QUE?! – Y los ojos estaban que se le salian de las orbitas. Pasaron segundos, esperando respuesta que no pudo obtener, y su ira se esfumaron con los segundos.
Lissie se sentaba en el sofá mientras sus ojos lo miraban, estaba triste ¿Qué situaciones iba a pasar?
-Amor…- Se sentó al tiempo que pronunciaba estas palabras. – No vas a separarte de mí, ¿De acuerdo?- y le tomaba el mentón y observó sus ojos que irradiaban infinita tristeza.
-¿Pero y que…?
-Sh… ya tengo un plan, no podrás jugar a ser mi hija, ya que a mi primo, la ultima vez que lo vi fue hace dos años… y una niña no puede tener 14 en dos años- y esbozó una sonrisa. Ella sonrió un poco también.
-Asi que… esto es lo que haremos…-
Parece que este quedó corto... xD bueno... nos vemos :3
