Los personajes utilizados en este fanfic no me pertenecen son obra de Masashi Kishimoto obtenidos del anime Naruto.

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Capítulo 2 "Situaciones"

Al dirigirse despacho esa mañana después de aquella reunión que acaba de sostener con los ancianos de la aldea, toda la conversación un daba vueltas en su cabeza como si le enfatizaran lo que estaba por venirse, Gaara solamente cerró los ojos con un leve suspiro de resignación cuando la palabra clave de todo se fijó en su mente haciendo que le tomara mucha más importancia que lo demás "casarse", esa era la palabra que ahora seguramente pasearía por su mente sin darle descanso. Al entrar en el despacho volvió a hacer lo mismo de todos los días sentarse frente al escritorio y comenzar revisando todo el papeleo que tenía frente a él, mientras el joven jōnin que le servía de ayudante continuaba comentándole de muchas decisiones que se han llevado a cabo para varias misiones, Gaara continua tan inexpresivo como de costumbre no dejando mostrar su sorpresa por el asunto que le había sido anunciado en la mañana, sacudió la cabeza y levemente se levantó caminando hacia la ventana del despacho y vio como la noche empezaba a caer, coloco su brazos detrás de él y se volvió a preguntar lo mismo que en la mañana. "¿Quién es ella?", "' ¿Le tendrá miedo?" y la última pregunta pero no la menos importante "¿Podrá ella amar lo que él es?", preguntas sin respuesta rodaban por su cabeza o al menos sin respuesta por ahora, todo habría de aclararse la mañana en la cual vea a la chica y la traiga a Suna para convivir juntos hasta que llegara su cumpleaños.

-Eso es todo Kazekage-sama, el informe completo del día –dijo el muchacho tomando una postura derecha, inclinando levemente su cabeza.

-¿Eh?, bah… no pensé que el informe del día fuese tan corto, puedes retirarte… quiero que les informes a Temari, Kankurō y Matsuri que mañana partirán a Konoha para una misión dispuesta por la Hokage de la aldea, es todo… vete. —dijo manteniendo su vista fija en la luna que se mantenía llena esa noche, sintió cuando el jōnin desaparecía de la habitación por su chakra, de pronto una fuerte brisa entro por la ventana acariciando el rostro del Kazekage, debía dejar de pensar en el asunto del casamiento con aquella persona desconocida que tanto lo desconcertaba, camino de vuelta a la puerta para salir del despacho

En el camino habitual paso por el salón y entro a ver si Temari o Kankurō se encontraban ahí para la hora de la cena, pero para su sorpresa no había señales de ninguno de ellos, noto a una de las sirvientas saliendo de la cocina y pregunto que deseaba que su cena fuese servida, él solo asintió levemente con la cabeza tomado asiento en su lugar colocando sus manos frente a su rostro apoyando su mentón sobre ellas hasta que la comida le fue servida y empezó a comer sin perder tiempo, una vez terminado cuando apenas se disponía a salir vio a ambos de sus hermanos entrar cansados y peleando como de costumbre.

-¿Pero qué pasado con ustedes?, ¿Dónde estaban?—pregunto Gaara mirándolos de pies a cabeza entrecerrando levemente los ojos con los brazos cruzados sobre su pecho.

-Hemos estado entrenando todo el día Gaara, hemos tomado en cuenta tus palabras de anoche y fue cierto que hemos descuidado nuestro entrenamiento—exclamo Temari acomodando su cabello un momento para después darse ligeros masajes en el cuello.

-Pero no he dejado de molestarla con el asunto del vago de su novio, "aah sii Temari dame un beso, ¡Oh! te amo" –decía Kankurō con su tono burlón estirando sus labios hacia Temari con afán de fastidiarla, cuando este sintió un fuerte golpe en la cabeza que lo dejo en el suelo.

-¡Te he dicho que ya no me molestes con ese tema hoy!—dijo enfurecida después de golpearlo mirándolo en el suelo, mientras Gaara continuaba mirándolos negó con la cabeza y una pequeña sonrisa se formó en su rostro por ver a su hermano mayor tirado en el suelo aparentemente inconsciente.

-Buenas Noches…-finalizo con esa frase rodeando a sus hermanos para salir de la habitación, trato de irse del lugar lo más pronto posible ya que no deseaba comentarles a sus hermanos la decisión tomada por el consejo de ancianos esa mañana pero ya fue tarde… cuando escucho la voz de Temari de nuevo.

-Gaara, ¿acaso no tienes que mencionarnos algún acontecimiento importante?—dijo la rubia de cuatro coletas mientras colocaba sus manos a cada lado de su cadera mirando fijamente a su hermano arqueando una ceja; Gaara se detuvo en seco con ambos ojos abiertos ¿acaso Temari lo sabía? ¿Cómo se había enterado?, relajo su expresión dándose la vuelta mirándola de nuevo.

-¿Hablas de mi matrimonio?... –ambos hermanos mayores de Gaara se quedaron con los ojos abiertos de la enorme sorpresa que le causo el escuchar de un "matrimonio" pero claro no dijo solo matrimonio había mencionado claramente "MI matrimonio", Kankurō se exaspero tanto que olvido completamente el golpe que le había dado Temari.

-¿Cómo? ¿Casarte? ¿Con quién? ¿No embarazaste a la chica o sí?—Kankurō le dijo casi gritándole mientras lo agarraba de ambos brazos a punto de empezarlo a sacudir, Gaara se quedó con la boca semi abierta al pensar que no debió mencionar eso pero simplemente le fue inevitable, movió su cabeza a un lado y vio a Temari aferrarse al marco de la puerta con la mirada fija en el suelo y una mano sobre su corazón, se encontró así un momento cuando de repente reacciono y se acercó de nuevo a sus hermanos dándole nuevamente un zape en la cabeza a Kankurō.

-¡Baka!, Gaara no embarazaría chicas, no es de esos—hizo una pausa y después tomo aire viendo a su pequeño hermano menor a los ojos –Gaara, ¿con quién te casaras?, ¿Por qué lo harás?—la rubia le hablo con un tono suave que podían notarse ligeros atisbos de súplica mientras pronunciaba cada palabra, a su hermana le era incomprensible aquello ya que siempre había notado a su hermanos frio, totalmente inexpresivo y sobre todo jamás lo había visto fijarse en alguna mujer.

-El consejo me informo de aquello esta mañana debo hacerlo porque es necesario, y cuando me preguntaste pensé que tú también lo sabias… pero si no era esto ¿a qué te referías?—Gaara subió sus brazos hasta agarrar los hombros de Temari y apártala un poco más de él, porque sentía que ambos hermanos habían invadido demasiado su espacio personal.

-Yo… me refería a la misión a la que iremos mañana ¿te costaba tanto decírnoslo personalmente?, pero esto si no me lo esperaba—Temari dijo suspirando y cerrando los ojos un momento para después volver a abrir entre cerradamente levantando su mano colocando un dedo frente a la nariz de su hermano menor.

-Dime, ¿Quién es la muchacha que se casara con mi hermanito?, ¿acaso la conozco?, seguramente si, conozco a todas las muchachas de la aldea, dime… dime quien es. –decía la rubia con un ligero tono picaresco en sus palabras y el rubor que brotaba de sus mejillas mientras hablaba de aquella forma un tanto sugestiva.

-No es de esta aldea, la chica pertenece a la aldea de la hoja, el matrimonio es para forjar lazos con la hoja y… no sé quién es la chica—tomo el dedo de su hermana apartándolo de la punta de su nariz mientras hablaba sereno, respiro y volvió a hablar—los ancianos la han elegido, la conoceré cuando vaya a la aldea de la hoja.

-Pero ¿cómo?, así que has de casarte con una completa desconocida… esos viejos definitivamente ya están orates, ojala y hayan tenido buenos gustos para elegir a tu futura esposa…-dijo Kankurō volviendo a unirse a conversación cruzándose de brazos mientras se arrimaba a la pared, Gaara lo miro de forma seria por la forma en la que se había dirigido a los ancianos del consejo, pero estaba en lo cierto ¿Por qué no le dejaron elegir a él?, negó con la cabeza y miro a ambos de sus hermanos.

-Ya basta de este tema, tienen prohibido el hablar de esto con alguien más ¿entendido? No quiero que se vuelva tema de chisme para las personas… al menos no por ahora, mañana saldrán temprano y los veré en una semana cuando vuelvan de su misión los esperare en la aldea de la hoja… Buenas noches—concluyo y se retiró a descansar a su habitación.

Al entrar a la habitación se dirigió al baño para tomar una ducha y tratar de relajarse no pensando en lo que habría de suceder la semana siguiente que para entonces quedarían solo tres semanas para conocer a la joven con la que se casaría y trataría de llevar una relación por lo menos no molesta con quien fuese ella, salió de la ducha enrollando una toalla por su cintura para luego tomar la ropa de dormir, mientras se la colocaba miro al espejo y sabía que a partir de la siguiente semana ya nada sería igual que antes, se acostó en la cama colocando ambas manos sobre su pecho.

-Ah… que situación tan complicada…-susurro cerrando los ojos quedándose dormido al poco tiempo, después de aquel día ahora si necesitaba descansar.

A la mañana siguiente Temari y Kankurō se preparaban para partir en dirección a la aldea de la hoja, tenían todavía muy presente su intriga por saber la identidad de la muchacha con la que su hermanito menor habría de casarse, caminaron llegando hasta la puerta principal Suna, miraron a lo lejos que se encontraba ahí Matsuri la estudiante de Gaara quien ahora se había convertido en chūnin, la muchacha los saludaba con una gran sonrisa en el rostro.

-Buenos Días Temari-sama y Kankurō-sama, estoy lista ¿nos vamos?—decía la chica prácticamente saltando frente a ellos manteniendo su sonrisa emocionada en el rostro.

-Bueno si, vamos, no hay tiempo que perder, nos esperan 3 días de camino hasta llegar a Konoha. —los tres asintieron con sus cabezas y empezaron el viaje con destino a Konoha.

Era muy temprano en la mañana cuando Hinata había abierto los ojos después de llorar la noche anterior volviendo a recordar las palabras de su padre al decirle sobre la noticia de su casamiento con un hombre desconocido para ella, paso una mano por sus ojos limpiando las lagañas que se habían acumulado en ellos y así poder ver un poco mejor. El día anterior habían llegado los ninjas solicitados por lady Hokage y se les había otorgado una noche para que descansen y recobren sus fuerzas porque al día siguiente muy temprano en la mañana iban a partir con su misión, Hinata se apresuró para tomar un baño y vestirse para llegar a tiempo a la misión que tendrían ese día.

Al salir de casa paso corriendo por las calles de Konoha hasta llegar a la puerta a principal y vio que nadie se encontraba ahí ¿acaso se habrían ido sin ella? ¿Cómo era eso posible?, ella bajo la mirada triste mirando como la nieve caía sobre ella y de pronto la puerta se abrió dejando ver que era un hombre resguardado por dos hombre quienes entraban Hinata se dio cuenta rápidamente que era el Kazekage de la aldea de la arena quien llegaba y se prestó a darles la bienvenida.

-Bienvenido Lord Kazekage a Konoha, no había escuchado que vendría –dijo haciendo una reverencia ante él, mostrándole una pequeña sonrisa cortes ante su llegada.

-Gracias… ahh, no te conozco ¿Cuál es tu nombre?—pregunto para mostrarse cortes frente a la muchacha que gentilmente le había dado la bienvenida.

-Hy… -estaba a punto de pronunciar su nombre cuando el grito de una mujer hizo que se sobresaltará y no terminara de decirle su nombre al Kazekage de la arena.

-¡Gaara!—la que gritaba era Temari quien corrió hacia a su hermano abrazándolo muy fuerte —no sabía que vendrías antes ¿porque?—dijo mirándolo curiosa.

-tengo asuntos que arreglar lo sabes, me voy tengo que hablar con la Hokage, éxito en su misión—dijo el hombre alto de cabello rojizo que había llamado la atención de Hinata por ese pequeño instante.

-Hinata, no sabía que serias tan puntual—dijo Temari con una gran sonrisa en el rostro y poco a poco se completó el equipo con la llegada de Naruto y Sakura.

Empezaron la misión custodiando a los hombres a los que tendrían que proteger hasta llegar al país del Té para aclarar el crimen que se había cometido, lo que involucraba al país de las olas y al país del Té; como era de esperarse durante el camino hubieron varios ligeros inconvenientes que solucionaron todos sin retrasarse, la estudiante de Gaara, Matsuri parecía no preocuparse por nada ya que poseía la misma habilidad de su maestro el control de la arena alrededor de ella, en el camino nunca faltaron las bromas por parte de Naruto y Sakura reprendiéndolo por los comentarios tan fuera de lugar que este expresaba, Hinata sonreía tímidamente tapando su boca por su mano cada que se reía y empezó a pensar que los extrañaría mucho a todos después de que se marchara de la aldea por su casamiento pronto a aproximarse, los días para ella parecían pasar inusualmente rápido ahora, la fecha de la boda se aproximaba horrorosamente rápido y él solo pensar en no volver a ver Naruto hizo que algunas lágrimas se acumularan en sus ojos dejando escapar dos de ellas, ahora Naruto jamás sabría lo mucho ella lo amaba, pronto además de ser su secreto se convertiría solo en un recuerdo.

Una vez que cumplieron su misión en el país del Té satisfactoriamente ya estaban cerca de la entrada de Konoha, había sido un tiempo agradable entre sus amigos, como para que nunca los olvidara cuando de pronto Naruto se acercó a Hinata abrazándola como acostumbraba, pasando una mano por encima de sus hombros.

-Hinata-chan… cuando lleguemos a la aldea ¿Podrías darme tiempo de hablar contigo un momento?—dijo sonriéndole ampliamente mientras la miraba, Hinata sintió como su corazón se aceleraba de un momento a otro rápidamente, el sol comenzaba a salir por encima de las colinas y Hinata no pudo evitar ruborizarse mientras miraba sus dedos tímidamente.

-S…Sí Naruto-kun… te… tendré tiempo de hablar contigo cuando lle… lleguemos—pronuncio cada palabra con nerviosismo preguntándose sobre ¿Que quería hablar Naruto con ella?, al llegar a la aldea las puertas abrieron de par en par y vio como Sakura se acercaba a abrazarla y le susurraba al oído "suerte", ella se preguntó ¿a qué se refería con eso?, ¿Acaso Naruto confesaría los sentimientos que tenía hacia ella?, negó con la cabeza sonriendo para sus adentros, seguramente solo se lo estaba imaginando todo haciéndose falsas ilusiones.

Al entrar vieron como la Hokage los esperaba y junto a ella estaba el padre de Hinata, Hiashi Hyūga miraba a su hija un tanto melancólico y triste, Hinata no entendía que fuese lo que estaba sucediendo y entonces todo se mostró claro en ese momento, seguramente su futuro esposo ya había ido a buscarla, su corazón desacelero su ritmo como su fuese a apagarse.

-Bienvenidos… me informado que la misión ha ido de maravilla ahora, Hinata ven conmigo hay asuntos que son importantes a tratar junto a tu padre… y Naruto también vendrás conmigo después de hablar con Hinata y su padre tengo una misión extra para ti así que ven con nosotros también—hizo una pequeña pausa y después les hablo a los hermanos Sabaku no y la chūnin que venía con ellos –Temari, Kankurō y Matsuri su Kazekage los espera en mi oficina, Sakura al parecer no eres solicitada por ahora ve a descansar—la kunoichi le sonrió a la Hokage haciendo una reverencia retirándose.

Mientras todos caminaban rumbo al edificio del Hokage todo estaba en un silencio sepulcral las personas de la aldea apenas se levantaban y el movimiento en la aldea estaba empezando a comenzar, al llegar todos se encontraban frente a la oficina entrando primero Hiashi y Hinata seguidos por los ninjas de la arena para finalmente entrar Naruto y Tsunade cerrando la puerta detrás de ella, vieron como Gaara se encontraba sentado en el sillón frente al escritorio levantándose para dar una reverencia a la Hokage y al líder del clan Hyūga, Hinata mantenía su mirada fija en el suelo detrás colocando del lado izquierdo de su padre.

-Bien como es de conocimiento de ambos Kages tanto de la Arena como de la Hoja, del líder del clan Hyūga y de su hija, Sabaku no Gaara Kazekage de la aldea de la Arena habrá de contraer matrimonio con Hyūga Hinata en representación de la aldea de la Hoja—decía un anciano perteneciente a la aldea de la arena, Hinata abrió los ojos viendo al Kazekage de la arena quien habría de ser su marido, empezó a temblar un poco al imaginarse su futuro al lado de ese hombre "Esposa del Kazekage" fue la frase que cruzo por su mente. De pronto busco el rostro de Naruto y lo noto cabizbajo y su mirada fija en el suelo, noto como su corazón por dentro era roto al verlo triste y una lagrima rodo por su mejilla.

Gaara al escuchar el nombre de su prometida la miro un momento y no pudo salir de su asombro al notar cual fue la primera vez que la había visto, la vez que ella lo había saludado dándole la bienvenida, la tubo frente a él y no supo quién era hasta ahora.

-Hyūga Hinata ha de irse con el Kazekage de Suna hasta que en dentro de las tres semanas se celebre la boda oficial entre ambos y por consiguiente la alianza quedara sellada entre la aldea de la Arena y la aldea de la Hoja, es todo… puede marcharse cuando lo deseen—dijo el anciano tomando un sorbo de un vaso de agua retirándose de la oficina después de dejar a todos sorprendidos con la resolución a la que habían llegado.

-Nos iremos esta tarde, tengo trabajo acumulado en Suna y no puedo aplazarlo más, ese es mi deseo mis hermanos estarán listos, ¿su hija lo estará?—Gaara se dirigió al líder del clan Hyūga con el tono respetuoso ante el hombre. Hiashi miro a su hija y esta lo miro a su vez con una pequeña sonrisa.

-E…Está bien padre, de todas formas ya fue dicho—Hinata acaricio levemente la mejilla de su padre y volvió su mirada al Kazekage nerviosa –Pa… para esta tarde estaré lista—hizo una reverencia ante él y su padre y se retiró del despacho, al salir de ahí se fue corriendo hasta llegar a su casa y su habitación cerrando la puerta detrás de ella se lanzó sobre la cama y noto como las lágrimas fluían de sus ojos con rapidez y descontroladas.

-No puede ser… no pensé que llegase tan rápido ¿Por qué con él? ¿Por qué? No lo entiendo—decía la Hyūga entrecortadamente mientras lloriqueaba sobre el infortunado destino que la había alcanzado.

Después de un tiempo escucho una voz femenina tocar su puerta delicadamente, Hinata se levantó aun con los ojos llorosos pensando que era Hanabi quien se encontraba llamándola, pero al abrir la puerta vio que era Temari quien se encontraba ahí, su amiga quien también se había quedado sorprendida al escuchar que sería Hinata quien se casaría con su hermano Gaara.

-Tranquila Hinata… no llores, amm—le decía abrazándola al notar que había llorado toda la mañana y la tarde estaba cerca el momento de partir de la aldea durante tres semanas antes de la boda, la rubia trato de pensar en algo para calmar a su futura cuñada—sabes, Gaara no es tan malo, solo aparenta ser frio pero tienes que conocerlo, seguramente se llevaran bien, pero ya no llores yo te cuidare ¿sí? ¿Confías en mí?—le dijo sonriendo en un intento de calmarla.

-S… si Temari-san—paso una mano por sus ojos limpiando las lágrimas que recorrían su rostro.

-A ver he venido a ayudarte con tus cosas ¿ya las tienes listas?—la rubia la miro entrando a la habitación, pero Hinata solamente negó con la cabeza –Bien déjame ver si tu ropa es adecuada para el ambiente de Suna, si no, no será necesario llevarla si no la vas a usar—Temari abrió las puertas del armario y vio que toda la ropa o era demasiado abrigada o demasiado suelta para el clima que abría en Suna y curvo los labios hacia un lado volviendo a cerrar el armario.

-Sabes será mejor que solo empaques tus cosas personales como perfumes, cepillos, maquillaje y así, te prestare un vestido mío hasta llegar a Suna y una vez que estemos ahí mandare a ver más ropa para ti. ¿Te parece?—se acercó a Hinata peinando su cabello como si se tratara de su hermana menor y pronto lo sería al casarse con Gaara, Hinata asintió con la cabeza mientras Temari salía a buscarle un vestido de su maleta, Hinata empaco su cepillo, una pequeña caja musical que era regalo de su madre, el poco maquillaje que usaba en contadas ocasiones y el collar que le había regalado Naruto por su cumpleaños hace algunos días, lo tomo con ambas manos apretándolo junto a su pecho mientras las lágrimas volvían a brotar de sus ojos, Temari llego diez minutos después y le dio el vestido para que se lo pusiera.

-Aquí esta, ¿estas son todas tus cosas?—dijo acercándose a la mochila que estaba sobre la cama—Si… si Temari-san… amm esto también—se acercó colocando el collar dentro de la mochila y cerrándola, Temari limpio las lágrimas del rostro de la peliazul y le mostro una tierna sonrisa – Te espero abajo, no te preocupes todo estará bien, no hay porque llorar—Hinata le mostro una débil sonrisa y se acercó a ponerse el vestido que se encontraba sobre la cama, este era de color negro con bordes plateados, un escote no tan amplio que hacia resaltar su figura, Temari volvió a entrar y le peino el cabello con delicadeza colocándole una peineta que tenía la forma de una flor de loto.

-Ya está, es hora de irnos, nos esperan a la salida de Konoha—Temari tomo ambas bolsas, la de ella y la de Hinata y ambas caminaron hasta llegar a la salida de Konoha, ahí se encontraban Kankurō, Matsuri, los dos ninjas guardaespaldas del Kazekage y Gaara.

-Bien, es hora de irnos…-dijo mirando a todos, hasta que su mirada que detuvo por un momento en Hinata, quien usaba uno de los vestidos de su hermana en su rostro podía reflejarse tristeza y se notaba que había estado llorando, era evidente que la muchacha no desea irse, pero lamentablemente tenía que hacerlo, Temari agarro a Hinata como lo hacen las amigas—Se ve hermosa… Hinata—dijo haciendo una ligera reverencia ante la chica y todos empezaron a caminar de regreso a Suna.

-¡HINATA!—grito Naruto quien venía corriendo detrás de ellos deteniéndolos antes que se marcharan.

U_U que triste despedida, espero volver pronto con el siguiente capítulo.