Advertencias: Como Lavi nunca fue Lavi, me di la libertad de cambiarle el nombre en casi todo este episodio, siento la confusión


Dos


— ¿Ya no quieres gritar Bookman Jr?

Lavi intentó ver al sujeto que estaba en su delante, pero estaba aturdido por el dolor y extremadamente exhausto, así que siquiera pudo con esa labor. Su visión simplemente se desenfocaba, y acababa perdida en la nada, en el todo en el… estaba tan cansado…

.

Estaba tan cansado.

Isaías intentó igualar los pasos del viejo Bookman, pero el abuelito resultó tener más rapidez que él, y para colmo ese hombre no tenía ni un poco de piedad para su joven heredero y sus heridas. Francamente, Isaías lo encontraba injusto, cruel y… a veces tendía a tener ideas que versaban en el ayer, empero sofocaba aquellas con su nuevo sueño: "Quiero ser un Bookman, y saber cosas que nadie más podrá en su vida".

Viejo, ya no puedo más.

Bookman volteó tras sus palabras, o más bien, volteó cuando tras un impulso, una de sus manos agarró sorpresivamente una gran parcela de cabello. Al viejo no le gustaba que tocasen su pelo, pero… Isaías sonrió con la poca fuerza que tenía, con ganas de parecer conciliador, y lo suficiente lindo como para no ganar un regaño. Solo quería sentarse, hacer descansar sus piernas, y respirar a un ritmo un poco más pausado.

El viejo revolvió los ojos, e hizo que temiese que pusiera a juego su nuevo camino, pero…

Bien, siéntate niño.

En ese momento lo hizo. Usó un tronco como respaldo, y sonrió complacido, al notar como poco a poco, todo su cuerpo se relajaba. Estuvo a punto de caer en los brazos de Morfeo, pero antes de lograrlo escuchó:

Ni te atrevas a dormir. Sé que no despiertas rápido, y no pienso cargarte hasta que lo hagas.

"No lo haces porque por tu tamaño no puedes", estuvo a punto de decir, pero al contrario, Isaías solo asintió, e hizo todo lo posible para no cometer el fallo de ceder al sueño. Pero era prácticamente imposible, sus párpados se sentían pesados, su cuerpo estaba demasiado relajado, y de sus labios no salían más que bostezos. Iba a dormirse y… Bookman botó un suspiro.

Bien… ¿Quieres que te cuente un cuento para que no te duermas?

¿De qué guerra será esta vez?

De ninguna, no me sirve hablarte de trabajo ahora que eres inservible. Será un cuento, uno de verdad.

Despertó en ese momento. Isaías que fue un niño de la calle –sin padres, sin nombre, sin nada-, nunca tuvo el placer de escuchar algo por el estilo, y a pesar de que el hombre con el que viajaba era de lo más tosco, con ese simple acto le dio una de sus más grandes alegrías. Así que sin pensarlo, asintió con euforia.

Hace tiempo un niño, que tenía la misma cara de tonto que tú, encontró una mina de oro y…

.

— ¿De qué estás sonriendo?

El Noah desconocido preguntó, mientras lo agarraba de ambos brazos y sacudía sin reparo. Y Lavi… sin saberlo, siguió con la mueca, mientras acariciaba aquel ayer.


499 palabras… wow…

.

Este episodio me ha costado una barbaridad, y lo peor siquiera me convence lo suficiente como para que valga la pena mi tardanza, pero ya, aquí está.

La gran verdad es que este fic ya debe terminar, así que vienen las actualizaciones simultáneas, hoy –ayer para ustedes-, al ver las portadas del nuevo capítulo dije: "Oh, por fin Lavi va a salir", y luego cuando pensé en varios fics donde hablo –o hablaré- de este periodo, vino el pensamiento de: "Oh, no y ahora qué hago", siento que esto es una crueldad para mí, y una gran favor como fan del manga, y… los tiempos difíciles han llegado, y… –más vale que nome haga rabiar en algo y lo deje como en… Naruto, jajaja-, no me queda más que luchar contra corriente, y… bueno…

¿A alguien le gustó este episodio?