No crei que actualizaria hoy mismo. En verdad estoy loca. Pero estaba tan ensimismada en subir el primer capitulo que cuando menos me di cuenta ya lo habia escrito. ¡Por cortesia de "La leyenda del hilo rojo del destino", aqui les traigo este capitulo!

koranguniwa koranosponsa no dekiode okurishimasu

Chelsea: No creo que lo hayas escrito bien...

¡Capitulo uno a cortesia de Naruto! ¡Disfrutenlo!

Advertencias. Mundo alterno. Por ahora no hay alteracion de personalidades, y espero que se mantenga asi.

Los personajes le pertenecen a Kishimoto Masashi, ... ¿los tendrá en venta?


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La Lucha por Amor

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Capitulo 1

La chica del rincón

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Un rubio de 17 años de edad comía felizmente ramen en su apartamento. El ramen era su vida, su energía, sus ganas de vivir. Mientras comía aquel delicioso ramen empezó a pensar en su padrino pervertido, el cual se encontraba fuera del país negociando de nuevo con editoriales extranjeras para que sus libros fueran vendidos en otros países. A pesar de la clase de libros que eran, muchos países estaban interesados en sus novelas. Naruto no lo entendía, el había leído uno de sus libros una vez y no le había encontrado sentido. Sin embargo recordó algo más acerca de su padrino…

-¡Ah! ¡No puede ser!

Miró la hora en el reloj de la pared. 7:45 p.m, bien, no era muy tarde. Cogió su celular y marcó un número a toda velocidad. El tono de espera sonaba y sonaba, tanto que empezó a volverse loco, pero luego alguien habló al otro lado.

-¡SASUKEEEEEEEEEEEEEEE!

-¡No me grites en la oreja, usuratonkachi! ¿Para qué me llamas ahora?

-¡Tienes que prestarme la tarea de literatura! ¡Es para mañana y se me olvido hacerla-ttebayo!

-¿Jaaaa? Dobe, ¿desde cuándo te interesa hacer tareas?

-Ehhhh….- el rubio tragó duro, incómodo.

-Habla.

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-¡Estas notas son terribles, Naruto! ¡No estoy pagando tu educación para nada!

-Pero ero-sennin…

-¡Ya te he dicho que no me llames asi!

Esto era malo. Su padrino se veía realmente molesto, más que nunca. Sabía que de esta no saldría ileso.

-Tengo que irme a Italia en una semana. Mas te vale que tus notas hayan mejorado para lo próxima vez que vuelva. Sino, recortare tus gastos, muchacho. Entre esos gastos, el ramen.

-¡¿Qué?! ¡No puedes hacerme eso-ttebayo!

-¡Y tu no puedes seguir con notas tan bajas!

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-En otras palabras… si sigues con notas tan bajas… ¿te quitaran el ramen?

-El dinero, teme. Y sin dinero no puedo comprar ramen.

-Pues mas te vale que empieces. –dijo el pelinegro, y tras eso colgó.

-¡¿Eh?! ¿Sasuke? ¡Sasukeeeeee!

Mala suerte. Entonces se puso a pensar, y decidió acceder a su otra carta de suerte.

-¡Buenas noches, Sakura-chan!

-¿Qué quieres, Naruto? No te dare la tarea de literatura.

-¡¿Qué?! ¿Cómo lo sabes?

-Sasuke-kun. Me ha advertido hace un rato de que probablemente llamarías.

-Ese maldito…

-¡Ponte a hacer la tarea, Naruto! ¡Y no hables mal de Sasuke-kun!

-Pero Sakura-chan…

-La tarea no es muy larga. Hasta un idiota como tu podría hacerla. Nos vemos mañana. –y tras eso, colgó.

-¡Maldición! Tendré que hacerlo yo…

Se maldijo internamente una y otra vez. ¿Él? ¿Hacer tarea? Eso era tan posible como un cerdo volar. Pero tendría que hacer tarea, así que los cerdos deberían estar surcando el cielo ahora mismo. Se dirigió a su habitación y miró por su ventana hacia el cielo oscuro. No, no había cerdos volando. Así que era real: él haría tarea. No tenía otra alternativa. Sacó el cuaderno de literatura, junto con lo que necesitaría. Y sentándose en el escritorio de aquel cuarto, empezó a leer.

-Veamos… escriba su opinión personal acerca de la siguiente leyenda japonesa… ¿Qué? ¿Sólo eso? ¡Pan comido-ttebayo!

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El hilo rojo del destino.

"Hace mucho tiempo, un emperador se enteró de que en una de las provincias de su reino vivía una bruja muy poderosa que tenía la capacidad de poder ver el hilo rojo del destino y la mando traer ante su presencia.

Cuando la bruja llegó, el emperador le ordeno que buscara el otro extremo del hilo que llevaba atado al meñique y lo llevara ante la que sería su esposa; la bruja accedió a esta petición y comenzó a seguir y seguir el hilo. Esta búsqueda los llevo hasta un mercado en donde una pobre campesina con una bebe en los brazos ofrecía sus productos.

Al llegar hasta donde estaba esta campesina, se detuvo frente a ella y la invito a ponerse de pie e hizo que el joven emperador se acercara y le dijo : "Aquí termina tu hilo" , pero al escuchar esto , el emperador enfureció creyendo que era una burla de la bruja , empujo a la campesina que aun llevaba a su pequeña bebe en los brazos y la hizo caer haciendo que la bebe se hiciera una gran herida en la frente , ordeno a sus guardias que detuvieran a la bruja y le cortaran la cabeza.

Muchos años después, llego el momento en que este emperador debía casarse y su corte le recomendó que lo mejor era que desposara a la hija de un general muy poderoso. Aceptó y llegó el día de la boda y el momento de ver por primera vez la cara de su esposa, la cual entro al templo con un hermoso vestido y un velo que la cubría totalmente.

Al levantarle el velo vio por primera vez que este hermoso rostro…. tenía una cicatriz muy peculiar en la frente.

Una cicatriz que él mismo había provocado al no ver al destino que había pasado frente a él y también nos muestra como los amores destinados son eso, no podemos escapar de la persona que nació para amarnos.

El texto literal viene a decir: Un hilo rojo invisible conecta a aquellos que están destinados a encontrarse, sin importar tiempo, lugar o circunstancias. El hilo se puede estirar o contraer, pero nunca romper."

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-Ya había escuchado acerca de eso… ¡Eso es un mito! ¡Es completamente falso! ¿Cómo podemos tener hilos rojos atados a los dedos meñiques? Es solo de supersticiosos-ttebayo.

Opinion personal.

La leyenda del hilo rojo del destino es solo una leyenda. Las personas no pueden estar destinadas a conocerse porque cada persona decide su destino-ttebayo. Ademas el destino cambia dia a dia, no puede saberse lo que pasara. Además si se tratara de parejas, yo no tengo otro extremo. No se puede creer en algo como el hilo rojo sin saber si en realidad llevara a algun lado. En otras palabras el rey estaba bien loco y sufrió de una increíble coincidencia. Ademas la hija de la campesina no podía ser la hija de un general, la leyenda no tiene sentido asi que es falsa.

Por lo tanto no existe algo como el hilo rojo del destino.

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-No existe… algo como eso… -dijo Naruto mirando al cielo, comprobando una vez más si en realidad no habían cerdos volando. –Si en realidad hacer tarea es tan fácil debería hacerla más seguido –ttebayo. ¡Ahora si, a seguir comiendo ramen!

Y tras decir eso se dirigió hacia la sala entusiasmado, para seguir comiendo más ramen.


-¡Dobe! ¡Levantate!

-¡Oye Naruto! ¡Despierta!

El rubio abrió la puerta perezosamente, viendo a sus dos amigos ya uniformados y listos para ir al instituto.

-¿Sakura-chan? ¿Teme?

-Otra vez te quedaste dormido… -murmuro Sakura, golpeándose la frente. -¡Voy a hacer que te muevas! –y se abalanzó hacia Naruto.

-¿Eh? ¡¿Sakura-chan?!

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Y tras unas largas sesiones de golpes y apresuramientos por parte de Sakura, Naruto al fin estaba listo para ir al instituto.

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-Sa-Sakura-chan… no había necesidad de tanta violencia-ttebayo. –decia Naruto adolorido mientras los tres caminaban hacia el instituto.

-Dobe, si no quieres que Sakura te siga haciendo tragar tu desayuno mejor debes estar listo para la próxima…

-Si…

-Es inútil, Sasuke-kun. Naruto no podría estar listo por su cuenta ni en un millón de años. Por cierto, ¿hiciste la tarea?

-¡Oh si! La hice-ttebayo. –dijo Naruto orgulloso de si mismo mientras Sakura lo miraba como si acabara de ver un fantasma.

-Hmp. Lo hiciste por ramen, no me suena tan ilógico…-murmuró Sasuke con una sonrisa orgullosa en su rostro.

-¿Ramen? ¿De que hablas, Sasuke-kun?

Entonces Sasuke empezó a contarle acerca del trato de Naruto con su padrino, mientras se iban acercando al instituto. Naruto solo podía pensar cosas como "traidor", "mal amigo", o "sabiendo eso no me ayudaste". Vaya amigos que tenia, si no podían darle la tarea de vez en cuando –bueno, casi siempre les pedia la tarea pero ellos muchas veces no accedian- entonces ¿qué clase de amigos eran? Y mientras Sasuke y Sakura seguían hablando y Sakura parecía burlarse de él, notó a una chica caminando a unos cuantos metros delante de él. La conocía, ¿no? Ella estaba en su clase… ¿Cuál era su nombre? Ah… mmmm… ¡No lo sabia! ¡No tenia idea! Sin embargo ahora que lo pensaba bien ella siempre estaba sola, y se sentaba al rincón de la clase, junto a la ventana. Ella no era de las personas que destacaban a decir verdad –a diferencia de él, el rubio estúpido- , de hecho pasaba desapercibida por muchos. Siguió manteniendo su mirada en aquella chica peliazul de cabello largo, la cual caminaba con la cabeza gacha. Ella siempre tenía buenas notas, y era muy ordenada. Tampoco la había visto con otras chicas, y a la hora del almuerzo ella siempre era la última en salir. Ella era tan diferente a él en diferentes formas. Y por alguna razón, no podía despegar sus orbes azules de ella, la cual caminaba sola y sin prisas, alrededor de varios grupos de amigos. Sin darse cuenta, él junto a Sasuke y Sakura pasaron por su lado, dejándola atrás. Entonces volteándose levemente vio que ella miraba hacia el suelo, como si fuera lo más interesante en el mundo.

¿Pero a él que le importaba? Nada de eso era de su incumbencia.

-¡Naruto! –gritó Sakura, y tras eso sintió un golpe en el hombro. -¡Te estoy hablando!

-¡Ay! ¡Duele, Sakura-chan! ¿Qué pasa?

-Dios, ¿en donde tenias la cabeza?

La vida de Naruto había mejorado desde que había llegado al instituto. Ahora era conocido por muchos por ser tan loco y revoltoso, siempre con su personalidad activa y diciendo estupideces. Naruto no se quejaba, su vida estaba llena de personas que lo querían pero de alguna forma seguía sintiéndose algo solo. Tal vez porque en cierta forma todos se veían tan ajenos a el. No había crecido con una familia, así que eso tal vez lo explicaría un poco. Su padrino casi siempre estaba fuera del país y él vivía solo en un apartamento, pero no podía quejarse, su vida era bastante buena. Ahora tenía muchos amigos, y otros que… no lo querían tanto.

Pero eso era parte de Uzumaki Naruto. Todos conocían su personalidad y sus tonterías, pero él era querido por muchos.

Naruto suspiró un poco.

-No es nada-ttebayo. –dijo, llevando sus manos tras su cabeza.

Sasuke y Sakura se miraron extrañados. Aun así decidieron ignorar el asunto.

Al llegar al instituto, se dirigieron a su salón y empezaron a hablar animadamente. Minutos después, entró aquella chica, la cual seguía ensimismada en sus pensamientos y caminó hacia su asiento sin prisas. Nadie parecía haber notado que ella había llegado.

"No es de mi incumbencia". Se dijo Naruto a si mismo.


-Sorprendente, Naruto. No puedo creer que hayas hecho la tarea. –decia el maestro Kakashi bajo su mascara a su alumno. – Aunque tu argumento de "estaré sin novia toda la vida" no tenia que saberlo.

-¡Dijo que diera mi opinión, Kakashi-sensei!- exclamó Naruto, apuntando a su maestro.

-Si, si. Bueno, como sea, regresa a tu asiento. Tienes tu primera buena nota, Naruto.

-¿En serio? ¡Genial! –y saltando de alegría, regreso a su asiento. Entonces Kakashi se paró frente a los estudiantes para comenzar con la actividad.

-Bueno, hoy crearemos nuestra propia historia sobre el hilo rojo del destino. Harán grupos de tres personas y cada grupo creara una historia en la que la leyenda del hilo rojo sea aplicada, así como lo han visto en el ejemplo del emperador y la bruja. Esperare sus trabajos al final de clases. –y tras decir eso, se sentó en su escritorio y volvió a leer su libro, el cual por cierto fue escrito por Jiraiya.

Los estudiantes empezaron a mover sus asientos de un lado para otro, y Sakura, Sasuke y Naruto se juntaron para trabajar. Sin embargo un frio en el corazón del rubio se hizo presente al ver a la chica del rincón trabajar sola. Nadie la invitaba a unirse a un grupo, y la mirada aperlada de ella parecía haberse oscurecido un poco. ¿Por qué nadie la invitaba? Ella no había hecho nada malo, aun asi, ¿Por qué todos la dejaban a un lado?

"No es de… mi incumbencia." Se dijo a sí mismo el rubio una vez más.


Tras terminar la clase llegó la hora del almuerzo, y todos empezaron a salir.

-¡Ah, Hinata! ¿Puedes quedarte un momento? –dijo Kakashi mientras Naruto salía por la puerta. No pudo evitar la curiosidad, y se quedó espiando tras la puerta. ¿Quién era Hinata? Se sorprendió al ver a aquella chica pararse frente al escritorio del maestro en el salón ya vacio.

-¿Su-sucede algo? –dijo la chica nerviosamente. Nunca la había escuchado hablar.

-Me encantó la historia que escribiste, tanto que si me das tu permiso se la enviare al periódico escolar para que la publiquen en algún tablón de anuncios del instituto. ¿Te parece bien?

La chica asintió, con una expresión triste en su rostro. Eso de ella no cambiaba nunca. El maestro suspiro.

-Hinata, se que te gusta trabajar sola, pero debes entender que aprender a trabajar junto a otras personas es importante. Las personas en este mundo siempre deben estar en contacto con grupos de personas, y si sigues asi… sufriras mucho, Hinata.

-Lo-lo siento, sensei…-dijo ella con su delicada y afligida voz. Un momento, ¡¿por qué la está espiando?! ¡A él no le importa! Pero aun asi algo le impedía irse de allí.

-Bien, espero que empieces a trabajar con otras personas, y no es la primera vez que te digo esto. No quiero que sufras Hinata, así que habla con otras personas, por favor.

La chica asintió no muy convencida.

-L-lo tendre en cuenta. Gracias, Kakashi-sensei.

Y salió corriendo de su lugar de espionaje, corriendo por los pasillos para no ser descubierto, cuando chocó con alguien.

-¡Ay! ¡¿Qué demo- ?! ¿Naruto?

-¡Ten cuidado! Oh, Neji. –dijo al ver a su amigo, el cual era de otra clase.

-¿Qué crees que haces corriendo de esa forma?

-Hehehe, nada de nada-ttebayo. –entonces notó los ojos de Neji. Eran los mismos ojos de aquella chica… aperlados. –O-oye, Neji… ¿tú sabes quién es Hinata?

Neji se sorprendió ante la pregunta. Nunca nadie preguntaba por ella. Y menos Naruto.

-¿Por qué la pregunta? –preguntó seriamente. Naruto se puso nervioso, Neji podía dar mucho miedo.

Naruto empezó a balbucear, sin saber que decir con exactitud. Neji suspiró.

-Es mi prima.

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Naruto se demoró en carburar la información. ¿Neji tenía una prima?

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-¿Qué?

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-Su nombre es Hyuuga Hinata, y es mi prima. Esta en tu clase.

De repente, el rubio se sintió como un idiota. Y tambien esperaba que Neji no le diera una paliza.

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Continuará...

Kyaaaaaaaa... *grito fangirl*

Nah, en realidad falta mucho por pasar, pero quise hacer este capitulo por el lado de Naruto. No voy a dejar a Hinata de lado, es solo que este capitulo quise hacerlo asi, "narrado" por Naruto.

Chelsea: Fue mas bien desde la perspectiva de él...

Si, algo asi. No se cuando actualizare, pero espero que les guste.

¡Y espero sus reviews! Asi me motivare más.

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Soredewa minna-san!

Matta ne!

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