A LITTLE CHANGE

CAP 2

"Presentación"

Estiró su cuerpo a todo lo largo, mientras lo desperezaba después de haber estado varios momentos en el mismo lugar, haciendo un gran esfuerzo para no dormirse por la conversación de aquellas féminas que le habían seguido al notarlo por entre la multitud que se movía alrededor y por cada espacio libre debajo del techo de cristal de aquella explanada.

Contrario a lo acostumbrado, esta vez había llegado temprano. Quería estar seguro de que si aquel o aquella persona iba (algo muy poco probable) no se le escaparía sin importar los medios que tuviera que utilizar para conseguir su objetivo. Mientras tanto, se dedicó a vagar por la expo, con sus gafas y lo mas posible alejado de la vista publica aunque no pudo evitar que una que otra persona le reconociese, por lo que tuvo que hacer uso de su encanto y labia para asegurarse de que quienes le descubriesen, mantuviesen el secreto.

Y aún asi, había tenido que ocultarse un par de veces, terminando de nuevo en aquella explanada, resignado a que de una u otra manera, no iba a pasar por invisible ante los cientos de ojos que ocupaban el espacio.

Se había acercado a algunos de los presentes a final de cuentas, preguntándoles que opinaban de la Expo, como la encontraban, si tenían alguna sugerencia…

No acostumbraba a hacer aquel tipo de cosas, pero con tal de pasar el tiempo… en fin, al menos no era aburrido.

Había ido a ver algunas de las invenciones que estaban llevando a presentar, para después retirarse levemente irritado. Ninguna correspondía al menos desde su punto de vista a lo que él consideraba medianamente útil o digno de presentarse; no negaba que de vez en cuando alguien llevaba una buena idea pero siempre sentía que él podía hacerla mejor. Mas de una vez tuvo que recordarse no ponerse a pensar en un diseño alterno para lo que veían sus ojos, recordando que les había prometido a todos la seguridad de que STARK no aprovecharía aquel despliegue de tecnología para copiarla, como muchos otros tenían a bien a hacer.

Además…

Muchas invenciones eran para la guerra. Y de nuevo, se repetía mentalmente con una mezcla de nostalgia y resignación, que él ya estaba más alla de cualquiera de aquellas cosas. Aún lo recorría un recurrente escalofrío cuando las imágenes de lo pasado en Afganistan transitaban rápidamente enfrente de sus ojos, al llamado de cualquier vago pensamiento referente a aquella situación; tratando de alejarse de ello y sintiendo como un sudor frío y extraño pasaba por su rostro, había tomado el camino que normalmente bastaba para mantenerle la mente activa: un par de chicas con bastantes curvas y una botella de alcohol.

Claro, que no había mejorado en nada el hecho de que mientras sonreía con gracia y se llevaba a las chicas a un bar para las visitas importantes pudiese captar a lo lejos la mirada sorprendida y molesta de Pepper, quien había acudido aquel día por alguna extraña razón que no lograba vislumbrar y cuyos ojos reflejaban un brillo que le indicaba que como se vieran a solas, le iba a regañar por no avisarle a nadie que asistiría.

Por supuesto.

Ella como la nueva CEO tenía que ir, sobre todo si su competencia directa al fin se había dignado a hacer una presentación en su Expo pero al mismo tiempo, el hecho de no haberle informado que asistiría la colocaba a ella de nuevo en una delicada situación por la que tendría que responder si a él se le ocurría cometer cualquier imprudencia que de nuevo pusiese en entredicho su puesto y su posición en la compañía.

Carraspeo un poco y se alejó con las chicas.

Y unos minutos mas tarde, sentado en una de las pequeñas sillas redondas y moviendo la botella de vodka en la barra, se daba cuenta de que por primera vez encontraba mucho mas interesantes las luces sobre sus cabezas que a las dos mujeres que trataban de llamar su atención de una manera u otra; de alguna manera, su cansada mente detecto que una de ellas le había hecho una pregunta, a lo que solo respondió con una sonrisa luminosa y falsa, que al parecer sirvió de suficiente respuesta para la joven que cerro los ojos con gusto.

Debía de estar enfermo. En verdad, su muerte cercana le estaba afectando mas de lo que creía. Aquellas dos mujeres estaban lo suficientemente bien dotadas como para que el pensamiento de llevarlas a la cama a las dos al mismo tiempo le hiciese tomar la decisión de que si bien, estaba tremendamente interesado en conocer al CEO de PRISMA, este encuentro podía esperar tal vez un poco mas; pero por el contrario, el mero pensamiento ahora de tomar aquella iniciativa le estaba provocando mareo y algo parecido a una sensación de salir huyendo.

Se talló los ojos. No lo comprendía.

-Señor Stark?

Al fin algo positivo. Uno de los encargados de los eventos que se presentaban durante la noche se había acercado a grandes pasos, mientras las jóvenes se detenían en su charla y ponían atención, como si el llamado fuese para ellas y no para el de ojos castaños; este se enderezó en el asiento y se giró levemente hacia el recién llegado, que se frotaba las manos ansiosamente como si estuviese tan ansioso como él mismo por lo que estaba por ocurrir.

-Han llegado hace unos minutos y ya se encuentran preparando todo desde la plataforma tres- informó rápidamente el recién llegado, sonriendo y gesticulando un poco mientras hablaba a lo que el otro se bajó un poco las gafas antes de fruncir el ceño

-Y si llegaron hace unos pocos minutos porque no me avisaron inmediatamente?- increpó

Le hubiese gustado ver al CEO y a sus acompañantes en cuanto hubiese llegado su coche, pero al parecer se había perdido de la primer impresión gracias a su ineficiente servicio de vigilancia

El encargado de aquella área tragó un poco nervioso, mientras su voz pasaba de ser una emocionada a presentar timbres cada vez mas nerviosos

-Y-y-yo no me entere sino hasta hace unos pocos segundos, al parecer simplemente…

-Que nadie vió el enorme camión con el logo de la empresa que transportaba los materiales de la presentación que van a hacer?- cuestionó de nuevo el genio cada vez un poco mas irritado

-No señor. El camión que traía sus herramientas no llevaba consigo ningún logo, parecía cualquiera de nuestros transportes de víveres… en cuanto me he enterado de la llegada de nuestros invitados, he venido corriendo a decirle, pero no sabía donde se encontraba…

Tony Stark dejó salir un leve gruñido antes de negar con la cabeza y ponerse de pie pesadamente

-Bien… entonces lléveme a la parte de atrás del módulo donde se encuentran- dijo secamente antes de ver como las mujeres parecían removerse a punto de seguirle- me temo señoritas que aquí tendremos que despedirnos… mucho trabajo, ustedes saben- sonrió lo mas encantadoramente que pudo hacia estas, percibiendo en estas un ligero sonido provocado por la decepción de no poder pasar mas tiempo con él, pero detectando el brillo feliz en sus ojos

Seguramente presumirían a quien tuviese oídos de haber pasado un rato con aquel millonario y se inventarías tres o cuatro historias sobre lo ocurrido que prontamente llegarían a alguna revista barata

En fin.

Se metió las manos en los bolsillos y comenzó a seguir al hombre de traje negro que le guió a través de la explanada principal y por entre los demás guardias hacia la parte trasera del edificio, donde cada presentador e inventor se preparaba para la exhibición que se hacía por horario y lo mas apegado al programa posible; después de todo, aunque tenían un año para hacerlo eran muchos los interesados en tener un espacio y él había empujado unos cuantos lugares, con tal de obtener ese capricho de ver a los dueños de esa empresa en particular.

Hizo una leve mueca para si mismo.

Era increíble lo que una obsesión, mas parecida al berrinche de un niño pequeño le hacía hacer.

Pepper iba a degollarlo sin lugar a dudas en cuanto tuviese la oportunidad, ya que de seguro le había creado un problema por demás fastidioso. Que otras cosas más podía tratar de arruinar para hacerla desesperar o para estar como el tema del día en la mente de esos locos del gobierno que trataban de quedarse con sus cosas? Como les siguiera dando mas razones, le harían un juicio por problemas mentales y lo peor, es que lo ganarían.

Sus pensamientos continuaban con aquel flujo, haciéndole mantener la mirada distraída (y afortunadamente cubierta con sus gafas negras) mientras finalmente el otro hombre se detenía y hacía un ademán con una mano.

La plataforma tres. Un escenario secundario al mas grande que había utilizado él en un inicio y en aquellos momentos, cubierto por un enorme telón para impedir que las personas pudiesen ver desde antes lo que se preparaba sobre este. Habría podido dejarles el principal de un inicio, pero por algún motivo el orgullo le había picado en cierta manera y a forma de dejar en claro que aunque esa empresa iba ganando terreno y avanzando en cuanto a popularidad, era STARK el principal y el que llevaba a cabo aquella Expo… por muy invitados que fuesen.

No estaba bien y lo sabía, él era el que había buscado que asistiesen… pero al final de cuentas, era parte de él, de vez en cuando mostrarle al rival que aún tenía el control y que aún podía decidir a quien permitia y a quién no presentarse con bombo y platillo.

Aunque por lo que veía… en realidad a los otros no les importaba mucho.

Al fin se había asomado, percibiendo dos solitarias figuras que se encontraban trabajando en lo que parecían dos sencillos marcos de puerta que podrían pertenecer a cualquier casa común y corriente, con sus correspondientes puertas blancas y sencillas, pomo, adornos…

Simplemente, dos entradas… separadas en diferentes extremos del escenario y siendo atornilladas y revisadas…

Por un par de niños.

Se talló suavemente los ojos unos segundos mientras les observaba en silencio.

Se estaban burlando de él acaso? Un ligero escalofrío de irritación le recorrió el cuerpo pensando en la expresión de burla del hombre o la mujer encargados de aquel fiasco, riéndose ante el pensamiento de haberle engañado al hacerle pensar que en verdad asistiría y que le tenían por tan poco que hacer siquiera una observación acerca del sitio a presentarse; al parecer, el pequeño pico de orgullo que había dejado entrever al dejarles el espacio pequeño se había volteado en su contra.

Contuvo un bufido de enojo y colocando su mejor sonrisa, se acercó a la espalda de uno de aquellos chiquillos que se encontraba inclinado y que parecía estar revisando que la puerta pudiese abrirse y cerrarse con facilidad, abanicando aquella plancha de madera pintada de un lado al otro

-A mi me parece que si cierra- comentó con sencillez mientras ladeaba la cabeza, percibiendo como aquel jovencito se detenía de lo que hacía y volteaba la cabeza para verle a los ojos

Parpadeó un poco y se permitió bajarse las gafas al notar como este se enderezaba…

Era alto. No era un gigante, pero al menos le sacaba a él un par de centímetros. Qué les daban de comer a los chiquillos hoy en día!? Pero no había sido eso lo que al final de cuentas, le había hecho dejar salir un leve jadeo mientras el escalofrío de molestia se convertía en uno de ligero temor; inmediatamente, trató de desechar aquello de su mente mientras su mirada se encontraba con la castaña del otro que frunció suavemente el ceño y atravesó la puerta, antes de cerrarla detrás suyo.

Apenas tardó un segundo en recomponerse. Había jurado por un momento que había visto a su propio padre, rasurado y viéndole con esa misma expresión de seriedad y molestia que acostumbraba a regalarle cuando era un niño… pero un segundo vistazo, le había hecho pensar que ahora mas bien, podría pasar ese muchacho por él mismo a su edad, o tal vez tratarse de su propio hermano…

Diantres, tal vez no eran idénticos pero como alguien lo viese le iban a atosigar a preguntas sobre paternidad que seguramente querría saltarse por alto!

Al fin de un par de segundos y retomando el control de sus pensamientos, se movió rápidamente para ver al chico del otro lado de la puerta… para encontrarse con que no estaba del otro lado; sus ojos se abrieron grandemente mientras abría la puerta y la cerraba, antes de sacudir la cabeza pensando que tal vez se trataba de algún efecto óptico. Unos momentos después, volteó al darse cuenta de que el otro jovencito le observaba con expresión entre divertida y preocupada al tiempo que regañaba… justamente al mas alto!

A que endemoniadas horas había llegado hasta alla?

Respiró profundo, tratando de calmarse. Seguramente había corrido (increíblemente rápido, le decía su razonamiento y algo imposible) hasta donde se encontraba el otro chiquillo. Tal vez se había puesto nervioso al verle, después de todo, se trataba de Tony Stark, un genio al que no muchos tenían acceso (a menos que fueran mujeres por supuesto y aún así, tenían que ser hermosas para conseguir hacerse con el hombre).

Finalmente, después de un minuto de discutir en voz muy baja, el de cabellos ondulados había dejado salir un suspiro y negaba con la cabeza antes de dejar al otro revisando la segunda puerta y dirigirse al de gafas oscuras, al que le tendió una mano.

-Disculpe el comportamiento de mi hermano… es algo ermitaño y gruñón, sobre todo cuando no duerme y en especial cuando lo sacan de su madriguera- dijo el chico de ojos castaño claro sonriendo dulcemente mientras Tony estrechaba finalmente su mano, sin dejar de observarle

No sabía como clasificar al niño enfrente suyo. Era "bonito" si podía dársele una clasificación de ese tipo a un joven, de aspecto delicado y voz suave y delgada. Podía notar por la forma en que se movía y se presentaba algo de timidez pero también, al fondo reflejaba seguridad y fuerza… una que al parecer, solo utilizaba cuando tenía que pero si podía, la mantenía escondida en lo mas recóndito de su personalidad.

Honestamente, no sabía que pensar del jovencito pero no le inspiraba desconfianza en absoluto. Finalmente sonrió un poco y asintió antes de soltarle la mano y volverla a ubicar en el fondo del bolsillo de su pantalón

-Así que es tu hermano- dijo el adulto ladeando la cabeza y sonriendo a como estaba acostumbrado

Aquello produjo un extraño cambio en la expresión del mas chico, como un gesto muy suave e imperceptible de tristeza… acaso el sonreírle lo consideraba una ofensa o lo había puesto triste? Era extraño, pero tal vez también eran imaginaciones suyas.

-Si, mi hermano mayor- añadió el chiquillo encogiéndose suavemente de hombros- me pasa por un año solamente pero por algún motivo, su altura hace que yo me vea mas pequeño de lo que soy- dijo riendo con mucha suavidad mientras cerraba los ojos

-Ya veo… pero bueno, a los catorce años todos nos vemos mas pequeños de lo que somos- dijo con calma el hombre, provocando una risa un poco mas alta en el chico enfrente suyo- dije algo gracioso?

-Tengo dieciocho- dijo sonriendo un poco mas el de ojos claros a lo que el mayor abrió grandemente los suyos, antes de dejar salir un silbido y empujarse las gafas oscuras sobre el puente de la nariz

-Deberías contarle a tu jefe cuál es el secreto de la eterna juventud, tal vez podría crear alguna fórmula para compartirla con el mundo… después de todo, también tiene bienes y servicios en lo referente a maquillaje y bisutería femenina, no es así?- dijo Stark a lo que el mas joven parpadeó confundido ante aquello

El mayor suspiró al ver aquella expresión en el otro. Definitivamente, era solo un niño al final de cuentas.

-Bueno, bueno, dejemos eso de lado por ahora ya que no podemos platicar mucho, tu tienes trabajo y podrás contarle a tus compañeros que tuvimos una ligera charla- dijo con simpleza antes de palmearle suavemente el hombro al de cabello ondulado cuya confusión se iba acrecentando con cada gesto del hombre

Tony avanzó un poco por su lado mientras el chico se giraba observándole y un poco más allá, el de cabello castaño oscuro temblaba con irritación mientras sus ojos soltaban destellos molestos y parecía estar a punto de destruir la pobre puerta a base de un destornillador; el de gafas oscuras se detuvo a mitad del escenario y volteo alrededor

-Bueno, no se que tanto les paguen a ustedes dos pero están haciendo un buen trabajo… uno que su jefe debería de hacer, no se supone que él es el que va a presentarse en mi Expo?- se giró un poco moviendo una mano, mientras el niño de ojos claros ahora parecía contenerse de soltarse a reir y el otro chico parecía a punto de estallar- pero bueno, tampoco se puede esperar mucho de alguien que nunca da la cara… es feo, es calvo?- preguntó con curiosidad girándose hacia el mas chico que ahora mostraba lagrimas en los ojos

El mayor suspiró un poco. Al parecer su plan había fallado y aquel sujeto ni siquiera se había dignado a asistir. Ni hablar. Volvió de nuevo su vista hacia el menor y se acerco, retirándose las gafas de los ojos y haciéndolas girar de una patilla entre sus dedos.

-Al menos mientras le ayudan podrán aprender algo de las personas aquí, aprovechen el tiempo que les dan en cuanto terminen de construir todo esto y traten de asimilar algo, les servirá en el futuro y en la escuela…- dijo tranquilamente- no digo que vayan a aprenderlo todo, después de todo estamos hablando de varias mentes brillantes tratando de exponer sus creaciones pero…

-Muy bien, ya es suficiente- dijo de golpe el otro chico mientras se ponía de pie y avanzaba con una expresión peligrosa hacia el otro

Este levantó una ceja y se volvió hacia el que le encaraba, sonriendo de lado ante aquello.

-Vaya… dejaremos de huir?- dijo ladeando la cabeza

-No huyo- respondió cortante el de cabello oscuro- pero no permitiré que hagas menos a mi hermano o le trates por ignorante- soltó levemente golpeado mientras fruncía el ceño y se metía las manos en los bolsillos del traje

Fue ahora que el Stark lo percibió. Para ser un simple ayudante de PRISMA, el traje del chico no era precisamente barato ni lo primero que se pondría alguien que iría a trabajar; probablemente, la paga era mejor de lo que suponía pero aún así, vestirse de aquella manera tan solo para instalar un par de puertas hasta a él le resultaba en una exageración; por lo demás… de pronto aquel chiquillo le estaba hablando con demasiada confianza, siendo que solo era un trabajador y además, un niño cuando él era un adulto y el dueño de aquella Expo.

-No le trato de ignorante hijo, pero si crees que mis consejos son demasiado para ustedes… no desperdiciaré tiempo dándoselos a quien no los apreciará- se encogió de hombros- además… no le estarás perjudicando a tu jefe al comportarte de esta manera tan infantil, irrespetando a tus mayores?- dijo sonriendo ladinamente- tal vez sea que mis comentarios van un poco mas allá de tu capacidad de comprensión, pero no te preocupes, ser inteligente es un privilegio que no muchos comparten- añadió sonriendo un poco

El otro resopló

-No lo creo, seguramente mi jefe apreciaría que le recordara al señor Stark que la inteligencia no siempre se basa en que tanto se la damos a presumir a los demás sino en que la aplicamos al final del día- respondió ladeando muy levemente la cabeza, antes de entrecerrar los ojos con un leve destello malévolo- lo que me haría pensar que tal vez, la inteligencia del señor Stark no es tan grande como sus inventos tratan de mostrar… tal vez… sus creaciones son grandes porque alguno de sus complejos es demasiado pequeño…- respondió sonriendo un poco mas

Tony se ruborizó de golpe sin poder evitarlo mientras sus ojos se abrían grandemente. No era que no hubiese entendido aquella referencia o que no la hubiese escuchado antes, mucho menos que él no la hubiese utilizado, era el hecho de que un mocoso, trabajador de alguien mas se hubiese atrevido a hacerle aquel comentario tan subido de tono y sin mas vergüenza en el rostro del que tendría el mismo si se lo hiciese a alguien mas.

Se recompuso rápidamente antes de sonreir grandemente y componer una expresión peligrosa

-Para ser tan jovencito tienes un sentido del humor que en nada envidiaría alguien de mi edad- dijo- y para tener la posición que tienes, parece que se les dan muchas libertades para hablarles a sus superiores de una manera por demás incorrecta- agregó en un tono bajo- la grosería no lleva a nadie por buen camino jovencito y menos si algún día quieres subir de puesto… pero no creo que con el trabajo que tienes puedas aspirar a mucho mientras no tengas cuidado con la elección de tus palabras…

El otro sonrió un poco mas, enderezándose

-Pero señor Stark, pensé que uno de los atributos que siempre se le han dado a bien a usted, era precisamente, ser… como lo ha llamado usted? Grosero con sus superiores. Además, creame que rara vez alguien logra sacarme algo de sentido del humor, del cual debo añadir que gozo de uno por demás saludable excepto cuando algún listillo trata de pasarse de inteligente conmigo o mi hermanito… sobre mi posición… bueno- se rascó la barbilla- si me interesara subir un poco mas, me temo que me quedaría sin oxígeno ya que aún no hay humano capaz de respirar en el espacio- se encogió de hombros

El mas joven de los presentes se pasó una mano por el rostro y negó con la cabeza, dejando escapar un gemido lastimero.

-Señores… podríamos…?

-Eso era un chiste?- preguntó Tony acercándose un poco. No recordaba haberse sentido tan mosqueado como en aquellos momentos y por la expresión del otro, no estaba muy lejos de sentirse tan enojado como él mismo

Al menos tenía que admirarle el valor de confrontarle con el mismo nivel de sarcasmo, siendo que se trataba tan solo de un trabajador.

-Te doy un par de puntos por eso- dijo tratando de sonreir de nuevo- pero el problema, amiguito, es que yo soy el dueño de esta Expo. Y soy el dueño de una de las industrias mas importantes a nivel mundial, además de ser un genio y tener mas dinero del que verás reunido nunca. Sumado a que soy un adulto y tu no. Puedo darme el lujo de contar mis chistes, porque este es mi evento y tengo la posición para hacerlo. Así que… qué te parece si dejamos que sea tu jefe quien decida quién tiene la razón esta vez? O tal vez, podría no llamarlo… si te disculpas- agregó sonriendo un poco mas

Parecía que al fin todo estaba terminado y bueno, al final de cuentas… discutir con un niño no era precisamente el motivo de pararse ahí, pero había estado un poco mas allá de su silencio; normalmente se giraría e ignoraría a cualquier otro pero había algo en aquel chiquillo que le había provocado a mantenerse y responderle. Y al final había ganado, aunque era una victoria por demás infantil y ridícula.

Internamente, se pateó a sí mismo. En verdad estaba tan deprimido y había caído tan bajo que ahora discutía con niños trabajadores de otros? En verdad que estaba mal

-Él tiene razón- interrumpió de repente sus pensamientos el mas jovencito que se había acercado y tiraba del brazo del mas alto- no en sus insultos…- a esto dirigió una vaga mirada hacia el adulto, que se rascó una mejilla con dos dedos- pero si en que fuiste grosero y debes de disculparte. No es correcto Howy, sabes que nuestra madre se llevaría un chasco si te oye hablar así…

-Ya me ha oído hablar así- gruñó de regreso el hermano mayor pero parecía haberse calmado un poco bajo el agarre del otro

-Pero no por eso estás bien- insistió el menor

-Supongo que tienes razón. Y supongo que tiene razón el señor Stark al decir que esta es su Expo y nosotros somos sus invitados. Le doy un par de puntos por eso- dijo imitando el gesto del otro al decirlo, haciendo que este frunciera el ceño- pero si hay algo que tengo a mi favor, es el hecho de pensar que podría decir la prensa…

-Decir la prensa?- preguntó sin poder evitarlo el adulto, levantando una ceja a lo que el otro rió

-Bueno, seguramente que sentirían una franca curiosidad de saber que llamó poco inteligentes, groseros y no a su nivel a los CEO de PRISMA, después de haberles suplicado casi literalmente el honor de conocerlos- dijo con sencillez el muchacho mientras se encogía de hombros y Tony se inmovilizaba en su sitio

-Los…

-Mi nombre es Howard- dijo el mayor señalándose con una mano en un amplio movimiento y con una sonrisa por demás maligna- y este de aquí, es mi hermano menor Anthony…- el aludido movió una vez la cabeza, sonriendo bastante apenado- ambos somos los CEO de PRISMA y si puedo decirle… no esperaba divertirme al venir a este sitio… aunque discutir con un palurdo no sea precisamente mi idea de diversión, tal vez podría considerarlo después de esta noche

Comenzó a reir. Y sin poder evitarlo, Tony Stark comenzó a pensar que después de todo, Pepper tenía sus razones para decirle que nunca era buena idea acudir tomado, deprimido y repentinamente a ningún evento donde pudiese ser visto por la prensa.

Pero la noche era larga. O lo suficiente para él.

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