Siesta
Su respiración era lenta y pausada, transmitiéndome infinita paz. Era inevitable que una sonrisa escapase de mis labios cada vez que veía que el sueño te vencía por completo. Te miré divertida ante aquel pequeño tic de tu ceja, aquel que solo aparece cuando comienzas a sentir frío, ese frío que baja cuando el cuerpo está inactivo y que con desespero busca cobija…
Me levante lentamente procurando ser silenciosa. La tarde refrescaba anunciando la cercanía de la primavera, a lo que breves brisas se colaban por entre las gastadas ventanas, aumentando aquel tic que estoy segura desconoces. Delicadamente te cubrí con una frazada causando que aquel molesto movimiento desapareciese de tu rostro, causando que se relajase y volvieras a recuperar aquel semblante cargado de tranquilidad. Sonreíste agradecido, acurrucándote y acomodándote torpemente sobre los cojines soltando luego un suspiro de satisfacción. Tuve que contener mi risa cuando vi que a tientas te llevabas un pulgar a la boca, igual que un niño pequeño. Aun así una breve carcajada escapó de mis labios, pero los mordía casi al instante… ese era un habito que hacía mucho tiempo te había descubierto y que hasta el día de hoy, me seguía causando la misma gracia…
Me mantuve observándote algunos segundos más; luego de soltar un breve suspiro volví a mi lugar retomando mi lectura esta vez de manera silenciosa, no sin antes marcar la página hasta donde había llegado tu conciencia. Admito que esos momentos me encantaban… esos en que veía que a pesar de tus constantes bromas que en más de una oportunidad te han hecho ganarte un Maka-chop, me prestas atención y te sumerges conmigo en aquel mundo mágico que entregan los libros.
Desvié mí mirada unos breves instantes a la libreta que yacía pegada en la muralla. Rodé los ojos al recordar el día en que nació esa ingeniosa idea tuya… pero inmediatamente una sonrisa maliciosa adorno mis labios. Me dirigí hacia ella y secunde tu acción.
"ver a Soul chuparse el dedo mientras duerme, es una ventaja de vivir juntos…"
Ahogué una carcajada maliciosa y rápidamente retomé mi lectura.
