¡Hola! ¿Habrá alguien leyendo por ahí? Desde ya déjenme decirles que los personajes no me pertenecen a mí, sino a nuestra queridísima.
Capítulo 2:
-es realmente hermosa- dijo el pelinegro finalmente.
-sí, pero yo la vi primero- dijo el rubio a la defensiva, a lo que Harry respondió poniendo los ojos en blancos.
-un momento- de pronto la luz ilumino mejor la cara de ambas mujeres y reconoció a la que estaba alado de su amiga: era Ginny la hermana de Ron.
-no puedes tocar a ninguna de las dos- decidió Harry.
-¿y eso? desde cuándo eres tan egoísta- Angus tenía la vista clavada en la pelirroja.
-no seas tonto, ambas son intocables para ti, y para mí también...simplemente porque una es la mujer de Ron Weasley, que por cierto es mi mejor amigo y la otra es su hermana.
-pero no es mi hermana gracias a Merlín, y tuya tampoco así que...
-como quieras, pero Hermione no, por favor que Ron te mata.
-me parece razonable. Pero qué te parece si primero hablamos con Chang y su amiga.
Y así con una sonrisa en el rostro Harry siguió a Angus.
Mientras tanto Ginny y Hermione entraban a la casa.
-amiga creo que no debí venir... ¡ni siquiera tenemos invitación!- se alarmó pensando en aquel detalle.
-no necesitas invitación para estas fiestas...-explicó la castaña- no seas tonta Ginny, estas hermosa y ya despertaste la atención de más de uno.
-eso ya lo he notado solita, me refiero a que…- y de repente lo vio, ahí estaba el desplegando su encanto hacia una morocha de cuerpo escultural. Le sonreía y tocaba su mejilla. "está realmente consumible" (consumible ¿de dónde saco esas palabras?)Pensaba la pelirroja, el joven llevaba puesto un pantalón blanco, y una camisa negra que llevaba desabrochada los primeros dos botones.
-allí está Harry, mira Ginny.- la castaña apuntaba hacia donde se encontraba Harry y la mujer de largas piernas.
-qué no te enseñaron que no se señala, no, no por favor…- pero ya era tarde Hermione ya se dirigía hacia la pareja.
-Buenas noches Harry- saludó una vez que llegó hasta él.
-Hermione ¿Cómo estás? ¿Qué te trae por estos lados?- Harry observaba a la muchacha con la que lo encontró Hermione, ya se había acordado de donde la conocía, fue su cita una vez en San Valentín cuando era solo un adolecente y por lo que recordaba era un completo fastidio asique agradeció la intromisión.
-muy bien, aunque me siento sola desde que Ron se fue de gira entonces convencí a Ginny para que me acompañara.
En ese momento Ginny llegaba junto a ellos.
-Buenas noches -. La muchacha no sabía para dónde dirigir su mirada, no tuvo más opción que mirarlo a los ojos. Además ya no era una niña, esa época había terminado.
-tanto tiempo, esta hermosa.- bueno si, eso sorprendió a Ginny. "esta será una larga noche" pensó la pelirroja
-¿Cómo has estado Harry? – Ginny lo observaba, si es cierto estaba muy guapo, más que la última vez que lo vio.
-Yo muy bien por suerte, tú, te habías desaparecido de mi panorama, la última vez que te vi eras sólo Ginny Weasley, hoy eres la sanadora Weasley por lo que sé. Felicitaciones- sonrió el moreno- por cierto muchas veces he ido a parar a San Mungo gracias a maleficios que recibo durante las misiones y nunca me has atendido tu.- Ginny lo escuchaba hablar pero su vista no se apartaba de Cho, la conocía, claro que sí. Esa mujer había sido causante de tantas de sus noches de desvelos y tardes enteras llorando. Sí, la recordaba, no le caía en gracia. Era tonto, lo sabía pero una mujer no olvida fácilmente.
Ginny… ¿me escuchas?- Hermione le hacía señas con la mano frente a sus ojos, por lo visto perdió el hilo de la conversación recordando viejas heridas.
-sí, lo siento estaba pensando que mañana tengo mucho trabajo, discúlpame Hermy pero debo irme, me pediré un taxi.- pero cuando se disponía a despedirse de la castaña, Harry habló.
-no, déjame llevarte hasta tu casa- se ofreció amablemente el azabache. Hermione sonrió, sabía que su amigo no dejaba "títere con cabeza", pero la castaña sabía que con Ginny no lo lograría así como así, aunque...
-no, no tienes por qué…- la pelirroja estaba a punto de rechazar la oferta, aunque en el fondo de su ser deseaba que Harry la llevara, era algo que siempre había soñado, estar a solas con él. Pero ya era tarde para andar pensando en esas idioteces.
-Me alivias Harry, no me gustaría que ande sola a estas horas por ahí, y yo no quiero volver, es temprano, además acabo de ver a una amiga de la universidad de leyes que hacía años no veía. Nos llevábamos muy bien y quiero saludarla- Hermione saludo con un beso a Ginny y se alejó rumbo al patio de la casa.
-bueno, nos vam…. Y de repente escucharon como alguien producía un extraño sonido con los dientes. Ambos voltearon y allí, roja como los cabellos de los Weasley estaba Cho Chang.
-oh, lo siento, me había olvidado de ti, fue un gusto saludarte Cho, nos vemos.- y así prácticamente arrastrando a Ginny del brazo suavemente la condujo hacia su auto.
Luego de abrirle la puerta del carro a la muchacha y subir el mismo, Harry encendió la radio, era un electro.- ¿por qué has hecho eso?- preguntó extrañada.
-oh, lo siento si quieres la apago-. Y cuando condujo su mano hacia el estéreo la joven hizo lo mismo para evitarlo y sus manos se rozaron. Harry la miro pero ella retiro su mano y simplemente dijo:
-no me refería a que apagaras la música, sino que por qué la has dejado para traerme a mi casa, no fue muy cortes de tu parte para con ella.- Harry la observó, qué mujer no hubiese dado cualquier cosa porque él la llevara hasta su casa y para colmo rechazando a otra que estaba… para el infarto, cualquiera en su lugar se sentiría especial.
Pero en qué estaba pensando Ginny no era "cualquiera", era una mujer decente no como las que estaba acostumbrado a tratar. Y como tal debía verla y tratarla.
-es que no sé si lo recuerdas, pero ella y yo tuvimos "algo" durante nuestra adolescencia, y realmente no recuerdo a otra niña más insoportable desde Myrtle la llorona.- esto último lo dijo con una sonrisa recordando al fantasma del baño de las niñas en Hogwarts.
-yo tenía entendido que morías por su sonrisa.- la joven no pudo evitar sonar resentida pero Harry no lo notó.
-sí, pues ya ves, todo cambia, además Cho no es alguien con la que a mí me gustaría pasar el rato-.
-disculpa si te ofendo, pero cualquier mujer te deja bien a ti.- refutó sonriendo de lado.
-¡eso no es cierto!- Harry quiso sonar ofendido pero lo venció la tentación de reír.
-yo no sé de qué te ríes, yo en tu lugar lloraría. Admítelo eres adicto a las mujeres, y si todos los días es una diferente mejor para ti.- estaba loca, lo sabía, no podía ser tan suelta de boca pero es que después de tantos años de odiar su estilo de mujeriego no podía desaprovechar la oportunidad, y desahogarse.
-no es tan así- . El muchacho estaba sorprendido de lo que Ginny le estaba diciendo, mejor dicho estaba sorprendido de que le estuviera hablando normalmente y hasta criticándolo, diciéndole sus verdades cuando antes ni siquiera le hablaba.
Definitivamente esa mujer ya no era una niña.
-Es así, pero bueno eres así y así morirás.-
-ya me estas sentenciando de ante mano pelirroja.- la joven quedo sorprendida, él nunca la había llamado así, sonaba lindo. Sacudió su cabeza para apartar ese pensamiento.
-te repito, lo siento pero eres así.
-quieres apostar que no.- Harry sabía que si era un poco mujeriego, pero no tanto es más estaba seguro que aguantaría un par de días sin ninguna mujer de compañía.
-¿tu apostar eso?, por favor Harry, no aguantarías una semana sin una mujer.
-sí, si lo haría, ¿apostamos?-. Harry le tendió la mano sujetando sólo con una el volante. Ginny no lo podía creer, allí estaban ella y Harry, hablando como si siempre hubiese sido así. Ella contándole sus verdades y el sonriendo ante sus comentarios. "En otra época seguramente me hubiese desmayado con un: "te llevo a casa" que saliera de sus labios. Pero yo cambie y no más la Ginny que se escondía de ti, o salía corriendo con alguna excusa cada vez que terminabas en San Mungo herido tras una misión.
-bien, pero que sea un mes.- esto lo dijo con una amplia sonrisa, sabía que no aceptaría.
-¡¿un mes? ...-Harry pareció arrepentirse, pero luego su instinto competitivo salió a flote- Bueno es mucho, pero acepto, nada de mujeres para mí por un mes-. Por alguna razón Harry no quería quedar como un mujeriego ante aquella mujer que siempre había visto como la hermanita de Ron.
-¿aceptas? ¿Así sin más? Tu no aceptarías algo así por nada, qué quieres en caso de que cumplas (cosa que veo absolutamente imposible) y ganes la apuesta.
-no lo sé, luego veré-Ginny hizo una mueca poco convencida- tranquila no será nada que consideres desagradable-.
-bueno, apuesta entonces, pero cómo se supone que yo sepa si estuviste con una mujer, eso no lo puedo comprobar.
- bueno eso no lo sé, supongo que tendrás que confiar.-
-JA- largó una risa irónica- lo siento pero eso no está en mis planes, usaremos veritaserum, al finalizar la semana tomaras un sorbo yo te preguntaré textual, "estuviste con una mujer". Simple y sencillo. Y tu respondes sí o no.
-¿veritaserum? Bueno pues… está bien, hoy es sábado primero de Julio. El primero de Agosto veremos quién gana.-
-veremos.- Ambos sonrieron mientras estrechaban sus manos.
