Un dos tres toca la pared :D ja ja hola de nuevo… sí no me he tardado en subir porque prácticamente ya están hechos ^_^ sólo le hago ajustes y cambios y así…
Dominamos que Bleach no es mío pero el ichihime siiii muaaaaaaja ja ja ja ._. tal vez no… bueno los dos OC que aparecen sí son míos de mi propiedá!
Disfrútenlo :D coman frutas y verduras…y sean felices
Hoy hace un buen clima… me pregunto si aún me quedara algo para que pueda cenar… si mal no recuerdo tengo miel ramen y algunos frijoles dulces… creo que puede ser una buena combinación para la cena de hoy pensaba la chica pelinaranja despreocupadamente mientras se dirigía hacia su departamento, cuando de repente sintió que le faltaba el aire… puso sus manos en su cuello y por la falta de fuerza en sus piernas se dejó caer al tiempo que tosía de manera instintiva. Sabía que ya había experimentado algo parecido, pero no lograba dar con ese recuerdo… sintió una respiración sobre su cabeza, era tan intensa que hizo que un escalofrío invadiera el cuerpo de Orihime. Inoue emitió un gritó que fue ahogado por un dolor en su pecho… cuando bajó la mirada lo único que vio fue sangre escurriendo de su tórax y una espada cruzándole por el diafragma le dolía.. al tiempo que sentía que le quemaba… empezó escupir sangre, por el esfuerzo se vio obligada a poner ambas manos en el suelo para que no cayera todo el peso sobre su cuerpo…
Es el fin…estoy segura…Tatsuki chan….Sado kun….Ishida kun….Kurosaki kun y con este último nombre lagrimas empezaron a caer de sus ojos…lo siento…no podré despedirme después de todo… pero sus pensamientos se interrumpieron por un temblor… no era como cualquier otro temblor, eran pisadas, las mismas pisadas que había escuchado el alma del joven que escapaba de un Hollow. Un hecho que llamó su atención es que la espada empezaba a desaparecer . En ese momento Orihime no vio nada más ni escuchó ya nada… sólo negrura, todo era silencio.
El pelinaranja en forma de shinigami iba corriendo por los tejados de la ciudad Karakura en busca de un Hollow que se acababa de hacer presente, llegó al lugar donde había sentido ese reiatsu pero al llegar al callejón sus ojos se abrieron como platos, no daba crédito a lo que veía. –¿qué demonios….?.- Ichigo maldijo al ver la escena, todo estaba lleno de sangre .
-Veo que ya recuperaste tus poderes…- se escuchó una voz por detrás del chico.
-¿Qué haces aquí Ishida?-
-Al igual que tu… vine a terminar con ese Hollow. Diría que te me adelantaste pero al ver todo el desastre me atrevo a decir que no fue así.-
-¿quién pudo haber sido?- preguntó el pelinaranja cada vez más extrañado por lo que estaba observando.
-No se si diría quién o mejor qué…. pero sea lo que sea es lo mismo que atacó ésta mañana en el parque y que hizo el rasguño en mi uniforme.- dijo el Quincy alzando sus gafas.
-Para hacerte correr debe de ser muy fuerte.- dijo el pelinaranja casi en forma de burla pero no logro enojar al Quincy que miraba atento las gotas de sangre.
-Demasiado.- contestó él. -Su rastro ha desaparecido, pero tengo el presentimiento de que atacará de nuevo.. muy pronto.- cuando terminó de hablar se escuchó como uno de los botes de basura caía, a lo que rápidamente reaccionaron preparándose para atacar.
-No… por favor no…. ten piedad de mi… no he hecho nada malo… por favor no…- lloraba el alma de un chico que estaba sentado abrazando sus piernas a lado del bote tirado.
-No te vamos a hacer daño… ¿estás bien?.- dijo Ichigo acercándosele un poco, sin embargo esa alma estaba temblando, en ningún momento alzó la vista se mantenía escondido entre sus piernas. Cuándo el shinigami se le acercó más, el alma soltó un grito.
-¡TE JURO QUE NO HE HECHO NADA…POR FAVOR NO… TEN PIEDAD PIEDAD SÓLO QUIERO DESCANSAR EN PAZ!- gritó de manera desesperada.
-Nadie te va a hacer daño- reiteró el Quincy.
-La bestia…. La bestia….-
-¿La bestia? ¿qué bestia?...- preguntó Ishida interesado.
-La bestia de ojos rojos… es enorme… ojos rojos…y…- no pudo terminar porque los nervios se lo impedían. –Sólo quiero descansar…- lloró de nuevo
-Entonces descansa, irás a un lugar donde no tienes que preocuparte por nada.- El pelinaranja hizo el entierro para que pudiera ir a la Sociedad de Almas. -Es normal que un alma le tenga miedo a un Hollow… pero esa descripción no parece la de cualquier Hollow.- cerró los ojos de manera pensativa al tiempo que se levantaba y veía al alma partir en forma de mariposa negra -¿Un Menos tal vez?-
-No… es algo que hasta los Menos le temen…. además los Menos es raro que vengan al mundo humano…-
-Sea lo que sea voy a terminar con él… deberemos prepararnos muy bien.- dijo Ichigo mientras guardaba a Zangetsu.
-Mejor me voy… no quiero encontrarme con esa cosa y no estar preparado, deberías hacer lo mismo Kurosaki.- fueron las palabras de Ishida para después desaparecer en la obscuridad.
Después de este extraño encuentro Ichigo también decidió irse pero fue entonces que tuvo un mal presentimiento, su corazón latía rápidamente y sintió su sangre hervir. No sabía que era ese sentimiento, pero en cuanto se le pasó tomó camino a casa, deseando que ese presentimiento fuera simplemente un engaño, creado por el repentino regreso de sus poderes. Llevaba ya algunas calles recorridas y seguía su camino mirando de reojo a la luna y las estrellas, sin pensar en nada importante, pero de repente…. –¿Esa presencia… será la de esa bestia?- pensaba mientras decidido iba a buscarla, sin embargo de repente desapareció, como antes, sin dejar rastro.
Con la respiración agitada Inoue se levantó rápidamente de su futón. Puso su mano en su pecho…-¿Un sueño? Todo fue un sueño… - parecía que su respiración se normalizaba al tiempo que volvía su cabeza hacia su reloj despertador… marcaba las 2:00 a.m. aún era temprano como para levantarse por lo que decidió recostarse - Kurosaki kun - después de estos pensamientos cerró los ojos para así aprovechar las horas de sueño que le quedaban.
Estaba amaneciendo y los rayos del sol entraban por la ventana de cierto pelinaranja anunciando así el comienzo de un nuevo día….
-Ichigo… Ichigo… levántate levántate… Nee san acaba de llegar- gritaba el muñeco de felpa mientras saltaba sobre el mencionado, a lo que el joven Kurosaki de mala manera lo aventó hacia fuera de la ventana.
-Maldita sea…¿siempre tienes qué ser tan ruidoso?- se sentó en su cama el joven mientras se estiraba perezosamente. –Espera, ¿dijiste que Rukia regresó?- reaccionó de repente para levantarse como resorte se puso rápidamente algo encima y bajo para ver si lo que decía Kon era verdad.
-Ichigo que bueno que vienes… mira quien regreso.- le dijo su padre al borde de las lágrimas señalando a una chica pelinegra de baja estatura, también conocida como Kuchiki Rukia.
-¿Enana?... pero ¿desde cuándo?… es decir ¿por qué?.- Ichigo estaba tan emocionado que no encontraba palabras para saludar a su amiga.
-También me da gusto verte Ichigo.- lo saludó Rukia con una sonrisa.
-Ichigo tu hermana ha regresado para quedarse más tiempo…¿no te da emoción?.-
-No si vas a empezar de nuevo con tus deseos impulsivos de adoptarla.- contestó el pelinaranja.
-Ichi nii… papá, Karin, Rukia chan… ya está el desayuno.- dijo Yuzu desde la cocina con un delantal puesto y con el sartén en una mano y una pala en la otra.
-Gracias Yuzu, subiré a cambiarme y bajo para desayunar.- le dijo su hermano mayor le dijo mientras subía las escaleras.
-Espera Ichigo.- le detuvo la pelinegra.-Necesitamos hablar.- al ver que el chico la miraba desconcertado le dijo –No te preocupes puede ser camino a la escuela, pero es un tema urgente.-
Terminaron todos de desayunar y se dirigieron cada quien a sus respectivas escuelas excepto Ishiin , quien obvio se quedaría en la clínica familiar.
-Y bien… ¿cuál es el motivo de tu regreso?.- habló de repente el joven shinigami cuando iban camino a la escuela.
-La rápida desaparición de almas y Hollows.- contestó la chica pelinegra.-Eso y el que tengas tus poderes de shinigami de nuevo.- -¿qué es lo que pasó?- fue directo al grano
-Nada… simplemente se dio la oportunidad y la aproveché.-
-¿Es por Karin no es así?, no quieres que se acerque a la Sociedad de Almas ni nada que tenga que ver con el tema- el pelinaranja la vio sorprendido.
-Kuuurosaki kun…- se escuchó por detrás de los dos chicos. –y ¿Kuchiki san?...Kuchiki san hoooolaaaaa.-
-Inoue.- sonrió la shinigami mientras la mencionada se acercaba corriendo.
-¿Qué hay Inoue?- saludó por su parte el chico.
-Kuchiki san… que bueno que has vuelto… me da gusto.- le dijo con una sonrisa la pelinaranja una vez que se había acercado.
-¿Estás bien?... te ves algo enferma.- preguntó Ichigo ladeando un poco su cabeza.
-Eh.. oh no… no, no es nada, es sólo que anoche no pude dormir bien… debe ser porque cene un poco pesado y me dieron pesadillas.- contestó Orihime moviendo rápidamente sus manos frente a ella en forma de negación
-Espero que empieces ya a comer cosas normales… no es la primera vez que te pasa.- dijo Tatsuki llegando para reunirse con sus amigos.
-Buenos días Tatsuki chan…- la saludó su amiga.
-Mejor me adelanto seguro habrá cosas de chicas de las cuales quieran platicar.-
-Nena… sólo porque te hicimos mayoría te vas.- fue el reproche de Rukia.
-Maldita enana del demonio… ¿a quién le dijiste nena? me las vas a pagar..-amenazó Kurosaki con un puño.
-¿Qué tienes en contra de las mujeres?...- le dijo Tatsuki dándole un zape a su amigo. –No tiene nada de malo que te digan nena.- le recriminó ésta mientras caminaba de brazos cruzados.
Así fueron la mayor parte del tiempo las dos chicas discutiendo con el pelinaranja mientras que Inoue iba detrás de ellos divirtiéndose con sus peleas. Una ves que llegaron a la escuela las primeras horas fueron pesadas, o por lo menos para Inoue quien, cosa rara ,se sentía cansada durante las clases hasta que por fin llegó la hora del almuerzo.
-Por fiiiin.- gritó emocionado Keigo. –IIIICHIIIGOOO ¿dónde vas a comer?-
-Asano san… creo que Ichigo ya se adelantó.-
-¿Qué le pasa…?... bueno hoy comeré con Inoue saaan y compañía…-dijo emocionado
-Ya se fue.- dijo el chico mientras terminaba de mandar un mensaje
-NOOOOOOOO….- lloró el castaño mientras se dejaba caer de forma dramática.
Uruyuu, Ichigo, Rukia, Orihime y Chad estaban en la azotea de la escuela
-¿Kuchiki san?... si es tan fuerte esta nueva presencia ¿por qué te mandaron sola?.- preguntó el peliazul una vez la shinigami hubo contado la explicación del por que la mandaban al mundo humano.
-No me mandarán sola… Renji y otros estarán llegando entre hoy y mañana.- contestó la pelinegra levantándose de donde estaba.
El joven Kurosaki suspiró e imitó a la pelinegra para dirigirse hacía una de las rejas .
-Como sea..la tarea será la de siempre… averiguar que es y destruirlo sin pensarlo dos veces y mucho menos con compasión, ya ha matado lo suficiente.- dijo el shinigami sustituto. –Inoue… te acuerdas de aquella vez en que me dijiste de tu presentimiento?..-
-Eh… pues sí…-
-Sólo ten cuidado y estate alerta, si sientes algo fuera de lo normal asegúrate de que lo sepamos tal vez de nosotros eres la más sensible a los cambios de reiatsu, por eso te lo pido- le dijo el pelinaranja con cierto tono mandatario en su voz.
-Sí… - respondió ligeramente sonrojada y mirando al suelo, recordando el suceso de la noche anterior… si es que no había sido solo un sueño.
-Lo que procede ahora será cuidarnos mutuamente…- dijo Rukia poniendo una de sus manos en el hombro de la pelinaranja.
-Vámonos ya… el almuerzo ya terminó… no debemos levantar sospechas por lo menos entre Mizuro, Asano y Arizawa, lo que vivieron la última vez ya de por si fue muy traumático.- dijo el chico de gafas poniendo el ejemplo para bajar de la azota. Y así fueron todos a su salón.
-Chizzz Ichigo… maldito seas… ¿de nuevo nos lo vas a esconder todo?.- dijo la capitana de Judo que estaba escondida detrás de una de las paredes junto con Mizuro y Keigo.
-Mmmmm más vale no meternos esta vez Arizawa.-
-A-Arizawa… ¿ya se te olvidó lo que pasó la última vez?... además ¿no escuchaste?… es muy poderoso- digo temblando el castaño.
-Si esto incumba a Orihime, como su mejor amiga, también me incumbe a mi. Si ustedes quieren quedarse con los brazos cruzados bien, yo no lo haré- dijo furiosa para luego emprender camino a su salón de clases.
-¿Q-qué es lo que vamos a hacer Mizuro?... yo no quiero volver a tener esa experiencia… ya sabes de enfrentarte a alguien que te hace temblar hasta el último de tus huesos…-
-Lo se Asano san… pero creo que Tatsuki tiene razón… aunque no podamos intervenir, debemos demostrarles nuestro apoyo…- le animó para luego seguir a la pelinegra.
-Estamos acabados…- dijo el castaño mientras rendido seguía a sus amigos.
Una vez todos en el salón las clases empezaron de nuevo, pero nadie dijo que ese fuese a ser un día normal ¿o si?.. Después de una hora de haber empezado clases el director de la escuela llamó a la profesora quien salió no sin antes dejarles un trabajo a sus alumnos.
-No hagan mucho ruido ¿si?.- les pidió mientras salía del salón
No llevaba la maestra ni 30 segundos fuera cuando todos los que podían se acercaron a Inoue.
-Inoue san… ¿me explicas?.- se atrevió a decir uno acercándose a su lugar.
-Claro.- contestó ella con una sonrisa
-Y a mi.-
-Yo también me uno.-
-Inoue san por favor.- Antes de que se diera cuenta ya había cerca de 10 chicos en su lugar pidiendo "ayuda"… pero solo eran pretextos para acercarse a ella, pues a todos los chicos les gustaba Inoue, no sólo por su físico sino también por su forma de ser y el hecho de que fuera inteligente les parecía sumamente sexy. Este hecho no paso desapercibido para sus amigos, Keigo no tardó en unirse al "grupo de estudio", Tatsuki se ponía furiosa por todo el acoso, Ishida se puso celoso porque nadie… entiéndase NADIE le pidió su ayuda, Ichigo… nadie sabía que es lo que pensaba el chico de cabellera naranja, pero algo decía que se estaba empezando a molestar por el alboroto mientras que Rukia bueno ella se limitó a reír por dentro al ver tales reacciones.
-A sus lugares todos.- llegó la profesora poniendo el orden. –Quiero presentarles a un alumno nuevo… ¿te presentarías por favor?- le dijo viendo al recién llegado.
-Mucho gusto mi nombre es Mashiroi no Okami …- el recién llegado era un chico muy apuesto, no tardó en sacarle a más de una un suspiro. Era de cabello blanco, ojos color marrón, alto de estatura pero de expresión seria, la camisa del uniforme la llevaba desfajada y tenía las manos en sus bolsillos, de las cuales caía una cadena que sostenía unas arracadas de tamaño mediano de plata.
-Gracias por la presentación, por favor toma asiento entre Kuchiki san e Inoue san..- le indicó la profesora mostrándole el lugar.
El joven tomó asiento sin ver a sus compañeras, lo que casi nadie había notado es el estado en el que se puso Orihime. Estaba completamente tensa, con la mirada fija al frente y sudando frío… no lo dudó dos veces y salió corriendo de ahí, al ver esto el peliblanco sólo la miró de reojo para luego poner atención en lo que decía la maestra, Rukia la siguió inmediatamente. La pelinaranja corrió rápido y cuando la pelinegra la alcanzó vio que se metía al baño…
-¿Todo este alboroto sólo para venir al baño?- pensó un poco aliviada, pero ese sentimiento se fue cuando vio a su amiga –Inoue ¿estás bien?.- se acercó rápidamente a ella.
-No te preocupes Kuchiki san… debe ser por algo que cené ayer..- tardó un poco en contestar pues estaba inclinada en el lavabo vomitando.
-No me mientas Inoue… yo también lo sentí..- la pelinaranja miró a su amiga con incredulidad. –Ese chico nuevo, desde antes siquiera que se acercara al salón, su reiatsu es enorme..-
-Sí lo es… pero no creo que por eso me haya sentido así.- dijo la chica mientras era ayudada por la shinigami a lavarse .
-No lo se Inoue…- bajó la mirada la chica de ojos violetas.
-Será mejor que nos vayamos… no quiero que nos atrasemos más.- le animó la pelinaranja poniéndole una mano sobre el hombro, a lo que la joven Kuchiki asintió y sonrió.
Tomaron camino a su destino y cuando ya estaban llegando…
-Kuchiki san ¿ya lo sentiste?.-
-Sí… acaba de disminuir su presión espiritual drásticamente… ya casi no la siento… muy pocos logran controlar así su energía…que raro…- contesto Rukia.
Entraron al salón y entre Ishida, Ichigo y Rukia se intercambiaron miradas, al parecer todos habían sentido el reiatsu del novato.
Sonó por fin la campana que indicaba el fin del día de clases.
-Orihime me voy, vete con cuidado ¿está bien?.- se despidió la capitana de judo
-Adiós Tatsuki chan…-se despidió alzando la mano. Inoue había estado mirando de repente a su nuevo compañero, algo en él le parecía intrigante y misterioso, pero le daba miedo…
-Puedes llamarme Machami.- soltó de repente el peliblanco sin mirar a su interlocutora
-¿Disculpa?.- dijo Orihime sorprendida por el comentario que también la había hecho sonrojar.
-Machami es la forma corta de mi nombre, creo que es más fácil si me llamas así.-
-G-gracias Machami san.- respondió nerviosa la pelinaranja, lo que no sabía era que su conversación, si se le podía llamar así, era observada por un chico de ojos marrones.
-Si las miraras mataran, creo que el nuevo ya hubiera muerto varias veces.- dijo Ishida. –Kurosaki te hablo a ti.- le dijo pasando una mano sobre los ojos del chico al ver que no había respuesta.
-¿Qué demonios quieres, no ves qué estoy ocupado?- le respondió secamente y sin dejar de ver a los dos chicos platicando
-Sí, acosando a Inoue san.-
-¿Estás idiota?, ese tipo, en cuanto entró se notó lo enorme que es su reiatsu… no podemos fiarnos de él.-
-Lo se, creo que mejor lo mantenemos vigilado ¿vas o voy por Inoue?- le preguntó el Quincy viendo también hacia los chicos que intercambiaban algunas palabras, algo que les extrañaba era ver que la chica estaba actuando muy normal.
-Mucho gusto, Machami san, yo soy Inoue Orihime.- trataba de actuar normal, pero su simple presencia le ponía nerviosa, el profundo color en sus ojos hacía que se perdiera de repente, sentía algo extraño.
-Hola soy Kurosaki Ichigo.- le dijo…-ellos son Kuchiki Rukia e Ishida Uruyuu.- los presento respectivamente.
-Hum.- respondió secamente, se dio media vuelta y empezó a caminar.
-Chzz maldito.- dijo Ichigo entre dientes y comenzó a seguirlo.
-Kurosaki espera..- trató de detenerlo Ishida pero fue inútil. –Maldición ¿por qué tiene que ser tan impulsivo?-
-Oye… oye te estoy hablando.- lo agarró fuertemente por la espalda y logró voltearlo –Escúchame no pasaste desapercibido… ¿qué demonios es lo que buscas aquí?.- le dijo casi entre dientes y parándose frente a él.
-Estaba conciente de eso…- dijo de forma seria pero tratando de provocar al otro chico…-Y lo que busco….no te incumbe, haré lo que tenga que hacer y ni tu ni nadie me lo va a impedir ¿me escuchaste?.- ante estas palabras Ichigo apretó los dientes y tomó por el cuello de la camisa al peliblanco y lo empujó así contra una pared, ambos eran casi de la altura, de complexión de cuerpos bien formados.
-No te atrevas, de lo contrario yo mismo te mataré con mis propias manos, te recomiendo que te largues y regreses al lugar de donde saliste Mashiroi….-
-Chzz debí suponerlo…-rió con sarcasmo. –Llámame Machami…-le dijo para soltarse del agarre de su atacante y empezar a caminar a la puerta del edificio -No te metas en donde no te llaman.- fue lo último que dijo antes de que Ichigo se metiera al salón con cara de pocos amigos…
-Ichigo…eso fue poco inteligente.- le regañó Rukia
-No necesitas regañarme enana, ahora vámonos.-
-Inoue san te llevo a casa.-
-Gracias Ishida kun.- contestó la pelinaranja para irse junto con sus amigos a sus respectivos hogares.
De camino a casa la pelinaranja se atrevió a preguntar…-Ishida Kun, ¿tu también lo sentiste no?- dijo mirando hacia abajo y un tanto apenada.
Al principio el chico se sorprendió, pero después entendió el porque de su reacción.
-Sí, su reiatsu me es algo familiar, no creo que sea tan peligroso, tampoco creo que sea a quien buscamos.-Le mintió para calmarla –Pero aún así debemos ser muy cuidadosos Inoue san.- Si nos descuidamos todo terminará muy mal, pero si le digo la verdad…no, aún no es el momento… pensó el Quincy.
-Eh… sí eso creo je je..gracias Ishida kun ya llegamos, nos vemos mañana.- dijo Inoue para despedirse y subir las escaleras a su departamento ya un tanto calmada por las palabras de su amigo.
-Está bien hasta mañana Inoue y con cuidado.- se despidió el pelinegro. –¿Es difíciles esconderte algo no es así Arizawa?- dijo levantando un poco las gafas y viendo hacia atrás en donde se escondía la capitana de judo entre las sombras que hacía el atardecer.
-¿Qué es lo que está pasando ahora?- dijo ya saliendo de su escondite y acercándose al chico.
Mientras tanto en la casa de los Kurosaki, Ichigo ponía al corriente a Rukia de lo sucedido en la noche anterior.
-Y eso fue lo que pasó.- terminó de contar para sentarse en su cama.
-¿Algo a que hasta los Menos temen?- dijo la shinigami tomando asiento junto al joven Kurosaki. –Ichigo, iré a la Sociedad de Almas para avisar del chico nuevo a ver si tienen algo de información.- dijo esta vez acercándose a la ventana.-Cuiden de Inoue mientras no estoy.-
-¿De Inoue?...-dijo extrañado.
-Sí..la presencia del nuevo le hizo mucho daño a su reiatsu en un principio, otro cambio así de drástico podría ser más fatal, si se da… asegurarte de nivelarte y de que Ishida también lo haga.- se fue dando un salto y desapareciendo en la noche.
-Onii chan… -abrió ligeramente la puerta Yuzu.
-Eh Yuzu pasa ¿qué sucede?-
-Ohmmm es sólo que… ¿no has notado un poco rara a Karin chan?- se acercaba poco a poco a su hermano.
-¿Rara? ¿en qué sentido?- le preguntó con sorpresa e invitándola a tomar asiento junto a él.
-Pues no se, como que, ya no viene a casa saliendo de la escuela, en cambio se va a no se donde…Otousan dice que es porque está creciendo pero.. no se.-
-No te preocupes, ya hablaré con ella.- le dijo con una tierna sonrisa. –Ahora vayamos a cenar ¿quieres?, tengo mucha hambre.- y ambos hermanos salieron de la habitación
Ya habían empezado a cenar los tres cuando por fin la gemela pelinegra llegó a casa, nadie dijo nada, más bien siguieron cenando, Ichigo tenía que preparase para hablar con su hermana, tenía los sentimientos, lo que no tenía eran las palabras.
Al día siguiente… la mañana no perdonó a nadie y las clases empezaron, pero no sin antes la llegada de otro nuevo.
-Buenos días mi nombre es Kuro Hikari.- dijo alegremente el nuevo. Era un chico atractivo de cabellera negra, ojos azul fuerte y tez blanca, de altura mediana, más bien delgado pero no por eso no tenía un cuerpo ejercitado (golosas…controlen sus hemorragias por favor) , tenía una sonrisa sin duda alguna encantadora..
-Gracias por la presentación Kuro san, llegaste en buen momento porque hoy es día de cambios de lugar.- dijo la profesora dedicándole una amplia sonrisa.-muy bien acérquense todos al frente para tomar sus papeles. Tu serás el primero Kuro san aquí tienes- le dijo extendiéndole la bolsa con los papeles que contenían los lugares que ocuparían hasta el final del año.
-Genial me tocó junto a la ventana en la tercera fila.- dijo entregándole el papel a la maestra para corroborar.
-Gracias, puedes empezar a tomar asiento.- la siguiente en tomar su papel fue Inoue. –Inoue san tu asiento está junto a Kuro san en la fila de atrás.- Y así fueron todos tomando sus lugares, de tal forma que quedaron Kuro junto a la ventana, tercera fila; Inoue en la fila de a lado y una banca atrás del pelinegro; Ichigo delante de Orihime; Machami atrás de Kuro, inmediatamente junto a la pelinegra; Ishida en la fila de Ichigo pero en el asiento de hasta adelante, originalmente a él le había tocado hasta atrás pero reclamó diciendo que no veía bien, por lo que la sensei decidió dejarlo en la primera fila. Tatsuki se quedó junto a Ishida y Asano, Chad y Mizuro en las siguientes tres filas de manera repartida pero no muy separados los unos de los otros. –Muy bien ya todos tienen lugar, ya podemos empezar la clase.-
Todos los alumnos tomaban nota de lo que decía la profesora, aunque bueno, como es normal algunos dispersaban y pensaban en la inmortalidad del cangrejo, chocaban Facebook, Instagram, Twitter, y demás redes sociales..no faltaba el vago que jugaba con su 3DS a escondidas de la profesora… al final llegó la tan aclamada hora del almuerzo y todos huyeron como si alguien hubiera gritado ¡Fuego!
-Hey… Orihime voy a comprar algo para el almuerzo ¿me acompañas?.- le preguntó la capitana de judo a su amiga.
-Sí vamos.- contestó esta alegremente, mientras las dos iban platicando y riendo se dieron cuenta de que había un grupo de alumnos formados en de manera de círculo, como si estuvieran viendo algo. Cuando las dos se asomaron se sorprendieron por lo que veían. Eran los dos chicos nuevos que estaban peleando el uno contra el otro.
-Te dije que no te metieras.- le dijo el peliblanco de manera agresiva mientras dirigía un golpe a la mandíbula de su oponente.-Ahora te voy a matar.-
-Te recuerdo que tu fuiste el que empezó.- dijo escupiendo un poco de sangre y esquivando el golpe. Machami estaba lleno de furia y lo tomó por la camisa para levantarlo. –No permitiré que lo hagas, no te meterás esta vez…-
-Ichigo que vas a hacer este fin de semana.- decía muy emocionado Asano saltando como perrito faldero tras su amigo.
-No lo se, posiblemente nada.-
-Entonces ¿vamos al parque de diversiones?... anda vamos todos.-
-No…- iba a terminar de responder, pero vio el tumulto de gente y al acercarse lo único que se le vino a la mente fue intervenir y separar a los dos, pero ya era demasiado tarde, los directores ya estaban ahí y seguramente los dos chicos nuevos estarían en problemas. -¿Qué demonios pasó?- le preguntó a la capitana de judo.
-No lo se, pero al parecer estos dos ya se conocían.-
-Kurosaki kun, debiste verlos, los dos tienen muy buen derechazo.- dijo hasta cierto punto emocionada la pelinaranja.
-Inoue no es correcto que digas esas cosas ahora.- le dijo con una gota de sudor en la frente.
-Los dos deberían estar avergonzados, a mi oficina AHORA.- les dijo el director mientras los empujaba, los dos estaban ya muy golpeados. Machami tenía sangrando la nariz, mientras que Kuro era menos grabe pero tenía sangre en el labio inferior. El pelinegro miro hacia Orihime y le guiñó un ojo, y le dirigió una sonrisa amable, lo que causó que la chica se sorprendiera pero le devolvió la sonrisa.
El director los reprendió severamente, pero les perdonó el castigo por ser nuevos.
-Si los veo pelando de nuevo no duden en que los expulsaré.¿entendido?-
-Sí director.- dijo el pelinegro haciendo una reverencia.
-Como sea.- dijo el peliblanco mirando a otro lado
-Bien ahora a sus salones.- Los dos salieron de la oficina del director y se fueron al salón a tomar asiento, no sin antes limpiar un poco sus caras.
-Tu debes ser Inoue Orihime no es así.- dijo Hikari mirando a la pelinaranja con la misma sonrisa amable de antes.
-Eh? Oh hola… sí soy yo.- dijo con una risa nerviosa
-Lo sabía, eres la chica más linda y más inteligente de la ciudad… por eso es famosa esta escuela ¿sabías?- el pelinegro estaba aprovechando que todavía no llegaba la maestra para hacerle la platica a la pelinaranja. Sin embargo como Machami estaba detrás de él optó por levantarse de su asiento e ir al de ella.-Muy bien ahora sí como se debe… mucho gusto yo soy Kuro Hikari.- le dijo extendiéndole la mano. –Oh y tu debes ser Kurosaki Ichigo ¿no es así?- dijo mirando al pelinaranja.
-Eh oh.. sí hola.-dijo sorprendido por la repentina reacción del pelinegro
-Hola… mucho gusto chicos, espero que podamos ser amigos.- les dijo con una grata sonrisa.
-Gracias, veo que ya conocías a Mashiroi.- dijo un poco en voz baja, sin embargo no pasó desapercibido por el peliblanco.
-Sí por desgracia para él..- parecía querer contar una historia pero la maestra llegó antes. –Bueno por ahora sólo les diré que no se acerquen demasiado a él, no es lo que aparenta-dijo esta vez en tono serio y mirando a ambos pelinaranjas. Mientras tanto Machami sólo miraba a la ventana con su barbilla recargada en la mano.
-Ya escuchaste Inoue… ten cuidado.- le dijo Ichigo antes de voltearse a ver a la maestra, pero esto sólo dejó más confundida a la pobre pelinaranja. Ya tendría algo que preguntarle a Kuro, ¿por qué decía que el peliblanco era peligroso?... ¿habrían encontrado al causante de todos los desastres de la ciudad? ¿Kuro era amigo o enemigo?
Damas y caballeros.. aquí el capítulo dos remasterizado… un poco le agregué y le cambié cosas para hacerlo más ameno!
Gracias Catalina por tu review :3 ja ja ja espero de corazón que este capítulo te mantenga picada…
No sean malos y dejen sus reviews para hacer feliz a esta pobre y ociosa escritora.
Besos cuac cuac y hasta la próxima
