Creo que mi corazón se rompió en mil pedazos. Me dolió mucho saber que se casaría con Cerise. Ella había sido una buena amiga mía, pero todo el mundo en el instituto decía que Hunter y ella hacían una pareja de ensueño, y eso siempre me había dolido.
-Tengo que irme, un placer volver a verte-dije dándome la vuelta. Una traidora lágrima caía por mi mejilla.
-Podríamos quedar algún día y hablar...-dijo con tono triste al ver mi reacción.
-No sé-dije parándome y limpiándome la lágrima.
-Vamos... ¿Podemos vernos aquí mañana a esta hora?
Yo estaba muy sorprendida de volverle a ver. No sabía muy bien cómo reaccionar. Me quedé pensando un rato, pero en verdad deseaba volver a verle.
-Está bien-dije girándome y sonriéndole tímidamente. Hunter sonrió ampliamente.
-Siempre me ha gustado tu sonrisa-me confesó.
Yo me sonrojé y le sonreí.
-Hasta mañana-dije diciéndole adiós con la mano.
Me fui caminando a paso rápido mientras él me decía un "hasta mañana" muy dulce. Se sentó en el suelo apoyándose en un árbol. Cerró los ojos y sonrió feliz. Le había encantado volver a verme. Me seguía amando, incluso más que antes.
Llegué a casa y Dexter me dijo que Apple y Daring vendrían a cenar.
Me fui corriendo a mi habitación para arreglarme. A la hora más o menos, Apple y Daring llegaron a nuestro castillo y Dexter y yo les recibimos. Fuimos al salón en dónde nos sentamos con la comida ya en la mesa.
-¡Y pues claro! Cómo ella fue una parte importantísima de mi cuento, pues a veces voy a visitarla des del espejo de su castillo en dónde está encerrada. Para que no se sienta tan solita. Debo agradecerle lo que hizo por mi-decía Apple.
Llevaba toda la cena hablando y hablando sobre su cuento. La quiero mucho, pero a veces se pone muy pesada. Raven tuvo que seguir su destino al pie de la letra. Le dio una manzana envenenada a Apple, Daring la encontró, la beso y vivieron felices para siempre. Me alegraba por Apple, pero me daba mucha pena Raven. Ella no quería cumplir su destino y terminar encerrada en un espejo por toda la eternidad. Pero yo también tuve que seguir el mío. Dexter me invitó a su baile, nos "enamoramos", perdí mi zapato, me encontró y nos casamos. Y sí, vivimos felices. Pero no podía dejar de pensar en Hunter. Estaba incluso más guapo que antes, y mirad que eso es muy difícil. Su sonrisa, sus ojos, su andar, su voz... Todo el me volvía loca.
La comida terminó y pasamos la tarde hablando. Pero yo sólo pensaba en Hunter. Toda mi mente estaba nublada. Me ponía muy nerviosa con sólo pensar que al día siguiente había quedado con él. Tendría que ocultarle a mi marido que saldría con Hunter. Tenía que pensar algo para que mañana por la mañana no estuviera en el castillo.
-Daring, Dexter, ¿Por qué no vais mañana a montar a caballo? Hace mucho que no vais-propuse
-¿Qué te parece hermano?-le preguntó a Dexter
-Porque no-dijo con su espejo en la mano. Sí… Sigue igual. Nunca se separa de su espejo.
-Bien-sonrió Dexter-¿Por qué de mientras no vais vosotras de compras?
-¡Sí! Suena manzabuloso!-dijo Apple aplaudiendo
-Lo siento Apple, pero tengo que encargarme de unas cosas en mi tienda
-¡Yo te ayudo! Y después nos vamos de compras
-No
-¿Por qué?-dijo en un puchero
-Porque... Tengo mucho trabajo y no quiero aburrirte
-Está bien…
Pasó la tarde y ya era hora de ir a dormir. Estaba en mi habitación peinándome y preparándome para ir a la cama mientras Dexter estaba tumbado en la cama con los brazos cruzados detrás de la cabeza mirándome.
-¿Pasa algo?-dije mirándole mientras me peinaba.
-Nada. Es que eres muy hermosa. Seguro que muchos quisieran estar casados contigo.
Yo sonreí sonrojada.
-Gracias
-Venga, vente ya amor. Tienes el pelo perfecto.
-Está bien-dije con una risita. Siempre me dice que no es necesario que me arregle tanto, que estoy hermosa de todas formas. ¡O sea no! El pelo tiene que estar siempre perfecto-¿A qué hora te irás mañana?-dije tumbándome a su lado y tapándome con la manta.
-Sobre las 9 o así, ¿Por?
-Por nada, sólo para saber
-Ah, bueno, buenas noches-dijo dándome un dulce beso en la frente-te amo
-Y yo a ti-dije apagando la luz
El día siguiente amaneció y casi no pude dormir. Estaba muy nerviosa por mi cita con Hunter. Me pasé la noche dando vueltas en la cama. Me levanté temprano y fui a ducharme. Cuando salí del baño, Dexter estaba vistiéndose.
-Bueno días-me dijo poniéndose las botas de montar a caballo.
-Buenos días-dije acercándome y dándole un beso en la mejilla.
-Te espero en el comedor
-Vale, ya casi estoy
Él salió y yo me puse una bata. Al poco rato bajé a desayunar, me despedí de mi marido y subí a arreglarme. Abrí el armario y empecé a sacar ropa a diestra y siniestra. No encontraba nada que me pareciera bien para la ocasión. Al final me decidí por un vestido azul claro sin mangas, ceñido hasta la cintura, y de ahí hasta el suelo caído. Me peiné poniéndome una tiara a conjunto con el vestido, me maquillé y bajé diciéndole a una de las sirvientas que iba a mi tienda. Una vez fuera, me aseguré de que no hubiera nadie y corrí metiéndome en el bosque. Llegaba un poco tarde y Hunter ya estaba ahí, guapísimo por cierto, y estaba mirando su reloj constantemente pensando que yo no me presentaría.
Hola, gracias por los comentarios.
Espero que os esté gustando la historia.
Raven pronto tendrá su aparición en esta historia, de hecho, en este capítulo ya se sabe un poco más sobre ella.
Hunter y Cerise son una pareja, que yo creo, quedan muy bien. Los dos viven en el bosque, y el que Hunter salve a Cerise, es un buena razón para enamorarse. Además, físicamente, también quedan muy bien. No más que Ashlynn y Hunter, pero yo creo que se ven muy bien :P
Comentad que os ha parecido... ;)
