Invasión del espacio personal

Una noche en la vida de Ritsu.

Disclaimer: Sekaiichi Hatsukoi y sus personajes pertenecen a Shungiku Nakamura.


-Te amo- podía escuchar entre susurros de gemidos ahogados. Él, Ritsu Onodera se encontraba nuevamente en aquel lugar que tan bien recordaba. Si, aquella biblioteca donde pasó la mayor parte de su tiempo junto a su primer amor. -Ahhh Saga-sempai, ¡Te amo!- Con eso fue suficiente para despertar. Nuevamente esas "pesadillas" se instalaban en su preciado sueño, lo peor era sentir como poco a poco su entrepierna respondía. Si, aquello no eran solo "pesadillas", eran Pesadillas húmedas. Además no entendía por qué siempre, siempre tenía a aquel hombre en sus brazos.

Sintió el mullido colchón a su espalda y poco a poco se fue incorporando. Al tratar de levantarse sintió un tibio bulto al lado -No, no otra vez- pensó desviando su mirada para luego ver a un adormilado Takano mirarle confundido -Que haces en mi cama Takano-san. No me acoses de esa forma. Nuevamente estas invadiendo mi espacio- Acusaba una y otra vez el menor haciendo que el otro se despertara de forma abrupta y se enojara por tal acción -Quien está en la cama de quien- informó encendiendo la lámpara que estaba en la mesa de noche -Antes de que me trates como a un acosador y depravado sexual, trata de recordar lo que pasó- los reproches del ojiverde se calmaron viendo confundido a su alrededor. Efectivamente, no se encontraba ni en su apartamento, ni en su habitación, ni mucho menos en su cama, se encontraba en el espacio de su jefe. -¿Cómo llegue hasta aquí?- preguntó confundido. El mayor aun recostado le explicó las razones -Te desmayaste antes de salir de la oficina, todo producto del cansancio. Onodera no deberías exigirte tanto- replicó viendo con extrañeza que el menor se movía de un lado a otro.

-¿De quién es la culpa Takano-san?- sintió nuevamente que su entrepierna palpitaba producto de su última "pesadilla", debía hacer algo al respecto o un serio y penoso accidente ocurriría ahí mismo –Ehhh con permiso Takano-san pasare por un vaso con agua- el ojimiel extendió su brazo para detenerlo -No te preocupes Onodera, yo te lo traigo, no quiero que te esfuerces demasiado, has colapsado y necesitas recuperarte- argumentó preocupado sintiendo la oposición de su subordinado. Entre tanto movimiento hacia un lado a otro y el jalón que Takano le propinó, Ritsu cayó encima de este. -No es necesario Takano-san, yo puedo…- no pudo continuar sus palabras porque a medida que se reincorporaba su cuerpo sin querer rozó aún más haciéndose evidente su actual estado. La sorpresa de Takano se hizo notar.

-Takano-san no es lo que parece, yo solo ehhh bueno es que tú sabes…yo estaba a punto…ehhh noo…el agotamiento y… ahh- No había razones que valiera para el mayor. Al instante el castaño pudo ver aquella mirada de lujuria que este le regalaba, aun mas pudo ver en el reflejo de aquellos profundos ojos, su propia mirada llena de erotismo y vergüenza a la vez. Sin más, sintió como era jalado nuevamente para quedar totalmente encima de su compañero. No era la misma posición de siempre, optó por resistirse pero le agradaba tanto que dejó que su espacio fuera invadido nuevamente.

-Ahhh Takano-san…tu y yo…ahhh no podemos- Lograba escapar entre uno y otro beso. Sintió como el cuerpo de ambos en cuestión de segundos se iba calentando y la atmosfera se tornaba más erótica. -Onodera por qué no me lo dijiste antes- reclamaba -como si pudiera hacerlo Takano-san-

Poco a poco las manos de del ojimiel se aventuraron por debajo de la camiseta que él mismo le había puesto con anterioridad al chico. Sin evitar pasar sus dedos por los ahora duros pezones, con cada roce los gemidos de su acompañante se hacían constantes. Ahora que lo pensaba nunca lo había tenido en esa posición, pero sí que la disfrutaba. Sentía con cada movimiento como el miembro del castaño y el propio se tocaban, tal excitación se sentía a pesar de aun conservar la ropa de dormir. Sin resistencia y con el deseo de que Takano continuara su labor, Ritsu se quitó su propia camiseta y ese ligero movimiento fue aprovechado por su compañero para atrapar uno de sus pezones con la lengua. Él lo miraba atento a cada reacción, a cada sensación. El mayor pudo sentir como las manos del ojiverde viajaban torpemente por su torso buscando igualar las condiciones. No lo pudo evitar y le ayudó levantándose un poco -Ahh Takano-san ni que yo no pudiera hacerlo- replicó el menor. Solo pudo sonreír satisfecho como respuesta. Le encantaba ver como ambos se ahogaban en el mutuo placer y más cómo el menor estaba poniendo de su parte para ello.

Besos y caricias profundas, llenas de necesidad y pasión, ni rastros del cansancio de aquella dura semana de trabajo. Ambos entregados uno al otro. Era el momento de invertir las posiciones. Era necesario hacer más profundo aquel contacto. Otro movimiento del mayor bastó para que el ojiverde quedara esta vez debajo suyo. Ritsu sentía como besos húmedos recorrían sus labios, su cuello su pecho marcando camino hasta su ombligo donde esa húmeda lengua se posó por un momento en pequeños y eróticos movimientos circulares, siguió bajando marcando el camino hacia su palpitante entrepierna que pedía a gritos ser liberada. En otro movimiento ya su sudadera junto con la ropa interior estaba lejos de su cuerpo.

-Ritsu, voy ayudarte con eso- murmuró agitado para posarse entre la dura excitación tomándola completamente en la boca. Uno y otra vez subía y bajaba haciendo que el cuerpo de su amado temblara por cada movimiento -Takano-san no tan rápido…ahhh…espera si sigues así...yo…no aguanto más…-

-No te quejes Ritsu, déjalo salir- El mayor pudo sentir el tibio semen esparcirse por toda su boca, lo tomó como el más delicioso manjar que nunca antes había probado. -No hagas eso- replicó el castaño. -Como no hacerlo, si esta delicioso- aseguró -¿Quieres probar?- sin más se acercó a la cara del menor en busca de otro apasionado beso. No sin antes terminar lamiendo sus labios y darle una pequeña pasada a esas tentadoras orejas. Sus manos que aún no se detenían acariciando cada espacio se elevaron para posarse en los labios de su chico. Ritsu no pudo evitar entreabrir su boca y tomar en ella cada dedo de su jefe. Lamia con deseo desde la parte inferior terminando en la punta. Pudo sentir como el miembro de su compañero palpitaba y se endurecía aún más si se podía.

Takano nunca espero que en un movimiento el propio Ritsu lo despojara de la sudadera que aún estaba en su sitio. La caliente carne fue liberada y el chico pudo notar pequeñas gotas perladas de presemen en la punta. -Takano-san yo…yo…te deseo- Esta sí que era una novedad. Ritsu estaba rogando por él y no lo dejaría esperando. Tomó cada dedo humedecido anteriormente por su compañero y fue poco a poco introduciéndolo en su entrada. Primero uno con leves movimientos, al cabo de poco tiempo otro, haciendo más fuerte la intromisión permitiendo que se ensanchara con cada uno de ellos. Tres dedos y Ritsu sentía que iba a explotar. -Te deseo ahora Takano-san- el menor extendió sus brazos para acercarlo depositando un desesperado beso. Takano solo atinó al colocar su miembro en la preparada entrada del castaño para luego introducirse en una sola estocada. Un sonoro gemido fue emitido por cada uno. Ritsu al sentir una punzada de dolor y Takano al sentir aquel estrecho conducto.

Se detuvo por un momento para no ocasionar daño alguno en la persona que tanto amaba, pero el menor esta vez lo rodeó con sus piernas para acercarlo e invitarlo a que continuara. Una, dos y tres leves estocadas bastaron para que el dolor se transformara en placer al alcanzar ese punto donde su cuerpo se estremecía aún más. Estas se volvieron más fuertes y certeras ocasionando un hormigueo en su estómago y elevando las palpitaciones de su corazón. Estaba próximo. Sentía que en poco tiempo todas esas sensaciones se unirían en una sola. Todo era evidencia de ello, sus cuerpos húmedos, sus constantes gemidos, el calor que emanaba de cada uno. Takano se acercó al oído del chico aferrándose en un abrazo que este le correspondía posando su cara en el espacio que yacía entre el cuello y el hombro del ojimiel. Pudo sentir como soplos de aire caliente junto con húmedos besos se depositaban en su oreja, luego un suave soplido junto con una nueva estocada lo llevaron a su máximo placer -Te amo Ritsu- Estas palabras habían hecho que Ritsu llegara al orgasmo, tensando todos sus músculos y atrapando el miembro de su compañero, sensación que también llevo a Takano a culminar y derramarse dentro del chico. Las sensaciones posteriores lo llevaron a acomodar nuevamente su rostro en el cuello del mayor abrazándolo fuertemente. No quería que todo aquello desapareciera quería sentirlo mas -Takano-san…Saga-sempai- fue lo único que pudo pronunciar ya que nuevamente fue absorbido por el cansancio y poco a poco fue soltando el agarre aligerando sus músculos y cerrando sus ojos para quedar dormido.

Takano simplemente se quedó viéndolo. Para él, que lo llamara de esa forma era como si el chico del que estaba enamorado desde hacía diez años le confesara nuevamente su amor -Hoy sí que te has exigido demasiado, Ritsu- removiendo algunos mechones de aquel hermoso pelo castaño se enderezo para tomar unos cuantos pañuelos y asear un poco sus cuerpos, luego se acomodó al lado de su amado acompañándolo en su sueño, él también se había exigido bastante, pero sí que lo valía. Ritsu al sentir el tibio cuerpo a su lado por reacción se acunó en el pecho del mayor. Este lo recibió gustoso rodeándolo con sus brazos y así ambos se quedaron profundamente dormidos.

Continuara.


Hola! Como lo prometido es deuda esta es la pequeña continuación del fic. Sé que esta corta pero como les había mencionado había dividido la historia

de esta forma: Un día, una noche y el que continua, un amanecer.

Muchas gracias a ester.g.f por sus comentarios, ademas fue el primer review que recibí

y me hizo saltar de emoción. De igual forma agradezco a Hibari Sakuraba y a todo el que haya leído estos dos capitulos.

Espero no haberlos decepcionado. Debo confesar que este es el primer lemon que escribo.

Como ven aquí Ritsu es un poco mas "atrevido" y bueno ya saben Takano es el mas feliz con la situación.

Cualquier comentario es bienvenido ya que me ayudara a crecer como escritora.

Nos leemos en el siguiente capitulo que es el final de esta historia. Abrazos!