Tropezar y caer
Tropezar y caer ya era parte de la rutina de Nymphadora Tonks desde hace muchos años. Tropezaba con todo, desde paragüeros en forma de patas de troll hasta sus propios pies; pero su gran problema siempre habían sido las escaleras.
Por eso Hogwarts se le hizo algo difícil, especialmente si le sumamos que debía correr porque iba tarde a las mazmorras o al séptimo piso para Adivinación.
Conclusión: llegaba quince minutos más tarde todavía y, en cuanto a Pociones, lo mismo además de quince puntos menos para Ravenclaw.
Pero ella ya estaba acostumbrada, y no le importaba mucho tropezar y caer de bruces al suelo, para levantarse instantáneamente. sonriendo.
Mucho menos le importaba si al llegar tarde a la reunión en Grimauld Place tenía que correr por las escaleras hacia el comedor.
Porque le tenía sin cuidado y, en vez de caer al duro y frío piso, caer en los fuerte y suaves brazos de cierto licántropo.
Cuando eso sucedía agradecía su hábito de tropezar y caer, y su sonrisa se hacía diez veces más pronunciada.
----------------------------------------------------------------------------------------------------------
N/A: Muchas gracias de vuelta a ShiraYuki por la "beteada" y a todo aquel que dejó rr, que agregó la historia a favorita o simplemente leyó algún Cáp. ¡Gracias!
