El demonio de las arenas rojas.
Capitulo 1: Reencuentro.
-su melena roja danzante a merced del tibio viento, su silueta reflejara por el atardecer saltando en cada duna de arena, un hermoso lobo de color rojo como la sangre en los infernales desierto de Suna, andando sobre la arena hirviendo hacia su destino.
-sin ningún descanso, sin ningún alimento, Sasori surcaba el desierto sin pensar en alguna otra cosa, venganza, ese sentimiento que le hacia levantarse en cada tropiezo, esa sensación de sed de sangre que le impedía rendirse, sus conocimientos aprendido en su antigua vida le permitieron saber la geografía de Suna perfectamente, gracias a eso no perdió tiempo alguno corriendo en círculos.
-sus ojos avellanas se abrieron tras ver la frontera de las murallas de la aldea que abandono ya hace mucho, aferrando cada vez mas sus patas a la arena aumento la velocidad, pronto llegaría, pronto acabaría con la vida de la mujer que le hizo creer falsas ilusiones con sus padres.
-esos sentimientos se espumaron al oír varios pasos a su alrededor, se detuvo completamente mientras observaba como una gran cantidad de sujetos salidos entre la arena le rodeaban y comenzaban a murmurar entre si-bandidos-lanzo varios gruñidos intentando asustarles.
-uno de ellos solo carcajeo-vieron chicos, les dije que conseguiríamos algo bueno hoy-desvaino una enorme espada que posaba en su espalda-es un animal muy extraño, nos darán mucho por el en el mercado se Suna, pero antes destrocemos sus patas para que no huya-la gran cantidad de bandidos se prepararon para atacarle.
-una agobiante frustración cubrió a Sasori, estaba en desventajas frente a un grupo de bandidos de cuarta categoría, si aun fuera una marioneta les mataría sin esfuerzo alguno, pero en ese cuerpo, claramente perecería frente a ellos si eligiera enfrentarles-que estupidez-bufo.
-uno de los bandidos se abalanzo hacia el girando una cadena, los instintos de Sasori despertaron haciéndole reaccionar esquivando el golpe, salto hacia el bandido propinándole una mordida mortal en el cuello atravesando los tejidos hasta llegar a la yugular.
-los ojos de los demás bandidos se abrieron como platos, tras la muerte de su compañero todos atacaron con furia a Sasori, este dejándose llevar por su instinto asesino cortaba la carne de los bandidos con facilidad usando sus garras, la arena lentamente se cubría de rojo, el sol se escondía lentamente en el horizonte, las luces provocadas por el ocaso le daban un aspecto escalofriante y a la vez hermoso a ese lobo cubierto de sangre que hacia resaltar su pelaje rojizo.
-el único sonido que se escuchaba en esas dunas eran los gritos de los bandidos y el sonido de la carne siendo cortada, la lucha se había prologando por mucho tiempo, dejando a Sasori jadeando por el cansancio, de los pocos bandidos que quedaban lanzaron algunas cuerdas a las patas de Sasori haciendo que cayera, varios de ellos amordazaron su boca con unas sogas, la increíble fuerza del nuevo Sasori destrozo las sogas atadas en sus pies y manos, levantándose una vez mas.
-los bandidos no podían creer lo que sucedía, era un demonio, pensaban ellos, de los pocos que quedaban gran parte salio huyendo de la matanza, otros se quedaron, pero no sobrevivieron por mucho tiempo.
-cuerpos desmembrados rodeaban al demonio de intento color rojizo, Sasori lanzo un aullido capaz de helarle los huesos al mas valientes, intento dirigirse a Suna de nuevo pero el cansancio le venció, tambaleándose por su debilitado cuerpo quería solo dejarse caer y dormir placenteramente en el desierto, borro esa idea de su mente al observar a uno de los bandidos que escapo señalándole, centenares de siluetas aparecieron en el horizonte-maldicion-una de las siluetas tenia entre sus manos una especie de arpón, al menos eso divisaba Sasori.
-la lanza impulsada por el arpón se dirijo a gran velocidad hacia Sasori, sin ninguna fuerza que le respaldara en su cuerpo no podía esquivarla, la punta afilada de la lanza se clavo en su carne esparciendo un indescriptible dolor por todo su cuerpo, su sangre ahora de un extraño color negro azulado salpico a la arena, sus ojos se cerraron hasta que quedo todo en negro.
-entre la oscuridad observaba una tenue luz al fondo, esta se fue abriendo hasta que una escena familiar apareció frente a el, la escena de su muerte, las cuchillas de sus padres atravesando su núcleo de Chakra, tenia una oportunidad para esquivarle ¿pero porque no lo hizo? El mismo se hacia esa pregunta, tal vez ese pedazo de humanidad que corrompía su arte fue el culpable, el solo quería ser eterno, como el arte, pero al final de cuentas no fue así.
-entre abrió los ojos y enfoco un poco la vista, a su alrededor varias barras de metal le cubrían, en sus patas sentía una gran presión-esposas-dedujo, el sonido de varios aldeanos hablando entre si le hicieron sabes que estaban en un área poblada.
-una persona se le acerco observándole fijamente entre las barras, uno de los bandidos que le capturaron-por tu culpa perdimos a muchos de nosotros anoche-en su mano llevaba una extraña pasta amarillenta-si no ganamos dinero contigo hoy ya sabe que te pasara-lanzo la pasta a la celda sin cuidado alguno-come mientras pueda.
-desearía estar liberado, para hacer que se trague sus palabras-cerro sus ojos y se recostó para volver a quedar dormido, aunque no le importara morir no dejaría que le matarían, esperaba tranquilamente el momento perfecto para escapar de hay.
-dos horas transcurrieron sin inconveniente alguno, el ruido provocado por los aldeanos cesaron, aquel mismo hombre que le hablo tan arrogantemente se le volvió a acercar-párese que nadie esta interesado en ti-saco un kunai de su bolsillo-ya sabes lo que te pasara-acerco lentamente el kunai al cuello de Sasori pero una voz muy familiar para el hizo que el bandido se detuviera.
-disculpe-el bandido volteo, Sasori quedo inmutado tras reconocer a esa persona, esa voz, ese singular cabello rosa, sus ojos color avellana chocaron con sus orbes Jade, el destino volvió a reencontrar esas dos vidas de nuevo.
To be continue…
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-Akasuna no Hinatita-chan, que bueno que te guste el fic, estaba pensando en no seguirlo pero en fin, también espero que te haya gustado este capitulo, sayonara.
