Hola a todos! Ya tengo listo el segundo capítulo. Pronto les traeré el tercero. Disfruten y comenten si les gusta. Besos y abrazos enormes! XD
Los personajes en esta historia le pertenecen a Susanne Collins y JK Rowling, aquí se los utiliza sin fines de lucro y para expresar mi imaginación.
Unsteady
Chapter 2
Dos años después
Mientras el taxi atravesaba las calles de la ciudad de Londres, Hermione trataba de arreglarse un poco el vestido, algo arrugado, que se había puesto. Su novio no había dejado de insistir en que fuera a la dirección que le envió por mensaje al celular. Ella no tenía muchos deseos de salir ese día, no quería pensar que era su cumpleaños. El número veinticuatro. Festejarlo le recordaba a todas las personas que perdió durante la batalla en el mundo mágico. Sus compañeros de escuela, profesores, amigos y su familia. Todos ellos se habían ido, dejando a los demás con cicatrices. Sus mejores amigos, Ron y Harry sufrieron de igual manera que ella. Pero cada uno siguió con su vida a pesar del dolor.
Harry por fin había obtenido su título de Auror y trabajaba para el Ministerio de la Magia, contando con el apoyo incondicional de su novia, ahora prometida, Ginny Weasley. Hermione sabía que su amigo merecía por fin ser feliz después de tantos sufrimientos, y con su amiga lo sería. Ron, por su parte, había empezado una relación con ella una vez terminada la batalla, pero poco a poco esa unión fue deteriorándose, y las constantes peleas acentuaron sus diferencias. En medio de una de las tantas disputas diarias que ellos mantenían, Hermione decidió dar por finalizado su noviazgo y tardaron más de un año en poder volver a estar en la misma habitación sin reavivar viejas disputas. Pero aquella tormenta paso y volvieron a ser amigos como antes, sin resentimientos permitiéndose el uno al otro olvidar lo sucedido por completo.
Hermione Granger no pudo soportar el dolor de perder a sus padres. Luego de buscarlos para traerlos de regreso junto a ella, desgraciadamente aparecieron muertos en una casa abandonada en Australia, un año después de haberles perdido el rastro. La única familia que le quedaba en el mundo ya no la acompañaría en lo que quedaba de su vida. Su pérdida fue tan grande que ella comenzó a odiarse por ello y tomó la decisión mas dura y difícil que cambió su vida por completo. Hermione dejó el mundo de la magia. No más varitas, No mas trucos, no más nada que ver con todo lo que conllevaba ser bruja.
Sus amigos no querían que tomará esa decisión, pero pronto comprendieron que era lo que ella necesitaba en ese momento para pasar su duelo, estaban convencidos que si la obligaban a quedarse acabaría odiando de verdad su parte mágica y el mundo al que pertenecian. Harry, Ron, Ginny, y el resto de la familia Weasley la vieron partir con una enorme tristeza, deseando que algun día ella regresaría. Así, Hermione comenzó su vida en el mundo muggle, siendo una más entre millones. Consiguió trabajo como secretaria en una oficina de abogados, siguió estudios en la universidad e hizo lo que fuera para ser "normal". Jamás regresó a la casa que una vez compartió con sus padres, la había abandonado, pero tampoco tenía el valor de deshacerse de ella.
Ser muggle implicaba no tener contacto con lo mágico, y ella siguió esa simple regla. No se comunicó con Harry o ningún otro Weasley por un muy largo tiempo, hasta que lo conoció a "él".
Vivir normalmente, conllevaba socializar con las personas, y como resultado había obtenido nuevos amigos en la universidad. Uno de ellos fue Adam Stewart, un chico de su edad , compañero en una de sus tantas clases. Al principio, Hermione no se llevó bien con él, ya que no confiaba en nadie y lo unico que queria hacer era estudiar, no hacer amistades.. Aunque tardó más de un semestre en hablar cordialmente con Adam, y otro compañero, él no se rindió, y cada dia intentaba hacercarse a ella. Cuando por fin lograron hacerse amigos, resultaron ser inseparables. Adam la buscaba en su trabajo cuando era muy tarde para que ella volviera a su departamento sola, cenaban en restaurantes o cafeterías, iban al cine o simplemente se juntaban en el hogar de cualquiera de los dos para pasar el rato. Era tanto el tiempo que pasaban juntos que pronto sus sentimientos comenzaron a cambiar respecto al otro. Hermione tenía miedo, no se sentía preparada para sentir algo más por su nuevo amigo, se había acostumbrado demasiado a tenerlo en su vida que no podía imaginar perderlo por sus estúpidos sentimientos, y no sabía que podía sentir su amigo respecto a ella. Pero le sorprendió que Adam pudiera fijarse en ella. En el momento que Hermione le dijo que se haría por un tiempo indeterminado, porque la muy cobarde queria huir, Adam no se lo permitió y le confesó sus verdaderos sentimientos: la queria en serio y no permitiría que se fuera de su lado.
Desde aquel momento fueron más que inseparables, eran una pareja irrompible, llena de amor puro. Adam pronto la presentó ante sus padres, y ella se dio cuenta que la madre de su novio no la queria, pero sin embargo eso no le impidió a que siguiera su relación. Ambos eran tan felices que no les importaba su aprobación. No fue hasta meses después que Hermione se atrevió a confesarle su vida entera a su novio, luego de que él se viera tan frustrado por no saber nada de su pasado e insistirá en que confiara y le dijera todo por más malo que fuera. Le contó todo, absolutamente todo, Hermione creyó que la dejaría por loca y rara, pero no fue así eso sólo aumentó su curiosidad y emoción. Y en ese tan corto tiempo Adam le exigió que se comunicará con sus amigos mágicos, no le daba opción a elegir, él quería ser parte de su vida por completo, la mágica y la que ya llevaba con él. Ella no sabía si hacía lo correcto, pero confiaba en Adam, lo amaba como nunca pensó que amaría a alguien, y busco a Ron y Harry en el Ministerio de la magia.
Los chicos se abalanzaron sobre ella al verla, ahí, entre los magos y brujas de la comunidad. Estaban reunidos otra vez los tres amigos, y entre lágrimas y risas de felicidad, Hermione se dio cuenta de cuanto los extrañaba, y agradeció profundamente la intervención de su novio para que volviera a ellos. Jamás dejaría de agradecérselo. Ella lo presentó en una reunión de la Madriguera con todos los Weasley, Harry, Hagrid y Neville, y fue uno de los días más felices de su vida entera.
Ahora, viajando en el taxi, ella no podia dejar de pensar como sus dos vidas se habían acoplado perfectamente. Le había llevado años, meses para que su vida se balanceara y la felicidad hiciera paso. Realmente se sentía tan feliz que no podían opacarla con nada. El taxista estaciono en frente de un pequeño y tranquilo bar el "Twist", frente a uno de sus teatros favoritos, sonrió por la sorpresa de su novio. Ella bajo del auto y se dirigio al bar, que estaba atestado de gente al resultar ser fin de semana. Busco entre la multitud el cabello negro de Adam, pero no lo veía por ningún lado. Hasta que quedó frente a una mesa ocupada por cuatro personas.
-¡Sorpresa! -gritaron las cuatro personas sentadas al verla.
Hermione se asustó, no comprendía nada, y fue ese momento en que los reconoció y gritó de la alegría y completa sorpresa. Eran Harry, Ginny, Ron y Neville. Los cuatro estaban alli, en un bar muggle, en medio de la ciudad de Londres.
-¿Qué están haciendo aquí? -les preguntó mientras se acercaba a abrazarlos a cada uno.
-Pues no podríamos perdernos tu cumpleaños, Herms -le contestó Harry.
- En realidad, no fue nuestra idea. Tu novio lo planeó todo -confesó Ginny.
-En la reunión de la Madriguera, cuando lo llevaste, se acercó a ella y le dijo que lo llamé para darte una sorpresa -contribuyó Ron-. Estos dos engendros del mal lo hicieron todo.
-Y yo sólo vine por las bebidas -comentó como si nada Neville.
Todos rieron a esto, y se volviero a su mesa para tomar asiento. Hermione estaba encantada, Adam no dejaba de sorprenderle, era maravilloso.
Pronto, los cinco, decidieron tomar la primera ronda de bebidas muggle de la noche, y se pusieron al día con sus respectivas vidas. Ginny había sido seleccionada por uno de los equipos de Quiddicht mas famosos de Gran Bretaña y se marcharia en unos dias, Harry, triste por su novia, seguiría trabajando en el Ministerio como auror y viajaría a un par de países como misión al igual que su compañero Ron, y Neville deseaba convertirse en profesor pero primero debía terminar su carrera de herbologia. Todos y cada uno tenía un futuro prominente, y eran felices. Entre tanta charla y anécdotas, se tomaron su segunda ronda de bebidas, para cuando llegó la tercera, Hermione se preocupó.
Adam no había llegado aún al bar, una hora había pasado desde su llegada a este y ni siquiera le había mandado otro mensaje. Agarró por quinta vez su celular y tecleo de nuevo otro mensaje y se lo envió.
"¿En dónde estás? ¡Contesta! Te estamos esperando, ya vamos por la tercera ronda xD"
-¿Y cuando veremos a ese novio tuyo? -preguntó Neville-. El tendría que haber estado primero aquí, así pagaba las bebidas.
-Jaja, Neville -respondió Hermione, sarcasticamente-. Sigue así y no te podrán llevar ni a rastras.
Ginny se ahogó con su bebida de la risa, y Ron comenzó a contarles la última salida que habían tenido y definitivamente Neville durmió en el suelo de lo borracho que estaba.
-Pareces preocupada -observó Harry, sentado a su lado-. ¿Está todo bien?
-Si, es sólo que... - Hermione le confesó algo dudosa-. Adam nunca se atrasa tanto, y no contestó ninguno de mis mensajes. Nunca hace eso.
-Tranquila -la apoyo Ginny-. Seguro a que fue por un regalo de última hora para ti. Siempre hacen eso.¿O no, Harry?
Harry se puso colorado, le dio un largo trago a su bebida hasta poder responder culpable:
-Si, amor.
Hermione sintió vibrar su telefono, y se fijó en el identificador de llamadas, era Adam llamándola.
-Debo atender esté, es Adam -informó ella a los chicos-. Ahora vuelvo.
Ella salió del bar rápidamente, ya que adentro había demasiado ruido para atender una llamada. Una vez en la calle , presionó el botón para hablar y sonrió automáticamente porque escucharia su voz.
-Llevas retrasado una hora y no contestas los mensajes. ¿En donde estás? ¿Estás llegando ya..? -lo bombardeó con preguntas sin darle oportunidad de contestar.
-Hermione, ¡para, para! -dijo una voz del otro lado de la línea que no le pertenecía a Adam.
-Pero qué...comenzó a decir ella, pero otra vez la cortaron.
-¡Escuchame! Soy Liam -dijo esté.
Liam era el mejor amigo de Adam y se llevaba de maravilla con ella. Pero Hermione no comprendía porqué el había contestado y no su novio.
-¿Liam? ¿Qué haces con el celular de Adam? ¿Por qué lo contestas tu...?
-¡Deja de hablar y escuchame! ¿Quieres? -casi le gritó él desde el otro lado de la línea.
Ella se quedó callada, pero el tono de voz de Liam la asustó. Él nunca le había hablado así, jamás.
-Adam. Él... Adam.. -dijo él sin terminar las frases, y Hermione se desespero.
-¿Adam qué, Liam? ¡Habla!
-Adam tuvo un accidente.
Hermione quedo en estado de shock. Las últimas palabras quedaron retumbsndo en su cabeza como múltiples ecos.
El miedo, el antiguo sufrimiento, y todos los golpes del pasado, se reunieron en milésimas de segundos en ella.
Un llamado, y una noticia hicieron falta para cambiar de nuevo la vida que Hermione Granger había formado.
