Capítulo 2

Después de escuchar el grito de Rosalie, Emmet subió a toda prisa por la escalera hasta la habitación que le habían dejado a Bella. Lo que vio lo dejo blanco como el papel. Allí estaba Bella, sin camiseta, solo con el sujetador y llena de magulladuras. Rosalie se hizo a un lado para dejar pasar a su prometido.

-Por favor – suplicó Bella – no me mires.

- ¿Qué es lo que no quieres que mire? – respondió Emmet con furia. Ver a su amiga así le destrozaba el alma - ¿Esto es lo que no quieres que mire? –Dijo cogiéndola por los lados de los brazos -¿Quién te ha hecho esto?

Bella no respondió, solo cerro los ojos y dejo que las lagrimas se le escaparan. Emmet vio como ponía una mueca de miedo y dolor, y comprendió que era mejor aflojar su agarre y dejar que ella se tranquilizara.

-Perdóname, Bella – dijo Emmet – Solo quiero saber que es lo que te ha ocurrido - ¿Ha sido el padre de la niña? – Preguntó Emmet – Le ha hecho algo a ella?

- No – respondió Bella – ella no tiene ni un rasguño – Bella giro la cabeza y vio que Cherrie se empezaba a despertar a causa del alboroto, y luego empezaba a llorar – Emmet por favor, no quiero asustarla – se soltó de las manos de su amigo y se fue donde estaba su hija para consolarla.

- Está bien Bella – dijo muy seguro – cuando acabes quiero que bajes al comedor. Estaré esperándote, sino subiré a buscarte – luego él y Rosalie desaparecieron escaleras abajo.

……….

Bella bajo las escaleras después de que Cherrie se volviera a dormir, allí se encontró con un Emmet muy serio.

-¿Se ha dormido? – Bella asintió con la cabeza – bien, coge el abrigo – sentenció nos vamos al médico.

- No – dijo con miedo –estoy bien, esto no es nada.

-¿Qué no es nada?- dijo con incredulidad – alguien te ha dado una paliza increíble, i lo que me sorprende es que no se te hayan infectado las heridas de la espalda.

- No quiero ir, Emmet – dijo Bella - ¿No puedo dejar sola a la niña.

- Yo me quedaré con ella – dijo Rosalie, que en aquel momento entraba en la sala – necesitas que te vea un medico.

Bella no pudo negarse más, porque Emmet la arrastro hasta su todoterreno. Durante media hora nadie dijo nada, Bella solo se limitaba a agachar la cabeza, le daba demasiada vergüenza ver a su amigo. Emmet arto de tanto silencio decidió romperlo.

-¿No vas a decir nada? – pregunto con delicadeza.

- No sé qué es lo que quieres que diga – respondió Bella muy bajito. De repente Emmet le cogió una mano y la apretó transmitiéndole cariño.

-Me gustaría saber quien te ha hecho esto – Bella se tenso – pero ya hablaremos más tarde – quiero que sepas que siempre estaré contigo, no importa lo que haya pasado, eres como mi hermana pequeña – Bella se sintió reconfortada y le apretó la mano, como si tuviera miedo a que él desapareciera de un momento a otro.

…………………

Rosalie entro en la habitación para ver si la niña seguía durmiendo. Qué bonita que era pensó, y se tocó la barriga. Esperaba que su hijo o hija fueran igual de bonitos que aquella niña. Había descubierto la semana pasada que estaba embarazada y aún no se lo había dicho a Emmet. Quedaban algo más de dos meses para la boda, y con un poco de suerte no se notaria nada de barriga. De repente el teléfono empezó a sonar y le despertó de sus pensamientos. Bajo corriendo las escalera para atenderlo.

-¿Diga? – dijo Rosalie cuando atendió al teléfono.

-Rosalie, soy Edward – Dijo la otra voz del otro lado del teléfono. Edward era el vecino de la casa de al lado, Tenia 27 años, dos más que Emmet. Era dueño de una empresa muy importante, y harto del estrés de la ciudad había decidido a irse a vivir a Forks, aquel pueblo tan lleno de paz. Inmediatamente Emmet y Edward se habían echo amigo y eran muchas las noches en que los tres compartían la cena un día en casa de Edward y otro en casa de Rosalie y Emmet.

-Hola Edward- contesto Rosalie – como va todo el problema con la empresa – Edward había tenido un problema con unos inversores y hacia una semana que se había tenido que ir a Europa durarte unos días para intentar solucionarlo.

-Bien, se ha solucionado antes de tiempo -dijo - volveré de aquí cuatro días.

- ¡Que bien! – contestó – ahora Emmet no está, pero cuando se lo diga se va a poner muy contento, Te hemos echado de menos esta semana.

- Yo también a vosotros, no sabes las ganas que tengo de llegar a casa – Edward soltó un suspiro – Bueno, te tengo que dejar, ya nos veremos.

……………….

Emmet llevaba una hora esperando a que saliera algún médico para decirle cuál era el estado en el que se encontraba Bella.

-¿Familiares de Isabella Swan? – Pregunto una mujer mayor que supuso que seria su doctora.

- Soy Emmet McCarthy, su amigo –respondió.

-Señor McCarthy, no sé si estará informado, pero su amiga presenta todos los signos de maltrato - dijo aquella mujer – he mirado en su historial médico y he visto que ha ingresado innumerables veces con este tipo de heridas. Esta no es la primera vez que es maltratada.

-Dios mío – dijo Emmet – no tenia ni idea, no la veía desde hacia cuatro años – Emmet estaba conmocionado, no se podía creer que su amiga, tan llena de vida siempre, hubiera tenido que pasar por ese infierno.

- Denunciarlo solo esta en sus manos, y ella se ha negado rotundamente – dijo la doctora –lo único que podemos hacer es entregarle las pruebas y las fotos que hemos hecho, por si algún día se decide.

Emmet asintió y se desplomo sobre un asiento de la sala. Bella necesitaba más que nunca su apoya, y se prometió a si mismo que nunca nadie le volvería a hacer daño.

………

Emmet y Bella estaban de vuelta a la casa de este en completo silencio, pero antes de llegar, Emmet se desvió y aparcó en un lugar que parecía ser un mirador. Ayudó a Bella a salir del coche.

-¿Te acuerdas de este sitio Bella? – Preguntó el grandote – solíamos venir aquí para ver amanecer, hablábamos de nuestros sueños y ambiciones.

Bella se acercó a la barandilla cerca de él y observó el paisaje. Se dijo a sí misma que nada había ido como soñaba, que esto era mas bien una pesadilla.

-Se que te han maltratado continuamente estos años –dijo Emmet –Dime quien ha sido, ¿Ha sido el padre de tu hija?

Bella asintió con la cabeza cansada de negarlo todo. Emmet la abrazó y se permitió llorar en su pecho. Cuando se calmo le contó a su amigo toda la verdad y él le prometió que nunca más nadie le volvería a poner una mano encima.

-Por cierto –dijo Emmet – no me has dicho aún como se llama la niña.

- Cherrie – respondió Bella contra su pecho.

-Como mi madre… - Respondió Emmet. Para Bella Cherrie se había comportado como si fuera su autentica madre durante los meses de verano, la había echado de menos y por eso le puso ese nombre a su hija – seguro que se alegrará de volverte a ver.

Hola aquí les dejo el segundo capítulo, espero que os guste. Edward aparece en el siguiente, pero las cosas no van a ser tan fáciles.

Bueno comentadme y decidme lo que os parece!