y aqui un capitulo nuevo...


Pero Moko-san… Yashiro-san no es un hombre cualquiera.

Eso… fue lo mismo que me respondí en aquel momento, porque Yashiro era más que cualquier hombre, Yashiro era mi héroe. Sin darme cuenta… mi corazón había empezado a latir un poco más rápido.

¡Kya! ¡Moko-san! Eso se llama amor!

¡Espera!, no te hagas ilusiones… mi corazón solo empezó a latir un poco más rápido,…solo un poquito…

Cuando llegue al restaurante de pastas, me pille con la sorpresa de que el lugar estaba lleno.

Tengo que admitir que estaba tan nerviosa, que no distinguí a Yashiro haciéndome señas desde una de las mesas del fondo. …Estaba tan nerviosa que solo baje la cabeza y me arrepentí de haber ido a aquel lugar. ¿Alguien lograría distinguirme con la ropa que estaba usando? Probablemente no, porque solo eran unos jeans ajustados, una blusa y un chaleco negro de un estilo casual… aun así, ¿Qué haría si alguien me distinguía?

–Bienvenida, ¿necesitas una mesa?- pregunto un mozo, sacándome de mis pensamientos y dispuesto a atenderme.

Levante la cabeza sonriendo –buenos días…- dije y el hombre me tomo del brazo,suavemente, sin mi consentimiento.

–Por favor, si me lo permite, podría guiarla hasta una mesa en donde "yo" sea su "hombre".- me dijo el mozo, guiñándome coquetamente, y note un cierto toque especial en sus palabras. ¿Me estaba coqueteando?

Me solté sutilmente de su agarre. –No hace falta, usted es muy amable.- respondí suavemente imaginando que los coqueteos y guiños del hombre solo eran parte de mi imaginación. – una… persona…- intente decir, pero, fui interrumpida por alguien que acababa de tomarme por la cintura.

– Ella viene conmigo.- declaro Yashiro apareciendo junto a mí y logrando que el mesero se retirara rápidamente de mi lado. - ¿En que estas pensando?- me pregunto Yukihito y lo mire con una ceja alzada. ¿A qué se refería con eso? ¿He hecho algo mal? – Te he visto llegar y te he hecho señas para mostrarte donde estaba… pero, creo que el mozo logro llamar mas tu atención que yo.- comento en un tono que no reconocí como suyo.

Di un paso al lado recordando que el hombre me tenía tomada de la cintura. Yashiro retiro su mano de mi cuerpo y soltó un suspiro. –Hay que ver cómo te miraba… si no hubiera llegado a tiempo.- musito para sí mismo, pero, para mí fue como si lo gritara. Sus palabras solo me significaban una cosa; él me veía como una mujer indefensa…

Y lo que menos tienes es "ser indefensa". Aunque, creo que Yashiro-san fue muy atento contigo… de alguna forma te estaba protegiendo. ¡Oh, sí! Esos eran celos de parte de Yashiro-san

Kyoko, eso ya lo sabía… ¿me dejaras contar la historia sin hacer interrupciones?

… pero Moko-san, Yashiro-san es un buen hombre

Por favor Kyoko, no te adelantes a los sucesos y a mis propias deducciones. Bien, ahora continuare.

Yashiro me veía como a una mujer débil e indefensa, pero, yo era todo lo contrario. – Si no hubieras llegado… yo me hubiera defendido sola.- dije, entre dientes, con la clara intención de que el hombre me escuchara, pero, creo que no lo hizo.

Caminamos hacia la mesa en la que estaba Yashiro y mis ojos brillaron al ver la tabla de bocadillos que había preparada para nosotros. –he pensado, que por la hora, tal vez no quisieras comer algo pesado; como un plato de comida. Por eso me he adelantado y he pedido una tabla…

–Perfecto.- dije sentándome y Yashiro se comporto como un galán ya que espero, a que me sentara, para ayudarme con la silla… y bueno, todo ese comportamiento de príncipe que a mí no me agrada.

Bah… ¿¡Por qué pones esa cara?!

Es que… Yashiro-san es tan atento y tu solo recuerdas ese momento con poca importancia y cariño; como si fuera algo irrelevante.

¿Entonces, quieres que lo cuente con importancia?

Claro, quiero saber que fue lo que hizo Yashiro-san

Yashiro tomo mi silla, me ayudo a acomodarme en una posición perfecta frente a la mesa, me sirvió vino, acomodo mi carpeta y bolso en una silla que sobraba… y espero a que yo comiera primero, para luego hacerlo él.

¡Nya! ¡Qué romántico! ¡Qué galán!

Que aburrido…Kyoko, ¿Cómo puedes encontrar aquello romántico?

Es que, Moko-san… ¿acaso no lo es?

¡Claro que no! Bien, ahora que te he dicho lo poco interesante que ha… que he dicho lo atento que ha sido Yashiro conmigo, seguiré con mi relato.

Luego de comer y beber un par de copas de vino, Yashiro me pidió que sacara los contratos y eso hice. Me explico a detalle lo que cada uno implicaba para mi futuro y termine por escoger el que creía más apropiado; me decidí a participar en dos dramas y en un programa matinal.

– ¿Estás segura de aceptar el puesto de panelista?- me pregunto Yashiro y sonreí dejando de jugar con mi copa de vino.

Realmente no sabía si podría hacer aquello, pero, tenía claro que podía actuar como una buena panelista… mi fuerte era la actuación y el memorizar, así que utilizaría aquello para construirme un buen futuro en el mundo del espectáculo… y si tenía que entrar a la televisión para lograrlo, lo haría sin problemas. –No.- dije en respuesta a la pregunta del hombre y este suspiro.

–Entonces, ¿Por qué me dijiste que aceptabas este?- pregunto señalándome uno de los tres contratos que estaban alineados sobre la mesa.

–Lo he hecho porque… bueno, no sé. Simplemente, el que tú me digas que: "te ayudará en mi carrera a futuro", me hace confiar a ojos cerrados...

– Kanae, no siempre debes confiar en lo que te dicen las personas. – me dijo, Yashiro, llamándome por mi nombre, provocando una cierta irregularidad en mi pulso.

Fruncí el ceño, tome el contrato elevándolo y mostrándoselo a Yashiro. – lo escogeré de todas formas.- comente y luego lo deje caer en la mesa. Yashiro rodo los ojos y, por primera vez en aquel momento, me fije en las facciones de su cara, en su jersey, su camisa y en el color azul de esta. Puse mis manos en mis mejillas y me apoye con mis codos sobre la mesa. – Confió en ti.- agregue y el hombre dejo escapar un largo suspiro.

¡Ese suspiro significaba que tú le gustabas!

No, Kyoko… no te adelantes, por favor.

Bueno, pero, al menos él te gustaba a ti.

Kyoko…

Pero, si… ¡Le dijiste que confiabas en el!

Kami-sama, por favor dame paciencia… Kyoko, le dije eso porque confió con los ojos cerrados en él; pero, como manager.

Mh… Moko, ¿Por qué eres tan fría?

¡Que no soy fría! Es solo que me cuesta… es difícil, al menos, para mí es muy difícil

¿Entonces, se besaron?

Kyoko, ultima vez que te lo digo, no te adelantes…

¿Por qué no se besaron? El ambiente era perfecto, una cena, unas copas de vino, palabras de doble sentido… de seguro que Yashiro-san se moría por besarte.

Sabes, nunca había pensado en eso… bueno, al final mi celular sonó y recordé que tenía que ir a recoger unos libretos a la casa de un a… chico con él que actuaba

¡Ibas a decir amigo…! o tal vez amante… pero… ya, ya, no es necesario que pongas esa cara. Moko-san, te dejare continuar.

Los días pasaron y yo di el "si" definitivo a las tres propuestas que había escogido con la ayuda de Yashiro. Mi manager estaba muy feliz, porque ahora tendría trabajo que hacer junto a mí y podría sentirse útil siendo mi representante. Todos felices,… todos menos yo, porque sentía unas ganas tremendas de juntarme con Yashiro; de estar a su lado, de hacer algo juntos, pero, lo único que hacíamos era saludarnos por las mañanas cuando nos veíamos.

¿Podía haber algo más aburrido que eso? ¡Claro que sí! Durante el mes empecé las grabaciones de los dos dramas y ya no tenía tiempo ni de pasar a LME. Mi manager me venía a buscar por las mañanas, pasábamos a comprar comida y luego nos íbamos a las grabaciones. Allá me quedaba hasta que se acababa la jornada y luego mi manager volvía a venir por mí para llevarme a la grabación del otro drama y ahí acababa el día. Luego la mujer me iba a recoger y me traía de regreso a mi casa. Era realmente cansador…

Hasta que una mañana, cuando compraba los víveres para mi larga jornada de grabaciones, todo se volvió a teñir de color.

– ¿Kotonami-san?- escuche la voz del hombre a quien anhelaba ver y sonreí, porque en aquel momento justo estaba pensando en el.

Me gire y hice una dogesa. –Buenos días Yashiro-san.- lo salude y el correspondió a mi saludo como siempre.

–Me alegro de que estés viva.- comento "mi héroe" en un tono agresivo y lo mire sin saber a qué se refería. – perdón, pero, llegue a temer lo peor… hace, creo que ya es un mes, que no te veo en LME y cuando me entere que habías aceptado los tres trabajos a la vez, supuse que terminarías muerta tarde o temprano. – dijo en un tono no muy amable.

Me sorprendió ¿Por qué Yashiro hablaba con ese tono escalofriante? –Yashiro-san perdón, pero, ¿hay algo que te moleste?, ¿te ha sucedido algo malo?- pregunte y el soltó un suspiro.

–No.- dijo y tomo un paquete de frituras que había junto a él, como si quisiera ignorarme o algo así, pero, realmente no lo hizo ya que me volvió a mirar. –no supe nada mas de ti… al menos pensé que me llamarías para comentarme lo de tus trabajos o el cómo te había ido en la reunión de pauta que se hace antes de cada firma contrato, pero, ni siquiera eso…- comento y luego sonrió elevando sus hombros; resignándose a la situación. –oh. Ya es tarde.- dijo y miro la hora en su reloj de pulsera. –Nos vemos Kotonami-san.- se despidió y yo hice una dogesa, para luego quedarme perdida mirando la nada.

Entones, el no haberme encontrado con Yukihito… ¿había sido mi culpa? Sí, eso fue lo que me quiso decir Yashiro…

Mire por los amplios ventanales del market, hacia la calle y el auto de Yashiro ya se había marchado. Solté un suspiro y me decidí a terminar las compras, mientras pensaba en buscar su número en la agenda de mi celular y...

¿¡Tenias su número?! ¿¡Por qué no lo llamaste?! Que desconsiderada, debiste llamarlo.

Sí, me lo conseguí con Sawara-san, apenas tuve la oportunidad, pero, nunca me decidí a llamarlo… simplemente creía que no era necesario.

Querías verlo. Esa es una razón, más que, necesaria

Bueno, entonces Kyoko explícame, cuando tú querías ver a Tsuruga-san ¿Cómo nunca lo llamaste?

Es que… yo

Espera, Kyoko, ¿por qué pones esa cara?... no me digas que…

Moko-san, mejor continúa con tu historia…

Pague la comida que necesitaba para el día y volví al automóvil, junto a mi manager. Ahí me debatí entre ocupar mi móvil o no hacer nada, pero, me fue imposible no hacer nada…

Saque mi móvil, busque su número y le mande un mensaje de texto: "¿nos vemos a la hora de almuerzo?" Pregunte y tome el celular entre mis manos, apretándolo fuertemente e implorando a los dioses por una respuesta positiva.


¿Que tal?

bueno, este es el momento en donde digo que subiré otro capitulo, porque, me he quedado con las ganas de seguir leyendo.

tambien es el momento donde agradezco por los comentarios! chicos y chicas, estoy muy feliz porque me lo hayan comentado; sofitkm, starsinthesky0, Hizuri Ken; MUCHAS, MUCHAS GRACIAS \(^^)/

las reglas de la vida son: chica que escribe, muy, muy feliz = capítulos que se escriben mas rapidos + actualizaciones mas rapidas.