CAPÍTULO 2 - AGUAS TURBIAS
Buenas las tengan chicos, ahora les traigo un nuevo capítulo en donde se muestran algunas pistas sobre los motivos para que .......................... exista esa precaución de Sakura ante las acciones de Sasuke Uchiha ..... algunas pistas para los motivos para que Sasuke se haya ido del país .................................
Ahora es una completa amenaza ..... qué le pueden esperar a esos pobres muchachos .................................................................... ni siquiera existe una tregua .. o será que si????? ............. ¿Que sucedió? ..............................................................
Los zapatos blancos que veían en el mostrador serían perfectos para la boda:
No eran muy altos, así que no tendría miedo de caer inesperadamente ante la mirada atónita de los asistentes.
Con eso, era suficiente, además estaban preciosos, llenos de pequeñas perlas transparentes y unas cuantas color hueso.
- Son preciosas, Sai- y abrazó a ese joven de cabellos negros, que sólo pudo asentir resignado, al voltear a ver sobre su hombro derecho, ya que Ino, le esperaba con una cara no muy amigable en caso que llegara siquiera ofender con alguno de sus "acertados comentarios" a la emocionada Sakura.
Si en algo tenía fama Sai, era por decir siempre lo que pensaba. Eso le había llevado por un camino lleno de inconvenientes:
Así fue que se ganó la simpatía de sus amigos, quienes creían que lo hacía por osadía, pero no, era simple sinceridad y como el decía, sólo es la realidad de las cosas.
Así fue que se ganó la golpiza por parte de su suegro, cuando le dijo que venía a visitar a su hija con las intenciones más nobles. Hasta ahí todo iba a la perfección, la sonrisa y la mano en el hombro de Sai por parte de su padre lo confirmaba, pero cuando continuó diciendo que se quería casar, porque estaba completamente seguro que ella lo iba a satisfacer sexualmente de la mejor forma, perdió las luces y no las recuperó hasta el día siguiente en el hospital. El resultado, una costilla rota, los labios reventados y un ojo morado, una Sakura llorosa, entre sus padres en el hospital y bueno, cuatro enfermeras babeando en la habitación, porque Sai era muy apuesto y ella lo notaba también.
Todo fue una tragedia, afortunadamente se querían lo suficiente para pasar eso por alto, bueno por lo menos ella que fue la deshonrada frente a su padre. Ino rió hasta desmayarse toda una semana.
Así fue que se ganó una golpiza cuando le cantó las verdades a Sasuke Uchiha cuando le gritaba a una hermosa chica de cabellos rosa, bueno, eso fue antes de ser novios. Las palabras exactas fueron - Drogadicto, pervertido y tramposo, deja en paz a la madre de mis hijos - palabras dichas frente a todos los alumnos de la Universidad en la conmemoración de los cincuenta años, seguían retumbando en la memoria de todos. Y una vena apareció en la frente del aludido, Sasuke, podría soportar que le dijeran pervertido, en verdad sabía que lo era; que le dijeran drogadicto le iba y le venía; pero tramposo, jamás.
El tenía honor y de eso podían dar fe sus maestros. Otra cosa era que su vida era completamente desordenada. Eso no se lo iba a discutir a nadie, porque al igual se sentía orgulloso de todo lo que le acontecía a su alrededor.
Ahora que Sai, recordaba, esas palabras fueron las más costosas de su vida, le salieron valiendo cuatro costillas rotas, la cara totalmente destrozada y un brazo lastimado a más no poder. Pero también fueron las mejores de todas, porque tras ellas recibió un beso y un gracias, de ella, de la chica que tenía en el brazo y que ahora sería la madre de sus hijos, tal como le gritó a ese bastardo ese día.
- Creo que se te verían preciosos, mi amor - contestó ahora si convencido al ver la enorme sonrisa que Sakura le regalaba sinceramente. Ahora, luego al ver el reflejo que proyectaban, ellos dos juntos, en la vitrina, sintió que se veían bien, que las cosas irían bien en el futuro - ahora imagina que no quieres ver más ¿Por favor? - y debió salir corriendo de esos lugares, antes que Ino le alcanzara para golpearlo y dejarlo inconsciente en el piso.
- Oye ¿En verdad te quieres casar con un hombre que cada mañana te diga lo horrible que te ves sin maquillaje, que cuando te haga el amor, diga que no eres la mejor que ha tenido en su cama? - y se rascó la cabeza sentándose algo deprimida en una banca - ¿Ahora imagina, que tienes varios niños igual que él? - siguió con sus palabras perdidas ya que Sakura, imaginaba que tener unos niños como ese apuesto de cabellos negros sería lo mejor que le podría pasar en la vida - en verdad no me prestaste ni cinco de atención ¿No es cierto?
- Deberías pensar que estoy comprometida con el único hombre capaz de defenderme de Sasuke Uchiha y que no tuvo temor de caer bajo sus golpes - contestó alegre - ahora que lo menciono, ¿Dónde estará ese hombre ahora ? - y siguió - mañana empieza el semestre y si vuelve a estudiar con nosotras me preocupa las represalias en nuestra contra Ino.
Los días pasaron y en la universidad no existía rastro de Sasuke, aunque lo extraño era que tampoco de sus amigos especiales, ni de sus zorras especiales como decía Sakura, esas mujeres que eran las putas oficiales de esos muchachos.
Ahora en el pasillo, junto a los casilleros de la piscina del campus estaba Sakura cambiándose, era una sección privada de chicas. La verdad era muy tímida y aunque llevaba ya un año en esas condiciones, no se acostumbraba a estar desnuda frente a otra persona. Aún así, ahora, ella estaba sola y no había de que preocuparse.
Su cuerpo la hacía sentirse cómoda, porque era grácil y fácil de manejar. El deporte la mantenía en forma y a ella le gustaba nadar cada noche en este lugar. Lo único que no soportaba cada día, eran las miradas libidinosas que algunos hombres le pasaban por su figura. Ahora recordaba eso tan horrible que habría querido borrar de su mente. Se sentó en la silla que permitía acomodarse entre los casilleros y pasó las manos para limpiar una gota de sudor frió que le recordaba lo real que fue ese día en que las cosas se volvieron pesadas.
Flash Back
Estaba en este mismo lugar, pero era muy temprano. Haciendo lo mismo que ahora, desnuda, esperando vestirse con el traje de baño, que acababa de sacar del casillero, quería colocárselo, pero unos fuertes brazos le sujetaron para neutralizarla por completo.
Se sintió tan asustada, tan inútil, cuando se vio totalmente expuesta ante alguien que le era completamente desconocido.
El toque empezó por sus piernas, lentamente le atormentaron hasta llegar a los muslos. La mano que le cubría la boca evitaba que pudiera pedir auxilio a un buen samaritano que pasara por allí. Así que el atacante, a sabiendas de lo que implicaban sus actos empezó a manosear sus pechos, tan fuerte que le empezaron a doler. Luego, lentamente bajo hasta su intimidad en forma que masajeaba los labios externos sin mesura, recortándosele la respiración en el desespero que dejaba tras cada abuso.
Estaba tan asustada, pero no sabía que hacer, imposibilitada por unas fuertes manos y no se podía mover ni un centímetro. Y ahora unos labios empezaron a besar su espalda y la mano pasó a sus nalgas, las cuales apretaba sin recato.
Todo era horrible, pero las cosas se complicaron cuando escuchó una cremallera bajarse, una cremallera que dejó salir un falo palpitante y que se chocó con las nalgas antes ultrajadas.
- Ahhh - dejó salir, para nada porque seguro nadie la escucharía. Sin embargo, unos pequeños ruidos distrajeron a ese hombre que la acosaba y pudo voltearse y reconocer una cadena con el símbolo de la familia Uchiha en forma de colgante, la cadena que bien la relacionaba con el dueño- Sasuke Uchiha - dijo suave y el hombre la empujó a la banca y colocándose sobre ella le beso en la boca, le manoseo los pechos nuevamente y le susurró, con voz irreconocible - Mía - para salir corriendo, pero la completa oscuridad no fue de gran ayuda.
Ella se vistió llena de miedo y quiso salir de los cuartos de baño, pero allí como si nada, estaba ese hombre con sus amigos riendo como posesos y cuando ella dio un paso más, estaba aspirando esa droga que tanto sabían todos mantenía controlado el pequeño emperador.
Luego ella le vio los pantalones de hacer deporte, los mismos que tenía ese hombre y fue hasta donde estaba para abofetearle. No le dejaron decir nada, no le dejaron acosarlo por tratar de manosearla o de violarla.
Porque lo próximo que supo, fue recibir una cachetada de vuelta por parte de la zorra de turno del joven y una amenaza que escupió el mismo - No te la vas a pasar Sakura Haruno - desde ese día en verdad no la pasó, nunca la pudo pasar de nuevo tranquila. Ni en su casa, ni en su trabajo y mucho menos en la Universidad.
Fin Flash Back
Se colocó el traje de baño y sacudiendo la cabeza, esperando, mejor soñando en borrar esos malos recuerdos, pasó a la piscina a para unas cuantas vueltas.
Respiro profunda, la verdad las cosas el último semestre sin ese hombre habían estado bien y si el no necesitaba trabajar ¿Para qué quería estudiar en verdad? No sabía los motivos y mucho menos quería averiguarlos.
Subió hasta el enorme trampolín y se arrojó a las limpias aguas que la esperaban noche tras noche, nadó sin parar durante media hora, pero de repente, alguien susurraba una canción que parecía provenir desde la salida de los cuartos de baño y al sentirse desprotegida decidió que debía averiguar de quien se trataba.
- SAI ¿Eres tú? - gritó tímidamente con la voz temblorosa y temblando un poco, hundiéndose de vez en cuando en la piscina, ya que debía ser muy profunda para soportar los saltos de las profundidades.
Así que esperando, tener una mejor visión salió de las aguas, pero en verdad nadie estaba por esos alrededores, así que de nuevo se acercó a la piscina. Se lanzó y nuevamente dio vueltas y vueltas.
Media hora más nadó, en esos ires y venires, sintió que su píe había chocado con algo bajo la piscina.
Se le subió la sangre a la cabeza, ¿Qué podía ser? , ¿Una serpiente del campus? ¿Un sapo? ¿Una rana?
Aún más nerviosa cuando pensó nuevamente ¿Un cocodrillo?, pero le pareció tan estúpido que se tranquilizó, no se movía ni un centímetro, pero no podía quedarse quieta como una presa sumisa, así que tomando todo el valor que podía, metió la cabeza en el agua y allí, justo allí frente a ella estaba sentado en medio de la piscina Sasuke Uchiha como si meditara sin moverse siquiera.
Sakura subió la cabeza de inmediato para tomar aire en la búsqueda de un poco de cordura ante lo que estaba aconteciendo, repensó lo que vio y se dijo.
- Sasuke Uchiha ¿Está en medio de la piscina, sentado como si estuviese durmiendo? - se quedó quieta, sin mover un músculo, y metió la cabeza nuevamente la cabeza en el agua para verle, no porque le causara preocupación, sino porque cualquier movimiento del mismo podría ser peligroso.
Pasaron unos cuantos minutos y se preocupó demasiado, era posible que estuviera muerto, que se hubiese atorado con el grifo que permitía el filtro del agua, que se ubicaba justo allí en ese lugar.
- Oh, Dios mío - se dijo mirando a todos lados - ayuda - gritó un poco, pero no recibió respuesta - ni modo, no puedo dejarlo morir, si no es que ya lo está.
Nadó hasta donde se encontraba él chico y lo movió, no hubo respuesta, lo movió nuevamente, el resultado fue el mismo. Tomó toda la fuerza que podía y lo sacó con mucho esfuerzo fuera del agua.
- Que guapo, parece un niño dormido - dijo muy suave - es una pena que sea un completo demonio - saliendo de su ensoñación procedió a sacudirlo con todas sus fuerzas para tratar de hacerlo reaccionar.
- Despierta - gritó - Sasuke, por favor despierta - le gritó ahora si asustada. Le sintió la respiración y la verdad fue que no sintió nada. Como estudiante de medicina, sabría que hacer, sabía como actuar - RCP, urgente.
- Uno, dos, tres - le empujó el pecho - uno, dos, tres - y le colocó los labios sobre los suyos para tratar de hacer llegar aire a sus pulmones - nada - uno, dos, tres - nuevamente, respiración boca a boca, el aliento de vida, pero parecía que a él se le había escapado, sin embargo en un momento….. Escupió agua en la cara de Sakura.
- Estúpida - dijo el hombre muy divertido en la cara de Sakura completamente anonadada - puedo soportar un buen tiempo bajo el agua y en verdad mientras nadabas con los ojos cerrados podía salir a tomar un poco de aire. Creo que tu técnica es muy mala y la verdad podría nadar mucho mejor que tu, eres pésima.
Se levantó ante la impresión y la rabia, que logró ocasionar en la pobre muchacha, sacudió su cabeza arrojando gotas pequeñas sobre ella y acomodándose los pantalones, dejando al descubierto un muy buen cuerpo trabajado en el gimnasio, se agachó quedando a la altura de alguien que no había pronunciado palabras - no te la vas a pasar Sakura, ¿Tu crees que algo pasa aquí sin que lo sepa?, digamos que seré el encargado de hacerte ver que las cosas no se arreglan con esas enormes ganas que gritas a los cuatro vientos y la vida color de rosa que tanto crees vivir, se va a ir por un caño, luego que te haga la visita. Disfruta mientras puedas. Luego, será demasiado tarde para extrañar lo que fue tu vida. Además, pequeña idiota, me voy a encargar personalmente de hacer que tu boda - esto último lo dijo con sorna y burla - sea un completo desastre.
Ella solo bajó la mirada, no le quería ver la cara a ese hombre cruel, luego que ella quiso ayudarla, luego que al anteponer sus deberes como futura médica a lo que él le había tratado de hacer.
. Bastardo - gritó molesta.
- El peor de todos, Sakura - le dijo suave - el peor bastardo que pudo cruzarse en tu camino - la respuesta sólo una mueca de disgusto.
- Lárgate, estúpido - y se levantó para dejarlo sólo, hablando lo que ella denominaba banalidades - haz lo que quieras pero lejos de mi vida, no me interesa lo que haces, ni me voy a meter en tus cosas, no te metas en las mías - y parando un momento - me parece un trato muy justo.
El se levantó y saliendo de la piscina solo le contestó muy decidido - No hay trato, me voy a divertir tanto contigo doctorcita. Como te dije - riendo como un demente - No te la vas a pasar.
