Hoy Boats and Birds por Gregory the Hawk
Desde su mullida cama, envuelto en una nube de colchas que lo cobijaban en la misma ropa que llevaba al aeropuerto, Emil notó las luces del horizonte de la madrugada proyectándose en la pared de enfrente. Escuchaba a la regadera amortiguada por los muros y veía la ropa de alguien más sobre su cama.
Podía preguntarse cómo había llegado allí, tratando de llenar las lagunas en su memoria con los momentos de su vigilia. Pero no tuvo que pensar mucho para que una sonrisa le iluminara el rostro. Experimentó una dicha inexplicable y se sintió tan querido en pocos segundos.
Robó una bufanda cercana a su mano y la olisqueo, buscando ese olor tan deseado y añorado. Al encontrarlo se embriagó de paz que disipó la angustia que había sentido hacia unas horas.
Escuchó que cerraban las llaves de la ducha. Arrojó la bufanda y volvió a su posición de antes, fingiendo estar dormido, justo a tiempo para que se abriera la puerta del baño.
Un suave aliento acarició su oído y una áfona voz le susurró:
—Sigue durmiendo, que será un día largo.
Apretó los párpados en congoja. Esperaba realmente que así fuera.
