Bueno... pues aqui volví con la continuación de este fanfiic...
No me pegenn porfavooor, después de años que me acordé... Pasarón muchas cosas en mi vida y entonces tube que dejarlo ahi... Lo siento mucho, pero lo importante es que por fin subo la continuación y asi lo acabo.
Sin mas discusión aqui dejo ya el segundo y ultimo capitulo!
Recuerdo que los personajes de Death Note no son mios.
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- Ahora acaba con lo que has empezado - dije antes de lanzarlo al suelo haciendo que se quejara por el golpe contra el suelo.
Near me miró con un poco de miedo reflejado en su mirada, cosa que solamente me hacía poner mas y mas caliente. ¿Que acaso él no veía lo que me estaba provocando? No, seguro que no se estaba dando ni cuenta.
- Near... ¿sabes? No tendrías que haber jugado así conmigo. ¿No sabes porque? Porque esta vez, el que acabara perdiendo seras tu - le dije poniendome encima de él y susurrandoselo todo en el oído. Me levanté para sentarme encima de la cama y me desabroché los pantalones para luego empezar a masajearme el miembro por encima de la ropa. - Vamos Near, creo que ya sabes que hacer - le dije con una sonrisa cinica.
El pequeño albino se acercó a mi y me bajó los boxers hasta quitarmelos junto con el pantalón. Acercó su pequeña boquita a la punta de mi miembro ya completamente erecto. Parecía pensarse que hacer, hasta que se decidió y se lo metió entero en su boca. Se me escapaba de vez en cuando algun gemido ahogado, pero es que lo hacía tan y tan bien...
Sentía su lengua pasearse por toda mi extensión, haciendo un vaivén bastante erotico con su boca. Pusé mis manos en su cabeza, acariciando su cabello mientras le indicaba un ritmo mas rapido y frenetico, al que yo le insistía que fuese, mas bien le obligaba. ¿Quien iba a pensar que el numero uno del orfanato tambien iba a saber hacer esto?
- Ahh! N-Near! - sin avisó alguno, me corrí en su boca, haciendo que su boca se llenase de mi caliente semen. - Traga – le ordené mirandole.
El niño albino tragó toda la substancía blanquecina que tenía en la boca y yo sonreí victorioso. Al parecer, el perfecto niño numero uno del orfanato estaba perdiendo contra mi... Contra el segundón.
Miré su cara palida con pequeños toques de rojo en las mejillas. Esos ojos oscuros e inocentes de corderito degollado parecían pedir mas, y no se lo iba a negar... Noté que sus labios estaban manchados de mi esencia y sonreí agachandome un poco y lamí su labio inferior con suavidad, quitando aquella mancha blanca que no me dejaba ver su rostro en su totalidad.
- Near... ¿supongo que debes de saber lo que viene ahora no? - le pregunté mientras le sonreía. Noté como asentía. - Bien, pues... quitate la ropa. - le ordené.
El ojí-negro se levantó y empezó por desabrocharse la camisa blanca que le cubría el pecho. Yo sonreí victorioso, el tan solo ver esto me estaba poniendo caliente nuevamente. Él siguío con sus pantalones, bajandoselos despacio; parecía que lo estaba haciendo aposta, para provocarme. Al quitarselos, yo me levanté y le quité de un tirón la ultima prenda de ropa que le quedaba. Lo levanté y luego lo estiré en la cama, poniendome yo encima de él.
Me quité mi propia camiseta para quedar así los dos totalmente desnudos. Empezé a lamer y a morder su cuello palido, dejando alguna que otra marca rojiza. Al parecer a Near esta sensación no le desagradaba, ya que estaba suspirando y gimiendo muy levemente. Metí tres dedos en la boca de Near, para que los ensalivara antes de meterme en su interior. Él pasaba su lengua humeda por toda la extensión de mis dedos. Parecía esmerarse mucho para que no le doliera...
Empezé a bajar mi boca hasta sus pezones, en donde me entretube allí un poco, notando como Near se retorcía un poco por el placer que le debía de estar causando. Mi lengua bajó mas, haciendo un pequeño camino humedo. Llegando a su ombligo en donde estube metiendo y sacando mi lengua de aquel pequeño agujero.
Quité mis dedos de su boca y bajé mis dedos hasta su entrada en donde metí el primero. No me importaba si le hacía daño o no, pero no quería hacerle sangrar, era lo unico. Pasó poco tiempo hasta que metí el segundo, notando como Near cerraba los ojos por el placer o dolor que estubiese sintiendo en este mismo momento. A continuación metí el tercero, abirendolos y cerrandolos en su interior, intentando ensanchar su entrada, para que luego yo pudiera meterme.
Quité esos dedos de su interior y metí mi miembro de una sola estocada. Escuché ese grito de Near al sentirme completamente dentro. Le debe de estar doliendo horrores... Me gustaba hacerle sufrir un poco... Me esperé a que se acostumbrara y al notar como se empezaba a mover un poco, yo tambien me empezé a mover, dando estocadas fuertes, llegando lo mas profundo que podía en su interior, escuchando sus gemidos entrecortados y ahogados.
- Ahh! M-Mello! - gritabas y gemías mi nombre, pidiendo mas de vez en cuando...
Subí el ritmo de mis estocadas para luego notar como una chispa de electricidad en la espalda que bajaba hasta mi miembro y a continuación me corrí por segunda vez en tu interior, dando un fuerte gemido. Tu te corristes justo al mismo tiempo que yo...
Me salí de tu interior y me levanté de la cama, saliendo de encima tuyo. Me pusé mi ropa interior, mi camisa negra y mis pantalones del mismo color para luego dirijirme hasta la puerta. Tu al ver que me iba me llamastes a lo que yo me giré y fui de nuevo hacía ti, sentandome en la cama en donde tu estaba estirado.
- ¿Que es lo que quieres ahora enano? - le pregunté - ¿Acaso no has tenido suficiente que ahora quieres mas? - le pregunté mirandole con una sonrisa.
Me puse las manos en mis bolsillos y en uno de ellos encontré el cuchillo, el cuchillo con el que iba a asesinar al numero uno. Sonreí y le miré, es verdad... Yo pretendía en ser el numero uno...
Te miré sonrojado, mirandome con indecisión en tu rostro, ¿me tendrías que decir algo muy importante como para ponerte así?
- M-Mello yo te am... - tu voz se quebró por la punta afilada de un cuchillo atravesando tu organo vital.
- Supuse que me dirías eso ahora... ¿es lo que se suele decir no? - le pregunté para luego de unos segundos sonreírle y levantarme de la cama. - Has caído muy bajo enamorandote de mi... - le dije tirandolo al suelo, manchandolo todo con su sangre que no paraba de salir. Antes de que él cerrase los ojos para siempre me agaché hasta su oreja y susurré algo que cambiaría mi vida - ¿Quien es ahora el numero uno Nate River? - le susurré para luego levantarme y irme hasta la puerta.
Sabía que tardarían poco en encontrar a Near así, y que tampoco tardarían mucho en dar la alarma. Era cuestión de dias que me encarcelaran, pero no me importaba. Yo ya había realizado mi cometido. Durante estos dias sería el numero uno y nadie me quitaría ese puesto... El juego ha termindo Near... Espero que podamos volver a jugar en el otro lado... ¿Quieres montar otro de tus puzzles?
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Bueno, pues muchas gracias por haber esperado TANTO para acabar de leer este fic, espero que el final aunque sea triste y tragico no haya desilusionado a nadie y también que os haya gustado tanto como para darme algun review.
Muchas gracias por leer, hasta pronto!
