LO QUE MÁS IMPORTA

Por Cris Snape


Disclaimer: El Potterverso es de Rowling


Esta historia participa en el reto "Tres palabras, tres personajes" del foro "The Ruins".


2

Petunia Dursley

Rencor

El bebé llora. Petunia lo observa sin mover un músculo mientras Vernon despotrica a su espalda.

—¡Ese atajo de malditos anormales! Se creen que pueden venir a mi casa, abandonar ante mi puerta a uno de sus engendros y esperan que lo cuidemos. ¡Ja! Pues desde ya te digo que no, Petunia. No quiero monstruos bajo mi techo. ¿Qué clase de influencia podría ejercer sobre Dudders? A lo mejor se vuelve como él.

Petunia Dursley sabe que su marido tiene razón. Sabe que el pequeño Harry Potter, el hijo de su hermana bruja sólo va a traerles problemas y no quiere que eso pase. Le ha costado mucho esfuerzo conseguir una vida tan normal como la que tiene ahora mismo y lo último que desea es llenarla de rarezas. Tuvo que soportar a Lily cuando eran niñas, pero ya no más. No necesita más de eso. No lo quiere. Y, además, odia a su hermana. Siempre lo ha hecho.

Petunia aparta la vista del bebé y mira la carta que Vernon aún sostiene entre sus manos. En ella, Albus Dumbledore no sólo les ha dicho que tienen que hacerse cargo de Harry, también le ha comunicado la muerte de Lily y Petunia no sabe qué siente al respecto. Durante muchos años le ha guardado mucho rencor a su hermana por ser una chica extraña y anormal, una bruja, pero ahora se siente extraña. Porque por mucho que la haya odiado (y envidiado, aunque eso no lo reconocerá ni bajo tortura) nunca ha querido que le pasara nada malo. Que se mantuviera lejos de su lado y nunca le hablara de la magia, sí. Que se muriera, no.

Traga saliva y mira de nuevo a Harry. Aunque se parece bastante a ese vago de James, tiene los mismos ojos verdes de Lily. Petunia se estremece y se pregunta si será capaz de cuidar de él. Sabe que el bebé no tiene la culpa de sus desavenencias con Lily, pero algo le dice que no tardará en sentir por él el mismo rencor que sentía por Lily. En cuanto el dolor desaparezca un poco, le reprochará al niño el que tenga magia y, tal vez, le envidiará en silencio. Petunia Dursley se conoce y sabe que lo mejor que puede hacer es devolver a Harry para que los magos le busquen un hogar de verdad, pero simplemente no puede hacerlo porque ese bebé que tiene los ojos verdes y llora sin parar es su sobrino. El hijo de Lily.

—Tiene que quedarse, Vernon —Y la voz le sale del cuerpo como si no fuera suya. Su marido no da crédito.

—¿Qué?

—Tiene que quedarse, ya lo has leído. Sólo con nosotros estará a salvo.

—¿Y a quién le importa que el mocoso esté a salvo o no?

Petunia aprieta los dientes y se agacha para coger en brazos al niño.

—Es el hijo de mi hermana y va a quedarse con nosotros.

Vernon entorna los ojos y gruñe. Harry se queda. Punto.


Otra vez 500 palabras exactas, aunque ahora sí que he tenido problemas para cuadrarlas. En fin, ya sólo me queda Ron Weasley para terminar el reto. ¡Vamos a por él