¿Natsu-sama?

3 horas, 3 raras y extrañas horas habían pasado desde que Juvia de la nada comenzó a amar a Natsu y olvidándose completamente de Gray, bueno, en el sentido romántico, no es como si tuviera amnesia o algo así.

— Natsu-sama, ¿A dónde podemos ir a comer? ¡Ya sé, vayamos a la casa de Natsu-sama! Juvia le preparará una cena con afrodisiacos y disfrutaremos ampliamente de una noche de pasión a la luz de la luna mientras me declara amor eterno y… — siguió imaginando Juvia que estaba sentada en las piernas de un aburrido Natsu que miraba con interés el pedazo de pan en la mesa

Lucy se acercaba sigilosamente y de un movimiento rápido había quedado al lado de Natsu, algo pegada al cuerpo del Caza dragones, muy pegada según Juvia quien de inmediato le hizo saber su descontento

— Agh, mi rival de amor no se conformó con robarme el amor de Gray, ahora viene a por mí Natsu-sama, ¡Perdiste tu oportunidad con él! ¡Aprovechada! — gritaba rabiosa la maga elemental

— Tranquila Juvia, no vengo a por Natsu, bueno sí, pero no es para eso… al menos no aún… — lo último lo susurró pero Natsu la escuchó fuerte y claro quien de inmediato se giró a verla con un ligero sonrojo en sus mejillas y los ojos abiertos

— ¿Qué sucede Lucy? — inquirió Natsu al ver que Lucy estaba cohibida en su asiento por la mirada de una colérica Juvia

— ¿No te molesta? — preguntó alzando la vista la rubia del piso a la cara del mago

— ¿El qué? — respondió la pregunta con otra pregunta

— Eso, que Juvia esté pegada como lapa a ti — se notaba un ligero enojo en su voz, además de un pequeño ceño fruncido y un pequeño puchero. Linda, pensó Natsu.

— En lo absoluto, de hecho Gray tenía razón, después de un rato ni la notas, es como si llevaras una mochila — contestó

— Oh vamos Natsu, no trates a las personas como objetos, ¿O es que acaso tu perversión traspasó los Tabúes y ahora practicas el masoquismo? — interfirió una ebria Cana

— ¿De qué rayos hablas? — preguntó molesto Natsu ante la atenta mirada de Lucy

Cana volteó su mirada a la rubia la cual parecía desconcertada

— Oh, ¿Es que no lo sabes Lucy? — cuestionó divertida la castaña

— ¿Saber qué? — dijo al inclinarse para escuchar mejor

— Natsu es un pervertido, y de los más descarados, he escuchado de buenas fuentes que hace dos semanas, cuando fue a Oak él solo, quedó de verse con Yukino, creo que la conoces bien, ¿No Lucy? Bueno, el caso es que dicen por ahí que después de la cita Natsu quiso pasarse de listo con Yukino y la invitó a un Motel de paso, obviamente, como Yukino es una maga con dignidad y respetable se negó — señaló con un aura maligna la maga de cartas

— Vete a tragar más alcohol, enferma, que yo no hice nada de eso, y menos con Yukino — respondió enojado Natsu al mismo tiempo que dejaba a una delirante Juvia fantaseando a un lado.

— ¿Entonces por qué encontré esto en tu habitación? — preguntó la castaña al momento que sacaba unas pequeñas braguitas, rojas, con encajes y el dibujo de una espada apuntando hacia abajo, si, de Erza Scarlet.

— ¡CARAJO CANA!, no entres en mi casa, ni en mi habitación ni fisgonees en mis cosas, maldición, hay algo llamado privacidad, además, estas bragas me las dio ella misma después de que en una misión se le mojara la ropa y me las diera a guardar y cuando se las quise devolver me dijo que me las quedara, sería muy vergonzoso volverlas a utilizar cuando las tuve en mis manos — alzó la voz Salamander logrando captar la atención de al menos 3 mesas cercanas, en una de ellas se encontraba la misma Titania.

Erza se paró de su asiento, caminó hacia la mesa de Natsu, quien estaba petrificado al saber lo que le esperaba.

— ¡No, espera Erza! ¡Por favor! ¡Al menos no les dije que te fascina el sadomasoquismo! — después de decirlo, cayó en cuenta de la estupidez que acababa de cometer.

— ¡VEN AQUÍ ANIMAL, DE ESTA NO TE SALVAS! — gritó, mientras perseguía al pobre Dragneel que corría despavorido por las calles de Magnolia en una escena un tanto cómica, Natsu corriendo como el viento delante de una Erza furiosa, dejando atrás a Juvia quien corría persiguiendo a Natsu-sama y rogándole a Erza que lo dejara en paz, aunque no la llamaba Erza, sino Rival de amor n°2.

Lucy se levantó tranquilamente de su asiento con el rostro sumamente sonrojado, ¿Cómo es que Natsu sabía eso? Demonios, los celos la carcomían pero no diría nada, era demasiado orgullosa. Oh Lucy, te vas a tragar el orgullo, entero.

Por coincidencias del destino llamadas también "Junta de maestros", Sabertooth, o al menos 3 de sus integrantes llegaron a Magnolia.

— Sting-sama, ¿De verdad era muy necesario que nosotros viniéramos? Es decir, la junta es de MAESTROS, no miembros comunes — le hizo saber Yukino a su maestro

— No digas tonterías Yuki, no son miembros comunes, son mi escolta, Rogue es mi mano derecha y sucesor al mando, además de ser la escolta en sí, tú, Yuki, eres mi secretaria, y por lo tanto debes ir anotando todas las buenas acciones que haga en mi camino a la junta, durante la junta y después de la junta, Lector y Frosch son algo así como mis admiradores los cuales me traerán agua si me canso, ¿No es así? — preguntó el rubio a sus compañeros

— Age sir, ¿O cómo era? Le diré a Happy que me enseñe de nuevo — dijo el gato rojo

— Frosch piensa lo mismo —

— No le hagan caso, ya se puso egocéntrico — bufó Rogue

A Yukino simplemente le resbaló una gota de sudor en la nuca y siguió caminando

5 minutos después se hallaban en la calle principal de Magnolia donde se oía bastante ajetreo pero no veían nada, hasta que…

— ¿Con eso aprenderás a no abrir el hocico, imbécil? — refunfuñó Titania a su vez Natsu asentía medio muerto en el piso

— ¡Natsu-sama!, Juvia lo protegerá así sea con su vida misma — dijo para ponerse en posición de batalla frente a Erza, ésta solo la miró curiosa y le dijo que no quería pelear, que mejor atendiera al estúpido pelirosa

— Juvia, si me soltaras dolería menos — rogaba mientras Juvia lo estrujaba en su pecho y lo intentaba curar vagamente con su magia de agua

— Juvia lo llevará con Wendy para que lo sane en seguida, ¡Oh Dios! Juvia no puede hacer eso, si lo hace, sería como entregar en bandeja de plata a mi amado Natsu-sama a la horrenda mini-rival de amor n°4 — mientras ella seguía vitoreando no se dio cuenta de que 3 magos y 2 exceeds llevaban viendo con asombro cada parte de la escenita que estaban montando esos en pleno mercado central

— Natsu-san, ¿Qué le pasó? ¿Quién ha sido capaz? ¡¿Acaso hay alguien más fuerte que tú?! ¿O acaso te volviste más débil? Si ese es el caso, vamos a luchar Natsu-san, estoy encendido, no en fuego como tú, sino en luz como yo, eh, captas el chiste, ¿eh eh? — preguntó primero asustado, luego emocionado el hijo de Weisslogia

— Cállate Sting, ¿No ves que está inconsciente? Solo le molestas el sueño —

— ¿Quieres pelear, emo? —

— Ya basta, ustedes dos, debemos averiguar que le sucedió a Natsu-sama —

Natsu-sama.

¿Natsu-sama?

¡Natsu-sama!

Juvia se paró como si de una película de terror se tratase y fulminó a la peliblanca con la mirada

— Tú… pelo de menta… osas llamar a mi Natsu-sama como TU Natsu-sama —

— C-claro que no, Juvia-sama —

Un fuerte y estruendozo CLICK sonó en la cabeza de Juvia

— ¡¿Acaso te gusta Juvia, o es que le tiras a ambos lados?! — gritó sorprendida Juvia

— ¡Yuki Yuri!, pero creí que te gustaba Natsu-san, Yuki — delató el rubio a su amiga.

— ¿Q-qué dices Sting-sama? — susurró sorprendida Yukino

— Así que Juvia no estaba tan equivocada después de todo, rival de amor n°5 — se tronó los dedos

Y después, otra escena de persecución por Magnolia, Yukino corría a lo más que le daban las piernas hacia Fairy Tail, mientras Juvia seguía a paso firme a la peliplateada con Rogue y Sting detrás de ellas cargando a un inconsciente Natsu con multipliques cortadas.

Al llegar al gremio Yukino buscó refugio de la rival de amor de Juvia n°1, sí, Lucy.

— Lucy-sama, por favor, detenga a Juvia-sama — rogó la de pelo plateado

— ¿Qué pasó ahora Yukino? — la rubia estaba algo distraída y decaída

— Juvia-sama me quiere matar porque llamé a Natsu-sama como le digo normalmente, Natsu-sama —

— Ugh, eso se debe a que Mirajane le dio una pócima que enamoró a Juvia de Natsu, es estúpido, pero Levy-chan ya está buscando una cura — la consoló

— Eso alienta bastante, sin embargo, ¿Cómo la detendré? —

— Solo déjale en claro que no te gusta Natsu y ya — respondió tajante.

— P-pero eso es imposible… — murmuró apenada

— ¿Eh? ¿Y por qué? — preguntó extrañada la rubia

— Porque a mí me gusta Natsu-sama — dijo firme Yukino

No se dio cuenta, pero una maga de agua estaba parada en la puerta del gremio, con una mirada que mató a Yukino, sin haberla tocado, la maga celestial de Sabertooth sabía que acababa de cavar su propia tumba, con horror observaba como estrangulaba a los dragones gemelos de Sabertooth, uno en cada mano.

La rubia no estaba mejor que Juvia, que Juvia se enamorara espontáneamente de Natsu era en gran parte su culpa por ser cómplice, mas no esperaba que la maga de Sabertooth tuviera esos mismos sentimientos, pasó de estar sorprendida, a estar confundida, después, enojada era un eufemismo para lo que sentía.

Yukino se sentía como entre la espada y la pared, todos, todos sin excepción se le quedaron mirando sorprendidos, pero había dos miradas que la perforaban como si de espadas o taladros se trataran, y sin, con todos se refería a que Natsu también la miraba, entre sorprendido, sonrojado y confundido.

Esto ya se era problema serio, y Natsu sufriría.

O tal vez no.