CAPITULO II
Corrieron sin descanso, hasta que se creyeron a salvo, el cansancio las había obligado a detenerse en un lugar donde la luz se colaba entre los árboles y entre jadeos se sentaron, y allí por fin su mente se aclaró, todo lo que había pasado era real, pero aun así se negaban a creerlo ya que parecía tan irreal. No lo podían creer, lo que les había sucedido y el lugar donde se encontraban daba mucho miedo, su descanso no duro mucho pues nuevamente estaban rodeadas y no sabían a ciencia cierta porque o por quien, simplemente se veía que las apuntaba con algún objeto que brillaba en la obscuridad, aunque era un alivio el saber que no estaban solas.
La sensación de ser observadas estaba latente, pero no se escuchaba nada, pasaban los segundos hasta que una melodiosa y dulce vos, preguntaba algo que no entendían. Se vuelve a escuchar la misma pregunta pero su desconcierto va en aumento.
Esperaban respuesta pero ellas no sabían que responder, y una de ellas solo atinó a decir que no le entendían.
Amigos o enemigos no importaba pero el hecho de ser atacadas por unas arañas gigantes las había hecho recapacitar de que no querían ser comida de nadie y mucho menos querían estar en aquel sitio.
El escapar con vida por pura, casualidad, digamos lo así, las hizo llegar a una conclusión que la vida que llevaban era un paraíso. Se tomaron las manos con miedo por lo que les podría pasar y al mismo tiempo para darse fuerza. Sus mentes buscaban una explicación lógica para aquello pero no encontraban ninguna más que solo incertidumbre, pero no podrían esperar a que las mataran y entonces decidió intervenir una de ellas, estaba nerviosa pero aun así hablo con toda seguridad pues sabía que aquellos sujetos o lo que fueran nos las matarían ya que de ser así lo hubieran hecho en un parpadear.
QUIENES SON USTEDES Y PORQUE SE OCULTA, NOS APUNTAN CON ARMAS SI NOSOTRAS NO REPRESENTAMOS NINGUN PELIGRO PARA USTEDES -grito para que la escucharan. Pero no hubo respuesta alguna, y el silencio las ponía más nerviosas.
QUE ACOSO NO ME ESCUCHARON -grito de nuevo, pero tampoco hubo respuesta inmediata, hasta que se dispuso a hablar de nuevo que ellos hablaron.
CLARO QUE LA ESCUCHAMOS PERO QUIEN NOS ASEGURA QUE NO ESTÁN OCULTADO SUS ARMAS Y QUE NO ESPERAN QUE BAJEMOS LA GUARDIA PARA ATACARNOS-gritaron como respuesta pero ninguno bajo sus armas.
NOSOTRAS LAS QUE ESTAMOS EN MINORÍA NUMÉRICA Y SI QUIEREN MAS PRUEBAS LES MOSTRAMOS NUESTRAS COSAS-grito muy enojada por la actitud de aquellos sujetos.
COMO SABEMOS QUE NO SON USTEDES UNAS BRUJAS QUE TRATAN DE ENGAÑARNOS -dijeron como respuesta que sonó como confirmación de lo que decían.
Al instante que las llamaron brujas una fuerza dentro de una de ellas la hizo reaccionar ya que nunca en su vida la habían tratado de esa forma, y la molestia le obligo a hablar sin pensar.
QUE NOSOTRAS BRUJAS EN MI VIDA E HECHO NADA MALA PARA QUE ME LLAMEN ASÍ Y NI SIQUIERA TENGO PODERES MÁGICOS-grito demasiado molesta aun sabiendo que no se encontraba en la mejor situación- QUE ACASO NO SABEN TRATAR A UNA DAMA INDEFENSA Y LO PEOR ES QUE NI SIQUIERA DAN LA CARA SON UNOS COBARDES- y volví a decir sin pensar, ella y su gran boca.
Sus amigas le golpearon en el brazo para que se callara. Pero la suerte estaba de su lado ya que después de que hablara, una luz que provenía de los árboles se les comenzaba a acercar, no cabía la duda era fuego y por primera vez en todo el día o noche pudieron ver algo en aquel sitio, ellos no bajaron las armas y poco a poco salían de sus escondites mostrándonos quienes era, se quedaron sorprendidas por aquella actitud.
Cuando el asombro paso se fijaron en ellas de manera discreta y no perdían cada movimiento que asían, tomaron sus cosas para asegurarse que no traían armas, y cada cosa que sacaban los llenaba de asombro y todo lo revisaban dos veces, cuando finalizaron su inspección las chicas intentaron quitarles sus cosas pero no les permitieron, aquello les molestaba mucho más, uno de los que estaba en frente realizo un movimiento con su mano y los demás bajaron las armas.
Pero no todo término allí los hombres se les acercaron y las ataron de manos. Intentaron defenderse pero ellos eran mucho más rápidos y fuertes que las inmovilizaron en segundos, y nuevamente todo les jugaba en contra, eran chicas muy hábiles y fuertes, entrenaban defensa personal así que podía haberse librado de aquellos sujetos con un solo movimiento pero cuando eres tomado por sorpresa todo lo que has aprendido se va al diablo.
Los sujetos extraños las miraban de abajo para arriba de forma despectiva y ellas solo querían sacarles los ojos. De pronto ellos dejaron de verlas y se miraron entre si y hablaron en un idioma totalmente desconocido para ellas.
Pero como la insensatez es parte de su naturaleza les hablaron de forma tan tranquila resaltando la palabra tranquilidad.
Saben estamos aquí y es de mala educación hablar de otras personas por detrás y mucho más atarlas como si fueran animales no lo creen- dijo de forma molesta.
La miraron enojados pero poco apoco el enojo fue disminuyendo y se transformó en una sonrisa.
lo siento mi lady no queríamos tratarla de esa forma-dijo uno de ellos de forma burlona, cosa que les molesto más.
no se nota- salto su ironía- no son más que unos salvajes
La sonrisa dibujada en sus rostros se borró al escuchar cómo les hablaba aquella chica totalmente desconocida. No dijeron nada más y simplemente se voltearon ignorándolas por completo, les grito, les insultaba con todas las malas palabras que se sabía pero nada sucedía y hasta que se cansó.
Los hombres después de que ella guardara silencio hablaron con mucho más calma pero con un enojo latente que se les notaba a cada palabra que decían, pues aunque ellas creían que eran como piedras ya que por lo general cada vez que alguien les insultaba de aquella manera que lo había hecho su amiga no vivía para contarlo, lo que no sabían es que si ellos volvían a escuchar un insulto más le cortaban la lengua.
Pasaron los minutos y habían tomado la decisión de llevarlas ante su rey y que él las juzgara, porque si por ellos fuera las hubieran dejado allí. Uno de ellos se les acerco y les comunicó la noticia la cual las alegro y molesto al mismo tiempo.
Las pusieron de pie y tomaron la soga con que las habías atado para obligarlas a caminar, estaban cansadas, tenían hambre, sed y ellos querían que caminaran más no lo aceptaban así que dispusieron de todas sus habilidades para fingir un desmayo y que ellos las cargaran.
A los dos pasos que dieron se desmayaron o eso creía sus captores, las miraron medio molestos ya que después de haber tenido que estar fuera de su hogar toda una semana eliminando arañas en el bosque, estaban cansados, y ahora tenían que cargar a unas locas que les habían dicho de todo incluso de que se van a morir es algo para querer dejarlas allí igual nadie las iba a encontrar, en todo caso si lo hacían pensarían que se habían perdido. Pero no su buen corazón y la ética les decía que debían hacer lo correcto.
Las tomaron en brazos y se las llevaron, mientras ellos se quejaban en su mente ellas estaban muy cómodas, aguantándose las ganas de reír. Caminaron por largo tiempo hasta que por fin ante sus ojos se alzaba la muralla de entrada al reino, las chicas despertaron de pronto como si nada dejando sorprendidos a sus captores y también molestos pues le habían engañado de la forma más vil y descarado.
Sintieron sus miradas en ellas y los voltearon a ver regalándoles una sonrisa de lo más inocente.
Jajajajja ustedes que piensa, que hubieran hechos ustedes en su caso díganme
