Estampé el despertador contra la pared. Había dormido muy poco esta noche. Cuando me metí en la cama estaba realmente cansada pero con la llamada de Edward y la conversación que tuvimos me provocó después que me despertara completamente. Era un chico tan majo y guapo. Sobre todo guapo. Encantador. No había conocido hombre así nunca. Su voz aterciopelada… Estuve casi toda la noche hasta que me dormí imaginando mi historia con él. Desde que nos conocimos ayer hasta que llegamos a salir. Si, no sé como debe sonar pero… soy muy imaginativa. Nos acabábamos haciendo muy amigos y empezábamos a salir. Casualmente… él iba a ir a la misma ciudad que yo, a la misma universidad… Uf… Eso es demasiado pero… se puede soñar… ¿no?

Me levanté de un salto dándome cuenta de lo me producía el quedarme pensando y soñando como algo que seguramente no iba a ocurrir. Siempre me llevaba el batacazo. Corrí hacia el baño y me empecé a duchar. Se me quitó el sueño en el momento en que empezó a caerme el agua por el cuerpo. ¡Estaba helada! No la había puesto caliente. Estuve por varios minutos, me lavé el pelo y salí. Me sequé y me fui dando traspiés al armario. En muy poco tiempo acabé decidiéndome por un vestido rojo y unas sandalias. Realmente hacía calor. Me sequé el pelo y me lo alisé. Sabía que a Rosalie le iba a gustar ya que prefería mi pelo liso a mi pelo natural, mis ondas pero quería que se alegrara al vernos y además llevarse alguna que otra felicidad. Miré el reloj y me di cuenta que todavía me quedaba media hora hasta las 10 por lo que bajé a la cocina y desayuné algo.

En realidad no tenía hambre ya que las cervezas de la noche anterior hicieron estragos en mí. Me dolía realmente la cabeza y no me encontraba muy bien pero no podía dejar de comer algo delante de mi madre. Le di los buenos días y me cogí un vaso de leche con cereales. Hablé de cosas banales con mi madre y cuando quedaban un par de minutos para las 10 me despedí y me acerqué hacia la casa de Alice. Lo único que le escuché gritar a mi madre fue: "¡No llegues muy tarde! Va a venir tu tío Cayo a vernos ya que van a pasar unos días aquí en Phoenix." Genial, realmente genial. Mi tío me caía muy mal. Lo único que sabía decirme era todo lo malo que hacía o tenía. Era un infierno estar con él en una misma habitación.

En el momento en que salí por la puerta, vi a Alice esperando dentro del coche. Me acerqué rápidamente al coche y entré. La miré. Se veía muy feliz. "¿Qué es lo que te ha pasado Alice? Te veo muy contenta. Ya sé que viene Rosalie pero… "No me dejó terminar pero solo para decirme: "Presiento que hoy va a ser un gran día. Créeme."

"Nunca dejo de creerte, Alice." Le contesté sonriéndola.

Estuvimos unos minutos sin hablar. Tenía que ordenar mis pensamientos lógicamente, no podía soltarle incoherencias. Me reí internamente. "¡Alice, te tengo que contar noticias nuevas!" Me miró sonriente "Ya sabía yo que algo pasaría anoche con Edward, estaba impacientándome al ver que no me contabas nada" me acusó mi amiga. Estuve un rato sin decir nada, para molestarla un poco pero al final pudieron más mis ganas de cotillear "¡Ay Alice! ¡Me llamó anoche! Estuvimos hablando por un cuarto de hora más o menos y lo más fuerte de todo… ¡hemos quedado para algún día de la semana que viene! Me dijo que me iba a llamar el lunes para concretar. Estoy muy contenta. No he parado…" "¡Para el carro Bella! Cuéntame todo lo que hablasteis. ¡Palabra por palabra!" me interrumpió Alice a lo que con mucho gusto le empecé a contar:

"Cuando vi que me estaba llamando me puse realmente nerviosa. Estaba en la cama pensando en mandarle algún mensaje pero tampoco quería ser yo quien diera el primer paso. Cuando mis ganas pudieron más que mi mente, cogí el móvil para mandarle un mensaje pero cuando fui a hacerlo me empezó a llamar. Alice, me sentí por un momento un poco tonta. Tardé un poco en cogérselo, hasta que me calmé. ¡Estaba histérica! No quería decir ninguna incoherencia mientras hablaba con él, pero ya sabes que alguna cayó –me reí-. Estuvimos hablando de cosas banales, un poco de nuestra vida y demás pero apenas de la tarde anterior. Y más o menos fue eso. Ahora mismo estoy que no me lo creo, ¿Bella por fin ha encontrado a un chico que además de guapo es un tipo interesante?"

"Estoy muy contenta por ti, Bella. Ya verás cuando se lo cuentes a Rosalie. Puf, tenemos tantas cosas que contarnos. Tengo tantísimas ganas de estar las 3 juntas otra vez… Aunque ahora dejemos de hablar, ya hemos llegado y no vamos muy bien de tiempo. El vuelo de Rose llega en 15 minutos y estamos todavía intentando aparcar. Y… YO QUIERO ESTAR ANTES DE QUE SALGA POR LAS PUERTAS." Empezó a gritar como una loca dentro del coche y me empecé a poner nerviosa "¡CALLATE ALICE! -grité- no nos pongamos nerviosas. Tendremos suficiente cuando nos veamos y nos pongamos a gritar como locas." "Gracias Bella, estoy histérica perdida. ¡Muchas emociones en muy poco tiempo!" me respondió ya tranquila.

Cuando logramos aparcar, salimos escopetadas del coche y entramos corriendo en el dichoso aeropuerto. Siempre que estoy tan emocionada me olvido de mis pies y acabo tropezando. Esta vez no fue diferente. Menos mal que Alice me cogió del brazo. Me habría pegado un buen golpe. Tardamos poquísimo en llegar a las puertas. Llegamos sin aliento y tardamos mucho en recobrarnos de nuestro ejercicio. Teníamos que entrenar más. Desde que yo había dejado el gimnasio el curso pasado por todo lo que tenía que estudiar, no había vuelto a hacer ejercicio. Cuando me fijé en Alice me di cuenta del vestido que llevaba. Se lo había regalado yo hacía un tiempo pero no se lo había visto puesto "Alice, te queda muy bien el vestido pero no te lo había visto puesto antes" le dije. "Ya Bella, creo que no había encontrado el momento para ponérmelo aquí puesto que cuando me fui de vacaciones con mis padres me lo puse varias veces".

Estuvimos esperando media hora. Eran las 11 y media y no había señales de nada. Le dije a Alice que se levantara para ponernos en primera fila para que nuestra amiga nos viera en el momento en que saliera. Desde ese momento esperamos muy poco tiempo, 5 minutos. Cuando se abrieron las puertas Alice y yo nos pusimos a dar saltitos. Nos empezamos a reír y cuando volvimos a mirar hacia la salida vimos a nuestra despampanante amiga corriendo hacia nosotras con una sonrisa de oreja a oreja. "¡¡¡¡¡¡Chicas!!!!!!" gritó. Se abalanzó hacia nosotras dándonos un gran abrazo. Estuvimos poco tiempo así puesto que hice que nos dejáramos de abrazar para decir: "Rosalie Hale, recoja usted sus maletas a ver si van a desaparecer" dije con tono autoritario. Era muy precavida con ese tipo de cosas. "Bella, faltaba ese comentario tuyo. A veces pareces nuestra madre" se empezó a reír Rose. "Lo echaba de menos. Os echaba de menos chicas. Muchísimo." Y ya teniendo todo en nuestro poder nos volvimos a abrazar.

"Venga chicas, vamos a casa de Rose, dejamos las maletas dejamos que vea a sus padres y nos vamos a comer fuera" dijo Alice, como siempre, planeando. "Bueno Alice, de hecho solo hará falta dejar las maletas además de ducharme. Estoy asquerosa." Alicey yo nos miramos extrañadas y preguntamos a la vez "¿Y eso?" a lo que respondió Rose "Mis padres no están. En un principio iba a volver dentro de una semana ya sabéis pero al final lo cambié y mis padres habían cogido unos boletos y ahora mismo están disfrutando de la playa en costas españolas"

"Que buena suerte, tus padres, ¿eh?" dije yo contenta. "Sí, la verdad es que necesitaban un tiempo juntos y solos…" contestó pensativa. Nos dirigimos hacia el coche de Alice y condujo hasta la casa de Rosalie. En ese periodo de tiempo conté yo mi historia del día anterior. Todo lo que había ocurrido, lo que pensaba etc. Nos volvimos a poner como locas pero lo mío era lo menos importante, Rose nos tenía que contar un montón de cosas pero nos dijo que nos lo contaría cuando terminara de ducharse y arreglarse. "Los Ángeles… simplemente increíble chicas. Me encantó. Menos mal que volvemos en poquito tiempo" Sin querer dejó escapar una sonrisa. "Esa sonrisita tuya quiere decir que te dejaste olvidado un chico en la ciudad de las estrellas ¿eh?" le dije yo picándola. Alice se dio la vuelta rápidamente y dijo: "¡Bien calladito te lo tenías guapa! Eso es lo primero que hay que contar." "Alice, ya es suficiente yendo a la velocidad a la que vas, como para que además mires para atrás. Mira hacia delante y mantente concentrada en la carretera." Le dije yo y Alice se empezaron a reír. En ese momento estábamos entrando en nuestra calle. Las tres vivíamos en la misma, la casa de Alice y mía al lado la una de la otra y Rose vivía enfrente nuestra.

"¡Ay chicas! Echaba de menos también salir por esta calle. Siempre estamos criticando Phoenix pero la ciudad natal siempre se echa en falta cuando estás fuera. Incluso habiéndotelo pasado tan bien como yo este verano en Los Ángeles" Alice aparcó y se dio la vuelta para decir: "Deja de decir lo bien que te lo pasaste en esa ciudad y vete de una vez a la ducha. Lo único que haces es que estemos más ansiosas por escuchar tu historia" Le riñó Alice a Rose. Ésta solo dijo entrando ya en su casa "Lo sé. Lo hago a propósito. Deberíais conocerme." Dicho esto subimos a su habitación y empezó a desempacar las cosas. "Alice, elígeme la ropa y llévamela al baño. Lo único que quiero en este momento es ducharme"

Una hora y media después, Rose estaba arreglada para salir. Estaba despampanante. Llevaba un vestido verde que le pegaba muy bien con su tono de piel. Iba realmente preciosa. Nos miramos entre nosotras y solo dijimos: "Simplemente divinas chicas. Guapas para el gran acontecimiento de hoy" Rose la miró interrogante y le expliqué lo que me había dicho aquella mañana. Nos volvimos a subir al coche y nos dirigimos a nuestro restaurante favorito en Phoenix. Eran ya las 2 y media cuando llegamos y pensábamos que no habría sitio pero tuvimos suerte. Nos sentamos en la mesa las 3 y cuando estuvimos bien colocadas y cómodas miramos a Rose esperando ansiosas a que comenzara a contarnos las cosas. Cuando ésta iba a empezar, nos interrumpió el camarero, Paul, y solo nos preguntó: "Lo mismo de siempre, ¿no chicas?" a lo que respondimos al unísono: "Claro que sí". "Por cierto, encantado de volveros a ver. Se me hacía raro el no veros por aquí." "Lo mismo pensamos nosotras, Paul." Respondió Rose impaciente. Cuando se fue volvimos a mirarla, sonrió y nos dijo: "Creo que debo empezar contándoos que he conocido al chico de mi vida".

"Estaba en la agencia una semana antes de irme porque me tenían que pagar algunos trabajos que había hecho. Ya sabéis que tampoco puedo ir con cualquier cosa puesta por lo que ese día me coloqué un vestido arreglado rojo…" "¿El que te compré yo por tu cumpleaños rose?" interrumpió Alice. "Si, ese mismo. Me salvó la vida. El caso es que cuando estaba saliendo por la puerta me tropecé con un objeto tirado en el suelo. Yo ya me veía tirada en el suelo roja de vergüenza cuando me agarraron rápidamente. Levanté la vista y ahí estaba él.

Flashback

"Oh, muchas gracias por no dejarme caer." Estaba completamente roja. Desde que posé mis ojos en él dejé de pensar. ¿Cómo puede ser tan guapo? Me quedé observándole sin darme cuenta de que me estaba hablando. "¿Cómo te llamas?" Y además de guapo tiene un tono de voz increíble. "Eh… Rosalie" musité. Buf, no puedo quedar como una tonta delante de él. Necesito volver a verle. "Encantado de conocerte. Soy Emmett." Me respondió. Simplemente le sonreí.

"¿A dónde ibas tan rápido y sin fijarte por donde ibas?" me preguntó. "Bueno, ehm... Realmente a ningún sitio… sólo estaba pensando en mis cosas y no me di cuenta de nada más- reí por lo bajo- ¿tú trabajas en esta agencia?" le pregunté. Que me diga que sí ¡por favor! "Si, claro. Soy un aspirante a actor" "¿Y como te va la cosa? ¿Has tenido suerte?" Le pregunté intentando sonar sexy. "Ehm… no mucha. Hago papeles de secundario a veces en películas pero no mucho más. De todas formas estoy probando suerte. Quiero entrar en este mundo y conocerlo, pero mi sueño realmente es poder llegar a dirigir mis propios largometrajes. –se quedó pensativo- Solo espero no estar aburriéndote con esta charla" me dijo un poco apenado. "¡Qué va! Es algo interesante. En absoluto aburrido" le dije sonriéndole. "Entonces si tienes tiempo te invito a comer y seguimos hablando de estas cosas, ¿te parece?" me preguntó a lo que le respondí entusiasmada, creo que demasiado entusiasmada "Sí, perfecto."

Fin del flashback

"Ouh Rose… ¡es muy bonito! Y además por lo que nos acabas de decir es el chico perfecto para ti, más o menos se mueve en tu mismo mundo" le dije yo muy contenta "Pero… ¿después en la comida como fue?" preguntó Alice nerviosa "Bueno, hablamos cada uno de nuestras vidas un poco. Le conté que era de Phoenix, hablé de vosotras también y él me contó que antes vivía en un pueblo pero que él y sus dos amigos el año anterior habían ido con el a Los Ángeles pero ellos como vosotras no se dedicaban a este mundo. Fue tan adorable." Alice y yo sonreímos "Sin embargo no volvimos a quedar más, yo estaba muy ocupada y el volvía a ver a su familia. Sus dos amigos están aquí en Phoenix. Fijaos que casualidad".

¿Pero le volverás a ver, no? Le pregunté algo entristecida. "Claro que sí, me quedó en llamar esta semana cuando volvieran a estar instalados en su apartamento para saber de mí." Cuando terminamos de hablar de Emmet, nos empezó a contar toda su experiencia en la ciudad. Había conocido a una chica que en un principio le había caído realmente bien pero que con el paso del tiempo le había parecido una chica muy simple "Se llamaba Jessica Stanley. Era insoportable la verdad. Además me ponía buena cara y era una zorra. Intentaba todo el rato dejarme mal ante las personas… pero no contaba con que soy una persona con mucho carácter." Dicho esto sonrió malignamente. Cuando terminamos de comer, pagamos la cuenta y salimos a la calle.

"Oh chicas, como no me tome un café creo que me voy a quedar dormida andando. Entremos en el Starbucks que está aquí cerca" Dije. Simplemente asintieron e hicimos el camino calladas pensando. Cuando llegamos, fui la primera en entrar en el café pero siempre me olvido del escalón que hay y me tropecé. Como Rose nos contó antes me vi en el suelo, como muchas otras veces, roja de vergüenza pero esta vez me sujetaron unos brazos que creía conocer. Al levantar la vista le vi. Estaba viendo a mi dios personal.

"¡Oh Edward!" musité. Él me sonrió. Fue la sonrisa más bonita que había visto nunca. "Hola Bella, Alice. ¿Qué tal estáis?" preguntó. Yo estaba demasiado extasiada mirándole de reojo como para responder "Bien" respondió Alice sonriéndole. "¿Por qué no os sentáis con nosotras? Estoy con un amigo mío" nos dijo. Miró a Rose por primera vez "Oh, perdona por no haberme presentado antes. Soy Edward Cullen" "Encantada Edward. Soy Rosalie".

Mi adonis personal le miró extrañado pero no hizo ningún comentario al respecto. Se fue a sentar y nosotras pedimos nuestras bebidas. Cuando nos las entregaron nos sentamos con ellos. En el camino Alice se paró mirando al amigo de Jasper con adoración. La miré y le dije "Lo mismo que yo ayer ¿eh? Parece que tu visión del día de hoy era cierta 100%" Nos miró a Rose y a mi y solo dijo "Venga chicas, he estado esperando este momento toda mi vida" Solo nos reímos. Nos sentamos con ellos y Edward presentó a su amigo. Se llamaba Jasper. Nos pusimos a hablar de temas varios y así fue como nos enteramos de que ellos también vivían en Los Ángeles. Estábamos teniendo muchísima suerte. Rose contó un poco por encima su estancia en esa ciudad y lo que había hecho. Edward le interrumpió diciendo "Ya decía yo que te me hacías familiar."Rose le miró con una ceja levantada. "Si, ¿tu no eres la chica que comió con un tal Emmett McCarty? Nuestra amiga se puso colorada. "Oh si, ¿sois los chicos de los que me habló él? ¡Qué casualidad!" Escuché decir a Edward por lo bajo "una muy buena casualidad". Le miré sorprendida y solo me dirigió una sonrisa deslumbrante. Me puse roja como un tomate.

Me fijé que Jasper y Alice habían hecho muy buenas migas. Rose y yo nos echamos una mirada que explicaba todo. Seguimos hablando y estuvimos en ese local durante una hora y media más. Al final Jasper dijo "Bueno chicas, encantado de haberos conocido –miró a Alice de reojo- pero nos tenemos que ir. Tenemos que hacer las maletas que mañana nos volvemos a Los Ángeles." Edward añadió: "Esperamos tener la suerte de volver a veros" creo que me miró de soslayo. No estoy muy segura. "Dadnos los móviles para estar en contacto". Alice y yo solo se lo dimos Jasper puesto que nosotras ya teníamos el de Edward. Rose a los dos. Cuando nos estábamos despidiendo, Edward se acercó a mí, medio un beso en la mejilla y me susurró al oído "El color azul te resalta. Estás preciosa". Me miró, me volvió a sonreír y ellos dos se marcharon. Al rato nosotras salimos del local y fuimos hacia el coche. Eran ya las 6 y media y tenía que llegar a casa. Allí me esperaba el infierno durante unas horas. "oh chicas, Jasper es demasiado" nos dijo Alice con ensoñación. "Ya vimos como os mirabais. Parecía que os conocíais de toda la vida, increíble." Dijo Rosalie.

"Por cierto Bella, Edward no dejaba de mirarte." Añadió mi amiga rubia. "Oh, ¿de verdad?" Seguimos hablando por un rato y les conté lo que me había dicho al oído "Bella, Bella… nos alegramos muchísimo por ti." Me dijeron. Lo último que hablamos antes de irnos cada una a nuestra casa fue sobre la suerte que teníamos. "Viven en Los Ángeles, son amigos y creo que somos correspondidas. Les gustamos a ellos, o eso parece ¿no?" dijo Alice. "Si, no podemos desaprovechar esta oportunidad. Son unos chicos fantásticos" respondió Rosalie. Nos despedimos dándonos un abrazo y nos dirigimos cada una a nuestra casa. Cuando entré ya eran las 7.

Me adentré al salón y vi a mi tío hablando animadamente con mi madre. Saludé y nos quedamos hablando durante largo rato. Fuimos a cenar a un restaurante cerca de nuestra casa. La velada fue… diferente. Mi tío no dijo ningún comentario negativo acerca de mí. Le vi muy contento sobre todo desde que le dije que iba a entrar en la universidad. Yo creo que este hombre no me veía capacitada para ello. Increíble. Nos despedimos de él y volvimos mi madre y yo andando hacia nuestra casa. "Bueno Bella, parece que esta vez la cosa fue bien. Para que veas que cuando no te pones a la defensiva no hay problemas. Además sabes que no podemos estar mal con él porque es hermano de tu padre." Me dijo mi madre. "Ya, pero sabes perfectamente que a Charlie eso no le importaría mucho, tampoco es que le vea muy a menudo..." solté yo. "Si, pero es su hermano. Dejemos de hablar de esto que al final siempre acaba en discusión."

Le di un beso de buenas noches y me dirigí a mi habitación. Me puse el pijama y busqué el móvil en mi bolso. Tenía una llamada perdida de Edward y un mensaje también de él. Estuvimos mensajeandonos durante un tiempo hasta que me caí rendida.

No veía el momento en el que me fuera a Los Ángeles. Verdaderamente iba a ser algo fantástico.

Los vestidos de las chicas están en mi perfil.

Hola de nuevo! Tardé bastante en subir el capítulo peor es que he estado muy liada. Por favor, reviews! Hay un par de personas que me han agregado a sus favoritos, gracias! Y también gracias a la persona qme dejó un review.. pero por favor decidme si os está gustando, dad ideas o algo… no me motiva seguir si nadie me dice nada…

Por cierto, he tenido realmente muchos problemas para subir el 2º capítulo porque no sabía. Perdona si le han llegado muchos mensajes de actualización a la que puso como alerta mi historia.

Muchas gracias!

Hablamos!