HEY, UN AVISO
Por favor, lean bajo su propio riesgo ya que el presente capitulo puede no ser del agrado de todos, hay violación, yaoi, T-cest muchos tentáculos y lo parecido a bondage…¿Siguen ahí? Pues entonces vamos
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"Te lo prometo"
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-Tú no te preocupes de nada, solo déjate llevar – Decía el monstruo mientras lentamente hacia que los tentáculos llegaran desde la espalda de Leonardo y pasaran por todo su cuerpo.
-No… Rafael- El quelonio se resistía y se aferraba a su motivo para no pelear contra el alien.
-Haré un trato contigo Leonardo, una vez que te consuma dejaré libre a tu hermano – Uno de los tentáculos había levantado a Leonardo de su brazo derecho, haciéndolo colgar y dejándolo completamente estirado.
-Quiero verlo, quiero ver a Rafael-
-¿En verdad quieres que te vea en esta condición?- Leonardo sintió cómo diversos tentáculos lo comenzaban a masajear su cuerpo comenzando a excitarlo, aunque trataba de negarlo, comenzaba a sentir la necesidad de gozar todas esas sensaciones. La droga que Shokanabo le había administrado incrementaba más y más su deseo sexual, el cual lo provocaba producir un dulce aroma. Pero aún faltaba más, Shokanabo recorrió todo el cuerpo del quelonio con sus tentáculos, algunos con ventosas apretaban cuello, pecho, e ingle del quelonio.
-No, basta, detente – Aunque él lo negaba comenzaba a sentir gran placer en cada parte de su cuerpo. Para Shokanabo las palabras de Leonardo carecían de sentido – Rafael. Deja ir a mi hermano, Rafa… mmah Rafa – Esto comenzaba a irritar al extraterrestre pues quería disfrutar del momento sin pensar en ese hermano del que hablaba el quelonio.
-Deja de llamarlo, él no vendrá por ti, ya no lo verás nunca más, ¿Entiendes? Ahora déjame hacer lo mío, no quiero que se estropee este manjar.
-No… aghhh- A su boca entraba una punta de tentáculo, pequeño y delgado que jugueteaba en su interior, alrededor de su boca otro más grueso tapaba cualquier palabra que pudiera pronunciar, solo dando opción a que su saliva se escapara por una comisura de sus labios.
Sus manos fueron llevadas a la espalda, delgadas y traviesas extremidades lo sujetaban fuertemente a pesar de su poca resistencia, poco a poco sus largas y fuertes piernas fueron envueltas con tentáculos llenos de ventosas que se encargaban de estimular muy eficientemente al quelonio. Lo giraban, volteaban y acomodaba, poco a poco lo dejaron completamente estirado y expuesto a su siguiente movimiento.
-Sé que comienzas a disfrutarlo, pero créeme, yo lo disfruto mucho más – Leonardo fue acomodado de cabeza con las piernas levantadas, separadas y semiflexionadas, dando la oportunidad a Shokanabo de presentarse frente a la ingle del quelonio, de forma muy lenta comenzó a pasar su áspera lengua por la cubierta a espera de que su miembro apareciera.
-MMMMGGGG- la excitación de Leonardo comenzaba a ser mayor, cada lengüetazo en esa zona intima era toda una gozosa tortura para el quelonio, ya no lo podía evitar, su miembro se presentaba vigoroso, hinchado y con un ligero líquido saliendo de él.
-Eso es, disfrútalo, eso es lo que espero - Leonardo le dedicaba una mirada inofensiva y suplicante para que ese ser no continuara. Grave error. Esta simple mirada de los ojos azul profundo provocaba con mayor intensidad al extraterrestre, metió completamente el miembro de Leonardo a su boca y la estimulación que su lengua proporcionaba provocaba espasmos en el quelonio que lo hacían arquearse por ese placer involuntario.
-¡MMMMGGGG!- Comenzó a llorar de la impotencia y gozo al mismo tiempo, trataba de moverse, pero no podía, la relajación de su cuerpo facilitaba la excitación que le provocaba, un par de tentáculos juguetonamente se acercaban a la base de su miembro y a su entrada para prepararlo para la penetración.
-¡MMMGGGMHH!- Leonardo ya no pudo más, terminó por desfogarse aún adentro de la boca de Shokanabo, este tragó todo, como si se tratara del mejor manjar del mundo, un par de lengüetazos terminaron por limpiarlo.
La respiración de Leonardo se hizo profunda, un momento de serenidad que no duró mucho debido a los constantes estímulos que no paraban y la droga que le suministraron no dejaba de hacer su trabajo.
-Al parecer esa sustancia te ha desinhibido muy bien, es hasta desesperante y doloroso detenerme al consumirte, pero no quiero hacerlo, aún no, quiero conocer todas tus reacciones, quiero saber qué momento es el indicado, y una vez que lo encuentre todo será más fácil… para mí, claro - La respiración de Leonardo comenzaba a hacerse cada vez más agitada, los tentáculos no le daban tregua, nuevamente el calor subía a su rostro y cada caricia lo provocaban inmensamente, cada sensación se exponenciaba con la más mínima fricción de esos tentáculos.
Shokanabo lamia, besaba y hasta llegaba a morderlo en el abdomen, pecho y cuello. - Eso es - El aroma de Leonardo comenzaba a hacerse más apetecible para el extraterrestre quien, comenzó a masajearlo con mayor intensidad.
Uno de los tentáculos comenzaba a abrirse paso por su entrada pero le costaba trabajo, así que decidió concentrarse en su boca, los que se encontraban tapando su boca se desdoblaron dando un pequeño respiro al quelonio.
-No, ya no - Fue lo único que alcanzó a decir antes que se abriera paso una extremidad palpitante, hinchada, de color rojizo y con un sabor extraño, Leonardo trataba de sacarlo con su lengua pero eso solo provocaba que comenzara un frenesí en Shokanabo.
-Eso es, sigue así - decía el extraterrestre, otro tentáculo se apoderó del miembro del quelonio y con un húmedo movimiento lo masajeaba. Leonardo trató de protestar, pero solo logró que se introdujera aún más ese tentáculo, Leonardo nuevamente estaba llegando al éxtasis -Tu olor, ese olor, me embriaga, ya no puedo más, ya yo resisto más - Un líquido de repulsivo sabor salió del tentáculo de Shokanabo, Leonardo no tuvo más opción que tragarlo completamente para no ahogarse.
Debido a la atención que recibía en su miembro Leonardo comenzó a esparcir esa blanca secreción por todo el abdomen y justo en el momento de mayor éxtasis pudo sentir una intensa mordida, justo rodeando su clavícula sujetándolo con fuerza. Shokanabo alucinado por el olor de Leonardo en pleno orgasmo, no soportó más y decidió consumirlo, saciarse de él por su sangre y nuevamente absorbía ese líquido vital, una sangre con sabor y aroma exquisito para él.
Leonardo comenzó a sentir frio y la visión se le borraba, se percató cómo los tentáculos lo liberaban dándole algo de paz y dejándolo sobre el suelo, intentó abrazarse a sí mismo, pero no tenía fuerzas para ello, de pronto sintió todo el peso de Shokanabo sobre él y nuevamente un tronido sobre las costillas que se había golpeado, aunque sentía dolor no hizo más que dar un ligero quejido pues no tenía fuerza para más.
-Sí no se controla terminará matándolo antes de tiempo- Le decía la voz de una mujer.
-Lo sé Viral, pero francamente no creo que me pueda resistir, él no llegará hasta ese día.
-Puedo verlo, el chico cada vez está más débil, tendrá que esperar un par de días para hacerlo de nuevo, para que valga la pena.
-Sí, esperaré ese momento con ansias, pero creo que tendrás que darle algo de plasma para que se recupere cuanto antes, apenas esté listo no demoraré más. Tal vez sus hermanos tengan ese mismo aroma, hay que capturarlos, así podre devorarlos uno a uno – Leonardo en su semi-inconsciencia pudo sentir cómo era acomodado en la camilla de la habitación, Viral se acercaba para trabajar en él y colocarle el tan necesario plasma.
-¿A los tres?-Pregunto la cómplice.
-Sobre todo al que llaman Rafael, es muy importante que él llegue hasta aquí.
-Muy bien, regresaré pronto - Y tras decir esto Leonardo perdió la consciencia. "Rafael no está aquí" fue su ultimo pensamiento.
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En la habitación de Leonardo Rafael se encontraba expectante de su salud preocupado por que éste se recuperara lo antes posible, un pequeño parpadeo le indicó que comenzaba a despertar.
-¿Cómo te sientes?
-Aún tengo algo de frio – Decía con una sonrisa y algo de temblor en su cuerpo – Con una extraña ternura Rafael cambiaba el paño en la frente de Leonardo.
-Será mejor que descanses un poco más, la fiebre ha regresado.
-Abrázame, por favor- Rafael lo hizo, se sentó en la cama y apoyado del respaldo se quedaba envolviéndolo con sus brazos, entre su calidez Leonardo descansaba hasta quedar dormido. Un par de horas más tarde Leonardo despertaba ya mucho mejor, sintiéndose muy feliz y afortunado de ser correspondido en ese amor que en algún momento había considerado imposible.
- Y ¿Qué vamos a hacer ahora? – Escuchó la voz de Rafael.
-¿A qué te refieres?- Leonardo descansaba sobre el pecho del de rojo.
-A los demás. ¿Se los diremos? - Leonardo sentía un amor tan grande que le atemorizaba cualquier indicio de poder perderlo, no sabía cómo lo tomaría su familia, sobre todo su padre. Abrazó a Rafael con mayor fuerza. El de rojo entendió el temor en ese abrazo.
- Podríamos decirles y actuar según su reacción – Leonardo se incorporó para quedar frente a frente con Rafael.
-Rafa, no importa lo que suceda, debes saber que no renunciaré a ti ni a lo nuestro. Amo a nuestra familia y quiero pensar que nos aceptarán, pero no estoy dispuesto a perderte, si tú estás a mi lado podré hacer frente al mundo entero de ser necesario – Rafael podía ver esa determinación en los ojos de Leonardo, sabía que hablaba en serio, pero reflejo inseguridad al preguntar - ¿Estarás siempre a mi lado? – Esto lo enternecía, lo veía como un niño pequeño, temeroso de perder algo importante para él.
-Siempre - Le respondió con una sonrisa. Leonardo no pudo ocultar su alegría, las palabras de Rafael le hacían saber que era merecedor de ese amor y lo expresó besando a su amante -Tu y yo siempre estaremos unidos, lo prometo, te prometo siempre estar ahí para enfrentar lo que sea - Le contestaba Rafael para los momentos que llegaba a respirar del profundo beso, este se intensifico poco a poco, dando lugar a las caricias por parte de ambos. El pensamiento era similar, querían satisfacer a su compañero, hacerlo deleitarse con esa necesidad, creciente e imperiosa, que comenzaba a invadirlos, primero con besos y caricias, su principal objetivo no era el de beneficiarse del otro, sino, procurar su satisfacción en el simple y complicado acto de amar.
El palpitar comenzaba a incrementarse y un ligero movimiento de caderas indicaba el siguiente paso. Sin detenerse Rafael besó a Leonardo por el cuello, el pecho y abdomen hasta llegar a tan íntima parte donde cada vez más sentía su palpitar con un intenso calor.
-Aahhh- el quejido de Leonardo era señal segura que disfrutaba intensamente del momento, animado por esto no se detuvo. No tardó sentir su miembro salir, erecto y listo para tomar a Leonardo, no podía hacerlo de un solo golpe, lo lastimaría y no era esa su intención, vio salir el miembro de su hermano, al cual le dio toda su atención, lo masajeaba y estimulaba con su lengua.
– Rafa…- Leonardo sujetaba las sabanas con fuerza gozando de tan inmenso placer que su hermano le daba, sin oponerse dejo salir esa blanca secreción de su miembro.
Rafael no descansaba los apasionados besos y caricias, colocó su miembro en la entrada de Leonardo y con un rítmico vaivén comenzaba a abrirse paso muy lentamente, Leonardo se aferraba al torso de su hermano, consecuencia del dolor y placer que ese contacto representaba; su cuerpo sabía cómo responder, proto tomó el mismo ritmo de su hermano y se acoplaron como un solo ser. Rafael expulsó toda su simiente dentro de Leonardo, haciendo que ambos gozaran de cada segundo.
-Ahhh… Leo... Leo… ¡Leonardo!- Todo se transformó a su alrededor, su amado Leonardo se desvanecía de entre sus brazos y nuevamente se encontraba a las afueras de la sala de cine, examinando las rosetas tiradas acompañadas con un extraño rastro muy parecido a baba – Oye Leo ¿Dónde estás? – Se dio cuenta que su hermano había desaparecido y unas gotas de sangre se encontraban en el lugar -¡LEONARDO! – Rafael despertó repentinamente – No puede ser, aún estoy en la pesadilla – Se secó la frente con su brazo y se levantó a ver qué avances tenían en la búsqueda del mayor.
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En la casa del chico millonario Cody Jones los recursos no paraban por encontrar a Leonardo, habían encontrado que las gotas de sangre eran de él, no sabían dónde se encontraba ni porqué se lo habían llevado, pero la armadura que le permitía respirar con normalidad tenía un localizador, que esperaban, ayudara en su ubicación. Aún no determinaban qué era esa especie de baba que encontraron, pero sabían que su origen era extraterrestre.
-Donatello ¿Porque tardas tanto? no debería ser tan difícil encontrarlo, él está usando su armadura con rastreador.
-¿Quieres hacer el favor de no apresurarme? ¡Lo hago lo más rápido que puedo! ¡Yo también estoy preocupado por él! - Donatello se encontraba frustrado de no encontrar al mayor - Debe estar en algún lugar que bloquea la señal de su rastreador, solo debemos esperar a que podamos captarla y será fácil.
-¡Pero si llevamos más de tres semanas y aún no hay nada! Ni siquiera un rastro, no sabemos quién se lo llevó y sí él… está...- Rafael se sentaba y llevaba las manos a su cabeza lleno de desesperación - Si tan solo hubiera salido antes, si lo hubiera acompañado, si lo hubiese escuchado... Leo, ¿Dónde estás?
-No te desesperes Rafa, seguro lo encontraremos - Miguel Ángel trataba de animarlo, pero solo recibió una triste sonrisa de su hermano mayor.
Una alarma comenzó a sonar en los monitores llamando la atención de todos.
-¡Es Leo! ¡Ya tengo su ubicación! vamos por él - La luz de una nueva esperanza los invadió y sin más se dirigieron al lugar.
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Oigan no sean así, déjenme saber qué opinan, aunque no les guste, estoy preparada para los jitomatazos.
Rose: 1 – 0, Tengo que admitir que vas ganando :P
Efarraiz: Gracias por tu comentario y por interesarte en esta historia, la verdad no estaba segura de subirla pero si te agrada me alegra haberlo hecho, muchas gracias y felices trazos.
Me caes mal: Que bueno que te agradó, porque no tenías de otra, colmo hubiera sido y te lo hubiera cantado toda una semana :P Gracias.
