.
Aquello que llamamos amor
II
Blue days
.
Tener la misma llama es difícil. A veces los elementos iguales hacen a las personas tal para cual, pero muy pocas veces es así. Las parejas exitosas generalmente están conformadas por elementos diferentes que de cierta manera se complementan. Como el Sol que sale después de la Tormenta o el Rayo proveniente de la Nube. La única pareja que Yamamoto conoce y es del mismo elemento es la de Tsunayoshi y Uni, dos Cielo puro, armonía e inocencia conjuntas.
.
Quiere que lo suyo con ella funcione. Pero ambos son Lluvia y ciertamente las cosas se complican cuando están juntos, y es porque la personalidad de ella no ayuda en nada. A veces llueve por mucho tiempo en su corazón, debido al amor frustrado de su pasado, pero otras veces -muy pocas veces- sale el sol con fuerza. Yamamoto quiere verla todos los días así, soleada.
Él es tranquilo, ella es agresiva. Él lo soluciona con palabras, ella con insultos. Él es sincero, ella, en cambio, es mentirosa. Y mucho, porque oculta una gran depresión que nadie ve.
No quiere cambiarla, porque la ama así como es, con todos sus altos y bajos. Sólo quiere que sus días sean soleados, aunque fuera Lluvia su fuerte y su propia existencia. Intentaría todo para hacerla feliz, para que olvide a la Niebla de su pasado y para convertirla en su brillante futuro.
Yamamoto ama a M.M tanto que podría cruzar cien tormentas, soportar mil rayos, disipar todas las nubes y atravesar con su espada la densa niebla, sólo para que salga el sol. Anhelaba con tanta fuerza verla alegre, con el cielo despejado y en una fresca tarde de primavera, porque así se habían conocido ya hacía 4 años.
Se había enamorado de los ojos lilas, extrañamente brillantes por la luz del sol que se perdía en el crepúsculo. Pensó por mucho tiempo que ese hermoso brillo no se debía al sol, sino que ella misma tenía un Sol por dentro. M.M era divertida, audaz, nada le molestaba por mucho tiempo, se hacía la dura pero era tierna. Pronto descubrió que le gustaban las cosas caras y hasta decidió trabajar duro para comprárselas aunque sólo fueran amigos. Yamamoto estaba loco por ella.
.
¿Pero qué había pasado en el último año? ¿Por qué estaban como estaban?
M.M amaba a Mukuro o lo quería sólo para ella, así con una avaricia enfermiza. Mukuro no amaba a nadie, sólo la tenía de juguete para sacarse las ganas que tenía de a ratos. Pero a ella le gustaba eso porque alimentaba su placer de poseer todas las riquezas que deseaba. El pecado la enceguecía, ignorando el amor puro del de ojos pardo.
A Mukuro no le importaba, ella era una fanática que haría cualquier cosa por él. Claro que nunca la maltrató ni le obligó nada, ella hacía las cosas por cuenta propia y egoísmo y capricho propio. Mukuro nunca le daría amor ni tampoco sería alguien que valga la pena, no estaba hecho para querer ni mucho menos para hacer una vida de dos, pero M.M ignoraba eso, o directamente no le interesaba, sólo estaba enseguida y encaprichada.
Y es porque, como dicen, cada uno elije con quién arruinarse.
Yamamoto le daría amor, pero Mukuro, al contrario, le daba placer. Era el motivo de su vicio.
.
¿M.M estaba consciente del daño que le hacía a Yamamoto?
Pues no. Antes de que Mukuro terminara lo que nunca comenzaron, ella olvidó que el chico con ojos de cachorro existía. Como se fue de Namimori y rompió toda conexión con el pueblo, de nada le servía mantener su "amistad".
Pero para él, ella estaba siempre presente en sus pensamientos. Iba a ser leal hasta que M.M decidiera volver.
Volvió, sí, no obstante no era la misma. Al verla sintió que el motivo de su cambio, por muy extraño que sonase, no era Mukuro, era él mismo.
.
Yamamoto no sabe que el motivo de su depresión es él mismo. No sabe que el amor que irradia por todos sus poros la enferma y no de la manera que lo hacía Mukuro, sino de una forma asquerosamente buena que hace que ella odie. Provoca tanta ambivalencia con su ser que a ella le disgusta vivir, porque no sabe cómo una persona tan arruinada podría estar con alguien tan puro. Tampoco comprende lo rápido que la perdona y retoma a su estado anterior antes de separarse.
Los opuestos se atraen, sí, pero. . . ¿y si no?
Tienen la misma Lluvia como elemento, entonces, ¿qué cosa es la que provoca que sienta una irremediable atracción?, ¿tiene sentido siquiera sentir eso?
Porque para el amor no hay motivos ni ciencia, sólo cosas que pasan.
Porque sólo él sabe que el Sol en M.M es lo que los hace opuestos y es su propia personalidad "lluviosa" lo que los atrae.
.
Mientras la depresión exista, la tranquilidad se hace presente.
Mientras más llueva, mejor sale el sol.
Mientras M.M lo rechace y esté triste, mayores serán los intentos de Yamamoto para hacerla feliz.
Y es que en el fondo, allí donde se oculta el sol, está totalmente desquiciada por él. Pero de una buena manera, claro.
Nadie entiende a M.M, excepto Yamamoto, un loco enamorado.
¿Podría considerarse a eso amor?
.
Notas de autor: Aquí M.M posee llamas de Sol y Lluvia.
En realidad ya había subido esto como un one shot, pero lo veo mejor aquí.
Gracias a todo el que lee.
