Titulo: Marachella

Hecho por: Deidi Uchiha

Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Hidekazu Himaruya (esto no lo puse en el prologo xD joder)

Agradecimientos: Como siempre agradezco mucho a mi asesora Izhi (Scath) por ayudarme cuando me atoro OwO dándome opiniones de cómo voy y más que nada me ayuda con el Alemán X3... ¡Grazie Mille, abejita!

También les agradezco mucho sus hermosos reviews TwT realmente me animaron a seguirle y a apurarme con la continuación OwO ¡Grazie Mille chicas y chicos!

N/A: Bueno chicas aquí les dejo el capitulo 1 xD hahaha olvide mencionar que el anterior era el prologo bueno Gomene D: perdón por la demora ¬3¬ no se me hizo tan grande por que tenía ya mi idea xD hahaha en fin espero les guste este capitulo que en lo personal me gusto XD. Otra cosa el "Chigi", (según wikipedia yo no lo he oído), es un sonidito que Lovino hace cuando tiene miedo o cuando le tiran de su rulito x3 lo vi tierno así que lo puse OwÓ. ¡Disfruten!

….

Capitulo 1: Problemas a la hora de dormir

Después de haber salido de la sala, Alemania había alcanzado a Italia en la cocina quien jugueteaba feliz con el pollito de Prusia. El rubio aun mantenía su sonrisa burlona ya que el plan que había ideado su compañero le resultaba divertido y en parte sentía que tal vez podría funcionar.

—Vaya, espero que con eso sepan llevarse bien— hablo Ludwig

—Vee~... pensé que te ibas a molestar por lo que hice—miraba al rubio mientras que con su dedo índice derecho acariciaba la cabeza del pollito

— ¿Por qué iba a hacerlo?, ve solo como me dejaron mi casa, de menos se merecen ese castigo—dijo mientras se recargaba en el refrigerador—La llave...—miró al menor

—Je...la tengo yo pero pensando bien las cosas creo que mañana iré a llevársela a Kiku— sonrió— ¿Me acompañas?—

—Bien— suspiro

— ¡Vee~!—miró al pollito

Alemania miró como el castaño jugaba con la bolita amarilla que tenía en su mano, embozando una media sonrisa.

—Viniendo de ti, se me hace increíble que te hayas ideado ese plan tan macabro ¿sabes?—dijo mientras se cruzaba de brazos

— ¿Plan macabro?—lo miró con inocencia—El plan no fue mío...fue de pollito-san—sonrió abiertamente

Mientras en la sala.

—Joder, joder, joder, joder...—decía el albino aun rodeado del aura depresiva

— ¡Ya cállate con tus "joder"!—le gritó molesto romano

—Tsk, el tonto dice que...—sonrió burlón mirando al castaño

— ¿Qué?— alzó una ceja

— ¡Ja, tonto!— comenzó a reírse
— ¡Ah, bastardo, cabeza de pollo!—miró con molestia al albino

—Tu caíste solito, a mi no me reclames, mi querido Lovi—su sonrisa se ensancho

—No me digas Lovi—suspiro—Me estresas—

—Aja, ¡Brueder!—gritó pero no recibió respuesta— ¡West deja de hacer cosas sucias con Ita-chan en la cocina...no jodas ahí se hace la comida!—

Ante esto el menor de los germanos salió de la cocina asesinando con la mirada al albino mientras este se burlaba de las muecas que el rubio hacia.

—Gilbert, te había escuchado hace un momento... ¡No necesitabas decir eso!—un leve sonrojo paso por sus mejillas

—Sí, sí, oye—bostezó—Tengo sueño y viendo el problema en que me encuentro—señala con su otra mano al castaño—Como se supone que le voy a hacer—

—Bien que lo sabes hermanito —sonrió con burla viendo a Prusia

— ¿Yo en la cama y Lovino en el suelo?—recibió una patada por parte de Romano— ¡Hey!—

—Ni sueñes que yo me voy a quedar en el suelo imbécil-patata-cabeza-de-pollo—

—Cada vez le agregas más cosas a mi apodo Lovi—dijo mientras sobaba su pie donde había sido pateado

— ¡Maldita sea que no me digas así!—gritó el castaño

—Parecen matrimonio—dijo en susurro el ojiazul mientras frotaba sus sienes—Lovino, Gilbert...no sé cómo demonios se las vayan a arreglar pero... ¡Lárguense ya a su cuarto!—

—West, y ¿donde se supone que es "nuestro" cuarto?—miraba a Lovino— ¿Te acuerdas que Ita-chan nos metió en este problema apenas hoy verdad?—comenzó a jugar con el rulito del italiano

— ¡Suelta mi rulo!—le dio un manotazo al prusiano

—Bien, bien entonces vámonos a mi cuarto, Romanito—se puso de pie

—Si no es Lovi es Romanito, che palle—susurro el italiano mientras se ponía de pie

—Ok, traten de no matarse— sonrió con burla Alemania mientras regresaba a la cocina donde aún seguía Veneciano

Gilbert había jalado (gracias a las esposas) a Lovino hacia donde era su habitación, al llegar, entraron en esta y al momento en que el peliblanco prendió la luz, el italiano no evito mirar con extrañeza a al albino. Su cama era matrimonial.

— ¿Qué?, soy un ser grandioso no esperabas que tuviera una cama individual ¿verdad?—sonrió de lado—Además, suelo tener mis aventuras con mujeres, digo soy hombre y...—

—Cállate, no me quiero enterar de tus...cosas con las mujerzuelas que consigues—desvió la mirada un tanto sonrojado

—Tranquilo, hay mucho Ore-sama para todos, incluso para ti—volvió a tomar el rulito del italiano

— ¡Ah, suelta...deja mi rulo!—volvió a darle un manotazo

—Ja, bueno hora de tomar la siesta de belleza—

—Aja, la siesta de belleza—bosteza

Ambos caminaron hacia la cama. Ahí se desato otra pelea más; el peliblanco tenía dos almohadas, perfecto para los dos pero, una de esta estaba mejor acolchada. Discutieron hasta que el reloj dio la una de la madrugada. Ya con sueño y un poco molestos decidieron resolver aquello de una manera científica, sofisticada e inteligente. Piedra, papel o tijera.

— ¡Maldita sea deja de poner piedra!— gritó molesto el prusiano

— ¡Tu, deja de poner piedra cuando yo pongo piedra!— respondió el castaño

— ¡Joder, el juego no se llama Piedra, piedra o piedra, pon algo diferente!— Gilbert

— ¡Y por qué no lo haces tú!—Lovino

La puerta se abrió de golpe dejando ver al tierno Feliciano molesto y adormilado, Prusia y Romano lo miraron sorprendidos y con un poco de miedo.

-¡Ah!, ¡Porca mignotta! … No sé por qué se están peleando ahora...pero, ¡¿Pueden dejar de estarse peleando ya! , ¡Joder no dejan dormir!—gritó molesto el menor

— ¿Ita-chan?, tranquilo—dijo el albino viendo al nombrado —Lovino tiene la culpa por no dejarme la almohada—

— ¿He?, ¿¡Mi culpa?—

— ¿Vez, Ita-chan?—

— ¡Ma vai a quel paese!— azotó la puerta

Dentro de la habitación el peliblanco y el castaño miraban sorprendidos la puerta por donde el adorable Italia Norte había desaparecido. Gilbert no había entendido algunas palabras que el pequeño había dicho, miró a Lovino en busca de respuestas.

—Por si lo preguntas, te mando a la mierda—sonrió con burla

— ¿Ah?, ¿Feli-chan?, ¿Mandándome a la mierda?—dijo con tono de indignación y fingiendo tristeza —Pero, pero... ¿cómo es que salieron esas palabrotas de su tierna boquita que tiene?—

—Cuando interrumpes "el sueño de belleza" de Veneciano...su dulzura se va a la... bueno entiendes—miró al prusiano

—Como sea, tengo sueño y voy a dormir así que tomare MI almohada que está en MI cuarto y hare mi siesta de belleza, ¿Verstehst du?—tomo su almohada y la estrujo

—Bien, mi querido Gilbert te tengo una propuesta—froto sus sientes con desesperación—Esta noche la jodida almohada es tuya, mañana es mía, pasado mañana tuya y así no la llevamos... ¿capisci? —

—Hm, interesante propuesta, bien acepto—respondió el albino sonriendo y estrujando aun mas su querida almohada

Después de haber resuelto el dilema de la almohada, ambos ya se encontraban acostados tranquilamente, Gilbert ya comenzaba a dormir pero los continuos movimientos y quejidos de incomodidad del castaño se lo evitaban. Molesto abrió los ojos y giro su rostro para encarar al castaño que mostraba mueca de disgusto.

—Puedes... ¿¡Dejar de moverte!—dijo molesto

—Tsk, zitto, ¡estoy incomodo así no puedo dormir!—

Sin más, el italiano se sentó y valiéndole por completo que Prusia lo estuviera viendo, comenzó a desabrochar el botón de sus pantalones. Ante dicha acción el peliblanco se exalto.

— ¡Scher dich zum Teufel!—se sentó —Me puedes informar... ¿! qué diablos estás haciendo!—

—Creo que ya lo has de saber o a lo mejor el macho-patata no te lo ha contado pero tanto a mí como a Veneciano nos gusta dormir...en ropa interior o a veces...—

—No, no, no...T-Te acepto que duermas sin pantalones pero sin bóxer no—un sonrojo apareció en sus mejillas, cosa que Lovino noto

Un minuto paso y el italiano ya se había deshecho de sus pantalones y se había vuelto a recostar, burlándose disimuladamente del notable sonrojo del otro. Gilbert por su parte lo maldecía por hacer que el color carmesí apareciera en su rostro, mas sin embargo decidió no darle tanta importancia, ya tenía sus ojos cerrados y ya estaba dispuesto a dormirse. Y así lo hizo.

Tres de la madrugada.

Todo se había quedado en sumo silencio, el cual solo se rompía con la voz del albino que entre sueños se susurraba lo grandioso que decía ser.

Kesesese...Soy genial—Decía entre sueños

Y su sueño se vio interrumpido al sentir un escalofrió por todo su cuerpo y aun con sus ojos cerrados, movió su mano que no estaba esposada hacia su cuerpo notando la ausencia de su calientita y preciada cobija. Entre abrió sus ojos para comprobar que se encontraba completamente descubierto.

— ¿Dónde...?—su mirada se dirigió hacia la persona que dormía a un lado suyo, encontrando su cobija —Tsk,Hurensohn—Tomo molesto la parte de la cobija que le correspondía y a jalarla logrando despertar al castaño

—Joder Prusia y ahora qué carajo quieres—dijo con molestia tallándose un ojito

— ¡Quiero que me des MI parte de la cobija!—gritó— ¡Te la agandallaste toda!—

— ¡Yo no me agandalle nada Gilberto, Vaffanculo or 'ffanculo!—

— ¡Es Gilbert!—miró molesto al castaño, tomando el rulito de este y jalándolo un poco

— ¡Chigi!—se quejo el italiano llevando su mano hacia su boca

—Ja, ¿que fue eso?—con tonito de burla y volviendo a jalar el rulito

— ¡Chigi!... ¡Ah, Ma che cazzata stai facendo!—un sonrojo apareció en sus mejillas y dio un manotazo al albino

— ¡Ja, ja que cura!, no te entendí nada así que, ¡La tuya!— comenzó a reírse

La puerta se abrió de golpe, de nuevo, pero ahora dejando ver a un adormilado y furioso Alemania con su revólver en mano.

— ¡La momia!—exclamo asustado Romano escondiéndose atrás de Prusia

— ¡Maldita sea, ya cállense y dejen dormir o me los fusilo aquí a los dos!—gritó molesto el rubio mostrándoles el arma

—Ok West, nos dormimos pero guarda eso o vas a hacer que este imbécil me desvista, ¡ah!— sintió un pellizco por parte del castaño

—Joder—salió de la habitación azotando la puerta tras de si

— ¡Bien deja de manosearme, ah!—otro pellizco— ¡Romano!—

—Perdón, ese se me fue— salió de su escondite

Cinco de la madrugada.

Las horas pasaron después de este incidente, Prusia y Romano se habían vuelto a dormir, el silencio regreso, aquel en el cual solo los susurros de Gilbert se escuchaban.

Kesesese...No puedes conmigo Austria—decía dormido—Si, Hungría es travesti...kesesese

Y sus sueños se volvieron a interrumpir pero esta vez al sentir que algo calientito lo rodeaba. Un tanto curioso por saber que era aquella cosa que le brindaba calor, abrió un ojito pero de inmediato ambos ojitos se abrieron como platos al reconocer aquella cosa que lo estrujaba, más bien aquella persona que lo estrujaba.

— ¿R-Romano?—le llamo pero este seguía durmiendo y estrujándolo —Se me pego como koala—sonrió nervioso

—Rico tomate, rico—dijo dormido el italiano

—Ja, niño tomate—suspiró—Bueno ya que hago, si lo despierto nos vamos a empezar a pelear como hace rato y luego vaya a venir Feli-chan en su fase malvada junto con West para matarnos a los dos—volvió a mirar a Lovino—Así, se ve mejor...no da lata—

— ¡Tomate!—dijo emocionado y dormido el italiano para después dar una mordida al hombro del albino

— ¡Ahh Arschloch Hurensohn!—gritó y se hizo a un lado esperando que el castaño lo soltara sin embargo la cama se le acabo y cayo de esta llevándose de corbata al otro por culpa de las esposas

El sonido de la caída se escucho por toda la casa y en minutos la puerta de la habitación de Prusia se abrió dejando ver a Alemania y sorprendentemente el golpe había despertado a Feliciano también ya que se encontraba detrás del rubio. Miraron hacia la cama pero no había rastros de los que deberían estar durmiendo en ella.

— ¿¡Donde están?...¡Gilbert, Lovino!—gritó Alemania

Y en respuesta solo hubo dos quejidos provenientes del suelo, a un lado de la cama. El menor de los Italia se adentro en la habitación en busca de los nombrados, encontrándolos.

— ¡Doitsu, Doitsu, ah!—cubrió sus ojos con sus manos

Ante dicho gritó Ludwig se acerco a donde se encontraba Veneciano—Que pasa Ita...—vio lo que veía el menor, comenzó a pensar mal y un tic en su ojito se hizo presente — ¡Joder con ustedes!—

Ahí, en el suelo estaba Gilbert todo atarantado con Lovino encima de él igual de atarantado, y en una posición algo incomoda y comprometedora.

—Itae, ¿Qué clase de despertador este? —dijo Lovino sobando su cabeza y sentándose (sin haberse dado cuenta) en las caderas del prusiano

—Primera, no soy tu despertador—comenzó el albino—Segunda... ¡Bájate de encima!—gritó

— ¿Ha?—miró al albino y luego la posición en la que se encontraba — ¡Gyaaaa, maldito prusiano pervertido, aprovechado!— se quito de encima no sin antes darle un leve golpe en el pecho al otro

—Joder, tú empezaste... ¡Me confundiste con un tomate!—señaló su hombro que había sido mordido

— ¿Ha?—alzó una ceja—Estás mal del cerebro, yo no te hice nada—desvió la mirada, señal de indignación

—Si como no, dile eso a mi grandioso hombro que sufrió tu ataque—se sentó y hasta ahora miró a Ludwig y Feliciano— ¡West, Feli-chan!, wey no los había visto—

—Hasta ciego estas, que ¿no escuchaste el grito de niña que hecho Veneciano cuando entro?—miró molesto al peliblanco

—Je, contigo arriba de mi solo pensaba en que tenia a un tomate atacándome—comenzó a ponerse de pie pero Romano se lo evitó jalándolo de las esposas— ¡Oye!—

Y después de esto habían comenzado a pelearse de nueva cuenta, sobre la mordida, sobre la caída, que por que el rulito del italiano era gracioso y por otras cosas más sin importancia.

Seis de la madrugada.

En la sala o mejor dicho en lo que quedaba de sala, Gilbert y Lovino ya estaban bien despiertos y arregladitos ya que Ludwig no los había dejado que retomaran su sueño. Ya habían desayunado, solos cabe decir ya que los otros dos aun estaban arreglándose.

—No nos dejaron dormir ahora se despiertan—repitió lo que el alemán les había dicho antes de marcharse de la habitación—Todo por tu culpa—miró molesto al castaño

—Tsk, cállate bastado—dijo molesto mirando al pruso

—Bien—llego junto con Veneciano —Nosotros dos tenemos que salir—

— ¡Por favor díganme que van a ir con Japón por las llaves de esta cosa!—sus ojitos color carmesí se hicieron brillosos mientras miraba a los otros dos

—No—Ludwig—Tenemos otras cosas que hacer así que traten de no hacer—dio un vistazo a lo que quedaba de su sala —Bueno ya no importa—camino hacia la entrada

—Vee~, Prusia-nii-chan, Romano-nii-chan... ¿puedo encargarles algo?—dijo sonriéndoles abiertamente

Los nombrados solo lo miraron esperando a que continuara con lo que iba a decir.

—La comida, vee~... ya no hay provisiones, ¿podrían ir a comprar más?—

—Si, claro Ita-chan solo no nos mandes tan lejos como ayer en la noche ¿sí?—le sonrió al menor

— ¿Cómo, ayer en la noche?—con tono de inocencia— ¿A dónde los mande?—

—Directito a la mierda hermanito—miró molesto a Feliciano

—Vee~—soltó una risita bobalicona—A lo mejor lo soñaron— su sonrisa se ensancho—Y, ¡Grazie Mille!, Doitsu y yo regresamos lo más rápido que podamos—dijo para después correr a donde el rubio lo esperaba

— ¿WTF?—dirigió su mirada al castaño esperando una traducción de lo que el menor dijo antes de salir

—Dijo... que gracias—respondió quedándose dormido ahí sentado donde estaba

— ¿Y como se le contesta?—sonrió con burla viendo como el italiano se estaba quedando dormido

Prego—respondió de la misma manera

—Ja, oye Lovi despierta tenemos que ir de compras—tomó el rulito del castaño y lo jaló

Chigi—reacciono y asesino con la mirada al pruso

—Joder no me canso de hacer eso—soltó el rulito manteniendo una sonrisa burlona

Sei uno scemo—suspiró—Bueno, vamos de compras ya—bostezó—Sirve que así se me quita el sueño—

— ¿Ya vez Romano?, eso te pasa por molestar y no dejar dormir a un ser tan grandioso como yo—

— ¡Ah, ya camina!— se puso de pie y haciendo uso de las esposas, jaló al albino

—Bien, así por las buenas si—

Ambos caminaron hacia la entrada, abrieron la puerta y ya dispuestos a salir, cuando el albino se detuvo de golpe, a lo cual el castaño lo miro con incertidumbre.

— ¡Espera déjame ir por mi tarjeta de puntos, en Soriana es más barato que en Wall-mart!—dicho esto entro corriendo a la casa

— ¡Joder espérate, maldita sea acuérdate que estoy esposado a ti!—No hubo respuesta del otro ya que siguió corriendo — ¡Gilbert!—

Continuara...

Glosario...

Brueder: (Alemán) Hermano

Che palle: (Italiano) Que fastidio

Porca mignotta: (Italiano) Puta Mierda

Ma vai a quel paese: (Italiano) Vete a la mierda

Verstehst du: (Alemán) Entendiste o entiendes

Capisci: (Italiano) Entendiste o entiendes

Zitto: (Italiano) Cállate

Scher dich zum Teufel: (Alemán) Vete al demonio

Hurensohn: (Alemán) Hijo de puta

Vaffanculo or 'ffanculo: (Italiano) Vete al demonio

Ma che cazzata stai facendo: (Italiano) Pero qué coño estás haciendo

Arschloch Hurensohn: (Alemán) Imbécil, Hijo de puta

Grazie Mille: (Italiano) Muchas Gracias

Prego: (Italiano) De nada

Sei uno scemo: (Italiano) Eres un idiota

Notas Finales: Bueno ps aquí termina XD hahaha ame a Gilbert en este capitulo hahaha lo de la tarjeta de puntos de Soriana se me ocurrió al ver la tarjeta de mi papá ¬3¬ neee espero les haya gustado, kesesese... ¿Reviews?... ¿Per favore? OwO