La fiesta Malfoy – Capítulo 2.
Black aulló, y Harry no dejó de cavilar.
- Los Malfoy nos invitan a una fiesta esta misma noche…
Todos hablaron a una misma vez, cada uno decía su opinión, otros gritaban, otros, como Harry, simplemente se callaban.
- ¡Sinvergüenzas!- bramaba Sirius, con Remus tras de él como su padre- ¡Invitar a mi ahijado! ¿A qué? ¿quieren matarlo ya que Voldemort no puedo?
- ¡Por una vez en la vida opino como tu, Sirius!- chillaba histérica Molly.
- Haber…- Harry intentó dar su opinión, pero nadie lo escuchaba.
- Es raro que los Malfoy quieran invitar a Harry a una fiesta…- comentaba Hermione con Ginny, Luna y Tonks, estas asentían con la cabeza.
- No me imagino a Draco Malfoy pidiéndole perdón a Harry- reía Ron, que de solo pensarlo se reía a carcajadas.
Fred y George se le unieron, Neville era el único que se dio cuenta que Harry quería mostrar su opinión.
- Sirius…- Remus lo calmaba.
- Ni Sirius, ni leches, Remus, ¡Harry no irá!
Harry, harto de ser ignorado chilló y dio un golpe tremendo a la mesa.
Los pastelitos sobrantes volcaron al suelo.
-¿Nadie piensa escuchar lo que yo piense? – un haz de luz que entraba por la ventana iluminó los ojos verdes.- ¿Y si decido que quiero ir?
-¡No irás cariño!- lo abrazó la señora Weasly.
-¿Estás loco Harry?- le chilló Sirius.
El muchacho se puso en pie, dando vueltas alrededor de la mesa.
- mirad, hemos pasado de todo estos meses, y si, salvé a Draco como dice su padre en la carta- miraba a todos- si no estuvieran arrepentidos, que estoy casi seguro que lo están no me habrían mandado esta carta.
- ¡Pero Harry…!- Ginny quería protestar, Harry no la hizo caso.
- Los Malfoy, hace tiempo que solo han estado centrándose en que ellos y su hijo salieran con vida de esta, su lealtad a Voldemort fue mínima.
- …- silencio.
- No estoy queriendo decir que seamos ahora todos súper amigos, pero si podríamos darles un voto de confianza y ver que es lo que nos quieren decir esta noche.
Parecía que Harry había convencido a casi todos, menos a Molly y Sirius, claro está.
Ron levantó la mano.
- Yo voto por ir, así me reiré de Malfoy- se burló el chico, los gemelos lo siguieron.
Neville, Luna y Hermione, aunque indecisa, levantaron las manos.
- Yo creo que el chico tiene algo de razón- comentó Arthur- a fin de cuentas Malfoy no ha sido culpado de ningún asesinato y ya pagó un año de cárcel.
- No lo hemos vuelto a hablar mal ni a un hijo de muggles- reconoció Remus.
Harry quiso escuchar algo de Sirius, y al final encontró su respuesta.
- Esta bien… iremos, pero iremos todos- los señaló- y no te perderemos de vista, no vaya a ser que sea una trampa y…
- ¡Sirius!- graznó Harry.
- De acuerdo- se calló el animago a regañadientes.
Molly que tampoco estaba muy de acuerdo accedió.
- en fin, al menos tendremos que ir preparándonos ¿no?, si la fiestecita es esta noche…
Todos partieron a cambiarse a sus habitaciones.
Ron aún reía.
- ¿y que te vas a poner Harry?- el chico comía una bolsa de patatas fritas- tienes que parecer el mejor de todos, ya que la fiesta es en tu honor.
- Paso de muchos formalismos- siseó Harry rebuscando en su maleta- mira, esto mismo.
Sacó una camisa azul marino y se puso los pantalones que le habían regalado los señores Weasly.
Cuando Ron lo vio vestido dijo:
- Uf, cuando Ginny te vea te comerá vivo, jajaja
Pero Harry no rió, ni siquiera sintió esa vieja necesidad de estar con Ginny… es como si el amor hubiera muerto junto a Voldemort, la verdad es que no le apetecía estar con ella.
- si, ya…
El pelirrojo lo escrutó severamente con la mirada.
- ¿Volverás a salir con mi hermana?
- No lo sé, Ron- dijo el ojiverde- no hemos ni hablado a solas desde que acabó todo.
Ron, al ver la seriedad del chico prefirió no inmiscuirse.
Harry se acercó de nuevo al espejo para peinarse decentemente.
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- Os lo advierto a todos, sobretodo a ti Harry- se dirigió Sirius a su querido ahijado- a la primera cosa rara que vea en esa casa, ¡nos vamos!
A Harry se le olvidaba el bostezar, ya estaba completamente listo y ayudaba a Hermione a peinarse.
- Que si…
- Pues eso mismo- gruñó Black.
- Sirius, te estás pareciendo a Severus – le dijo Lupin.
Ante tal comentario Sirius no volvió a quejarse en toda la tarde.
Los Weasly estaban preparados y saliendo ordenadamente al jardín, allí se desaparecerían.
Harry y Hermione, que eran los últimos salieron junto a Luna, Sirius y Remus y haciendo un corro y contando a las "3", se desaparecieron.
Un segundo más tarde, Harry se encontraba mirando las puertas enormes de un auténtico caserón de magos.
El edificio era alto, elegante, de un gris perlado…las ventanas estaban decoradas con esmeraldas llameantes.
Arthur silbó al ver la casa tan tan enorme ante él.
- ¿entramos o no?- propuso Molly al ver que todos se hallaban boquiabiertos, aunque ella no lo reconociera sentía un deje de envidia.
- Si- afirmó Harry, entraron escoltándolo.
Al picar tres veces a la puerta, tuvieron que esperar unos segundos que aprovecharon para observar el jardín.
Este estaba pulido y lleno de avestruces.
Un elfo doméstico vestido de gala abrió la puerta.
- ¿dígame?- preguntó este.
- El señor Harry Potter está aquí- se la dio de interesante Sirius.
El elfo abrió los ojos como platos, y tartamudeando los dejó pasar mirando a Harry con adulación.
- ¡El señor Potter! pase, pase, avisaré a los amos inmediatamente.
Si la casa por fuera era impresionante, no digamos por dentro.
Harry no tuvo la oportunidad de verla tan alumbrada y limpia aquella vez que junto a Ron y Hermione estuvieron en ella.
Hermione sintió un pequeño escalofrío al recordar como la torturó Bellatrix.
Las cortinas eran color crema, se fijó Harry y las mesas de cristal entallado cubiertas de manteles de seda de araña blanca.
Un centenar de magos y brujas estaban allí, y por desgracia ninguna de ellos eran conocidos para Harry.
- Menuda chavola- sisearon los gemelos al oído de Harry, este se rió.
- Estimado señor Harry James Potter- una voz fría y sedosa se hizo escuchar en aquellos momentos.
Todos los invitados se dieron la vuelta para mirar al recién llegado Harry, pero Harry no miraba a los demás, sino al señor Lucius Malfoy, que acababa de aparecer.
Era alto, de largos cabellos plateados, estaba acompañado de su esposa: Narcisa, que tras la guerra había recuperado su hermosura.
La mujer hizo una reverencia ante Harry.
Y¿avergonzado? La seguía Draco Malfoy, que intercambió una mirada con Harry y más tarde con el resto del escuadrón.
Draco sonrió y Harry no supo si tornarle la sonrisa.
- no se queden ahí parados, por favor- Lucius les hizo una reverencia con la mano- los esperábamos solemnemente, pasen al comedor.
Lucius y su familia hicieron pasar a Harry y a los demás, Harry se cruzó con Draco que le susurró: Hola, Potter.
Seguidamente los siguieron ellos a paso lento y firme y prosiguieron los invitados.
Harry se sentó en frente de Lucius Malfoy, en una mesa larga y llena de platos aún vacios.
La luz de la lámpara de araña los iluminaba a ambos, el niño que vivió se sentía entre incómodo y preocupado.
Narcisa se sentó a un lado de su marido, y Draco del otro, concediendo uno con Sirius, que parecía un can a punto de ladrar y Ron, que no sabía si gruñir o reír con estrépito.
- Es un honor- exclamó Lucius alzando una copa- tener aquí al chico que derrotó al Señor tenebroso y salvó a nuestro hijo de la muerte, Harry Potter- en aquel momento las copas se llenaron de champagne por arte de magia y todos pudieron brindar.
Bebieron.
Draco no apartaba la mirada de Harry.
- También quiero brindar- prosiguió el patriarca de los Malfoy- por que él está aquí con nosotros y por su 18º cumpleaños.
Todos aplaudieron con fervor.
- Y para finalizar, y empezaremos esta gloriosa comida- El hombre miró a Harry a los ojos- mi familia quiere pedirte perdón por todo mal que te hayamos echo.
Lucius se inclinó ante Harry, Narcisa lo siguió y Draco miró a un lado.
- ¿No te inclinas tu también Malfoy?- preguntó con desdén Ron.
- ¿Eso es lo que tú querrías ver, no Weasly? – siseó con odio Draco, miró a Harry- le pediré perdón a Potter a solas, no bajo miradas curiosas como la tuya, necio.
Ron quiso levantar la varita, pero Harry lo detuvo.
- No os peléis- miró a sendos muchachos- se supone que hemos venido para pedirnos perdón ¿no?
El pelirrojo no quiso protestar, Lucius miró a Draco con enfado.
- bien, será mejor que comamos y callemos- hizo un tic con su varita y los platos empezaron a llenarse de repente.
Harry nunca había probado una sopa tan exquisita como aquella, sabía a cebolla mezclado con algo que no sabía reconocer.
- Es comida francesa, Harry- le dijo Narcisa Malfoy.
- Si, lo comíamos mucho en Europa- dijo Sirius, desafiando a su prima con la mirada.
- Está muy rica, gracias- sonrió Harry entrecortadamente a la mujer.
De segundo el plato se llenó de pasta Italiana al roquefort con nueces, Ron lamió hasta el plato y de tercero: Pato a la naranja con patatas asadas y verduras a la pimienta.
Nadie dejó nada en su plato, y ya estaban tan llenos que no pudieron con el postre: Nata montada con fresas y crema.
- ¿Una copa de licor Harry?- preguntó Lucius
- Bueno…si- lo aceptó el chico.
- Está muy bueno- le explicó Draco, que casi en toda la noche no había hablado con Harry, solo lo observaba con atención.
Harry lo probó.
- pues si, lo está- rió alegre.
- ¿quieres un poco más?- ofreció Narcisa.
- No, muchas gracias.
- Muy bien- el patriarca volvió a ponerse en pie – en cuanto acabemos podremos pasar a la sala de baile, y tomar unas copas tranquilamente.
El bullicio, poco a poco y elegantemente se fue dispersando de la mesa, dirigiéndose a un gran comedor dirigido al baile y a la conversación entre invitados.
Cuando Harry iba a seguir a Ron y Hermione, alguien le tocó en la espalda.
El chico se giró en seco para encontrarse con un par de ojos plateados que lo habían observado toda la noche.
- Malfoy… ¿dime?
- ¿Me acompañas un momento?
- …- Harry no supo que decir, miró a Sirius que era el primero en que se había ido hacia el minibar con Arthur y Remus.
- ¿tienes miedo?- cuestionó Draco, entre sorprendido y burlón.
- Anda ya- arqueó la ceja Harry- venga vamos a donde quieras.
El rubio sonrió y se alejó de la cocina seguido por Harry.
Se dirigían hacia la parte trasera del jardín, donde había una gran fuente de mármol, con la figura de una bruja reluciente.
Draco se paró delante de la fuente y Harry lo imitó.
Se hizo un silencio incómodo.
- Bien…- El hijo de Lucius no sabía por donde empezar.
- …- Harry tampoco sabía que decir, nunca se esperaría estar en esa situación con su archienemigo Draco Lucius Malfoy.
La luna los alumbraba expectante.
-¿sabías que este año me dejan repetir curso?- le preguntó Malfoy.
- a mí también- afirmó Harry curioso.
Draco se quedó callado de nuevo.
- e iremos de noche ¿eh? Van avanzando los del Expresso de Hogwarts…
- Ya lo sabía también.
- Mmm…- se fijó en sus pantalones nuevos y adoptó una mueca burlona-¿Quién te ha regalado eso? Parece salido de un basurero.
Pero notó pronto que a Potter no le había echo ni pizca de gracias.
- Los padres de mi mejor amigo, gracias por el cumplido- ironizó este.
- Perdón…- se amilanó Malfoy.
Era tan difícil hablar, Harry lo comprendía pero empezaba a impacientarse por lo que Malfoy quería decirle, que sin duda, debería ser una disculpa.
- Mira, puede que nunca nos hayamos llevado bien, pero…- tragó saliva el rubio mirando a la hierva- quiero agradecerte lo que hiciste por mí, gracias a ti estoy vivo y gracias a ti también se que mi familia y yo nunca debimos estar de parte de Vol…
- Voldemort- dijo Harry.
- Eso- el rubio lo miró a los ojos – Me gustaría que nos lleváramos bien, al menos como compañeros de escuela y si no te metes con mi ropa o mis amigos,
- ….- Harry no supo que decir, aquel chico, que a la vista parecía mucho más frío y maduro que él se estaba disculpando en aquel momento.
- Pero si dices que no, lo comprenderé – inspiró Malfoy quedando serio de repente, esperando una contestación de Harry.
El moreno pensó unos segundos más y entonces le extendió una mano.
- Aquel 1 de septiembre, por arrogante descarté tu apretón de manos, pero hoy en día gracias a tu disculpa, Malfoy, soy yo quien te ofrece mi mano.
El Slytheryn miró la mano de Harry , sonrió y la estrechó.
- Gracias- sonrió elegantemente.
- De nada.
Entonces Draco fue hacia el final del jardín donde había un pequeño cobertizo.
- ¿A dónde vas?- preguntó Harry siguiéndolo.
- Mis padres me dijeron que fuera yo quien te entregara nuestro regalo de cumpleaños- se escuchó la voz ahogada de Draco buscando algo.
- ¿A mí?- eso si que no se lo esperaba.
Entonces el rubio salió junto una jaula de plata bastante grande, donde en su interior ululaba una pequeña lechuza gris perla.
- Es para ti, ten- le dio la jaula a Harry, que al estar más flacucho que nunca no podía casi con ella.
Malfoy rió.
- Se nota que la guerra ha hecho que adelgaces, ¿eh Potter? Ju, ju.
Harry se ofendió.
- Anda, pues a ti te ha enfortecido, ¿no? Nunca antes habías echo tanto ejercicio, hasta has cogido forma.
- Hombre claró- chuleó Draco- tengo que ganarte al quiditch este año, que lo sepas.
- ¡Ja!, tranquilo- rió Harry – que con las comilonas de la señora Weasly y después en Hogwarts cogeré forma de nuevo.
Ambos chicos se sonrieron, Malfoy con su habitual risa elegante y fría y Harry alegre y espontáneamente.
- Nunca te he visto sonreír así, Potter- le alabó Draco, el fuego brillaba en sus ojos fríos.
- Será que nunca me habías echo un regalo, Malfoy- se quejó Harry- bueno, sí, putadas a mogollón.
El moreno se sentó en la fuente observando a su nueva lechuza, se emocionó pensando en Hedwig.
- Me enteré por Snape que la tuya alcanzó un maleficio y pensé que sería buena idea regalarte una lechuza.
- Gracias, Malfoy- sonrió Harry.
- No hace falta que me digas Malfoy, puedes llamarme Draco.
Harry se sonrojó un poco, hablar así con Draco Malfoy se le hacia profundamente extraño, pero… en el fondo… no se sentía nada mal al hablar con él.
Estaba claro que los Malfoy habían cambiado.
- La llamaré Grissy- la tocó Harry con un dedo, la pequeña lechuza ululaba como un bebé llorón.
Entonces cuando estaban tan tranquilos mirando la lechuza, Harry escuchó un grito de Sirius.
El chico puso los ojos en blanco.
- mi guardaespaldas me llama, será mejor que me vaya- le dijo a Draco.
- Vale- dijo este, disimulando el desagrado por su partida- Nos veremos en el Expresso, aunque aún no se ni con quien compartiré compartimento.
- Yo tampoco, bueno- le extendió una mano- gracias por todo.
Malfoy la estrechó.
- Gracias a ti, Potter.
- ¡Harry!
- Bueno…Ha-Harry- le costó decirlo.
- Je, je- el moreno cogió la jaula y se fue corriendo hacia dentro del caserón.
El hijo de Narcisa se sentó en la fuente mirando como Harry se marchaba, rió nerviosamente en sus adentros.
- Potter…
CONTINUARÁ.
n/a: Hola a todos ¿Qué tal? Espero que muy bien jeje, bueno veo que al menos 5 personas han leído mi fic, me alegro por ello (El que lo haya leído que me deje review please, me encantaría)
Así que esperando que os haya gustado este cap más que el otro voy a contestar vuestros reviews:
Okashi Minako: ¡Hola! Mil gracias por el review, me has puesto colorada. Ja ja, bueno tampoco escribo tan bien...:s y el fic Siris/Remus escrito no es una maravilla solo que es largo y tiene bastante acción.
Espero que me sigas leyendo y dejándome reviews ¿eh? Que a partir de ahora viene lo bueno. Besos.
laura300099:¡Hi! Pues menos mal que te has pasado si señor, jaja en este ya ha aparecido Draco, espero que te haya gustado y que leas el 3 que es más interesante aún juju, besos.
Randa1:¡Holas! Si, Romeo y Julieta... mm como obra de teatro (más adelante) y un poco parecido a la situación de ambos ¿no? Me alegro de que te haya gustado, espero tu review besos.
Liwk:¡Tus deseos son órdenes! 2ª Cap subido y según la aceptación del fic subiré pronto el tercero que también lo tengo escrito ya. Jujuju.¿ Los acompañantes? ¿una idea? MMMM ya lo verás jaja, besos.
VAMPIRE PRINCESS MIYU:¡Hola! Me alegro de que te haya gustado el fic, pero este cap supongo que te habrá gustado mucho más, jeje. ¿ Quien hará de Paris? Sorpresa, eso no se dice, jeje tendrás que esperar. Y si representarán la obra de teatro. Ju, Ju. Besos, espero tu review.
Bueno, pocos pero intensos reviews, espero recivir muchos más de vosotros que ya lo habéis echo y de aquellos que me lean y le de pereza ¡ Vamos escribe que me hace ilu!
Pronto el tercero, os adelanto el título:
"EL EXPRESSO NOCTURNO" – estará muy interesante, palabra de honor de Hermi20.
Besos, hasta otra.
HERMI20-BERGDORA.
