Disclaimer: Los personajes de Fire Emblem no son de mi pertenencia.
La gente le saluda con una reverencia, otros le saludaban con algún ademán y otros simplemente le llamaban por su nombre pues para él, no era necesaria algún tipo de formalidad.
Las calles de Pherae rebosaban de alegría, algunas calles poseían decoraciones que se extendían entre casa y casa, los músicos tocaban algo especial al ver a su marqués pasearse entre sus calle, la gente se reunía alrededor de la fuente central para bailar y regocijarse. El marqués se casaría y todos le harían ver a la futura Marquesa, la vida que su nación poseía.
Una sonrisa se formó en su rostro al recibir una paleta de una pequeña niña que iba junto con su hermano mayor, o eso pensaba él.
- Oye, Lilina me dijo que estaban organizando la formación de la famosa Liga Lyciana entre Pherae y Ositia. ¿Es cierto?
Roy asintió desenvolviendo la paleta para comerla.
- ¿Pero eso no es cuando ambos países son unificados por sus líderes? Ya sabes, si tú y Lilina se casan.
- Créeme cuando te digo que lo tengo resuelto – Janel torció la boca y él le sonrió – Esta es una oportunidad de agrandar nuestro país, ponernos a la par con Etruria y Biran, y ¿Quién sabe? Que Arcadia finalmente se presente.
- Arcadia no lo hará, es mejor mantenerse bajo la sombra. Tienen su propio sistema que han perdurado hasta hoy y además, no creo que al resto de la gente le agrade saber que aún hay gente con sangre dragón hasta la fecha, aunque la única es Fa e Idoun, ¿No?
- Hablando de eso… ¿Tu padre no te comentó nada acerca de la guerra pasada?
- Casi no hablamos, pero sí, me comentó que conoció a un par de chicos que eran dragones, pero siempre se hicieron pasar por un bardo y una bailarina. Volvieron a su tierra y no creo que esa fuese Arcadia.
- Mi padre nunca me habló de esa guerra – Roy siguió – Fue Merlinus pues Marcus tampoco me decía nada. Un par de dragones atrapados en Elibe bajo el yugo de alguien con el único deseo de traer a más dragones
- Ah, eso me recuerda alguien
Roy rió y Janel le siguió sin dejarle de guiar por las calles hacia la tienda de pociones que le había comentado.
- Me hubiera gustado conocer esa guerra
- Pides muchas cosas, Roy – La castaña suspiró – Sólo puedo cumplirte una y esa es ver a tu madre un rato, ¿No?
- ¿Y crees que puedes cumplirla?
Jan negó, pero no frente a él, sólo para sí. No podría, pero conocía un hechizo que lo haría por sólo segundos.
- Vamos, no estamos lejos
Ella le siguió guiando por las calles de la ciudadela de Pherae, poco a poco, la música y la vida comenzaron a apagarse.
El silencio y la desconfianza emergían sobre su piel a cada paso que daba en las oscuras calles. La gente era nula y Roy quería pensar que era porque todos estaban en el centro celebrando una futura fiesta.
- ¿Cómo conoces estas calles?
- El trabajo de una estratega es conocer todo el terreno – Comentó guiñándole un ojo
No sabía si estar agradecido de contratarla en la guerra pasada o no.
Janel le guió por las calles más bajas de Pherae, donde el sonido no existía y la luz del sol no llegaba a tocar las esquinas. Donde la gente mostraba más que una apariencia de terror y mala vibra.
Le guió a una de las casas, ¿Esa era la tienda?
- Bien, estamos aquí
- ¿Esta es? Creí que… sería una tienda por el centro – Tragó
- Bueno, una del centro no te daría lo que yo
Janel tocó la puerta por el puño tres veces, tras una pausa de quince segundos, volvió a tocar, esta vez, con un poco de más fuerza con tal de ser escuchada. Treinta segundos después, la puerta se abrió emitiendo un chirrido espantoso mientras la oscuridad impedía toda la vista hacia adentro.
- Andando
Janel entró sin miedo y Roy le siguió con un poco de recelo.
La puerta se cerró de golpe y él pegó un pequeño saltito en su lugar.
- Tranquilo, Roy – Jan rió – No te pasará nada
- Tienes amistades muy extrañas – Confesó con una risilla nerviosa
- Esta era una amistad de mi madre más que nada – Se aclaró la voz y gritó - ¡Señorita Jean, soy yo, Janel!
Pasos serios y pesados resonaron en todo lugar, Roy no podía identificar de dónde venía y la oscuridad del lugar no ayudaba en nada. Pronto, antorchas se encendieron mostrando el interior. Había un mostrador simple al fondo, detrás, estanterías con botellas que no lograba identificar que contenían. La puerta que conectaba detrás del mostrador se abrió y la figura de una mujer apareció.
Roy creía que, por ser amistad de Mark, aquella mujer aparentaría una edad más adulta, pero parecía diez años mayor solamente.
- Ah, Janel… - Salió del mostrador para abrazar a la joven de ojos azules – La última vez fue hace un mes. ¿Ya no has necesitado aquella poción?
- No, ya no, pero conozco a quien sí
Janel se giró a él haciendo por inercia lo mismo a la mujer.
Una mujer joven y atractiva, con un aura de terror y desconfianza.
- Roy, ella es Jean, conoció a mis padres cuando éstos salieron de Pherae para Caelin – Comenzó a explicar – La ayudaron cuando estaba siendo asaltada. Es muy buena con la magia.
- Mucho gusto – Roy continuó haciéndole una reverencia – Mi nombre es Roy, Marqués de Pherae.
- ¿Marqués? ¿Tú eres el hijo de Eliwood?
- ¿Conoció a mi padre?
- No tengo el gusto, afortunadamente… Pero Mark hablaba maravillas de él. ¿Qué puedo hacer por ti, muchacho?
Los nervios no le dejaron hablar. Janel se alejó un poco para poder charlar con la mujer, ella escuchaba atenta mientras Roy sólo miraba los contenidos de los frascos en las repisas desde detrás del mostrador. Digno de un cuento de terror.
- Ya entiendo, tengo la poción adecuada.
Ella regresó a detrás del mostrador, buscando un frasco con la poción que sabía le sería útil. Roy le envió una mirada interrogante a Janel, quién sólo le alzó el pulgar y una sonrisa demostrándole que todo estaría bien.
Después de un rato, Jean regresó con un frasco negro al que no podía vérsele el líquido.
- Bebe esto durante esta noche, en un lugar cómodo de preferencia – Explicó entregándole dicho material – Entrarás en un sueño profundo, y vivirás lo que tu mente y corazón dicten.
Roy recibió el frasco, mirándole dudoso.
- ¿Y funciona? ¿Qué si quiero ver el pasado? ¿Qué contiene esto?
- Eso es un secreto, muchacho. Pero si no confías en mí, pregúntale los resultados a Janel.
Ella silbó y Roy levantó una ceja. Algo le había ocultado con respecto a dicha mujer.
- Muchas gracias – Respondió buscando una bolsa con oro
- Déjalo, pequeño. Si la poción funciona, será gratis.
Roy miró a Janel y ésta le sonrió con un asentimiento leve. Todo estaría bien.
- ¡Gracias, señorita Jean!
- A ustedes, jovencitos. Siempre es un placer ayudar a los conocidos de Mark.
Se despidieron desde la puerta, entonces ésta se cerró y un viento gélido les golpeó el rostro.
- ¿Por qué dijo que consultara resultados contigo?
Ahora fue su turno para reír nerviosa, finalmente suspiró devastada.
- Después de que mi padre falleciera, me quedé sola. Quería ver a ambos una vez más, así que recurrí a Jean al recordar los cuentos de mi padre como héroe. – Siguió – Ella me dio la misma poción y, creas o no, estuve ahí con ellos. Viéndoles, hablarles, tocarles. Era una ilusión, pero era una realidad.
- ¿Y crees que funcione conmigo?
- Si lo pides desde el pasado antes de que tu madre muriera, entonces sí.
Por un momento, le ilusionó.
- ¿Listo?
No realmente, admitía sentir miedo de qué pudiera pasar en caso de que funcionara o no, en caso de dormir y no despertar.
- Mira, hagamos algo – Ella sacó una pequeña botella semi vacía – Lo tomaremos juntos, ¿Bien? Despertaremos cuando queramos hacerlo.
- De acuerdo
Se acomodaron en el suelo, entre cobijas y almohadas que pudieran ser de comodidad. Alzaron la botella hacia el techo y tras una sincronización de palabras, las bebieron hasta el fondo al mismo tiempo.
Se arrojaron al suelo, mirando el techo sin decir una sola palabra.
- ¿Por qué no somos hermanos? – Preguntó él
- Porque Santa Elimine así lo quiso – Respondió ella con una risa ligera cubriéndose con una de las mantas - No te habría podido soportar como hermano
- Tienes razón – Rió él – Estamos mejor siendo amigos
- Aunque… Tampoco estaría mal
Antes de caer presa del sueño, Roy deseó conocer a Mark.
LordFalconX: Entiendo que pienses eso, pero Sword of Seals salió antes de Blazing Sword y para acomodar ese apoyo, se crearon los personajes. Pero como sabes, Fiora es la que proviene de las montañas nevadas (Ilia) y Ninian sólo se menciona que es un dragón de Hielo.No hay canon para Eliwood pues no tendría opción de apoyo (Como Marth, Sigurd y Micaiah que directamente tienen su final con otro personaje) El punto es que yo no lo considero canon pues, al igual que el resto de ships con Eliwood, se destruyen inmediatamente con argumentos que demuestra que no son canon, aunque te invito a leer el resto de la historia sólo por entretenimiento. Tienes el derecho a dejarla en caso de no estar conforme. Saludos.
A partir de aquí, se muestra la historia de Fire Emblem Blazing Sword. Sin más, me despido de esta actualización rápida y sorpresiva.
¡Nos leemos!
