Fic
Cajita de Amor
Por Mayra Exitosa
Capítulo 2
Otra Historia
Todos pasaban a cenar, lo extraño para Alexander era ver a María saliendo de la cocina, calentando y preparando todo, donde sus hijos salían con canastas de pan tibio, platos y cubiertos. Candy alistaba el mantel y las manteletas, acomodaban todo y Terry dijo
-Casa llena mamá
-Si hijo, lo bueno es que el comedor es de ocho sillas y podemos acomodarnos todos.
Alexander preguntó, sorprendiendo a sus hijos
- ¿Puedo ayudarle Sra. María?
- Por supuesto que no, ustedes son invitados de mis hijos, ellos siempre me ayudan a servir, es una buena manera de mostrarles el respeto por la cocina, por los alimentos y por la cortesía de que nuestros invitados nos hagan el honor de visitar esta humilde casa.
- ¿No cuenta con personas que le ayuden?
- Si a veces, pero es fin de semana y la Sra. Laura esta de descanso, mis hijos saben hacer alimentos y espero les agraden.
-Muchas gracias.
Cenaban y Alexander notaba que era muy agradable la dama, que no se veía amargada y Tom comento al terminar de cenar.
- Sr. Cornwall ¿Es usted familiar del Sr. Legan?
- No, mi esposa era prima de ellos, solo que falleció hace algunos años. Terry continuó
- Vaya ¿ Y frecuentan a la familia de la madre?
- Nos invitaron a visitarlos, parece que les agrada mucho Daniel. Candy abrió los ojos y guardo una sonrisa, misma que Archie y Ster apretaron los labios al verla, Tom respondió
-Para nada Sr. Cornwall, ese hombre le faltan modales, caballerosidad y principios, entre otras cosas. Alexander abrió los ojos al ver al joven tan seguro hablar y que la madre no dijera ni una sola palabra. Este preguntó a María
- ¿Siempre son tan honestos sus hijos?
-Sr. Cornwall, nuestros hijos no siempre contaran con nuestra presencia es bueno ver como se desenvuelven con los demás y si notara una mentira o algo que fuera deshonesto, créame que los interrumpiría, pero definitivamente no son bienvenidos los Legan en esta casa, por algunas razones.
-Supongo que por pretenderla y el haberlo rechazado.
-Es correcto Sr. Cornwall. La cena terminaba en silencio cuando Candy y Tom comenzaban a tocar temas y después pasaban a la sala, mientras María servía un poco de café. Alexander conversaba con ella
-Conozco bien a Daniel y sé que no cuenta con un trato agradable, espero no generalice a nuestra familia.
- Por supuesto que no, Sr. Cornwall
- Llámeme Alexander
- Entonces llámeme María, no se preocupe acabo de iniciar mi cambio de casa pues me dicen que viajaré al consulado Irlandés, mis hijos y yo estaremos viajando a Europa en poco tiempo.
- ¿Irlanda?
- Si, no tengo un puesto muy importante, pero es muy buen trabajo, creo que no debo desperdiciar las oportunidades… no sé como sea Irlanda, pero sé que en el consulado será gratificante el trabajo y solo espero que mis hijos estén de acuerdo con el cambio.
- Nosotros somos de Escocia ahí vivimos, me mude un tiempo a Inglaterra cuando murió mi esposa, después volvimos al hogar, tenemos negocios con la familia de mi esposa y mis hijos son sus herederos, quiero que vayan viendo lo que les corresponde a cada uno.
-Vaya que sorpresa al menos tendremos alguien conocido cerca, yo soy Norteamericana y tengo nacionalidad Mexicana por mi madre, mis hijos nacieron en Chicago, después nos fuimos a México por el padre de ellos, para terminar en Canadá cuando él decidió dejarnos.
- ¿Los abandono?
- Si. Pero eso ya fue hace varios años, lo hemos superado.
- Y ¿no piensa rehacer su vida?
- Si, pero espero encontrar a una persona adecuada, no solo para mí sino para mis hijos, es difícil casarse y tener una pareja, es mucho más cuando ya cuentas con hijos que dependen de ti.
- La comprendo, la madre de Daniel lo mencionaba, pero no se puede forzar una relación.
- Usted lo ha dicho, cuando es un no, es un no. Ahora me doy cuenta que no me equivoque en esa respuesta.
- Lo dice porque Daniel ya tiene pareja
- No, lo digo porque no es un buen Padre.
- En eso si pensamos igual, la educación de los hijos debe ser firme y con principios, pero sobre todo difundirlos con él ejemplo.
- Vaya parece que me ha leído el pensamiento, Alexander.
Se despidieron quedaron de salir a pasear y conocer al día siguiente partes de Montreal, ahí María y sus hijos se quedaron de ver con los Cornwall, pasaban un día hermoso caminando por lugares turísticos, conversaban de todo, Alexander poco a poco le agradaba mucho María, era una mujer sencilla, una precavida madre y sobre todo muy conocedora, de lenguaje muy fluido. Sonreía al ver los chicos estaban atentos con ella, tanto sus hijos como los jóvenes Cornwall.
La amistad se fue afianzando más hasta el traslado a Irlanda, donde ellos tenían una nueva casa, Alexander habló claro con María y sus intensiones para con ella, esta le correspondió para tener un noviazgo, este se convertiría en matrimonio muy pronto, ambos continuaron llevándose muy bien, respetaban la educación de sus hijos y de su individualidad, para Ster y Archie era muy agradable contar con ella como madre, porque eran muy atendidos, para Tom y Terry era agradable porque se llevaban bien con ellos y para Candy era ideal porque ella deseaba un Papá como Alexander y se lo hacía saber.
- Entonces ¿serás mi Papá?
- Bueno Candy tienes un Padre, seré lo que desees que sea.
- Mi padre no está aquí, lo queríamos mucho pero se fue sin buscarnos de nuevo. Y realmente me agradaría mucho que fueras mi Papá.
- Candy para mi serás una hija estupenda, pues no tengo niñas y es muy agradable contar con una, espero no ser un Papá muy duro, ni muy consentidor.
El temor de María era comenzar de nuevo, dejar su trabajo le era difícil soltarse pues no quería ser cambiada por dinero o por intereses, ella quería seguir conservando su trabajo, pero ellos vivirían en Escocia y eso se complicaba pues ahí no había consulado Mexicano que la empleara.
-No Alex, lo que sucede es que me he acostumbrado a trabajar y si dejo de hacerlo de ganar dinero, creo que no podría estar bien, pues quiero mantener bien a mis hijos.
-María nada les va a faltar, estoy contigo y ellos serán bien atendidos.
- Alex quiero trabajar, no quiero que dependa de ti todos los gastos, nosotros somos muchos y no quiero pensar que volvamos a dar pasos hacia atrás.
- ¿A qué te refieres María? a que me queje de los gastos por tus hijos, eso no va a suceder. Pero sabes, si deseas seguir trabajando no te lo voy a discutir, solo que me agradaría mucho que trabajaras conmigo, estoy seguro que te desempeñarías muy bien en mis oficinas junto a mí.
- Alex eso es imposible, no te concentrarías en tu trabajo, si ambos nos distraemos eso no va a funcionar.
-Funcionará si lo hacemos bien. La beso intensamente dejando fuera cualquier otra duda. Ella jamás se había sentido tan amada, sonreía por como Alex la sorprendía con detalles, atenciones y un excelente trato.
Candy observaba desde el marco de una puerta asomando su cabeza, salió corriendo y afuera estaban los chicos
-Archie, Alister, creo que seremos una familia. Tom y Terry la escucharon al parecer ya habían arreglado sus asuntos, pues habían visto muy seria a su madre, al no querer dejar de trabajar. Terry miraba a Tom sonriendo, ellos estarían bien si su madre era feliz, la vieron llorar muchas veces, no querían verla sufrir de nuevo.
William Andrew al enterarse que su cuñado se volvía a casar, dijo que los bienes de su hermana serían directo a sus sobrinos, que él los administraba.
-William y mis bienes también son de mis hijos, María no quiere casarse conmigo si no hago eso.
- ¿Que has dicho? Me comentaste que es una mujer con tres hijos y aun así no quiere tu ayuda, que soberbia.
-No lo es, lo que sucede es que su marido la abandono por avaro y no quiere que haya dinero de por medio entre nosotros, ella trabaja y mantiene a sus hijos, ahora trabajará para mi, y será mi esposa. Mira William estos son mis bienes, ya están divididos en partes iguales para Archie y Alister. Te hago entrega para que los administres al igual que los bienes de su madre.
William estaba asombrado, su cuñado le estaba entregando toda la fortuna de él, quedándose con la empresa donde él trabajaba solamente y su futura esposa ya estaba trabajando ahí, con ingresos propios.
María vivía en otra casa, pues todavía no se casaban, así que no podían vivir juntos. Sin embargo Archie y Alister se quedaban a dormir en su casa para convivir con Tom, Terry y Candy a los que trataba como hermanos pues en unas semanas vivirían como una familia.
-Archie no me alcanzas, corría Candy llevando una bola en su brazos mientras Terry detenía a Alister y Tom era el árbitro, ella con agilidad hacia sufrir a Archie, en ese momento ella ya contaba con trece, Archie catorce, Tom quince, Alister dieciséis y Terry diecisiete.
Llegaron unos hombres a su hogar y Alex venía con ellos entraban a la casa. Terry y Alister se iban a ver qué sucedía, mientras Tom cuidaba de Candy junto a Archie.
-Buenos días mi amor, dijo Alex a María dándole un tierno beso en la frente
-Buen día, pasen por favor.
-Mira Mary él es William Andrew, tío de mis hijos y ahora el aval de la fortuna completa de ellos. Mis bienes ya son de mis hijos y podemos casarnos de manera legal, estos son los documentos.
- Mucho gusto tomen asiento por favor, ¿les ofrezco algo de tomar? William la vio asombrado, no tenía personal que lo hiciera, ella hacía todo, vestía mejor que una dama elegante, con mucha propiedad, servía a todos delicadamente, lo que habían pedido, después tomaba asiento y leía lo que tenía que firmar para casarse legalmente. William incrédulo preguntó
- ¿No cuenta con servicio madame?
- No de momento señor Andrew, pero no ha hecho falta. Firmo los papeles y Alex hizo lo mismo, después tomo sus manos y las beso ella sonrió apenada toda ruborizada pues la estaba besando frente a los hombres.
- Marie ya eres mi esposa legal, en un mes tendremos una boda religiosa sencilla como lo deseas. William será mi padrino. Ella sonrió y agregó
- Mi hijo mayor me entregará, Terry que estaba ahí, se acercó muy formal y abrazó a su madre
- Si mamá, Sr. Cornwall mientras no esté casado por la vía religiosa seguimos igual, nosotros estaremos viviendo aquí con mi madre, si sus hijos quieren seguir viviendo con nosotros no hay problema. William abrió los ojos y preguntó
- ¿Archie y Stear viven en esta casita? Terry sonrió de medio lado y respondió
- Si señor Andrew, son nuestros hermanos, y les agrada vivir con nosotros. En ese momento entró Alister y saludo a su tío.
- Tío estamos aquí mi hermano y yo. William contestó
-Hijo pero ni servicios de personal tienen.
- No es necesario Tío, aquí todo es mucho mejor, no hay tanta formalidad y es muy divertido vivir con la Sra. Marie como nuestra madre, ella es fabulosa. Deberías dejar que Anthony viniera aquí.
William sonrió al ver la felicidad de Alister y el buen trato que María les daba a sus sobrinos, el estuvo conociendo a la dama y tenía razón era muy propia, trataba a todos de muy buena manera, y los jóvenes la respetaban como si fuera una reina, conoció a Candy y la abrazaba, era hermosa ante sus ojos y ahora era la hermanita de los Cornwall.
- Sr. Andrew es usted bienvenido cuando desee visitarnos.
- Gracias Candy, tengo tres hijos pero ya son mayores, Rosemary tiene veinte años, Albert dieciocho y Anthony tiene cuatro añitos.
- Su esposa debe ser muy feliz, tener un pequeño después de uno mayor.
En ese momento todos se quedaron serios, pero Anthony era hijo de Rosemary, un hombre se había burlado de ella y la dejo embarazada, su nieto paso a ser hijo de él, para que Rosemary re hiciera su vida, sin embargo ella lo cuidaba y lo quería como el hijo que realmente era, William fue comprensivo con ella, pues había pedido permiso para ser tratada por Eugenio pero este abuso de la confianza y obligo a Rosemary sin ningún detalle a convivir con él, ella contó todo a su padre, Eugenio desapareció después de haber dañado a la joven Rosemary.
María sabía la historia por Alex, así que comprendía las cosas y agregó al comentario de su hija.
-Candy el Sr. Andrew ya no tiene esposa, pero con gusto enviará a Rosemary y a Anthony a visitarnos para que conozcas a su hija mayor, estoy segura que será una gran amiga para ti.
-Si mamá. Y dirigiéndose al Sr. Andrew agregó - ¿Sr. Andrew permitirá que su hija sea mi amiga? Pues aquí no tengo ninguna amiga, solo hermanos. El sonrió
-Por supuesto que sí Candy. La próxima semana están todos invitados a mi casa para pasar una tarde agradable mientras llega la boda de tus padres.
Gracias por continuar leyendo esta historia... esperemos sea de su agrado
Un abrazo a la distancia
Con Aprecio
Mayra Exitosa
