Disclaimer: Naruto y todos sus personajes no me pertenecen. Solo los utilizo con fines de recreación y sin fines de lucro. El único personaje en esta historia que es mio es Harumi Yamada.


CAPITULO 2

Sentía como la luz le daba plenamente a su cara y con lentitud comenzó a abrir sus ojos que le mostraron que se encontraba en una habitación de color blanco, se sentó bruscamente en la camilla donde se encontraba y sintió una punzada en sus sienes.

—Cuidado— al escuchar eso la chica dio un brinco en la camilla y dirigió su mirada a la puerta de entrada. En ella se encontraba una chica un poco más joven que ella de cabello rosado y unos hermosos ojos color jade.

— ¿Dónde estoy?

—Estas en el hospital de Konoha— los ojos de la chica en la camilla se abrieron por la sorpresa al escuchar donde se encontraba.

— ¿Estoy en Konoha?

—Si— la peli rosa le sonrió. — Verás con mi equipo veníamos de vuelta de una misión y nos detuvimos a descansar, yo fui a buscar leña y ahí fue cuando te encontré, me acerque para ver como estabas y detecte que tenías fiebre y por eso te habías desmayado, mi sensei me ayudo a cargarte hasta el campamento y a la mañana siguiente vinimos lo antes posible para traerte al hospital y examinar que no fuera algo más grave.

La chica de cabello rojizo se quedo viendo sus manos un momento. "Eres brillante Harumi, solo a ti se te ocurre desmayarte en medio de un bosque. Al menos no fui encontrada por unos lunáticos… o eso espero". Levantó su mirada hacia la peli rosa que le miraba con extrañeza.

—Gracias am…

—Soy Sakura Haruno. Un gusto conocerte — se presentó la ojos jade con una sincera sonrisa.

—Soy Harumi Yamada. Muchas gracias enserio, a ti y a tu equipo. — diciendo esto se formó en sus labios la primera sonrisa desde su llegada a la aldea.

—De nada.

—Amm… Sakura. Puedo llamarte Sakura ¿cierto?

—Claro que si — una risita salió de los labios de la peli rosa y es que la joven frente a ella lucia algo nerviosa.

—Bien. Me preguntaba si habías visto una mochila que estaba conmigo.

—Si, pues veras decidimos abrirlo para saber más de ti. Ahí fue cuando vimos tu bandana y que eras de aquí. Espero no te moleste pero le dimos tu diario a la Hokage, ya que, creímos que sería lo mejor.

—Descuida, solo espero que en tu grupo no lo hayan leído.

—No, bueno un compañero quería hacerlo pero no te preocupes no lo dejamos.

Ambas quedaron en silencio atrapadas en sus propios pensamientos. Pasaron unos tres minutos cuando le asalto una duda a Sakura "y si Harumi no tiene donde quedarse, bueno ella vivía aquí" pero de eso pasaron por lo que dijo Sasuke ya ocho años. Con esa pregunta en mente trago un poco de saliva de forma silenciosa y abrió su boca mas ningún sonido alcanzó a salir de ella.

—SAKURA-CHAN— se escucho el grito de una persona que acababa de abrir la puerta estruendosamente. Un joven de cabello rubio, ojos azules y marcas en sus mejillas se hacía presente en la habitación.

—Naruto es un hospital ¡NO GRITES! — la joven peli rosa le dio un golpe en la cabeza al recién llegado.

—Ouch Sakura-chan eso dolió. — dijo el rubio frotándose el lugar golpeado.

—Te lo mereces. — el chico le sonrió a su amiga y desvió la mirada encontrándose con otra de color caramelo que los observaba a ambos con una sonrisa en su rostro.

—Hey despertaste— Naruto se acerco a la chica sonriéndole desbloqueando la puerta por la cual enseguida entraron dos personas.

—El es Naruto Uzumaki, estaba conmigo de misión cuando te encontré, y ellos — volteándose a los recién llegados. —Son Sasuke uchiha y Kakashi Hatake, nuestro sensei— señalándolos mientras decía sus nombres. — Chicos ella es Harumi Yamada.

—Hola— dijeron todos los hombres al unisono.

Harumi se quedó viendo a Sasuke un momento ya no es un pequeñin. Una sonrisa se formó en su rostro y en su mente se formulaban diversas preguntas sobre el chico. "¿Cómo estará? ¿Sabrá quién soy? ¿Recordara aquellos días?"

Sacudió su cabeza casi imperceptiblemente y enfoco su mirada a las cuatro personas que tenía enfrente. Un rubio que intercambiaba miradas entre ella y su compañero, una chica que tenía en su rostro una sonrisa, un pelinegro con una sonrisa de lado y por último un peligrís que solamente la observaba.

—Hola, gracias a todos por todo.

—No hay de que. —dijo Naruto.

— ¿Cómo te sientes? — preguntó Sasuke.

—Mucho mejor — respondió Harumi. Todos en la habitación se quedaron viendo a Sasuke con los ojos tan abiertos que la chica temía que se les fueran a salir.

— ¿Qué les pasa? — preguntó el pelinegro.

—Nada — el Uchiha no quiso indagar en el tema por lo que no preguntó más, pero su amigo le daría una respuesta de igual modo. —Es solo que TU Sasuke Uchiha te preocupas por el estado de salud de alguien. Acaso es que…

—…

— ¿Te gusta Haru-chan? — todos los presentes quedaron inmóviles como piedra mirando al rubio.

—Claro que no idiota, solo preguntaba.

La ojos color caramelo estaba sorprendida y no por la pregunta que le hizo Naruto a Sasuke, sino porque el rubio la llamo Haru-chan "apenas me conoce" pero la acción del rubio no le disgusto, es más la hizo sentir en casa. Desvió su mirada para ver a Sakura y pudo percibir un leve brillo de alegría en su mirada cuando Sasuke le respondió a Naruto.

—Seguro preguntó por cortesía — dijo Harumi.

—Además ya te había dicho a ella la conozco. — le dijo Sasuke al rubio. La mencionada solo sonrió. Sakura carraspeo su garganta para llamar la atención.

—Harumi los chequeos que te hicimos salieron bien, lo que tienes es solo un resfrío común, asique puedes dejar el hospital hoy mismo.

— ¿Enserio?

—Si, solo descansa un poco y bebe mucho líquido — sonrió la ninja médico.

— ¿Tienes un lugar donde alojarte? — preguntó Kakashi.

—No, supongo que arrendare un departamento o algo así.

—Si quieres puedo hablar con la dueña de mi piso, es muy amable y el lugar es muy lindo, espacioso y nada de caro. — dijo la ojos jade.

—Gracias Sakura, sería lindo.

—Bien entonces espérame aquí un rato, iré a notificar tu salida.

—Nosotros nos vamos Haru-chan — dijo el rubio.

—Adiós — se despidió Sasuke.

—Adiós chicos.

Harumi vio como se marchaban los tres chicos y luego desvió su mirada al único integrante del grupo que quedaba. Un hombre alto con una máscara que cubría la mitad de su cara y su bandana que ocultaba su ojo izquierdo. La mirada de este era relajada y estaba fija en ella, el hombre de a poco comenzó a acercarse a la chica y cuando estaba a un lado de la cama se sacó de su espalda una mochila y la dejo sobre la camilla.

—Es tu bolso. — dijo él sin quitar la mirada de ella.

—Gracias —la chica bajo la mirada su mochila, pero aún sentía la mirada del hombre en ella. Se formo un silencio que duro unos minutos pero nadie se aseguro de romperlo y nadie se movía.

—Bien todo listo Harumi podemos irnos. —dijo Sakura al llegar a la habitación.

La chica se levanto de la cama despacio y con cuidado, se puso sus zapatos y se dispuso a tomar su bolso pero este ya no se encontraba en su camilla, con su mirada comenzó a buscarlo encontrándolo en los hombros del Hatake.

—Las acompaño a la salida. — dijo él.

Sakura fue la primera en salir de la habitación seguida por Harumi, mientras se dirigían a la salida del hospital la peli rosa le hablaba sobre diversas cosas y la otra chica solo escuchaba y asentía cuando era necesario. Al llegar al exterior la luz natural los invadió y se detuvieron.

—Bien las acompañaría pero aún no entrego el reporte de la misión.

—Descuida Kakashi-sensei. Nos vemos.

—Adios chicas — se acerco a Harumi y le entregó su mochila. —Cuídate.

—Si. — al instante el jonin desapareció en una nube de humo.

Las chicas comenzaron a alejarse del hospital y Sakura le hablaba de lo que había acontecido los años que Harumi estuvo ausente, le hablo sobre la huida de Sasuke, de la guerra y luego le hablo de cómo conoció a los chicos, le habló del equipo siete mientras su acompañante asentía, sonreía y procesaba toda la información recibida. De pronto Sakura se detuvo frente a una tienda.

—Una florería.

—Si me permites decir, la mejor de la aldea, pero no le digas a la chica que atiende aquí que yo dije eso porque si lo haces me lo restregara en la cara de por vida. — Sakura entró a la tienda seguida por Harumi.

—Buenos tardes— dijo una chica de unos dieciocho, cabello rubio atado en una alta coleta con un mechón suelto que tapaba uno de sus ojos, piel pálida y unos ojos azules.

—Hola Ino-puerca.

—Frentona cómo entraste —dijo la chica con una sonrisa triunfante.

—Ja ja muy graciosa puerquita. — Ino iba a responder pero fijo su mirada a la chica que acompañaba a su amiga. —Ino ella es Harumi Yamada, es la chica de la que te hable esta mañana en el hospital.

—Hola soy Ino Yamanaka. Bienvenida a la aldea.

—Gracias. — le sonrió a la rubia.

— ¿En qué puedo ayudarlas?

—Quiero un ramo para mi departamento — dijo Sakura.

—Lo hago de inmediato. Siéntense mientras. — las chicas tomaron asiento en unos bancos que habían en la tienda mientras veían como la rubia se movía de un lugar a otro tomando diversos tipos de flores y al mismo tiempo hablada de diversos temas y en ocasiones empezaba una discusión con Sakura que solo duraba segundos hasta cuando ambas estallaban en risas a las cual también se les unía Harumi. Después de unos quince minutos la rubia se detuvo en el mostrador y comenzó a armar el arreglo, pero no dejaba de hablar en ningún momento, pasaron otros quince minutos más he Ino se detuvo.

—Termine — dijo la rubia con una sonrisa satisfecha en su rostro y las manos puestas en forma de jarro sobre sus caderas. Ambas chicas se acercaron al mostrador y vieron que en el habían dos hermosos arreglos florares.

—Están hermosos Ino, pero hiciste dos.

—Lo se, uno es para ti y otro es para Harumi, es mi regalo de bienvenida.

— ¿Enserio? Gracias Ino pero no puedo aceptarlo.

—Debes hacerlo porque o si no me pondré a llorar.

—Créeme lo hará— le susurró Sakura aunque aún así Ino escucho.

—Bueno gracias Ino.

—No hay de que y para que no te pongas a llorar Sakura también te regalo esa obra de arte.

—Gracias Ino, sabes una de las cosas que más destaco de ti es tú humildad — le dijo sarcásticamente Sakura a su amiga.

—No tienes que decirlo frentona eso ya lo sé — respondió la rubia guiñándole el ojo.

—Bueno debemos irnos.

—Adiós Ino.

—Adiós chicas nos vemos algún día.

Salieron de la tienda ambas con sus arreglos en mano, caminaron unos metros más cuando Sakura se detuvo nuevamente frente a un edificio pequeño, entro en el y se dirigió a hablar con la señora que estaba tras el mostrador, Harumi se quedo viendo unos cuadros que había en la recepción. A los minutos Sakura llamó su atención y le dijo que todo estaba arreglado, le presento a la señora que calculó tenía unos cincuenta años y esta le entrego las llaves de un departamento que estaba en el cuarto piso. Se despidieron de la señora y comenzaron a subir las escaleras al llegar al piso correspondiente Sakura la acompaño hasta la puerta.

—Bueno este es, espero te guste.

—Gracias nuevamente Sakura me has ayudado mucho.

—Descuida no es nada. Si necesitas algo yo vivo en el piso de arriba, en el ocho.

—Bien.

—Oye el viernes me juntare con mis amigas a comer algo, siéntete bienvenida de asistir.

—No quiero molestar. — dijo Harumi apenada.

—Para nada, de seguro les caerás muy bien, por si no lo notaste a Ino le agradaste.

—Bien te confirmaré. — dijo al final con una sonrisa.

—Esta bien, ahora me voy descansaré un poco.

—Adiós.

—Adiós y bienvenida a la aldea. — se despidió de ella con una sonrisa y se dispuso a subir al próximo piso.

Harumi uso la llave que le dio la señora y abrió la puerta, se encontró con un lugar muy amplio, había una mesa en donde estaba el living-comedor y puso el ramo de flores ahí, se dirigió a una habitación que estaba cerca y descubrió que era la cocina, salió de ahí y camino por un pasillo que estaba pasado el living y había una puerta a la derecha, la abrió y se encontró con el baño que era muy espacioso, tenía una tina y un espejo muy grande, se vio en él y vio su cara que estaba un poco sucia y son aspecto cansado aún cuando había dormido mucho. Salió del baño y se dirigió a la última habitación que quedaba, entró y se encontró con su nueva habitación, había una cama de dos plazas, un closet, una mesita de noche junto a la cama con una lámpara en ella. Si bien debía limpiar un poco y comprar algunas cosas le gustaba su nuevo hogar. Se sacó la mochila de sus hombros y la puso en el suelo y se sentó en su nueva cama. Sí, este era su nuevo hogar y estaba feliz por ello.


Hola! bueno me presento soy Hana y en el primer capitulo no puse nada porque lo subí muy tarde y muy rápido por lo cual no tuve tiempo (me mandaba a dormir).

Solo quiero agradecer los reviews que mandaron, enserio muuuuchas gracias porque la verdad no pensé que tendría ni uno. Espero que les guste este nuevo capitulo.

Chaooo y se cuidan ;)