Capítulo 2: Una..¿cita?
John Watson estaba sentado fuera de la oficina de Lestrade. Como siempre, Sherlock no quería ir a ver al inspector sino era un caso muy interesante así que mando a John. Todo parecía normal. El doctor esperaría durante un rato, Lestrade le daría algunos casos y podría volver a su casa. Entonces una mujer se acercó al doctor.
-"Pase." Dijo Donovan sonriendo.
John miro extrañado a la mujer. ¿Cómo qué Donovan era amable con él? Él era el amigo de Sherlock, el friki según Donovan. Pero no pensó mucho en ello. Cuando uno vivía con un hombre como Sherlock ya no hacia falta en pensar en cosas sin importancia.
-"El inspector solo tardará un momento." –Dijo Donovan- "¿Cómo vas con el friki?"
John de nuevo se quedo sorprendido pero no tardo en contestar. –"Ah..bien bien. Como siempre."
-"Es difícil tener de pareja a un hombre como Sherlock."-Murmuraba Donovan.-¿Alguna vez te has planteado en dejarlo?"
-"No. Nunca. Eh..espera..¿Cómo?-Decía John confuso
-"Sherlock como novio.. ¿Cómo es?" Preguntaba Donovan con una actitud atrevida.
El pobre doctor no sabía que decir. ¡Eran muy pesados con aquel tema! Pero también se había dado cuenta de que él había contestado "No. Nunca." ¿Significaba algo? John negó con la cabeza. Se lo habían dicho tantas personas que se iba a volver loco. Debía buscar novia ya.
-"No somos gays."
-"¿No?" Preguntó la mujer.
-"No."
-"Yo creo que sí."-Dijo toscamente a John.
-"Crea lo que quiera."
-"Yo sé que el friki y usted son gays."
-"¿Por qué dice eso?"
-"Solamente hay que mirarle cuando le ve. Parece..feliz."
-"Él es feliz cuando esta en un caso. Se lo digo en serio, cuando no tiene nada.." Se quejaba John.
-"Pero algo ha cambiado. Antes no tenía tanta alegría."-Decía Donovan- "Lestrade va a venir. Me gustaría que no dijera nada de esta conversación."
La mujer se fue y Lestrade la vio salir. Por el rostro de la policía podía intuir que no tenía nada. Él sonrió y camino alegre hacía su oficina.
-"Buenos días."
-"Buenos días. ¿Algún caso para Sherlock?"
-"Tengo varios."
Después de un café en la oficina de Lestrade, John volvió a casa. Como siempre encontró a un detective aburrido pegando tiros en la pared. El doctor suspiró y puso unos papeles en la pequeña mesa. Dentro de unos minutos, Sherlock paró de "aburrirse" y les echo un vistazo.
-"Aburrido.." –Murmuraba mientras dejaba uno de los papeles. –"Aburrido..¡Dios mío! ¡Cómo Lestrade no ha podido resolver esto! Aburrido..y..mmmm.."
John sonreía. ¡Se libraría por fin del aburrimiento de Sherlock!
-"Más que aburrido."- Dijo tras dejar el último documento.
John suspiró nervioso. Si no conseguía Sherlock un caso..¡Destruiría la casa! No podía permitirse gastar dinero para reformas. De repente tuvo una idea. No sabría si funcionaría pero tenía que probarla.
-"¿Cenamos?" Pidió John desesperado.
-"¿Aquí? ¿Fuera?"
-"Fuera. Donde tu quieras."
-"¿Chino?"
-"Por mí estupendo."
El detective sonrió y se fue rápidamente a cambiarse. John suspiró de nuevo tranquilo. Parecía que Sherlock podría distraerse y olvidarse un poco de su aburrimiento.
-"¡Seguiré estando aburrido John!"-Gritaba Sherlock desde su habitación.
Una vez cambiado, Sherlock y John se fueron de su hogar. El detective consultor parecía calmado y siempre alerta ante un nuevo caso. John, en cambio, hoy estaba más nervioso de lo habitual.
-"¿Qué te ocurre?"
-"¿Qué?"
-"John estas nervioso y distraído."
-¿Eh? ..No es nada."
-"Sí tu lo dices.."
Después de aquella conversación no dijeron nada más. Pronto llegaron a su destino y se sentaron en una mesa. Una joven camarera les atendió. John pidió para beber una cerveza y de comer un rollito de primavera y Sherlock pidió agua y la misma comida.
-"¿Por qué nunca bebes cerveza?"-Preguntó John.
-"No me gusta el alcohol. Quita capacidad de razonamiento."
Pronto trajeron todo y se dispusieron a comer. Hablaban como si estuvieran en casa. Algunas veces, Sherlock le hablaba de algún caso pasado antes de conocer al doctor, otras veces John se quejaba porque no sabía algún conocimiento simple o otras veces reinaba el silencio.
-"¿Quieren postre?" –Pidió la camarera.
-"Yo un café. ¿Sherlock?".
-"Qué es..¿helado de chocolate?"-Preguntó el detective.
El doctor y la camarera se quedaron de piedra. ¿Nunca había probado el chocolate?
-"Sherlock..¿nunca lo has probado?"
-"Creo que es obvio que no sé lo que es John."
-"Tranquilo señor. Le traeré uno. ¡Ya verá como le gusta!"-Dijo la camarera con una sonrisa.
Una vez solos, John soltó unas risas. ¿Cómo no podía saber que era el chocolate? Desde luego había cosas de Sherlock que jamás se esperaría. Pero al ver la cara enfadada de él, John decidió callarse. Después de unos minutos la camarera les trajo los postres y volvió a irse.
-"Pruébalo."- Ordenó John mientras bebía su café.-"Te gustará."
Sherlock sin muchas ganas decidió probarlo. Al principio sentía un gusto muy dulce que no le provocaba mucho gusto pero luego sintió como sus paladares se derretían ante aquel nuevo sabor, como de un caso nuevo se tratase. Su mente se comenzaba a llenar de alegría que le provocaba tan solo comer un poco de aquel helado. Le gustaba mucho.
-"¿Te gusta?"
-"John..¿Donde se puede comprar chocolate?" Preguntaba Sherlock mientras miraba el helado con fascinación.
El doctor sonreía. Sherlock siempre sería como un niño pequeño. Un niño que sabía mucho pero también no sabía nada.
-"Tranquilo. Te compraré chocolate." Sonrió John.
Acabaron el postre y John pagó la cuenta. Una vez en el camino para llegar a casa se dio cuenta que el detective tenía muchísimas manchas de chocolate en la boca.
-"Espera Sherlock. Tienes.." Decía mientras con una mano le quitaba las manchas.
Entonces pasó. Un contacto del compañero, amigo..paso a ser un momento muy íntimo para los dos. Mientras John intentaba quitar las manchas, sentía la fría piel de Sherlock. Empezó a imaginarse como sería surcar aquella dulce y fría piel, sentirla en sus toscas manos, poder moldearla a su gusto. El detective cerró los ojos. Sensaciones que jamás había sentido. Imaginaba como sería sentir esas manos en su piel y la boca medio abierta de su compañero rozará cada rincón de su cuerpo.
Pero los dos volvieron a la realidad. Lo necesitaban. Sherlock algo sorprendido por todo aquello y John nervioso y asustado. El doctor se separó enormemente y Sherlock entonces dijo unas palabras para romper el silencio.
-"Gracias por esto y por la cita."
John asintió y volvieron pronto a su casa. Cuando fueron a dormir los dos en sus respectivas habitaciones pensaron. Uno en porque no le había dicho que no era una cita y el otro en las nuevas sensaciones vividas.
Fin del capítulo 2.
Notas de la autora: ¡Aquí el segundo capítulo! Siento la tardanza. Bueno este capítulo no se le puede decir que tenga mucho humor pero para mí ha sido muy divertido escribir como Sherlock no sabía que era el chocolate (Yo soy fan del chocolate así que.. en un fic debía estar *_*) ¡Pronto el siguiente capítulo!
See you later!
The most important word.
