Ya en Hogwarts
Por fin llegó fuera y se dirigió hacia un carruaje, el cual ya estaba en marcha, pero se apresuró y se subió a el como pudo, con la ayuda de un pequeñajo de segundo. Sin darle las gracias se sentó lo más apartado posible de aquellos renacuajos, y fijó la vista hacia el castillo, entonces, algo le llamó la atención. En el carruaje que iba más adelante, distinguió a un pelirrojo, una rubia y una castaña, ya que el pelo negro de Harry y Neville, que también estaban montados en el carruaje, se confundían con la espesa negrura de la noche. Apenas brillaba una estrella, hacía frío.
Llegaron y entraron todos al Gran Comedor, excepto los de primero, que en ese momento surcarían el lago.
Draco entro sin cambiarse, le daba realmente igual lo que pensaran los demás, y se sentó en la larga mesa de Slytherin en la que aún habían personas de pié que estaban saludándose animadamente.
Zabini se sentó a su lado, Crabbe y Goyle enfrente, pero a él le fue indiferente, y se dio cuenta de que atraía las miradas por estar vestido con un elegante traje negro, dejando ver una camisa blanca debajo, y su cabello removido por la mini siesta que se hecho en el tren, y seguramente, que Pansy le acariciaba el pelo mientras dormía. ¿Por cierto, dónde estaba?
Cuando los de primero ya habían irrumpido en el Gran Comedor y se dirigían hacia el sombrero seleccionador (dirigidos por McGonagall) con nerviosismo y algo de miedo, que a Draco le parecían unos locos girando la cabeza a toda pastilla, una mano se le posó en el hombro, que hizo que se sobresaltara, y al levantar la vista, sus grises ojos se encontraron con los negros de Snape.
-¿Que pretendes Draco...? ¿Sin ponerte la túnica el primer día?-dijo fríamente Snape.
-Mira, lo que yo haga no es de tu incumbenci...
-A mí no me hables así, te recuerdo que soy tu profesor y superior.-le cortó Severus con frialdad, atrayendo muchas miradas.
-Sí.-y al ver que Snape le miraba aún fijamente, Draco añadió:-Señor.
-Y ahora vete y no vuelvas hasta que no lleves la túnica puesta.
Draco se levanto y se deshizo de la mano de Snape de mala gana, atrayendo más miradas, y se dirigió hacia la puerta del Gran Comedor, pero Snape lo aturó.
-Y si no vuelves, iré yo a buscarte personalmente, Malfoy.-el tono de voz del profesor erizó los pelos de la nuca de Draco, que asintió y se dirigió a gran velocidad a la puerta, por si Snape volvía a pararlo por alguna cosa más.
Antes de salir por la puerta, se dio cuenta de que casi todo el comedor, incluido algunos profesores, estaban con la vista fija en él, incluso la de San Potter, la sangre sucia y la manada de Weasleys.
Camino a las mazmorras, se encontró con Pansy, con la insignia de prefecta colocándosela bien, y recordó que él también lo era.
-Hola-le saludó la joven aturándose.- ¿Por qué no has venido?
-Pues... ¿y tú porqué estas aún por aquí?-respondió con tono cortante.
-Problemas con la contraseña de la sala común, pero todo arreglado.-e hizo ademán de irse al comedor, pero Draco le interrumpió.
-¿Y bien...?
-Ah, sí... La contraseña es Colacuerno Húngaro. Bueno, nos vemos.-y con un ligero cabeceo desapareció rápidamente de la vista de Draco. Iba nerviosa.
-Pues vaya.-y se dirigió a las mazmorras.- ¿De que me sonará eso?
Ya estaba enfrente del baúl desordenado buscando la túnica cuando...
-¿Quién hay ahí?-dijo Draco girándose alarmado.-Me pareció ver... Bah.
Siguió rebuscando en el baúl, fijándose en su reflejo en la ventana que tenía enfrente. Se irguió y se quedó tumbado en la cama mirando al techo, dormir poco le cansó y le sacó de sus casillas, cerró los ojos un instante, ya con la túnica en la mano, se fue quedando dormido...
-¡DRACO!
Se despertó sobresaltado de la cama, se levantó corriendo y le entró un mareo horroroso, cayó dándose con la cabeza contra la pared, dolorido y confuso dijo:
-¿Q-qué...?
-¡Te advertí que volvieras a subir al comedor, o te vendría a buscar yo! ¡La selección a terminado y te has perdido el primer plato!-Draco fue a contestar pero Snape lo cortó.-Vístete, sube y después de la cena ven a mi despacho. ¡Y me da igual lo que digas!
Draco murmuró maldiciones contra Snape y antes de que éste desapareciera de la habitación murmuró: Empezamos bien...
Draco se frotó la cabeza con una mueca de asco en la cara, se puso la túnica y subió a grandes zancadas hacia el gran comedor.
Al entrar todo el mundo se giró mientras comían, algunos rieron por lo bajo y otros pusieron cara de desconcierto.
-¿Qué miras imbécil?
Llegó a su sitio y sus amigos le miraron raro, y Pansy no le quitaba el ojo del pelo.
-¿Qué?
-Nada...
Draco se tocó el pelo, y se dio cuenta, con un leve gruñido se lo peino y alisó con la mano. Estaba hambriento.
Zampó todo lo que pudo, hacía bastante que apenas comía como dios mandaba, por el simple hecho de que no le daba la gana.
Cuando fue a alcanzar un trozo de pollo, éste desapareció y su mano fue a parar en una tarta de manzana, con un ruido no muy agradable.
-Mierda.
Algunos de sus compañeros rieron por lo bajo, él los imitó, por fin algo le animaba, pero pensar que luego tendría que vérselas con Snape, no le hacía mucha gracia.
Cada minuto que pasaba, su dolor de cabeza fue pasando, substituido por la gloria que siempre tuvo al sentarse ahí, entre sus amigos.
La cena desapareció y el director se levantó y advirtió a los de primero lo de cada año, más algunas cosas nuevas que pusieron, aquel año iba a ser diferente.
Anunció a Dolores Umbridge como nueva profesora de DCAO, la cual quiso recitar algunas palabras de "agradecimiento", en las que todo el mundo comenzó a murmurar cosas sobre su llamativo aspecto rosa chillón, su pequeña estatura, cara de sapo, las tonterías que decía sobre el progreso por el progreso, o no sequé de perfeccionar la perfección... etc.
-... y por terminar, ¡os deseo la bienvenida a los de primero, y a los que no, bienvenidos otra vez!- el director hizo una breve pausa con los brazos abiertos y una ancha sonrisa en el rostro, y continuó.- ¡Y buenas noches!-se quedo con la boca entreabierta, como queriendo añadir algo más, dejando a todo el comedor en silencio y algo atontados, algunos con medio cuerpo levantado, entonces el director abrió más la boca, puso cara de esfuerzo como si estuviera pensando, pero hizo un gesto con la mano como si dijera que dejaran la cosa, e hizo:-¡Bah!
Atónitos, los alumnos se quedaron mirándose unos a otros mientras el director se retiraba, se podían oír murmullos como ¿Se ha vuelto loco? Pobre, ya chochea... y protestas contra aquellos murmullos, hasta que el director se giró y levanto una ceja.
-Y he dicho: ¡Buenas noches!-entonces todos reaccionaron.
Espero que a alguien le guste, eso sí, más adelante sacaré personajes nuevos y dejare al descubrimiento el título.
Yo voy escribiendo sobre la marcha... intentando que no se quede corto, y tampoco largo.
Espero que les guste... Ya que es mi primer fic
