Nuevamente y para no terminar apriedrado/quemado en una plaza publica: Los personajes de las sagas 'Percy Jackson & the Olympians' y 'Heroes of Olympus' pertenecen a Rick Riordan, así como la saga y franquicia 'Harry Potter' pertenece a Joanne K. Rowling~
Leyenda:
Hablando: ― blablabla ―
Énfasis suave: ― blablabla ―
Énfasis fuerte: ― blablabla ―
Pensando: 'blablabla'
Hechizo: ― blablabla ―
Parsel*: ― § blablabla § ―
(*) Soy un firme creyente de que Ron no tenia forma alguna de abrir la Cámara de los Secretos, porque se supone que la Lengua Parsel es una lengua mágica que no puede ser aprendida, de no ser así habrían Hablantes Parsel autodidactas, en especial entre aquellos con inclinación hacia la magia oscura aunque fuera solamente para fanfarronear.
Harry medio retrocedió, medio tropezó en el último minuto. Su cuerpo reacciono con los mismos instintos y reflejos que había desarrollado como buscador, mientras que su mente estaba todavía estaba tratando de procesar la vertiginosa velocidad con la que la serpentina criatura parecía moverse.
Era Python, el dragón que nació del barro, el primer custodio del Oráculo de Delfos y el templo dedicado a su madre Gaia, el enemigo invocado por Hera para perseguir a Leto cuando en su celo y rabia decidió no dar lugar de descanso a la última amante de su marido…Python, el dragón que ridículamente choco contra el tronco de un árbol y quedo como una mala parodia de un acordeón.
La imagen era hilarante, y seguramente sería un recuerdo a atesorar en el futuro, pero eso solamente sucedería si sobrevivía a este encuentro. Harry sacudió sus dudas y choque lo más rápido que pudo y retrocedió hasta poder cubrirse con el sofá. El sonido de la serpiente retorciéndose y la madera siendo quebrada hablaba muy elocuentemente de la fuerza del animal y de su destino si era golpeado, o peor, aplastado por esos músculos.
Dejando atrás el miedo que sintió ante la velocidad del dragón, Harry apretó firmemente su varita y salió de su improvisado refugio con un hechizo en la garganta.
―¡Diffindo!¡Diffindo!¡INCENDIO!― Dos rayos blancos y una llamarada chocaron contra la coraza de escamas del dragón solo marcando la piel con dos heridas superficiales y una mancha negra de hollín. La realización lo golpeo. No era metafóricamente un dragón ¡Realmente era un dragón! Una de las maquinas asesinas del mundo mágico, una de esas criaturas con la suficiente resistencia mágica para matar a cualquier mago antes de que se le ocurra algo. Y aunque dos hechizos de segundo año eran capaces de dañarlo un poco dudaba que pudiera hacerle realmente daño. Era como volver a estar en frente del Troll.
Harry corrió con todas sus fuerzas, no era una actitud Gryffindor y eso le molestaba, pero su instinto le gritaba que corriera y en el fondo él sabía que si se quedaba iba a morir, moriría luchando gloriosa y valientemente, pero su cuerpo aun recordaba el dolor agudo del colmillo atravesando su piel y la sensación ardiente del veneno en su sangre, quemándolo por dentro como si fuera la mordedura de una araña. No, no iba a dejar que otra maldita serpiente intentara matarlo, pero no podía pelear ahora, no podía llegar e intentar enfrentar a ese monstruo de frente.
'¡Es como antes, es como el troll!' Se dijo a si mismo desesperado, mientras se adentraba en la línea de los árboles. De pronto todos sus sentidos fueron asaltados de golpe, como si hubiera estado sordo, ciego y aislado y fuera la primera vez que veía la luz del sol. Sabía dónde estaban los árboles, sabia en donde estaban todas las raíces de los árboles, sentía el viento en las hojas, los ruidos de los animales demasiado lejos para ser vistos entre la espesura. Se sentía completo, se sentía en casa y sabía que aquí no sería atrapado.
Era instinto, era un instinto bestial y contundente que antes de siquiera pensarlo lo llevo a la copa de los árboles, era consciente de que su cuerpo no debería ser capaz de eso, Tía Petunia y Tío Vernon se encargaron de eso, pero aun así fue capaz. Capaz y eficiente, tal y como si llevara años haciéndolo, sabiendo que ramas pisar, donde pisar y de qué forma apoyarse en el tronco y la corteza. Era como volver a montar su escoba por primera vez, era esa sensación de libertad que lo envolvía, y de no haber sentido el rugido del dragón hubiera podido disfrutar.
Todo paso lenta y rápidamente. La ansiedad alargo la espera dolorosamente, las manos de Harry estaban húmedas de sudor y los músculos le dolían de lo tenso que estaba, se sentía como la cuerda de un arco listo para disparar una flecha. Su mente no cuestiono que pudiera ver tan bien en la oscuridad.
Entonces todo brillo, y los arbustos y la tierra ardieron bajo una llamarada verde y azul, como si la flama misma estuviera siendo alimentada por veneno y ardiera mil veces más que el fuego normal. El hedor toxico de azufre parecía confirmar el pensamiento y solo la fuerza de voluntad le impidió gemir y vomitar mientras los ojos le escocían de irritación.
La serpiente se lanzó dentro del bosque y su lengua bifurcada azotaba el aire buscando al mago. Un sentimiento, una emoción recorrió toda la espalda de Harry, como una descarga eléctrica sintió un nuevo impulso de adrenalina, pero esto ya no era miedo, era emoción, emoción pura como si estuviera esquivando una Bludger a la caza de la Snitch dorada. En el fondo de su mente, en esa parte que se removía cada vez que miraba la luna o que ahora ronroneaba en el bosque, sabía que era esa sensación, le podía dar nombre, le podía dar forma y cuerpo: Era la cacería, era la emoción de la caza y la emboscada.
Harry no se retuvo más, la lógica le gritaba que no debía hacerlo, pero su instinto estaba dirigiendo su cuerpo de hace un tiempo y se negó a escuchar replica alguna. Harry se lanzó de la copa del árbol como una flecha directamente hacia el cuerpo verde y dorado, no recordaba nunca haber hecho algo tan temerario (voluntariamente) desde su episodio 'Tienes que atrapar la Snitch o perecer en el intento'. Python de alguna manera lo sintió, y sin embargo no alcanzo a reaccionar tan rápido como antes. No es que alguien pudiera culpar al dragón ¿Qué clase de demente salta directamente a las fauces de un dragón? Harry Potter parecía ser esa clase de demente, pero antes de que el dragón pudiera hacer cualquier cosa un par de zapatillas golpearon duramente uno de los ojos de la criatura y hundieron su cabeza en la tierra con más fuerza y peso de lo que debería ser posible.
El rugido ensordecedor hizo eco a lo largo de todo el bosque, levantando decenas de bandadas de aves dormidas ahí en donde el conflicto aun no era escuchado. Mago y monstruo reaccionaron instintivamente, y mientras el último se levantó abruptamente golpeando al mago, el primero se aferró con fuerza a lo primero que encontró.
― § ¡MOCOSO INSOLENTE! ¡Como osas montarme como si fuera una maldita montura! ¡YO SOY PYTHON! § ― Rugió enfurecido, sacudiéndose y retorciéndose de rabia, intentando frenéticamente deshacerse del advenedizo que oso insultarlo de tal forma. Pero el dragón no era el único haciendo su mayor esfuerzo. Harry apenas proceso las palabras de la serpiente mientras se aferraba con todas sus fuerzas al cuello del dragón, lo más cerca que podía estar de la cabeza de la criatura. Y eso fue lo que le salvo la vida.
Python perdió todo sentido, como empezó a arrojar su cuerpo de un lado a otro, contra árboles y rocas intentando deshacerse del pequeño mago. Pero Harry era tan terco como la criatura, ese era su mayor talento, y solo un golpe que hizo hasta a Python rugir de dolor fue capaz de lanzar a Harry de su agarre férreo.
El cuerpo de Harry reboto dos veces duramente contra el piso, hasta que se estrelló duramente contra el sofá destrozándolo en el acto. Sentía que le costaba respirar y era un milagro si solo se rompió una o dos costillas y no la espalda completa, pero aun así se puso de pie y casi tropezó de nuevo con su baúl. Esa idea le irrito y estuvo a punto de patearlo cuando sintió el rugido de la bestia y el temblor en la tierra. Harry rápidamente salto el baúl y cuando la serpiente se disparó de nuevo en contra del mago sintió una idea demente y salvaje venir a su mente.
― § ¡TE DESTRUIRE! ¡Te destruiré y arrastrare tu alma por todo el Hades, maldito mestizo! § ―
― ¡Flipendo! ― Pero en ningún momento el destello azul golpeo a la serpiente, no, en cambio el destello golpeo directamente el baúl y lo lanzo contra la serpiente como la bala de un cañón. Era una oportunidad.
― ¡Scourgify! ― Grito, apuntando a la boca rugiente del dragón, cuando el baúl cayo pesadamente al suelo derramando sus contenidos.
Era una idea demente y lo sabía, digna de Gred y Forge hasta el punto en que haría gritar de incredulidad a Hermione. Pero un plan malo era mejor que ir sin ningún plan y este era demente y no necesariamente malo, o al menos era eso lo que Harry intento convencerse así mismo. Afortunadamente para él, el destello rosa golpeo al monstruo en plena garganta, interrumpiendo el rugido a medida que miles de burbujas y espuma de jabón salían a borbotones de las fauces de la bestia incrédula. Harry dudaba que existiera en el mundo criatura más rabiosa y enojada que Python en ese momento.
La bestia verde se sacudía, tratando de escupir todo el jabón y rugir al mismo tiempo, lo que era un espectáculo a partes desagradable (Francamente era ver a una serpiente vomitando) y a parte gracioso (espuma rosa, duh) aunque no muy seguro como la bestia se revolcaba por todo el lugar dando coletazos y soltando jabón y chispas por doquier.
Fue entonces que Harry vio su oportunidad.
Agachándose y corriendo tras la cola de la bestia, Harry se sumergió en los restos del sofá y tomo aquella herramienta antes descartada. Y haciendo uso de todo ese instinto que le susurraba trato de acercarse a la bestia. Esquivo otro golpe, otro coletazo enfurecido dirigido a ninguna dirección en particular que el mago se las arregló para esquivar mientras corría hacia la cabeza de la bestia.
― § ¡Hey! ¡Gusano con escamas! § ―
Python de inmediato giro y bajo la cabeza, como un mazo de guerra especialmente violento. Segado por el orgullo, la Serpiente de Delfos nunca se dio cuenta del plan y solo pensaba en sacarse al maldito insecto de encima cuando Harry volvió a montarlo como un animal un indigno animal de granja.
La serpiente se levantó en toda su magnífica estatura, como la cobra antes de morder, y rugió con ira desenfrenada, pero entonces todo termino. Una espada atravesó sus escamas como una cuchilla caliente atraviesa la mantequilla y perforo su cuello de lado a lado, mientras el mago se deslizaba ya completamente agotado.
Harry cayó al suelo y en un momento de lucidez se dio cuenta que era demasiado parecido a como termino después de vencer a Quirrelmort en las entrañas de Hogwarts ¿Seria así como terminarían todas sus peleas, lapsus de inconsciencia en donde todo quedaba a la suerte? Esperaba que no fuera así.
El joven mago se negó a dormirse, necesitaba mantenerse despierto, se sentía a medio camino de un desmayo y la hierba parecía tan tentadora en este momento como los restos de su cama. Sacudiéndose la cabeza logro levantarse y solo entonces se dio cuenta del ángulo en que estaba su tobillo. ― Extraño ― se dijo así mismo al no sentir nada de dolor, se quedó ahí un momento, analizando la fractura clínicamente como si fuera la herida de alguien más. En ese momento toda observación se perdió como escucho el sonido de un cuerno. Y luego para su sorpresa un borrón de marrón y oro casi se estrelló con su cuerpo.
El ciervo de cuernos dorados había vuelto ¿Por qué? Antes de que siquiera pudiera seguir pensando en el asunto el ciervo lo miro de la misma forma en que un cachorro mira a su amo y sintió como la seriedad se derretía de su rostro. Resoplando divertido y recién entonces sintiendo el tiro en su pierna herida, Harry se dedicó a acariciar al animal.
15 minutos más tarde de entre la espesura del bosque se volvió a escuchar el cuerno, y luego de entre los arbustos exploto la figura de un centauro en armadura… ¿griega?
De pronto la idea del viaje en el tiempo ya no parecía tan descabellada.
AN: Y otro cap...y la primera escena de pelea que he escrito en mi vida xD
